viernes, octubre 28, 2005

Una Novia Cadáver luminosa y vital

Asistimos anoche, en el marco de la vigésimo sexta versión de Artfutura 2005 Objetos vivos. Espacios sensibles, al preestreno de la película Novia cadáver -Corpse Bride- del director estadounidense Tim Burton, (Eduardo manostijeras, 1990; Batman Vuelve, 1992; Ed Wood, 1994; Mars Attacks!, 1996; Sleepy Hollow, 1999; El planeta de los simios, 2001; Big fish, 2003; Charlie y la fábrica de chocolate, 2005; también escribió y produjo el film de animación Pesadilla antes de navidad,1993), que hoy 28 de octubre será estrenada comercialmente en España.

Este film está basado en una leyenda ruso-judía y ha sido convertido en un producto comercial mediante una sofisticada animación de marionetas cuyo diseño ha sido realizado en Barcelona por el Estudio Grangel. Es una película de una gran calidad visual que está sustentada, técnicamente hablando, en una modernización del antiguo sistema Stop Motion, que consiste en que cada acción de las marionetas sin hilos se crea con pequeños movimientos que son fotografiados y luego reproducidos a la velocidad suficiente para dar la sensación de movimiento real. La película sorprende también porque, al contrario de lo que se piensa, no es una producción digital sino “hecha a mano”, como los films de antes. Además cuenta con las voces de Johnny Deep, uno de los actores fetiche de Burton, Helena Bonham-Carter y Emily Watson

La película se desarrolla en un oscuro pueblo europeo del siglo XIX y cuenta la historia de Víctor, un joven temeroso y en apariencia débil, que debe casarse por conveniencia con una mujer a la que ni siquiera conoce, Victoria, hija de un matrimonio arruinado. Pero algo sucede y el pobre Víctor, tímido, torpe y nervioso, de repente se encuentra en el colorista mundo de los muertos donde desposa por equivoción a la novia cadáver. Una novia que le persigue y ama con locura pero que al final opta por dejarlo en paz para que se case con Victoria, la mujer cuyo corazón sí late y a quien él ama.

Es en esencia una historia de amor con mucho de caricatura e ironía que muestra la paradoja entre un grisáceo mundo de arriba, de los vivos, y un colorido mundo de los muertos. Mientras los vivos maquinan, mienten y se esconden de sí mismos en la oscuridad de su hacer cotidiano, los muertos gozan, cantan y hacen castañear los huesos porque ya nada les preocupa. Ya saben que la vida no es más que un estado momentáneo y que al final todos no seremos más que polvo, y no precisamente polvo enamorado, como lo dijera Quevedo en aquel fantástico e imperecedero soneto. El confuso Víctor no entiende ese inesperado descenso a los infiernos, descenso que sin embargo, le hace consciente del sentimiento supremo del amor, un amor que cada vez está más lejos pero que sin embargo lo redimirá. Y allí en ese inframundo vitalista, tremenda paradoja, los muertos siguen en su rumba, esperando la llegada de nuevos miembros que los acompañen en esa naditud donde no obstante, existe la fiesta.

Es un film optimista que, sin escapar al estilo que Burton nos tiene acostumbrados, se convierte en un cuento romántico con algunos destellos de poesía que desmitifica la muerte mediante la burla, el humor, una puesta en escena y una fotografía sorprendentes y una banda sonora que tampoco deja indiferentes a quienes, al otro lado de la pantalla, aún nos encontramos en el casi siempre oscuro mundo de los vivos…
Martha Cecilia Cedeño Pérez
*La imagen que ilustra este artículo ha sido tomada de:
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Y como colofón, os ofrezco el poema de Franciso de Quevedo (Madrid ¿1580? - Villanueva de los Infantes, 1645), uno de los grandes representantes de las letras castellanas de todos los tiempos, al que me refería arriba:
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Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso linsojera;
mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa;
Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.

miércoles, octubre 26, 2005

Es verdad, Benedetti siempre viene bien

De mi época de estudiante universitaria recuerdo los atardeceres rojos, las jornadas de protesta con saltos de muro, piedras y gases lacrimógenos; las risas en los pasillos, el teatro, las primeras historias de amor, las poesías de Gioconda Belli y las palabras de Benedetti que con el tiempo casi olvidé, pero que hoy recupero porque, como afirma mi amiga Gabriela de la Peña, siempre vienen bien...



Táctica y estrategia
Mario Benedetti


Mi táctica es
mirarte
aprender cómo sos
quererte como sos


mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible


mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en voz


mi táctica es ser
franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos


mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple


mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin
me necesites.

lunes, octubre 24, 2005

ERA CHILLURCO. Un cuento de Melquisedec Torres Ortíz


Tiene nombre de profeta y en cierta medida lo es. Aunque, como reza el refrán, ha tenido que marchar del “terruño”, de la provincia, para poder ser escuchado y demostrar que, además de juventud, tiene talento y ganas de comerse el mundo. Y sí, a Melquisedec, como al personaje bíblico, le gustan las palabras, pero sobre todo le gustan las preguntas. Así que a su profesión de periodista le añade un componente más: el de creador de historias. Historias que hablan de Pitalito, Chillurco, pueblos que se convierten en metáfora porque recuerdan cualquier pueblo: uno Andaluz cercado de olivares, uno castellano rodeado de arideces, o esos pueblos latinoamericanos y colombianos perdidos en la montaña y casi siempre alejados de la mano de Dios, como diría mi abuela. Y allí en sus cuentos está la sinrazón, la cotidianidad, la violencia, los olores y paisajes de la nostalgia...
Pero lo mejor de Melqui (como le decimos en familia) es que no ha perdido la capacidad de asombro, ni de crítica, ni de sentar una postura, pese a estar muy cerca –físicamente hablando- a personas cuyas posiciones se mueven hacia la derecha… Así que desde el micrófono de la Cadena Radial Super o desde su pluma perspicaz, este hombre sigue urdiendo en las palabras que a veces incomodan a unos pero que casi siempre dejan pensando a todos y a todas.


Era Chillurco(1)
Melquisedec Torres Ortíz

“Chillurco, a 4 kilómetros”, rezaba el aviso vial en la ruta nacional de Pitalito a San Agustín. (2)Parecía cerca -es cerca- pero la desastrosa carretera destapada alargaba el camino con increíble molestia. Así la ví la última vez que subí a los 1.700 metros sobre el nivel del mar de esa vereda natal, – “hoy hará unos 10 años” me dijo el tío Gustavo la semana pasada – pedazo campesino que los políticos conservadores convirtieron en flamante ente territorial –inspección de policía que llamaban antes– para amarrar los doscientos votos ya cautivos de goditos radicales como mi bisabuela Nemesia. En Chillurco los liberales eran tres o cuatro, los López, especie extraña apenas aceptada con indisimulada desconfianza, rezago vívido de La Violencia(3).

Diez años después de otros tantos sin subir por sus faldas de verde emoción en las mañanas y azul misterio en sus atardeceres, mis recuerdos chillurqueños no son más que nublados espejismos en la memoria infantil que nos ataca con el dulce sabor de la nostalgia, a la que le discutimos en aquellos espacios que la mente dedica a mortificarnos la vida con el pasado.

Empero, son las vivencias que pusieron huella indeleble en lo que tengo por existencia. Y así la memoria vuela a aquel momento sentado en un montículo lloriqueando, solitario, tras comprobar que el pantalón corto que mi papá Luis Carlos había traído desde el pueblo, no me quedaba. Quizá tenía 6 años de edad, comenzando la escuela, por lo que la negativa emoción se conectaba con no poder ir al salón de clases estrenando.

Pobres no éramos, quizá sí de un nunca clasificado estrato medio rural. Con cuatro productivas fincas en las que brotaban el café en su bonanza de precios de los años setenta, caña de azúcar y su molienda, fríjol, tomate, plátano, maíz y yuca, más la pesca en el majestuoso, cercano y chocolatoso río Magdalena, y cacerías de temporada de armadillos, guaras y chuchas o zarigüeyas(4), la autosuficiencia alimentaria y los abundantes ingresos cafeteros brindaban prosperidad. Ah, además de una modesta pero bien administrada ganadería. Claro que don Luis Carlos solía hacer gala de una irritante austeridad que ya quisiera uno en los servidores públicos, carácter que entrañaba que, pese a ser patrón de decenas de trabajadores en las cosechas cafeteras o la molienda, tuviésemos un estilo de vida apenas superior al de los peones.

No lo culpo, lo admiro; él nació en cama de estera, apenas sostenida por duras tablas, sin padre que respondiera por su futuro y, al lado de Mamá Otilia, enfrentando desde los impúberes siete años la vida agreste.

Tal cuadro de orfandad paterna no era ajeno al árbol genealógico de los Torres y Rojas de que descendemos. Mamá Nemesia, la bisabuela ultragoda (5) que mantuvo su trono matriarcal, aún bajo el suplicio de los últimos años atada a la tan vieja como ella cama, culpa de enfermedades de las que nadie decía el nombre; sólo aquel genérico dictamen de improvisados legistas comunales escuché a mis 14 años mientras sus cinco sobrevivientes hijos, veintinueve nietos, veintidós bisnietos, tres tataranietos y un recién nacido chozne le despedíamos en ritual tribal de plañideras, tinto y aguardiente en el velorio, y tamales y envueltos en el novenario: “murió de vieja, la mató la edad”.

Esa Nemesia, la de blancos cabellos por lo añejos, enfrentó con valor inverosímil, de mujer de comienzos de siglo XX, aquella condición de madre soltera cuyos hijos el código civil napoleónico calificaba sin miramientos como de punible y dañado ayuntamiento. A la que, blandiendo la penal Biblia del Antiguo Testamento, y sin código napoleónico a la mano, un cura medieval e inquisitorial expulsó del templo al que acudió – parturienta - en busca del mismo perdón que por más graves faltas concedió el Nazareno a la Magdalena.

Inevitable desviación de mi génesis, y apenas menor drama el de Mamá Otilia pariendo a Luis Carlos, fruto del primer y miserable hombre de su vida, y a Héctor de su segundo e igual miserable macho. Ambos, canallas, huyeron de su natural compromiso y en esas mi papá asumió el rol que no ha abandonado sesenta años después: hombre de la casa y padre de su hermano menor.

