miércoles, septiembre 12, 2007

Miércoles de Tango


Nostalgias de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca como un fuego su respiración
angustia de sentirme abandonado y pensar que otro a su lado
pronto, pronto le hablará de amor.
Hermano yo no quiero rebajarme, ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir
desde mi triste soledad veré caer las rosas muertas de mi juventud...
(Fragmento de Nostalgias, interpretada por Carlos Gardel)


Mientras escribo una ponencia para presentar en unas jornadas de antropología que se llevarán a cabo en Bilbao, las notas de ese hermoso tango se cuelan en las palabras y no puedo continuar. ¿Cómo hacerlo con la voz de Gardel penetrando el alma sin más? ¿Cómo obviar la nostalgia que a veces embarga de manera tan rotunda que casi no deja respirar?

El tango me recuerda a mi padre y su radio rojo las madrugadas de los domingos. Entonces era una niña que corría por el campo y subía a los árboles. Y la casa se llenaba con las notas que hablaban del arrabal, del mundo "fue y será una porquería", de las madreselvas en flor, de volver con la frente marchita.

En mi primera juventud me molestaba esa música mañanera después de una noche de rumba y discoteca. Entonces pensaba que Padre siempre ponía tangos para fastidiar (ya me gustaban algunos pero me apasioné por el bolero).

Ahora, después de partidas y encuentros, el tango ha vuelto con toda su fuerza y se constituye en parte fundamental de mi vida. Es un espacio más allá del recuerdo, el olvido, la distancia, el desamor: es el espacio del ser. Y ahora entiendo a Padre y coincido con él en la distancia y lo siento cerca cuando escucho algo como esto:

Yo adivino el parpadeo de las luces
que a lo lejos van marcando mi retorno
son las mismas que alumbraron con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor
y aunque no quise el regreso siempre se vuelve al primer amor...

Volver con la frente marchita
las nieves del tiempo platearon mi sien
sentir que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada errante en la sombra
te busca y te nombra...
(Fragmento de Volver interpretado por Carlos Gardel)

El tiempo que pasa con crueldad, la partida que nos aleja pero que siempre promete el regreso, los amores difíciles que como una espina sangrante se quedan en el corazón, la nostalgia profunda que embarga el alma y que parece aprisionarnos sin remedio, la vida palpitando en cada gesto, cada palabra, cada acción; y la pasión nítida, plena, lascerante que nos lleva por senderos dísimiles a veces dando tumbos con heridas hasta el fin, y a veces ebrios de momentos brillantes en los cuales la armonía es posible... Eso es el tango y mucho más, como un vino rojo este miércoles de septiembre. ¡Va por tí, Padre!
Foto: Alirio, mi viejo.

martes, agosto 28, 2007

Sobre una etnografía urbana

Barcelona desde el Parc Güell (foto Juan Carlos Ruiz)


Hace algunos años comencé a indagar acerca de los usos y prácticas sociales que se pueden apreciar en un parque público urbano de la zona metropolitana de Barcelona, concretamente en el Parc de Les Planes, uno de los más grandes de la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat(1). Al principio tenía varios temores con respecto al objeto que había elegido para realizar mi investigación y por supuesto con la metodología que debería emplear. Me preguntaba si ese tema era lo suficientemente “importante” para estudiarlo desde la antropología y en caso de que lo fuese, qué métodos debería utilizar para ello. Así que me hice algunas preguntas: ¿Cómo acercarme al funcionamiento del parque? ¿Cómo estudiar la vida que allí surge y se visibiliza unas veces de manera lenta y otras, fugaz? ¿De qué forma aproximarme a esos movimientos urbanos sin parecer fuera de lugar sino como una usuaria/ocupante más del parque?

Esas dudas fueron muy importantes porque me dieron las pistas necesarias para comprobar, efectivamente, que la temática que había elegido era fundamental para entender cómo usan y se relacionan los individuos en los espacios públicos abiertos y, además, que dicha temática hace parte de los intereses de las ciencias sociales preocupadas por descubrir las características de la vida que surge y se desarrolla en las ciudades. Al tiempo se tuvo claro también que el método a emplear era la etnografía. ¿Por qué la etnografía? Porque permite examinar directamente el mundo empírico –la realidad- a través de uno de sus instrumentos fundamentales: la observación. Lo anterior implica que el etnógrafo o la etnógrafa participan de manera abierta o sutil en la vida cotidiana de las personas durante cierto tiempo, observando lo que pasa, escuchando lo que se dice, preguntando cosas, usando los mismos espacios; esto es, recogiendo gran variedad de datos accesibles para poder arrojar luz sobre los temas que a él o ella interesan. Datos que va anotando en un diario de campo que se convierte en un material básico para la tarea de análisis e interpretación de esa realidad que se estudia.

