miércoles, noviembre 02, 2016

EL PLEBISCITO: IRAS Y PAZ


Por: Ananías Osorio V.

Docente

Los resultados del plebiscito mostraron que pudo más el cerebro emocional que el racional. El emocional operó en el NO al acumular todo tipo de iras: iras de orden económico, político, militar, social y religioso. Operó en el SI al acumular todo tipo de triunfalismos: Colombia, paraíso terrenal a partir del 3 de octubre. La mezquindad de lado y lado frente a la Paz fue latente. En ese mar de iras,  triunfalismos y mezquindades, el cerebro racional quedó atrapado en los anhelos de paz de millones de ciudadanos  generosos y en  las entrelineas de las 297 páginas del acuerdo.  La emocionalidad no dejó actuar a la inteligencia, hasta el punto que ambos bandos no previeron un plan B, bandos que de paso solo representan  menos de una tercera parte del potencial electoral.
¿Y el resto de la población? ¡Pues una parte, atrapada  en la  angustia asistencial no la dejó pensar ni actuar en ningún sentido, y la otra, le importó un bledo!
Una vez más queda demostrada la necesidad de una educación centrada en la formación de ciudadanía y con altos procesos cognitivos para dejar de ser un país de cafres.

martes, noviembre 01, 2016

EL SI PLEBISCITARIO, UN PLUS DE ESPERANZA

Por: Ananías Osorio Valenzuela
Docente

Según registros históricos, en casi 200 años de vida republicana, las élites no han cesado de generar conflictos por el poder político y económico, uno de los ORÍGENES de la horrible e intermitente  noche que sigue padeciendo e pueblo colombiano.
 El acuerdo de la Habana (2016) busca resolver una de las CONSECUENCIAS del más largo conflicto. Dicho acuerdo lo firman un sector de las elites y un grupo armado de la población afectada por el conflicto entre elites de mediados del siglo XX. Otro sector de las elites le apuestan al NO plebiscitario soportado en  revanchismos ancestrales. Y otro grupo armado de la población al menos manifiesta estar dispuesto a negociar. Igualmente insinúa esa posibilidad las disidencias armadas de anteriores amnistías. Por tanto, el conflicto por el poder continuará. A pesar de los pesares, el SI plebiscitario, es un plus de esperanza imposible de dejar escapar.    
Y el grueso de la población seguirá ahí a la espera de resolver sus angustias asistenciales (pan, techo, salud, educación, seguridad). Seguirá la búsqueda de la EQUIDAD en todos los ámbitos de la vida y su armonía con la naturaleza, en la espera de tiempos en los que reine la plena democracia  para debatir angustias existenciales de cara a la infinitud cósmica, unos, y la gloria celestial, otros.