Y Luis Carlos, habiendo acumulado su pequeña fortuna desde la nada, a esa nada volvió tras despreciar, cansado ya del lomo expuesto tantas jornadas al sol y al agua, la vida pastoril y silvicultora. Su primer necio acto comercial – de modernización en aquel instante – fue vender La Golondrina, la finca de la caña y la molienda y el café y del río Guarapas a pocos metros de su incestuosa unión con el Magdalena, y comprar con esos cuatrocientos mil pesos el más grande y hermoso carro que veían mis ojos, esos cuyo mundo no abarcaba más allá del extenso Valle de Laboyos(6), una chiva engallada.

Seguiría el traslado con los nueve hijos y Lilia al pueblo, a mis casi siete años y a mitad del primer año escolar, la enajenación de los otros predios El Cabuyo y El Lucio... y finalmente – primero a un mala paga y luego a otro del que no supimos cuándo pagó - las siete productivas hectáreas cafeteras y de pancoger(7), sede de aquella casa de bahareque desde la que nos extasiábamos hacia el oriente con el llano y plano y largo valle laboyano, y hacia el occidente con montañas de jade celestial y aguas cual enorme guarapo de cañaduzal(8) del ya mentado Yuma(9), esa en la que crecimos ocho de los nueve hermanos. Llegaría, ya instalados en el pueblo, la fraudulenta permuta que por otra chiva más nueva le hiciera un lobo con piel de amigo. Mi papá casi quedó manicruzado, pero él, que nunca ha saboreado el insulso sabor de vivir desocupado, se inventó el primero de cientos de oficios que lo han mantenido madrugando. Pobre, sí, pero jamás inoficioso. Y también se fueron las modestas casas embargadas y perdidas por deudas adquiridas en negocios de intentos desesperados de Luis Carlos para torcerle el cuello a la desgracia económica.

Chillurco, vocablo quechua que me marcó con hierro candente en la memoria eterna de los sueños idos. No podría ser distinto, puesto que allí - frente a las montañas que la cultura Ullumbe pulió para heredad de la humanidad y cerca de las aguas del gran río que dividen al Valle de Laboyos y el de Isnos – una vieja partera, en noche de tormenta, sacó mi cabeza al mundo.

Chillurco me suena y me sabe y lo veo en vivo y en sueños. Me suena a la fascinación de una lluvia a la que el campesino no huye cuando ha sido respetuoso de sus laderas y sumiso a la bondad de la naturaleza. Vieja sabiduría para decir que así, los aguaceros no son la maldición del dios enardecido sino el ciclo normal del verano e invierno. Eso sí, consultando el almanaque Bristol(10).

Sonidos me llegan de un viejo altavoz –corneta les decíamos los chillurqueños– instalado en lo alto de la casa de los pastusos Gómez, vecinos nuestros, abajo.

Me sabe a café tostado en la estufa(11) de leña de Mamá Otilia o en la de mamá Lilia. La primera, abuela paterna, la segunda mi madre, de Aguadas, una vereda más cercana al pueblo, a Pitalito, y conquistada por mi papá tras arriesgadas jornadas – no para un enamorado - a caballo o a pie desde Chillurco.

Me suena –horrible ruido– a machetes de fino acero blandidos uno contra otro en feroz batalla personal de los Meneses contra los Torres o contra los mismos Meneses. Mejor uso se les daba en las rocerías; de allí el ¡Chillurqueño!, estigmatizante apelativo que nos gritaban en el pueblo producto de esas afiladas peinillas.

Chillurco fue el olor a pan de trigo o maíz, vueltos sopa en caliente aguapanela(12).

Me sabe -veinticinco años atrás- a un dulzón olor y sabor a guayaba; me huele a una indescriptible piromanía escondida cuando veía arder los secos pastos del camino y los chamizos que estorbaban la cosecha.

Chillurco era.
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(1) Poblado situado en el Municipio de Pitalito, Huila, sur de Colombia.
(2) Ciudades pequeñas ubicadas en el sur del departamento del Huila, Colombia.
(3) Período de la historia colombiana que se desata con el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán y va hasta los primeros años de la década de los años 60, cuando los partidos políticos mayoritarios llegan a un acuerdo para sucederse el poder. Esta especie de guerra civil enfrentó a liberales y conservadores en una violencia sin cuartel, cuyas consecuencias aún son evidentes pues en aquella época surge las FARC, uno de los grupos guerrilleros más antiguos del país cuyo accionar aún se siente en la vida cotidiana de la república de Colombia.
(4) Animales de caza menor, propios de esa región de Colombia.
(5) Ultraconservadora, de derechas, vamos…
(6) Nombre del valle donde está situado la ciudad de Pitalito, Huila, Colombia
(7) Cultivos de productos como yuca (tubérculo americano), maíz, plátano, para el autoabastecimiento familiar.
(8) Cultivo de caña de azúcar
(9) Nombre con el que los indígenas prehispánicos de esa región de Colombia nombraban al Río Magdalena
(10) Almanaque muy tradicional especialmente en las áreas campesinas que además de informar sobre los santos, las fiestas patrias y profanas también iluminaba a los campesinos sobre las fases de la luna, los eclipses y sobre elementos metereológicos incipientes que señalaban los meses de siembra y recogida de los cultivos. En todas las casas de entonces había uno de esos almanaques que, nunca mejor dicho, marcaban el calendario de los días para muchos colombianos cuando la televisión no llegaba a todas partes y los pronósticos del tiempo se hacían a ojo.
(11) Cocina o fogón de leña
(12) Bebida dulce y muy energética que se hace con la panela, producto de la caña de azúcar (al agua se le agrega un trozo de panela y se pone a hervir). Para elaborar la panela se pasa la caña de azúcar por un molino para extraer su jugo que luego se pone a cocer en grandes ollas y a una temperatura constante hasta que la miel esté en su punto. Posteriormente se echa en moldes cuadrados o redondos hasta cuando cuaje y se conviertan en calóricos bloques dulces, alimento de las clases sociales menos favorecidas.
Me parece conveniente hacer esta especie de glosario porque algunos de los vocablos empleados por Melquisedec son muy propios del castellano americano y más concretamente de aquel que se habla en la región del sur de Colombia. Martha Cecilia Cedeño Pérez

Ciudad, incivismo y desorden


De un tiempo aquí, el supuesto “incivismo” que parece reinar en las calles de Barcelona se ha convertido en un tema reiterativo en las páginas de los principales periódicos locales y en los discursos de urbanistas y administradores de la ciudad. Les preocupa la degradación de algunos sectores a causa de las conductas poco cívicas de la gente: el desorden de los jóvenes en las fiestas, los inmigrantes y mendigos que duermen en las aceras o los bancos, los que orinan en los rincones de la calle, las “mujeres de mala vida” que permanecen en las esquinas… Les preocupa profundamente esa Barcelona sucia, inmunda, poco mostrable que nada tiene que ver con su imagen cosmopolita del Forum de las Culturas, es decir, con esa ciudad aséptica, ordenada, feliz y tranquila que tanta gracia hace a los dueños del poder… Como lo enuncia, con mucho valor civil, Manuel Delgado Ruiz en el siguiente artículo publicado en el diario El País (9 de septiembre de 2005).


El desorden
Manuel Delgado R.
Antropólogo - Universitat de Barcelona

El civismo es hoy uno de los discursos políticos centrales de nuestras autoridades políticas y mediáticas. Su deterioro ha sido el asunto central del último pleno municipal en Barcelona y de todo tipo de pronunciamientos en las últimas semanas. El civismo concibe la vida social como un colosal proscenio de y para el consenso, en que ciudadanos libres e iguales acuerdan convivir amablemente cumpliendo un conjunto de preceptos abstractos de buena conducta. El escenario predilecto de ese limbo es un espacio público no menos ideal, en que una clase media universal se dedica al ejercicio de las buenas prácticas de urbanidad. En ese espacio modélico no se prevé la posibilidad de que irrumpa el conflicto, puesto que en la calle y la plaza se presupone la realización de la utopía de una superación absoluta de las diferencias de clase y las contradicciones sociales por la vía de la aceptación común de un saber comportarse que iguala.


Barcelona es un ejemplo de cómo, a la que te descuidas, el sueño de un espacio urbano desconflictivizado, por el que pulula un ejército de voluntarios ávidos por colaborar, se derrumba en cuanto aparecen los signos externos de una sociedad cuya materia prima es la desigualdad y el fracaso. Y es porque lo real no se resigna a permanecer secuestrado que nuestros espacios públicos no pueden ser un cordial ballet de ciclistas sonrientes, recogedores de caquitas de perro y pulcros paseantes incapaces de tirar una colilla al suelo. ¿Quiénes son los responsables de que se frustre esa expectativa de ejemplaridad? Parece que esas bolsas crecientes de ingobernablidad se nutren de las nuevas "clases peligrosas", aquellas que el nuevo higienismo social, como el del siglo XIX, clama por ver neutralizadas, expulsadas o sometidas a toda costa: los jóvenes, los inmigrantes, los drogadictos, las prostitutas, los mendigos y esa nueva clase obrera que constituyen los trabajadores extranjeros y sus familias.

Sobre los inmigrantes como factor de suciedad nada que añadir a lo obvio: es pura xenofobia. En cuanto a las prostitutas, tampoco nada novedoso, puesto que son viejos personajes de las pesadillas de quienes quisieran que Barcelona fuera una ciudad ordenada y obediente. Con los indigentes y drogadictos formarían ese submundo de lo que en algunas ciudades latinoamericanas llaman "desechables", aquéllos contra los que se está animando a actuar con fines profilácticos, si hace falta como vemos que ocurre de vez en cuando con las acciones de cabezas rapadas.

En cuanto a los jóvenes, tampoco queda claro a quién corresponde atribuir responsabilidades incívicas. Se habla de extranjeros borrachos, por ejemplo, que se identifican como nuevos nómadas -los travellers- o turistas pobres, aunque es posible que a su lado encontremos a un buen número de estudiantes universitarios de casa bien que han acudido por miles a una ciudad publicitada internacionalmente como un colosal e ininterrumpido espectáculo al aire libre. Por cierto, es curioso que haya quejas al respecto del consumo juvenil de alcohol en público en una ciudad como Barcelona, en que el botellón no alcanza ni de lejos las dimensiones que conocen otras ciudades españolas como Madrid.