Pero esa observación a veces no es tan fácil, sobre todo cuando se hace en un espacio público. ¿Por qué motivo? Porque el investigador o investigadora debe cumplir un doble papel. Por un lado es un ocupante/usuario de un lugar (un parque, una plaza, una calle) y por la otra, es alguien que está estudiando una realidad y por lo tanto cumple una función distinta a la de las otras personas con las cuales comparte ese espacio momentáneamente. Eso hace necesario que se recurra a estrategias prácticas que permitan hacer las dos cosas sin parecer fuera de lugar o generar malos entendidos. Aunque a veces no es suficiente. Como observadora del parque viví algunas situaciones incómodas sobre todo cuando realizaba mi trabajo de campo por las mañanas: miradas indiscretas, abordajes indeseados por parte de algunos ocupantes del lugar, etc. Es decir, no lograba pasar completamente desapercibida para realizar mi labor de una manera natural. El hecho de estar mucho tiempo sentada en un banco tomando apuntes y mirando para todos lados despertaba sospechas en los visitantes frecuentes del parque. No ocurría lo mismo cuando me dedicaba a actividades como caminar, correr o pasear con la familia o amigas. Lo anterior implica, entre otras cosas, que una de las características que debe tener un etnógrafo o etnógrafa urbana es la movilidad y la capacidad de poder combinar otras técnicas de observación que le permita estudiar la realidad en el mismo lugar de los acontecimientos.

En la investigación que llevé a cabo en el parque de Les Planes además de descubrir sus múltiples funciones, reflejadas en la variedad de usos y prácticas que allí tienen lugar, también se pudo apreciar esas formas sociales propias de la vida urbana. Un conjunto diverso de actores (ocupantes, usuarios y usuarias) comparte los mismos espacios de manera simultánea y sin contratiempos mayores pues existen unas pautas de comportamiento y uso normalizadas que permite la convivencia cotidiana. En ese lugar personas de distinta procedencia y condición pueden realizar múltiples actividades al tiempo que se relacionan entre sí mediante la gestión no sólo del espacio que comparten sino también del cuerpo y la mirada.

Todo ello confirma una vez más que la etnografía constituye una forma viable de acercamiento a la realidad social teniendo en cuenta que ésta no es un objeto estático, inamovible y por ello sujeto a regularidades fijas que pueden ser visualizadas únicamente a través de datos cuantitativos, sino que, al contrario, permite aprehender los vaivenes de esa realidad, siempre en constante cambio y transformación, con el ánimo de perfilar, más que sus hechos causales, las características, los rasgos más significativos constitutivos de su naturaleza.


(1) Los resultados de ese trabajo se hallan en la tesis doctoral “Relaciones sociales y prácticas de apropiación espacial en los parques públicos. El caso del Parc de Les planes”, Universitat de Barcelona, 2006.

lunes, agosto 20, 2007

Primer Mundo

Las calles relucían después del fuerte aguacero que, de forma precipitada, cayó sobre la ciudad. Las aceras limpias de cacas de perro y de escupitajos estaban casi desiertas; sólo un hombre se desplazaba con paso ligero entre los coches aparcados. El sol todavía no se había ocultado del todo así que era posible percibir la transparencia del aire y de los árboles, livianos de polvo y smoke. ¡Es una tarde estupenda! Pensó la mujer que minutos antes había salido corriendo del call center donde laboraba como recepcionista telefónica, y que ahora caminaba solitaria y feliz esquivando los charcos de agua. Avanzaba con rapidez mientras cruzaba la avenida y tomaba la recta que la llevaría hasta su casa. El puente del ferrocarril, el parque, la estación de metro, otra avenida y un requiebro de calles. El mismo recorrido que había hecho durante el último año con sus pensamientos, sus frustraciones y la certeza de estar trasegando un camino infinitamente repetido. Cavilaciones que se detuvieron de repente: ante ella, justo antes de llegar a la esquina de su casa, al pie de los contenedores, había una pareja que parecía estar poniendo allí la basura. Eran jóvenes y vestían de manera modesta pero no parecían gente de afuera. A medida que se acercaba a se dio cuenta de que estaban hurgando entre los desperdicios. La chica mantenía el contenedor abierto mientras el hombre iba sacando cosas: pack de yogures, bolsas de ensaladas, trozos de pan... que introducía rápidamente dentro de una bolsa colgada de su hombro. Cuando la mujer pasó junto a ellos bajó la mirada y alargó el paso, no quería que la lluvia la pillara en plena calle y sin paraguas...