Luego tenemos el capítulo de fiestas descontroladas. Hace tiempo que los espacios festivos han demostrado su fracaso en orden a constituirse en ámbitos felices de cohesión social, y alguien debería recordar los graves desórdenes que conocieron las fiestas de Gràcia hace 30 años, el resultado de los cuales fueron 20 detenidos y un herido como consecuencia de los disparos al aire de la policía. Y es que la fiesta es lo que siempre ha sido, un territorio en que la condición crónicamente problemática de la vida social encuentra una oportunidad en que expresarse. En ese campo se confunden varias cuestiones. Por una parte, la del consumo masivo de alcohol, que no se ataja porque en gran medida depende de él la financiación de esas fiestas. Lo que ocurre es que luego se acabará sosteniendo que los desmanes los han provocado jóvenes borrachos de cerveza vendida por los "lateros" paquistaníes y no por la que les han servido los "buenos ciudadanos" que atendían las barras legales. En cuanto a la implicación de grupos alternativos, es un argumento perfecto para el hostigamiento policial contra la disidencia política radical. Igual no es casual que la asignación de culpa a movimientos sociales anticapitalistas en altercados como los de Gràcia precediera en unos días a un informe en que los Mossos d'Esquadra daban cuenta de la localización en Barcelona de activistas entre cuyos "crímenes" figuraba la difusión de ideas anarquistas y antisistema.

En resumen, lo que se da en llamar incivismo no es otra cosa que la afloración de realidades sociales que se niegan a ponerse entre paréntesis para que se vea confirmada la ilusión de que el desorden social ha sido derrotado por la "buena educación". Y es que, como sostenía aquí Josep Ramoneda en un sentido parecido, si uno lee lo que escribieron hace no mucho en estas mismas páginas Oriol Bohigas (27 de julio) y Félix de Azúa (11 de agosto) sobre el pozo de podredumbre en que se había convertido Barcelona, se llega a la conclusión de que lo que molesta a nuestros intelectuales burgueses no es la miseria o la marginación, sino tener que verla.

Mención aparte merece la invocación al término vandalismo para aludir a una nebulosa de conductas en la que manifestaciones de cultura urbana como son los grafitos se mezclan con formas de gamberrismo en las que una visión más profunda debería reconocer elementos de rabia y rencor contra ciertos aspectos del mundo. Todo acto de violencia es un acto de comunicación, cuyas causas no pueden ser atribuidas de manera simple a una patología psíquica o social. Y recuérdese: explicar no es justificar.

Por otra parte, y al respecto, cabría reconocer el descomunal abismo que, en cuanto a efectos, separa la llamada violencia urbana de la violencia urbanística. El 15 de julio, Bernat Puigtobella publicaba en EL PAÍS un merecido elogio a Destrucción de Barcelona (Mudito & Co.), de Juanjo Lahuerta, un libro que no trata precisamente del aumento de las conductas incívicas, sino de la devastación de que ha sido víctima Barcelona en los últimos años a manos del diseño urbano. Porque, si una papelera quemada es un "acto de vandalismo", ¿qué calificación convendría a esos barrios populares desahuciados en masa y destruidos por las excavadoras, a ese centro histórico despanzurrado para construir aparcamientos o a ése borrado para siempre de los restos y los rastros de lo que un día fue una de las ciudades más apasionantes y apasionadas de Europa?
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La fotografía de arriba me la ha enviado Gabriela de la Peña y es una imagen nebulosa de Barcelona -al fondo- desde uno de los cerros que la vigilan, allí, en la periferia.

sábado, octubre 22, 2005

Poema de Gabriela de la Peña, perfecto para un domingo gris...

Te echo de menos

Gabriela de la Peña Astorga
gabrieladelapena@hotmail.com
16 de octubre 2005; Saltillo, Coah.
Inédito


te echo de menos
este domingo
que cae
gris y aplastante
como sentencia de invierno


te echo de menos
ante la decidida luz de una vela
que me recuerda
otra ya consumida
en una sala pequeña
que ya no es tuya ni mía


te echo de menos
con la lluvia tímida
que anuncia una noche fría
en la que intentaré acercarte en mis sueños.

http://cronicasdemarcopolo.blogspot.com/

viernes, octubre 21, 2005

John Lenchester y El puerto de los aromas en la librería Catalònia


En la histórica librería Catalònia, que posiblemente tenga los días contados a causa del mobbing inmobiliario del que es víctima, fue presentado el pasado 20 de octubre el libro El puerto de los aromas de John Lanchester, ganador con esta obra del VI Premio de Narrativa de los Libreros (Premi Llibreter 2005), publicada en España por Editorial Anagrama y editada ya en catalán por Edicions 62 bajo el título El Port de les Aromes.

Lanchester (Hamburgo, 1962) es considerado como uno de los nuevos narradores ingleses más exitosos. Dentro de sus títulos se pueden destacar En deuda con el placer, obra con la que debutó en la narrativa, y El Señor Phillips.

El puerto de los aromas es una historia polifónica que cuenta la vida de personajes disímiles. Tom Stewart, un joven inglés que en 1935 deja un futuro estable para tomar un barco que le llevará a Hong Kong; María, una joven monja china que Tom conoce en esa travesía y que le enseñará cantonés; Dawn Stone, una periodista londinense que se instala en Hong Kong y de Matthew Ho, un niño refugiado que se convierte en empresario en el puerto de los aromas, que es lo que significa Hong Kong en chino. Y alrededor de estos personajes, la ciudad que cobra vida en una prosa contundente y minuciosa a través de la cual el autor va desvelando su atormentada historia reciente. Así dibuja una ciudad mítica que palpita en las palabras y que deja de ser mero marco de las acciones para convertirse casi en la protagonista principal de la historia.

Martha Cecilia Cedeño Pérez

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Llegar a la Catalònia para ver a un escritor como J. Lanchester es como mínimo sugerente. Así que acompañada por mi hija Luna del Mar que tiene 5 años nos acercamos hasta allí. Eran las 7 de la tarde y el autor estaba firmando algunos libros. "Es un escritor muy importante". Le dije a la nena cuando me preguntó quién era ese hombre alto, un tanto serio y de porte dintinguido. Y ¿Qué hace un escritor, mama? "Inventa historias", le respondí convencida. Y entonces le dije que era el momento de hacerle unas fotos. En efecto, hice dos o tres fotos y de repente ella me dice: "Ahora déjame a mi". Y entonces tomó la cámara, enfocó e hizo la foto que está arriba. Las pocas personas que estaban allí la observaban entre curiosas y divertidas. Ella simplemente sonrío mientras corría hacia la sección de libros infantiles. "¿Me lees un cuento, mami?". Me dijo, al mismo tiempo que agarraba uno de los libros expuestos.

Imagen: John Lenchester, firmando El port de les Aromes en la librería Catalònia, fotografiado por Luna del Mar Ruiz Cedeño. Barcelona, 20 de octubre de 2005.

jueves, octubre 20, 2005

Publicación en una Revista cuya historia llega a su fin

Historias de entretén y miento (Consejo Estatal Editorial de Coahuila)

En medio de unos días un tanto aciagos, la noticia de la publicación de algunos de mis poemas en esa revista mexicana eleva los sentidos y aúpa la convicción de que, pese a la sinrazón y ordinariez del mundo, no todo está perdido para quienes aún seguimos con la idea, estúpida y poco práctica dirían algunos y algunas, de que las palabras redimen aunque no den dividendos económicos.

Y nos confirman también que todavía hay personas como Jaime Torres, a quién no conozco, que se la juegan por editar una revista donde se tejen historias y versos. Revista que, según dice Gabriela de la Peña en su blog, desaparecerá después de 15 años de llenar un espacio con las voces de hombres y mujeres cuyas vidas parecen estar hiladas en las palabras. Es una lástima pero también una realidad en los tiempos que corren: hacer revistas culturales no es productivo. Que desaparezca una revista no es tan trágico; sí lo es que quiebre una fábrica o que explote la burbuja inmobiliaria o que las acciones bajen en la bolsa o que la selección del fútbol del país no vaya al mundial…

Así que a las ilusas/os, utópicas/os y soñadoras/es de siempre sólo nos queda una cosa: la búsqueda de la palabra desnuda que nos permita contar y contarnos, resistir e insistir en un oficio callado y casi clandestino que desempeñamos en las horas más inverosímiles. Porque el mundo nos exige trabajar para poder subsistir, la mayoría de las veces en oficios que no nos apetece o que no tienen nada que ver con lo que nos gusta o hemos estudiado (¡vaya condición más miserable!)… Así que mientras alguien no descubra nuestro talento, si es que lo hay, sólo seremos aprendices en la sombra, autoras y autores a ratos; seres liminales que padecen esa enfermedad de la escritura.

Mi amiga Gabriela de la Peña reseña en su blog este número de la revista "Historias de entretén y miento" (Consejo Estatal Editorial de Coahuila).
Este número es algo especial, de verdad (y va de nuevo mi agradecimiento a Yaz Ramírez, por haberme acercado a esta revista, que ha sido una experiencia total para mí).Comparto en él, espacio con gente que ha sido muy importante en mi vida: Martha Cecilia Cedeño Pérez, quien no necesita mayor presentación, pues forma parte indiscutible de este blog y de mi lucha desde un afortunado invierno de 1999; Dulce María Arvizo, mi hermana de Chihuahua; sendas compañeras de vida. También están Rafael Rivero Palomares y Alfonso Solís Abraham, que hace un par de meses estuvieron en mi aula de "Comunicación Efectiva"; Oscar Guajardo Garza, autor del "Onto tonto", que acompañé en este blog junto a una foto de Marquino y con quien pude compartir salón en aquella sesión inolvidable con Eduardo Parra en el Icocult. Gente a la que quiero y admiro tanto... todos ellos, compañeros del tormento-placer de la escritura...
Mi rana muda (la del cuento de este número de "Historias de entretén y miento") no está sola; se hace acompañar de estas voces variopintas, que tienen también historias de tripas y sudores detrás de cada una de ellas.
!Gracias Jaime por publicar esos modestos versos, por dejar escuchar mi voz allí donde el mundo también es, como dice C. Alegría en uno de sus libros, ancho y ajeno! Y también Gracias a tí, Gabi, por creer en mi y llevar mis poemas hasta Jaime.
Martha Cecilia Cedeño Pérez

miércoles, octubre 19, 2005

De la plataforma contra la violencia urbanística

Reproduzco en su totalidad un texto que me ha llegado vía email sobre el problema inmobiliario que padece Barcelona y que tiene su origen en intereses económicos y políticos que han convertido esta ciudad, nunca mejor dicho, en la "Millor botiga del món" tal como rezan las campañas institucionales.
Presentació de la carta de mesures per aturar la violència immobiliària i urbanística


A continuació us presentem una carta de mesures contra la violència immobiliària i urbanística fruit de les reflexions sorgides arran de l’elaboració d’un Dossier i de les tres sessions del Taller contra la violència immobiliària i urbanística que s’han fet fins ara.


El Dossier, que podeu trobar penjat a les pàgines web http://www.coordinadoraraval.org i http://mobbingbcn.blogspot.com, és un recull de textos que tracten de l’altra cara de la Barcelona Fashion, Guapa, Neta i de la famosa col·laboració público-privada que caracteritza el model Barcelona: la violència urbanística i immobiliària que, d’una manera o d’una altra, pateix un creixent segment de la població de la ciutat. La redacció d’aquests textos va néixer a partir d’una iniciativa de persones i col·lectius integrats en la Coordinadora contra l’Especulació del Raval i respon a un doble objectiu.

Servir de base per a la publicació d’un document (un llibre o opuscle) de difusió massiva que, tant des de les realitats concretes dels barris com des de les experiències dels afectats, abordi tant el tema del mobbing “il·legal” com el “legal” (hipoteques, lloguers abusius...). Per aquesta raó fem una crida a tots els col·lectius i persones de Barcelona que d’una manera o d’una altra estiguin afectats per aquesta violència que hi facin la seves aportacions, amb l’objectiu d’incorporar-les a la futura publicació. També convidem totes les persones o col·lectius que estiguin treballant sobre les estructures polítiques, econòmiques i financeres (p. ex. Focivesa, la Caixa, immobiliàries) que sustenten la violència immobiliària i urbanística a fer-hi les seves aportacions. Perquè aquest procés no s’eternitzi, us demanem que ens comuniqueu fins el 15 d’octubre si voleu aportar algun text al dossier, que hauria d’estar redactat abans del 15 de novembre.

La redacció, divulgació i aplicació d’una carta de mesures contra la violència immobiliària i urbanística. En primer lloc, aquesta carta exigeix tres conjunts de mesures legalment possibles, però que van completament contra el corrent dominant del capitalisme especulatiu assistit per l’Estat, l’aplicació de les quals tallaria en sec l’especulació immobiliària i garantiria de veritat el famós dret a l’habitatge i a la ciutat. Aquest bloc s’acompanya d’un seguit de mesures d’aplicació immediata per pal·liar els efectes més desastrosos de la violència immobiliària i urbanística.
Creiem que ha arribat el moment de desfer les cortines de fum aixecades pels polítics al voltant d’aquesta qüestió. En aquest sentit, aquest document no vol ser una més de les moltes cartes i manifestos que s’han fet fins ara, sinó que pretén servir de base compartida pel màxim nombre de col·lectius possible per obrir tot un ventall d’accions contra el model immobiliari i urbanístic que patim. És per això que, com a primer pas per a l’aplicació de les mesures exigides, iniciem aquesta campanya d’adhesions a la carta que donarien la legitimitat per començar a emprendre les accions de desobediència civil que entre tots i totes considerem necessàries. Un cop més, doncs, us convidem a llegir i difondre aquesta carta i a adherir-vos-hi si esteu d’acord amb les reivindicacions que planteja.
Finalment, convidem totes les persones interessades en la problemàtica exposada aquí a la 4a sessió del Taller contra la violència immobiliària i urbanística que es farà el dissabte 5 de novembre de 2005 a les 17 h a l’Espai Obert, al carrer Violant d’Hongria, 71 (Metro Plaça de Sants). Taller contra la violència immobiliària i urbanística / adreça de contacte:

violenciaurbanistica@sindominio.net

A les pàgines web esmentades anteriorment també trobareu la carta de mesures en català i castellà en format pdf.

Carta de mesures contra la violència immobiliària i urbanística
Somiar amb un pis en condicions adequades s’ha convertit en un malson per a un gran nombre d’habitants de Barcelona. Segons dades oficials, tan sols des de finals de 1997 fins a l’actualitat els preus dels habitatges han augmentat més del 150%, mentre que els ingressos nets salarials en els sectors amb conveni només ho han fet un 34,5%. L’endeutament mitjà de les llars va passar del 45% al 1990 a més del 60% al 2004. El preu mitjà dels lloguers a l’Àrea Metropolitana va pujar de 355 euros al 1999 a 617 al 2004. Al mateix temps, continua augmentant el nombre d’habitatges buits: segons el cens de 2001 només a la província de Barcelona la xifra superava els 300.000 (i ha continuat creixent amb uns índexs excepcionals).
La conversió de l’habitatge en una pura mercaderia i en objecte d’especulació ha creat un cercle viciós de pressions, por i neguit que precaritza les condicions de vida d’àmplies capes de la població. Cada vegada hi ha més persones que es veuen obligades a marxar de la ciutat i instal·lar-se a una distància de fins a 50 km perquè no troben un pis assequible. I cada vegada hi ha més persones obligades a jornades laborals extenuants en feines com més va més precaritzades per pagar la seva hipoteca o el seu lloguer. Però, tot i així, molts no hi arriben: tan sols al 2002 hi va haver 3.675 desnonaments a Barcelona.
El fet que la ciutat de Barcelona s'hagi convertit en les darreres dècades en una ciutat marca, on s'ha posat en funcionament un model que converteix el territori urbà en un factor productiu en si mateix, ha adobat el terreny per a la proliferació de la violència immobiliària i urbanística. Aquesta violència desencadenada pel “lliure mercat” i assistida per l'Administració amb els seus plans de transformació urbanística, provoca una devastació del teixit urbà que produeix desplaçaments de població, desnonaments i el segrest de l'espai públic.
És en les zones afectades per plans de transformació urbanística (Ciutat Vella, Poble Nou, Sants...) on l’anomenat “mòbbing immobiliari” es cobra el major nombre de víctimes i on un major nombre de persones ha d’abandonar la seva llar a causa d’augments abusius de lloguer o simplement perquè el propietari vol especular amb els habitatges. D’altra banda, aquesta selva immobiliària ha generat formes d'organització veïnal que s'enfronten des de la Barcelona real al model Barcelona: una resistència àmpliament estesa a l'especulació i un no a cada pla urbanístic.
La urgència del problema de l'habitatge ha estat un banderí en els programes electorals de tots els partits que han ascendit al poder en els darrers anys. Tanmateix, les mesures anunciades pels actuals governs d'“esquerres” –com p.ex. les subvencions als propietaris per fomentar el lloguer dels pisos o els plans d’habitatge– estan lluny de complir la seva promesa de “garantir el dret a l’habitatge i a la ciutat”, ja que no preveuen cap mesura de regulació del mercat.
Per tot l’exposat, exigim als partits de govern que deixin de vulnerar els preceptes de la Constitució espanyola (en concret l’art. 47, que els obliga a “promover las condiciones necesarias y establecer las normas pertinentes para hacer efectivo el derecho a una vivienda digna y adecuada, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”) i que complexin els seus compromisos adquirits amb la firma de convenis internacionals de salvaguarda del dret a la ciutat.
Amb l’objectiu de fer efectiu els esmentats drets a l’habitatge i a la ciutat, exigim a la Generalitat i a l’Ajuntament que iniciïn els passos necessaris per a l’adopció de les mesures següents:
Limitació del preu dels lloguers i els preus dels pisos, per tal que no superin mai el 30% de la renda del llogater o l’hipotecat. En el cas de totes les persones els ingressos de les quals no superin 2,5 vegades el salari mínim interprofessional (el salari mínim actual és de 513 euros al mes), el preu del lloguer o de la hipoteca no podrà superar mai el 20% dels ingressos disponibles (tal com ho estableix el programa Pla per al dret a l’habitatge de la Generalitat en algunes de les subcategories dels seus pisos de protecció). Moratòria dels PERIs i reformes urbanístiques, fins que no s’hagi realitzat un estudi d’impacte social en cada una de les actuacions i fins que no s’hagin elaborat mecanismes per a la participació real dels veïns (i no tan sols dels comerciants i associacions «clientelars» de l’Ajuntament) en qualsevol decisió que afecti el seu entorn vital.
Abolició de la Llei d’Arrendaments Urbans (LAU). En concret, derogació de l’art. 9è del decret Boyer, que estableix la supressió de la pròrroga forçosa, així com de l’apartat 1 de l’art. 9è de la LAU de 1994, que estableix un màxim de cinc anys de vigència d’un contracte de lloguer. I inici d’un ampli procés de debat i consulta que haurà de portar a l’elaboració d’una nova LAU que faci efectiu el dret a l’habitatge.
D’altra banda, el dramatisme de la situació actual exigeix una solució immediata dels casos més extrems ocasionats per la violència urbanística i immobiliària. Per tant, mentre no s’hagin satisfet els tres punts anteriors, reclamem l’adopció de les següents mesures d’emergència:
Mesures preventives
Mesures que facin efectiva la transparència dels Registres de la Propietat; per exemple, l'obligació d'informar totes les parts implicades en la venda d'una finca o d'un pis i la publicació mensual o trimestral de les operacions de compra-venda realitzades en un mateix registre (i dividides per finques). L'obligació, en qualsevol operació de compra-venda en immobles on hi hagi inquilins, de realitzar un informe jurídic independent que avali que les condicions de l'operació respecten els seus drets. La condició, per a la concessió de subvencions per a la rehabilitació d'edificis, d'una moratòria de cinc anys en els preus dels lloguers i d'una pujada ajustada estrictament a l'IPC un cop acabat aquest termini. La penalització de la possessió d’immobles buits, sense utilitzar o abandonats (mitjançant l’augment de l’IBI o l’amenaça d’expropiació) i la despenalització de l'okupació, amb l'abolició de les penes de multa, presó i condemna a pagar les costes que actualment recull la llei. La revocació dels documents de propietat d'un immoble a partir dels cinc anys d'abandonament.
Actuacions en l'àmbit penal
La persecució de les pràctiques de violència immobiliària, que caldria tipificar com a delicte de vulneració del dret a l'habitatge i sancionar amb penes proporcionals a la importància d'aquest dret. En el cas de la participació en aquestes pràctiques de membres del Registre de la Propietat, funcionaris municipals o autonòmics, societats mixtes público-privades i administradors de finques, una primera mesura hauria de ser la seva inhabilitació per a qualsevol d'aquests càrrecs públics.
En l'estat actual de la situació considerem prioritària la intervenció de les institucions municipals i autonòmiques com a acusació pública en casos d'assetjament immobiliari (mobbing) denunciats per veïns com a mesura dissuasiva per contrarestar la impunitat amb què actuen empreses i particulars en aquest sector.
A causa de l'extrema gravetat de la situació i mentre no s'apliquin les mesures exigides en aquest document, els sotasignants fem una crida a emprendre accions de desobediència civil que visibilitzin la insostenibilitat de l'actual model i que generin xarxes de defensa, lluita i resistència contra la violència immobiliària.
Escrit en algun lloc de la selva immobiliària, setembre del 2005 Adreça de contacte:

martes, octubre 18, 2005

Crónica de un jueves con lluvia

La lluvia ha hecho una pausa. Desde esta mañana los cristales de la ventana están marcados con pequeñas gotas de agua y ver a través de ella es percibir un cielo roto con burbujas grises. Son las 3:30. Hora de salir de casa pese a que en el temps de TV3 han dicho que seguirá lloviendo toda la tarde. No me importa. O más bien sí. Me gusta andar bajo la lluvia por alguna reminiscencia tardía de mi infancia que luego asocié a la película de G. Kelly, por aquello de pisar los charcos, de saltar sobre ellos para ver las figuras que forma el agua. Y no tengo paraguas porque el que tenía –uno de un color rojo espléndido- lo dejé abandonado en el metro un día cualquiera de febrero. Echo una última mirada al cielo desde el balcón de casa y me parece escuchar al abuelo: “No tardará en llover”. Y siento una efusión repentina.

Poder caminar por las calles de esta ciudad con la lluvia arriba y abajo me parece estupendo. Y justo cuando ya estoy afuera, en la calle, se viene una “mata de agua”, de esas que no dan tiempo de nada y que agarra a muchos por sorpresa: una mujer mayor intenta resguardarse en los aleros inexistentes de los edificios, un hombre moreno corre para cruzar la calle, una pareja de jóvenes muy risueños se protege con un paraguas de colorines, una mujer joven camina de prisa por la acera mientras la lluvia inclemente moja su cabello…
Se me antoja que los coches van más rápido que de costumbre haciendo ese chasquido característico que se produce cuando las ruedas contactan con el pavimento mojado, mientras pulverizan el agua que sale como una fuente efímera por los cuatro costados. Apresuro el paso y cuando llego a la esquina tengo que parar porque el semáforo está en rojo (siempre está en ese color cuando se lleva prisa). Y mientras espero que cambie un hombre de mediana edad que va como yo, sin paraguas, me dice “Esta agua si es buena para la salud, para la piel… eh, morena”. Le miro y le sonrío.

¿Tienes paraguas? “Si, si, que tengo” Me responde un joven oriental en un castellano deficiente. ¿Tienes de los que se pliegan? “Sí, si, si”. Dice solícito al tiempo que se agacha para buscar en una estantería baja. “Qué color”. Éste. Le digo mientras señalo uno a cuadros marrones y beiges. El hombre lo abre y lo enseña para comprobar que no tenga desperfectos. Pero no estoy convencida, así que miro nuevamente en la estantería y descubro uno de tonos verdes y azules oscuros. Mejor éste. El chico me sonríe mientras le paso el paraguas y él lo abre con decisión. Parece bien. “Son 2,50”. Muy bien. A ese precio lo importante es que aguante este chaparrón, pienso, mientras busco la puerta de salida por la que acaba de entrar, corriendo, una mujer joven: “Tiene paraguas”. “Si, si que tengo”, responde el chico. ¿De esos que se doblan? Insiste la chica. “Sí”.

Hay poca gente en la calle. Unas cuantas personas andan muy rápido y no esperan a que cambie el semáforo para cruzar la calle. Yo ahora sólo quiero caminar, sin prisas. Así que empiezo a bajar por la Avenida Isabel la Católica que se ha convertido casi en un torrente. Una mujer va delante de mí. Lleva una faldilla vaquera corta, una camiseta de manga larga y unos zapatos abiertos muy altos. La gotas de lluvia mojan sus piernas pero a ella no parece importarle. Cruza la calle anegada sin inmutarse y sintiendo, seguramente, cómo el agua le empapa los pies. Una furgoneta espera a que pase la mujer; su conductor no deja de mirarla. Un hombre me adelanta mientras su paraguas choca con el mío. Le miro. “Perdona”, me dice. Hago de cuenta que no ha pasado nada. La mujer no ha cruzado la Avenida Electricitat, que ahora está en recontrucción, sino que ha doblado justo una calle antes.
Llego a la esquina y el semáforo está en rojo. Viene un coche muy veloz. Doy unos pasos hacia atrás porque presiento que me salpicará. El conductor se da cuenta de lo que pudo suceder y levanta la mano a modo de disculpas. Cruzo la calle no sin antes sortear los charcos que se antojan pequeños lagos. Llueve con fuerza y todo parece de un solo color. Huele a césped recién cortado y el aire parece más transparente. Y todo suena. Los pasos en el suelo húmedo, las gotas en las hojas de los árboles y en el paraguas…Es otro paisaje: la ciudad domesticada bajo una lluvia que parece acallar los ruidos urbanos y acelerar el movimiento de los transeúntes que huyen despavoridos por las aceras anegadas.

De la estación del metro Can Serra salen algunas personas. Unas abren sus paraguas con prisa antes de subir los últimos escalones que conducen a la calle y otras, las que no tienen paraguas, se protegen con cualquier cosa. Una mujer mayor se ha puesto una bolsa en la cabeza. Una pareja de jóvenes corre tomada de la mano y se cubre con unas carpetas. Un hombre de mediana edad camina despacio sin nada que le resguarde de la lluvia. Y pese a ello parece no tener prisa, como yo.

Cuando llego al centro comercial La Farga la lluvia ha amainado. ¡Qué pena! Observo a varias personas que salen de ese establecimiento con bolsas de compra y con sus paraguas plegados. Parecen contentas o, al menos, satisfechas pues han cumplido con el consumo y como premio ya no llueve ¿Se puede pedir más? Yo todavía no pliego el paraguas porque tengo la ilusión de que nuevamente se desgrane un aguacero memorable. El cielo aún está gris y el abuelo podría decir que no tardará en llover. ¡A ver si antes de llegar a donde voy se rompe el cielo!

Ciudad y fijaciones


Fijaciones
Martha Cecilia Cedeño Pérez
(Inédito)

I

Esta ciudad
de olores y memorias
no perfila nuestros pasos.
Nos habla con los ojos
cerrados
.


II


Es extraña esta escena de encuentros:
el humo circular de los cigarros sobre los cuerpos y las palabras
y abajo la calle con sus líneas rectas y sus figuras movedizas
que dibujan paisajes fugaces
trazos a penas perceptibles.
Desde arriba las ventanas miran
con los anuncios de felicidad inminenteo pasada
Cocacola Trina Deep.
Es el mismo lugar de los últimos tres noviembres
y sin embargo parece otro
quizá porque ahora en medio del humo,
el agua fría, las infusiones de manzanilla
y los asientos de madera,
hay un ojo avizor al acecho
un habitante de sueños antiguos
cuyas convenciones apenas afloran
en las pupilas expuestas a otras erupciones.
Han cambiado los motivos de la escena.
Sobre el guión palpita un inesperado estruendo
y un nuevo argumento se avizora en los predios de la piel
y la palabra.



III


No hay fatiga en los motivos del encuentro
sólo la velada excusa de presentirnos
allí,
en la calle,
con su baile efímeroy su devaneo.
Y como ella devenimos extraños simultáneos;
seres en busca de resquicios,
y de agujeros hambrientos
que se traguen los disimulos instaurados
en la costumbre de verse
sin atenuantes.
Claros objetos sin deseo
.

"Atardecer en L'Hospitalet". Fotografía de Martha Cecilia Cedeño Pérez

domingo, octubre 16, 2005

Una Flâneuse en una esquina del centro de Barcelona


Es lunes. Son las cinco de la tarde. El día se quiebra en cadentes visos dorados que bañan los árboles de la plaza en microscópicos rayos reflejados en sus hojas. La multitud deambula con rapidez. Afana sus pasos en una danza de movimientos y miradas, de gestos y manos, de cadencias concertadas al azar y de cabellos acariciados por el viento de verano.

Aquí la ciudad regurgita, hierve, se agita en sus palpitaciones más profundas. Un grupo de adolescentes se aproxima. Todos son iguales y parecen marcados por una especie de androginia endémica. Cabellos rubios, platinados, azules, negros. Ellas llevan el vientre descubierto y aros en el ombligo, en las orejas, en boca, en las cejas; ellos, ropas oscuras, ajustadas, aros y cadenas en sus muñecas. Atraen y sorprenden. Sus risas claras, sus piernas ondeando al ritmo de la tarde parecen vestidas para la acción. Pasan junto a mí y percibo sus miradas alertas, vivas y sus olores indescriptibles y el humo del cigarro, estela señaladora del camino recorrido.

A mi izquierda una pareja se abraza y se besa como si fuera una despedida o un encuentro. Se atraen, se separan. Miran hacia la plaza. Conversan con los ojos perdidos; no los escucho pero sus gestos sugieren ansiedad. Tal vez esperan a alguien. Ahora observo a un grupo de turistas ¿alemanes? ¿franceses? ¿estadounidenses? No lo sé porque todos lucen iguales en su papel de andantes. Sus rostros tostados y enrojecidos por el sol del mediterráneo; su indumentaria estándar que es la misma aquí, en París, en la Habana, en Miami o en Cartagena de Indias; sus gestos de distensión y relajo parecen estar a tono con el papel que representan. Los otros complementos -cámaras, gafas oscuras, sandalias, bolsos mínimos en la espalda o en la cintura-, contribuyen a fortalecer el argumento de su actuación.