Foto: pintura "Paisaje Urbano" de Lina María Cedeño Pérez

viernes, agosto 10, 2007

Regreso


Vuelvo, por fin, a revisar mi blog y descubro que han pasado ya casi tres meses desde la última entrada. ¡Tres meses! Es mucho tiempo o poco, según la experiencia personal de quien los vive. Lapso para des-ilusionarse, para re-contruir, para armarse de valor o de miedo, para cegarse o dejarse llevar por la razón. Franja para partir o llegar, para des-conocer, para trabajar, para cavilar, para descubrir el cuerpo y el alma y volver a soñar con las posibilidades. Días minúsculos dentro del contexto del mundo pero tan importantes - o no- para quien los vive. Días y días que pasan como agujas.
(Por fortuna, siempre nos quedará Lisboa y sus calles y su fado)

Foto: Juan Carlos Ruiz, vistas desde el Castillo - en Lisboa-, al fondo el rio Tejo.

domingo, mayo 27, 2007

Una jornada de esperanza y alegría

Con un rotundo éxito se cerró en la noche de ayer la Maratón “Por Colombia un Canto a la Vida”. La intensa y variada programación desde las 10 de la mañana comenzó a calentar motores y poco a poco fue cogiendo forma en medio de los presagios de lluvia que sólo se asomó con dos gotas, pero que nunca apareció.

Vale destacar que el programa cumplido en su totalidad, contó con un fluir permanente de público, especialmente en las horas de la tarde. Mientras en la parte exterior la gente disfrutaba de los conciertos, el espacio de proyección de videos tenía cupo completo de espectadores, al igual que los talleres de cómic y collage par los niños. Igualmente, la sala de exposiciones con el Laberinto de la verdad, no dejaba de recibir visitantes, mientras que en el teatro auditorio la gente gozaba con Chucho Díaz con su vital derroche de fuerza y expresión, y luego daría paso a Bauma, el grupo Folk europeo que puso literalmente a bailar al público, tal como ya lo habíamos anunciado. Mientras tanto, en la parte exterior olía a lechona, corría la cerveza y el mojito acompañados por empanadas, buñuelos, perro caliente, o arepas de choclo; y para los que querían refrescarse no faltó el helado de frutas tropicales.
Enmarcando el espacio se encontraban los chiringuitos de Paraguay, de México, de Ecuador, el de Maloka, IPO Catalunya, de la Asociación catalana per la Pau, y un puesto de maquillaje artístico. Igualmente unos minutos antes de cada concierto se leían textos a favor de los derechos humanos, la libertad y la justicia social.
Afuera, luego del ritual de inicio en el que todos hicimos Tai-Chi, apareció “La Chiqui” rompiendo el hielo con su tanda de cuentos sobre derechos humanos, hasta “desaparecer”; le Siguió Sergio Danti con su letra “I-Lusa” entre otras; y terminó la sesión de cuentos Bonifacio Ofogo que con su inmensa presencia y frescura afrolatina logró interactuar de manera muy cálida con el público
Cayendo la tarde el ambiente estaba más caliente y Sakapatú le puso el ritmo afroperuano, dando paso posteriormente a Palo Que Sea que irrumpió de manera espectacular desde la Gran Vía con su bullicioso y mágico pasacalles, poniendo a gozar a todo el mundo con la sabrosura de sus tambores y títeres gigantes que fueron recorriendo el espacio exterior de La Farinera. Le siguió Lekue Yukulele y su funky fusion, para continuar Daniel higiénico que con sus canciones llenas de cotidianidad, desparpajo e ironía nos puso a pensar y a reir, al punto de que la gente le pidió otra canción más, que por supuesto Daniel, muy higienico, concedió.
Ya más entrada la noche Pasajeros comenzó con una linda canción hablándonos de la utopía, hasta tocar nuestras fibras sensibles con sus temas reivindicativos y con mucho sentimiento; le seguiría Buritaca 200 que se comió el escenario con una espectacular puesta en escena que incluía imágenes, bailarines, un rico vestuario, y con un sabor donde ya era imposible quedarse quieto. Y para cerrar con broche de oro, cuando en la Farinera el ambiente estaba en plena ebullición y los espacios se hacían cada vez mas pequeños porque llegaba y llegaba mucha gente, apareció Ché Sudaka con toda su potencia para poner al borde del delirio a todos los asistentes y donde muchos se resistían a creer que tenía que terminar.
Fue una linda jornada, donde la organización dio todo de sí para que las cosas resultaran tan bien como al final salieron.
El evento desde ya se constituye como el más importante acto multitudinario realizado en Barcelona, reivindicando el derecho a la libertad de expresión y a la justicia social en Colombia.
Gracias a todos los artístas que participaron desinteresadamente; a todas las personas y entidades que hicieron posible el evento y al público que durante todo el día estuvo haciendo presencia por Colombia en este Canto a la Vida.