Ahora observo la calle en otras direcciones. Arriba y abajo. De repente me viene la imagen de las hormigas minúsculas que transitan por las casas en rutas misteriosas sin chocarse, sin tocarse, pero haciendo una venia a aquella con la cual se encuentran en algún recodo de su camino imaginario, incomprensible para quienes no sabemos de sus hábitos y argucias. Son muchas. Marchan rápidamente como si quisieran atrapar el tiempo y el espacio. Hormigas con sus fardos y extremidades, con su música que teje los pasos, con sus ronroneos disímiles y sus lenguajes visibles.

Vuelvo los ojos a la izquierda y observo a algunas personas mayores hablando. Dos mujeres se saludan afectuosamente y se acercan a la puerta del gigante para ceder el paso a una pareja distraída. Una señora bastante joven espera impaciente con un niño o niña en el típico cochecito. Mira hacia un lado y otro con un gesto de preocupación y ansiedad mientras fuma un cigarro.

Súbitamente el sobresalto de unas voces me hace voltear la cabeza. Observo entonces a una pareja, hombre y mujer, algo mayores, hablando. Al principio pienso que es eso: conversan; pero luego me doy cuenta que están discutiendo por algo. De repente la señora se marcha con paso rápido, el hombre mueve el cuerpo para ir tras de ella mientras grita “Oye, no te vayas”. Ella desoye su orden y continúa su camino. El hombre queda un momento solo hasta que una chica muy joven se le aproxima, hablan algo y parecen dirigirse hacia el lugar donde me encuentro. Les observo de manera sutil. Descubro entonces que la mujer no se ha ido y que al ver a la chica con su marido –imagino que lo es- se devuelve y los alcanza. Cuando pasan junto a mí escucho que la chica le dice al hombre: “Es tu culpa, llevamos media hora esperándote...”.

Llevo 15 minutos aquí. A veces no sé qué mirar, qué registrar en mi libreta, pese a que he leído sobre la observación flotante, pero la práctica es más difícil. Todo es tan rápido. Cantidad de estímulos agolpados en mis sentidos. En esta calle el movimiento es el rey del espacio, el cambio, la acción, la alucinación. Me siento un poco torpe y tropiezo con unos chicos. “Lo siento” me dicen, mientras los observo aceptando sus disculpas. Me ubico mejor para protegerme de los choques e intentar captar otras cadencias, otros flashes de una vida urbana colmada de apariencias, de gestos, de expresiones…

viernes, octubre 14, 2005

24 hores de solidaritat feminista amb el cicle del sol

El 17 d’octubre de 2000 la Marxa Mundial de Dones contra la violència i la pobresa va engegar un procés d’accions . Ara, 5 anys més tard, el 17 d’octubre del 2005 tancarem la campanya de la Carta de les Dones a la Humanitat que es va iniciar amb la seva aprovació a Ruanda en l’Assemblea Mundial de la Marxa.

Aquesta Carta contempla la visió que les dones de la Marxa tenim per la Humanitat des d’un punt de vista de gènere. En aquest mateix procés s’ha anat teixint una manta feta de quadrets de totes les dones del món a on la manta s’ha aturat. La recepció i cloenda de la campanya es celebrarà a Burkina Faso el mateix 17 d’octubre amb un munt d’actes organitzats per les dones africanes.

Aquest mateix 17 a tot el món les dones faran 24 hores de solidaritat feminista organitzant en la seva zona activitats de tot tipus per cridar l’atenció sobre la situació o situacions que encara patim les dones.

Així doncs, a Barcelona també volem afegir-nos a aquesta acció i us convoquem el mateix 17 d’octubre a les 17’30 a la Plaça de Sant Jaume. Ens centrarem en la pobresa. Farem una pancarta i ens ficarem en rodona amb pancartes ( bocadillos) com feien les postres germanes sufragistes, i el cercle s’anirà fent gran en la mida que les dones vagin arribant.

Aquesta és la nostra proposta, esperem que el cercle sigui ben gran.

Ja n’hi ha prou que les dones gestionen la pobresa, que visquin amb pensions de misèria , que es desesperin per no poder arribar a final de mes i en altres llocs que no sàpiguen que oferir als seus infants.

TRENQUEM EL SILENCI

MARXA MUNDIAL DE BARCELONA CONTRA LA VIOLÈNCIA I LA POBRESA



Anillos de ceniza
(Alejandra Pizarnik)

Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición del sol en pequeños soles negros,
negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta,
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.


Alejandra Pizarnik (Buenos Aires 1936-1972) es una de las grandes desconocidas de la poesía hispanoamericana. Su escritura es profunda, concisa y breve sin concesiones al malabarismo verbal. En ella hay un nexo entre la creación poética y el sufrimiento de vivir, de vivirla desde esos espacios donde ya no hay nada qué decir "No puedo hablar para decir. Por eso nos perdemos, yo y el poema, en la tentativa inútil de transcribir relaciones ardientes".
En eso nos recuerda a César Vallejo y su mirada honda y dolorosa de la condición humana ligada también al esfuerzo supremo de la escritura. Por ello en Alejandra hay una suerte de depuración verbal, de renuncia a cualquier artificio que haga perder la pureza de toda creación poética, en el sentido de que ella corresponde también a un trabajo de depuración espiritual, un rescate de la existencia, un fragmento rítmico del mundo.
Sus poemas son trazos que contienen calor, pasión contenida o denunciada, insomnios eternos, turbación existencial... Y silencio, pues "todo lo que se puede decir es mentira", por eso calla voluntariamente un día cualquiera de 1972. Quedan sus palabras breves como relámpagos y como ellos, iluminadoras y contundentes.
Martha Cecilia Cedeño Pérez

miércoles, octubre 12, 2005

La memoria y sus lugares

"Un trazo de Neiva". Foto: Juan Carlos Ruiz Vásquez
Con esta fotografía de la Ciudad de Neiva, la de mis recuerdos y nostalgias, quiero introducir el fragmento de un texto que escribí como mero ejercicio para la asignatura etnografía de los espacios públicos, dentro del marco del programa de doctorado en Antropología Social, Antropología del Espacio y El territorio 1999-2001, de la Universitat de Barcelona.
Palpitaciones y memorias urbanas
Martha Cecilia Cedeño Pérez
De manera general se podría enunciar que la memoria es un acto del intelecto cuyo objeto es el pasado no en el sentido muerto de la historia más academicista sino en uno dinámico y creador. O como la capacidad de conservar y recordar –y olvidar- hechos o acontecimientos y reconocerlos como tal; se relaciona por tanto con la acumulación de experiencia y su posterior uso. Es una fuente magnífica de imágenes sobre sucesos, hechos almacenados y seleccionados de manera consciente o inconsciente que permite descubrir no informaciones inmóviles sobre éstos sino representaciones mentales de los mismos. Por eso cuando se habla de memoria surge la idea del pasado como algo que vuelve para revelarnos sus formas y contradicciones, para unir los límites del presente con las imágenes que rememoran lo que acaba de ocurrir o lo que ha ocurrido ya en el tiempo.

La memoria se constituye en un elemento vital, dinámico que se transforma con las experiencias humanas y sus representaciones. Se nutre de los acontecimientos y vuelve sobre ellos para insertarlos en un espacio-tiempo revivido, reconstruido a través de imágenes que reflejan el modo como esos sucesos son recordados, rememorados en el marco de unas prácticas individuales y colectivas. Desde ese punto de vista se podría afirmar que la memoria “no designa un estado de cosas sino más bien un acontecimiento: el acontecimiento-memoria, cuyos efectos nuclean, atrapan y atan a los individuos”[i] y los acercan, en determinados momentos, mediante el recuerdo y/o el olvido de sucesos o hechos, de experiencias señaladoras de elementos compartidos.

No es que la memoria sea única, ni que los individuos recuerden de igual manera, es que por ser una construcción social, al igual que el espacio y el tiempo, ésta opera de una manera creativa, plurisignificativa, al interior de los grupos insertos dentro de relaciones sociales vitales y dinámicas. Es decir, su esencia no está sólo en el recuerdo sino en las múltiples formas en que se rememora, en el complejísimo campo de los entrecruzamientos, de los dislocamientos, de las rupturas y transformaciones que se dan al interior de la misma.

Si Halbwachs propone que continuidad e identidad sólo son posibles por medio de la memoria, que para ser es necesario recordar y que el recuerdo es una manera de representación colectiva que debe estar enmarcada dentro de ciertos parámetros[ii], tenemos entonces que es a través de ella como podemos reconstruir experiencias y reactualizarlas en un siempre presente con todo lo que ello implica. Además, por estar los individuos inmersos en una sociedad, no hay recuerdos exactamente individuales, sino percepciones que coexisten y derrumban los márgenes del tiempo y el espacio.

No es mi intención discutir a cerca de la actualidad de las apreciaciones de Holbwachs sobre la memoria colectiva, pero sí señalar que sus argumentos apuntan hacia senderos iluminadores a la hora de determinar la naturaleza de un proceso mental netamente humano. Aunque, por supuesto, se deben enmarcar dentro de las condiciones de un mundo contemporáneo urbano en constante movimiento y cambio que difícilmente permite tener certezas, contextos estables, miradas fijas.

Así pues, los anteriores planteamientos nos llevan a pensar que en un mundo urbanizado como el actual no es posible hablar de memoria sino de un cúmulo de memorias insertas dentro de ciudades que transforman sus formas y territorios. Ello también implica ignorar las dicotomía memoria colectiva/memoria individual cuyos límites se desdibujan, se entremezclan en campos de representaciones a veces coincidentes, a veces fragmentarias pero siempre dispersas y dislocadas.

Hoy se habla, entonces, de memorias porque nuestra condición actual “nos pone ante la experiencia de una individualidad fuertemente fragmentada (…) que parece buscar puntos de referencia que nos permitan nuevos espacios de reconocimiento y de identificación” y porque estamos ante experiencias colectivas “totalmente desterritorializadas en sus espacios, en sus comportamientos y en sus registros y que parecen borrar toda posibilidad de pertenencia a un suelo histórico que las arraigue”[iii].

[i]Jairo Montoya, Ciudades y memorias, Universidad de Antioquia, Medellín, 1999
[ii] Ramón Ramos, “Maurice Halbwachs y la memoria colectiva”, Revista de Occidente, 1989.
[iii] Montoya, Ciudades y memorias, p. 11

Frente a los hechos de Ceuta y Melilla

"Escultura en el parque". Foto de Martha Cecilia Cedeño Pérez
A propósito de inmigrantes y saltos a las vallas y políticas de represión y exclusión, reproduzco esta información que me ha llegado vía email de la Plataforma Juvenil RAI:

Des de RAI, plataforma juvenil de recursos que promou l’intercanvi entre joves de diferents cultures i entorns; que treballa la mobilitat internacional i que lluita pel desmentallament de totes les fronteres que priven les persones a moure’s lliurement…

Condemnem la construcció de murs i valles que frenen la lliure circulació de totes les persones.

Condemnem les morts de persones que buscaven una vida millor i pensaven trobar-la a Europa.

Condemnem totes les actuacions violentes i denigrants del govern i la policía marroquí i espanyola, així com l’actitud del govern espanyol de gos guardià de Schengen i les pressions exercides pels governs europeus i els poders comunitaris que pretenen preservar la fortalesa de la Unió mentre amb l’altra mà negocien el lliure comerç amb els països d la ribera sud del Mediterrani i s’omplen la boca de democràcia i desenvolupament.

Condemnem la barbàrie consentida per tots els actors oficials per part dels poders marroquís que violen els drets humans i despullen de tota dignitat humana, organitzant caravanes de la mort i conduint a persones a l’abandó al mig del desert per intentar amagar una situació que gestiona sense cap respecte ni humanitat.

Ens declarem en lluita contra l’injust desequilibri de moviment que existeix entre les persones del sud i les del nord, entre pobres i rics. Podent rics i ciutadans del nord moure’s pel món sense problemes mentre els seus propis països es tanquen en sí mateixos amb el fals discurs de preservar un estat del benestar decadent que els mateixos estats s’encarreguen de desmantellar amb més o menys dissimul.

Per això,

Demanem la regularització sense condicions de tots els estrangers que viuen i treballen a Europa i que tot i estar exemptes de qualsevol dret són utilitzats per empreses i governs com a mà d’obra explotable o com arma per a discursos polítics populistes per retallar les llibertats de les persones.

Demanem la revisió dels Acords de Schengen i del sistema de visats imposat des del 1986, que afavoreix les màfies, les desigualtats i la mort de moltes persones que es veuen obligades a intentar entrar a Europa il·legalment.

Exigim l’assumpció de l’Estat espanyol de tots els seus deutes històrics amb les seves excolònies en les que la incompetència i l’autoritarisme han afavorit unes estuctures i dependències imposades que impossibiliten el desenvolupament dels països del Sud.

Exigim unes relacions comercials justes que no s‘aprofitin de la feblesa estatal dels governs per expoliar i explotar, i unes Organitzacions Internacionals que no imposin mesures liberalitzadores suicides.

Exigim al govern marroquí que reconegui els actes de violència estatal de què se l’acusa, que abandoni aquesta estratègia genocida i que n’assumeixi les conseqüències.
I finalment ens preguntem,

Quantes valles i murs faran falta per aïllar Europa de la misèria i el fracàs d’un món que ella mateixa ha construït i perpetua?

RAI S’ADHEREIX COM A MEMBRE DE LA ARSC (Assemblea per la regularització sense condicions) A:

1. Dissabte 15 Octubre. Concentració 12h davant del consulat
Marroquí (C/ Bejar).

2. Diumenge 16 Octubre. Concentració 12h a la Pl. Sant Jaume
i manifestació posterior fins subdelegació de govern.

Assemblea de RAI, 11 d’octubre del 2005.

lunes, octubre 10, 2005

Las vallas de la vergüenza

Martha Cecilia Cedeño Pérez
lunera2107@hotmail.com

Hombres de pasos largos
(inédito)

No hablan los hombres
que dejan su ojos a los peces
allá donde la mar
es tierra que separa
sueño roto
en la noche diáfana.
No hablan sus pasos vencidos
ni sus cuerpos de alba.
Basta una ola
un viento de levante
para silenciar las piernas
y las ganas de habitar
la esperanza.
No hablan los hombres de la playa
su risa es mueca vencida
salpicadura de peces
grito callado en un puerto de
algas.
No hablan los hombres de la playa.
Las caracolas cantan
su noche más larga.

Dos temas ocupan la atención de los distintos medios de comunicación españoles en estos momentos. Uno es el Estatut catalán y el otro, los inmigrantes. El primero ha desatado un huracán de reacciones y opiniones de todos los matices que muestran la fragilidad de esa “unidad nacional” montada sobre una pretendida homogeneidad y sobre una centralidad asfixiante. Resulta contradictorio que en la Constitución se reconozca, efectivamente, que la pluralidad es una de las características del estado español, pero que a la hora de la verdad no se asuma, o lo que es peor, se ignore. ¿A qué se teme? ¿Es tan grave que Catalunya se autodenomine como una nación? ¿Esto qué implica? ¿Gestionar y administrar los propios recursos? ¿Reconocer que vivimos en una sociedad rica en la diversidad, abierta en la diferencia, cohesionada en lo otro, en los otros y las otras?
El otro tema es los inmigrantes. El drama humano de cientos de personas desesperadas que no buscan otra cosa que sobrevivir y que para ello se embarcan en una odisea que algunas veces termina en las vallas de Melilla o en las aguas del mediterráneo o debajo de un camión. Pero el tema de los movimientos de personas de un territorio a otro no es nuevo. Los ha habido desde los albores de la humanidad. Y parece que las maneras de asumirlo tampoco han cambiado mucho: levantar muros y murallas (la Muralla China es prueba de ello), reprimirlos a la fuerza, confinarlos en campos de concentración, esclavizarlos, expulsarlos, etc.
Así que en nuestros días no es raro que ocurra lo mismo: allí están los espaldas mojadas que intentan cruzar la frontera para estar al norte del Río Bravo, los que pasan por el “hueco” y se convierten en eternos ilegales y, por supuesto, en nuestro medio, aquellos que llegan en pateras o que ahora saltan las vallas de la vergüenza, cuya altura se doblará para que desistan de su intento. Y paradójicamente levantar esas vallas y doblar su altura no es criticable porque no se parece a lo que era el muro de Berlín, ni al muro que levanta Israel para que los palestinos desarrapados no hagan volar a sus ciudadanos en pedazos. Y el drama continúa: cientos de personas se dejan la piel y la vida en un intento desaforado por salir de la miseria, de la guerra, del infortunio. Y a ambos lados de la valla la salida de los gobiernos es la misma: la represión, la expulsión o, como se ha visto últimamente, el abandono de estas personas en el desierto como si fueran animales, seres inmundos que no merecen ninguna consideración. Y en el fondo de todo están los intereses económicos y políticos. ¿A quién le importa un grupo de personas que además de pobres son negras? ¿No afean el paisaje de bienestar que se evidencia al norte de Marruecos? ¿Qué hacer con los desarrapados que duermen en la calle y socavan la condición de bonanza de una sociedad “desarrollada”?
El tratamiento que cierta clase política o más bien cierta clase de políticos le ha dado a ambos temas, el Estatut y los inmigrantes, es el mismo: los han convertido, de manera vergonzosa, en un fortín para la intransigencia, la confrontación, la alevosía, la sinrazón. Y mientras tanto se critica, se tergiversa, se echa leña al fuego con el tema catalán y, allá abajo, en el sur, los inmigrantes se mueren en las vallas y se hacinan en centros de acogida esperando que los expulsen o, en el mejor de los casos, que les permitan seguir con su camino de ilegales eternos, parias de una sociedad echa a la medida de los afortunados.

viernes, octubre 07, 2005

Lina María Cedeño Pérez: Miradas y texturas urbanas

En familia: La pintora Lina María, su sobrina Luna del Mar y su hermana Martha Cecilia (Foto: Juan Carlos Ruiz Vásquez)

Lina María Cedeño Pérez es una de las jóvenes pintoras que mostrarán su obra en los IX Salones Regionales de Arte 2005. En sus creaciones se articula un lenguaje expresivo en donde la abstracción y la figuración se convierten en parte esencial para iniciar, con nuevos planteamientos, la construcción de imágenes como íconos de las nuevas estructuras urbanas que se salen de la superficie, creando un paisaje cargado de simbología y significado. Esta estética urbana se caracteriza por la señalética, por el juego de los elementos geométricos, de los planos; por el manejo de las líneas, el punto, de la perspectiva, que se entrecruzan y crean series de secuencias que pretenden la saturación de los espacios.

Espacios que están construidos con diversos materiales (Técnica Mixta), como MDF, acrílicos, vinilos, esferos, tintas que hacen contrastar las propiedades que cada uno de estos elementos tiene por sí mismo: brillo, densidad, profundidad etc.

El tema de su propuesta para los IX Salones Regionales de Arte, CIUDAD Y MEMORIA, consta de 2 piezas cuyas dimensiones son de 76X80 cm, de formato rectangular, con composición asimétrica, elaborada con técnica mixta sobre MDF con incrustaciones de papel periódico como un elemento de la cotidianidad de la vida de la ciudad que de una u otra manera maneja un tiempo y un espacio, el vidrio como elemento rígido, que forma parte de la esa vida citadina como símbolo de nuevo orden, que se ha transformado en elementos prácticos, efímeros y ligeros.

ESPACIOS, es la segunda propuesta que consta de una sola pieza de dimensión 76x76cm, de formato cuadrado, con composición asimétrica, diseñada con técnica mixta sobre MDF; está construida por un proceso en donde se van adicionando formas y estilos, llegando a la saturación de los espacios, el cual nos permite hablar de los cambios que estamos enfrentados como seres urbanos en los recorridos por las congestionadas urbes. Dice la pintora que "estos trabajos surgen de indagar en el tema de la CIUDAD como parte de una estética urbana, cuyo propósito es la invasión de los espacios, la saturación de elementos, los conglomerados que día a día son más complejos; es así qué en mis pinturas busco plasmar las estructuras urbanas a través de las construcciones, de los planos, de la múltiple señalética, de los símbolos, de los códigos, de las series secuenciales, de discursos cifrados que intentan descubrir vida propia".
Formación académica y trayectoria profesional
Seminario – Taller sobre construcción de fallas, agosto 30 al 3 de septiembre del 2004. Universidad Surcolombiana Facultad de educación – Departamento de Artes, Gremio Artesano de Artistas Falleros de Valencia –España. Neiva, 2004

Seminario – Taller sobre teoría del color, octubre 28-29 del 2004. Maestro Carlos Salazar. Secretaria Departamental de Cultura y Banco de la República. Neiva, 2004

Seminario “ La Imagen que Vende Diséñala Sin Límites” realizado en la Asamblea Departamental. Conferencista Jairo A. Barreto, 5 de noviembre 2004. Neiva
Taller de grabado en metal, realizado en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, dictado por Marcos Roda. Los días 11, 15 18 y 22 de abril de 2005. Bogotá

Seminario Diálogos Directos, realizado en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, conferencistas Héctor Fuenmayor y Ariel Jiménez, los colombianos: José Alejandro Restrepo, Danilo Dueñas y Armando Silva. Mayo 13 y 14 de 2005. Bogotá

Congreso Internacional de Turismo Arqueológico, realizado en el municipio de San Agustín – Huila, durante los días 16 17 y 18 de junio de 2005. Universidad Externado de Colombia.

Taller “Pensamiento Creativo” primer módulo realizado del 25 al 29 de julio de 2005. Maestros Rafael Flórez C, Franklin Aguirre. Secretaria Departamental de cultura del Huila. Neiva

Segundo módulo realizado del 22 al 27 de agosto de 2005 y tercer módulo del 19 al 23 de septiembre de 2005. Lugar Museo de Arte contemporáneo del Huila MACH.

Exposiciones

XI SALÓN REGIONAL DE ARTISTAS, zona sur, Museo de Arte Contemporáneo del Huila MACH, octubre 2005
MUESTRA ARTÍSTICA “ VÍNCULOS CREATIVOS", Museo de Arte Contemporáneo del Huila MACH, septiembre del 23 al 30 de 2005. Neiva
SALÓN DE AGOSTO, Museo de arte Contemporáneo MAC, Bogotá, agosto 2005
COLECTIVO DE 7 MUJERES “ESPACIOS, ESTRUCTURAS Y MEMORIAS” Biblioteca Universidad surcolombiana, 7 al 20 de febrero de 2005. Neiva - Huila
COLECTIVO DE 7 MUJERES “ ESPACIOS, ESTRUCTURAS Y MEMORIAS” Biblioteca Departamental – Museo de Arte Contemporáneo Del Huila, del 22 de diciembre – 22 de enero de 2005, Neiva – Huila
OCTAVO SALÓN DE ARTISTAS HUILENSES, Biblioteca Departamental - Museo de Arte Contemporáneo del Huila, noviembre 24 – diciembre 17 de 2004. Neiva- Huila
MUESTRA ARTÍSTICA UNIVERSITARIA, Hall Universidad Surcolombiana y CUN noviembre 2004
EXPOSICIÓN DE ARTES PLASTICAS COLECTIVA DE MIRARTE, realizada en la Plaza Cívica y en la Cámara de Comercio de Neiva, desde el 24 de mayo al 3 de julio del 2004. Dirección de cultura Municipal.
MUESTRA ARTÍSTICA UNIVERSITARIA, Hall Universidad Surcolombiana, del 1 al 12 de octubre del 2001. Neiva.

Arte en el sur de Colombia



Hoy viernes 7 de octubre se inaugura en la ciudad de Neiva (Colombia) los XI Salones Regionales de Arte con la participación de creadores reconocidos y jóvenes promesas de las artes plásticas. Estos salones son auspiciados por el Ministerio de Cultura. El primer salón en abrir sus puertas al público es el de la Regional Sur que comprende los departamentos de Huila, Tolima, Nariño y Putumayo. Una importante zona del sur del país donde se encuentra el Macizo Colombiano, una de las áreas naturales más espléndidas y ricas que, sin embargo, no ha podido escapar de los graves problemas sociales, económicos y políticos que tristemente envuelven a la República de Colombia desde hace varias décadas. No obstante su gente y su paisaje no dejan paso a la muerte y allí en medio de la incertidumbre y la soledad se vive, se sueña, se ama y se crea. Este salón de artistas es prueba de ello. Enhorabuena por esta iniciativa y por todos los creadores y creadoras que con su obra hacen posible pensar que hay un camino posible para la convivencia, para la prosperidad, para vislumbrar un futuro donde quepamos todos: los presentes y los ausentes, los que hablan y los que callan, los que luchan y los que esperan, los que se equivocan y los que encuentran senderos... El arte redime y se convierte en catarsis cuando la realidad no hace más que recordarnos nuestra pobre condición humana.
Dentro de las jóvenes figuras que mostrarán su obra en esta exposición itinerante se encuentra Lina María Cedeño Pérez. Lina María nació en un pueblo con un nombre bellísimo: Belén de los Andaquíes, que hace unos años fue escogido como el nombre más hermoso del país; pero la mayor parte de su existencia la ha vivido en Neiva (Huila). En la actualidad reside en Santafé de Bogotá. Es licenciada en Artes Plásticas por la Universidad Surcolombiana y ha expuesto en diversos salas entre ellas el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá (MAC). Su creación bebe en las fuentes del mundo urbano, en esa compleja red de perfiles y signos, de luces y colores que evocan los movimientos de la ciudad, sus trayectorias y sentidos que se cruzan de manera impredecible. Su obra "Paisaje Urbano", que se ilustra esta sección, ha sido seleccionada para el Salón Regional Sur 2005, para el Salón de Agosto Museo Arte Contemporáneo - MAC - Bogotá 2005 y para Salón Departamental de Artistas 2004 Huila.
He aquí la información que me ha enviado el periodista de la Cadena Radial Super Melquisedec Torres, quien además de ser su esposo es su representante y jefe de prensa:

Ministerio de Cultura

VIERNES 7 OCTUBRE 2005
SE ABREN LOS XI SALONES REGIONALES DE ARTE
· Este viernes 7 de octubre en el Centro Cultural de Convenciones José Eustasio Rivera de Neiva, se da inicio a los XI Salones Regionales de Arte.

· El primer Salón en abrir sus puertas al público es el Regional Sur (Huila, Tolima, Nariño y Putumayo)

· El Salón después viajará a Pasto e Ibagué.

· La otra semana comienzan los Regionales Centro Occidente (Antioquia, Caldas, Risaralda y Quindío) y el Regional Orinoquia (Meta, Vaupés, Arauca, Casanare, Vichada, Guaviare, Guanía, Caquetá y Amazonas).

Bajo las curadurías de Jaime Ruiz Solórzano y Pedro Osvaldo Granda, comienza el Salón Regional Sur.
Aquí un panorama de los ejes de dichas curadurías.
Tendencias artísticas dominantes y emergentes en la región Sur de Colombia
Curador: Jaime Ruiz Solórzano
Este proyecto curatorial se orienta en dos ejes conceptuales: Tendencias dominantes y Tendencias emergentes. El primero abordado por las siguientes categorías: 1) expansiones del paisajismo rural y urbano. 2) Linderos y señalamientos ante los conflictos 3) Imágenes, imaginarios y manipulaciones del cuerpo 4) Vivencias, memoria, identidades y mitología personales.
El segundo por 1) Procesos e intervenciones en el ámbito social 2) Acciones y eventos en el espacio 3) Procesos creativos sobre la ecología 4) Cruces con otros saberes

El síndrome de Montaigne

Curador: Pedro Osvaldo Granda
El proyecto parte de la revisión de conceptos como “canibalismo” asume el denominado “Síndrome de Montaigne” como actitud del artista latinoamericano de devorar y apropiarse de lo primitivo con el fin de buscar en lo vernáculo señas de identidad. Esa operación se hace de diversas formas, a veces con la ligereza posmoderna, a veces como un autoreconocimiento crítico de la falsificación e impostura que evita el simple gesto nostálgico y regresivo del artista.

Inauguración: Neiva, viernes 7 de octubre
Centro Cultural de Convenciones José Eustasio Rivera
Itinerancias Pasto 16 de noviembre
Ibagué 20 de enero (virtual)
Eventos paralelos
Conferencia El síndrome de Montaigne
Neiva 8 de octubre
Pasto 18 de noviembre
Ibagué 22 de enero
Presentación del video
“El síndrome de Montaigne”

ARTISTAS PARTICIPANTES
El síndrome de Montaigne
Curador: Pedro Osvaldo Granda
MARIO MARTÍNEZ, EDGAR INSUASTY, OVIDIO FIGUEROA, JORGE CALVACHI, JAVIER GÓMEZ, MARIO JURADO, ALFREDO PALACIOS, JUAN PABLO GARCÍA, EDISSON ARCINIEGAS, ADRIÁN MONTENEGRO, HUMBERTO CAICEDO, LUIS ROZO Y YEZID GUTIÉRREZ, OSKAR ROMO, JOHANA MARTÍNEZ, MAURICIO GENOY, GLORIA GARZÓN Y DANIEL RAMÍREZ, MAGALY CERQUERA, CLARA INÉS PALACIOS, JAIRO PLAZAS FIERRO, ALEXANDER BUZZI

Tendencias artísticas dominantes y emergentes en la región Sur de Colombia
Curador: Jaime Ruiz Solórzano

ADOLFO OROZCO, BENHUR SÁNCHEZ, CLAUDIA ORTÍZ, JESÚS LEGUÍZAMO, MARCO ALEJANDRO RICO, NICOLÁS ARAGÓN, OLGA MARTÍNEZ, PILAR GARZÓN Y DANIEL RAMÍREZ, ROCÍO GARCÍA, AURA HELENA SUTA, BERNARDO SOLANO, DIANA YAMILE OLARTE, HERMANN AYERBE, JUAN CARLOS BARRIOS, LINA MARÍA CEDEÑO PÉREZ, LUIS FERNANDO BERNAL, MARIA EUGENIA DIAZ, MARIO AYERBE, NÉSTOR MARAGUA, NÉSTOR TIBAQUIRÁ, NORMA CONSTANZA PERDOMO, OSCAR DANILO VARGAS, YEROME VALBUENA, FELIX HERNÁNDEZ, KINDI LLAJTU, ALVARO PANTOJA, FABIO GONZÁLEZ, FRANCISCO JAVIER PORTILLA, JESÚS HOYOS, LUIS EDUARDO WHITE, MARTHA LUCÍA INAGÁN, MARTHA PATRICIA VEGA.