Tomado de la página oficial de la jornada por Colombia, un canto a la vida http://cantoalavida.wordpress.com/
Fotos: Lina María Cedeño Pérez

jueves, mayo 24, 2007

Un canto a la vida por Colombia

Veo la última fecha de actualización de este blog y me doy cuenta de que casi ha pasado un mes; un mes de silencio, de percibir cómo pasan los días entre el trabajo cotidiano y algunos proyectos que devuelven la esperanza. Uno de ellos es la actividad que se llevará a cabo este sábado 26 en el Centro Cultural La Farinera del Clot de Barcelona. Una jornada que se convierte en canto a la vida por Colombia, en un día en que el arte, la música, la palabra vuelve a sus orígenes para mostrar que no todo está perdido, que siempre habrá un horizonte mejor que aquel que dibujan los irracionales, los perversos que tienen al país en la ignominia. Aquí va la programación general:
« Por Colombia, Un canto a la vida »
Farinera del Clot
26 de mayo 2007

10:00 Ritual de Apertura

12:00 (concierto o música a determinar)

13:00 Cuenta Cuentos. (escenario exterior)
- Gladys Corredor. Cuentos sobre Derechos Humanos
- Sergio Danti
- Boniface Ofago. Cuentos Africanos

14:30 (concierto o musica a determinar)
Taller Colage para niños –Lina Cedeño (taller)

16:30 Cantautor – Chucho Díaz (teatro)

17:30 Bauma – Música Folk (teatro)
Taller Comic –Chiara Verdesca (taller)

18:30 Sakapatú- Música Afroperuana (exterior)

19:30 Colectivo x-y mutación- Performance sobre libertad identitaria (teatro) no apto para menores

19:30 Pasacalles- Pa lo Que Sea (exterior)

20:00 Conciertos. (exterior)
Lekue Yukelele –fusión

21:00 Daniel Higiénico- Cantautor , poeta (exterior)

22:00 Pasajeros –canción propuesta

23:0 Buritaca 200 - Música Afrocolombiana

00:00 Ché Sudaka
Permanentes: Exposición gráfica sobre Derechos Humanos en Colombia y muestra de cine-documental. (sala de expociciones)
Así que todos el sábado 26 en la Farinera. ¡Por Colombia, un canto a la vida!

domingo, abril 22, 2007

Barcelona, Barcelona

Barcelona tiene sin duda sus matices. Para algunas personas es una urbe maravillosa, cosmopolita y abierta con una estupenda oferta cultural y turística. Un lugar de postín donde se puede encontrar y comprar de todo. "La millor botiga del món" dice una de las publicidades más emblemáticas: la mejor tienda del mundo. Y desde ese punto de vista es lo que parece: un escaparate dispuesto con cuidado para los bolsillos más amplios. Basta con echar un vistazo a sus calles más reconocidas donde campean las grandes marcas y sobre todo, a sus construcciones de alto standing donde un piso puede superar con creces el millón de euros. ¡Es una barbaridad! - me decía una mujer el otro día- ¡esta es una ciudad para ricos!
Y el escaparate, por supuesto, está limpio y saneado. Afuera miseria humana, desarrapados, incívicos, mujeres de la vida alegre, inmigrantes pobres... Afuera todo lo que empañe el artificio lustroso pleno de turistas en zapatillas, de yuppies tecnológicos, de gente fashion con bolsas de Valentino. Afuera todo lo que no quepa en una postal impoluta y vendible.
Hay sin embargo, otra Barcelona. Aquella de las calles estrechas en las que conviven seres de los lugares más lejanos. La de la gente de a pie que vibra y sueña y reinvindica sus derechos. Barcelona rosa de fuego. La de las construcciones estupendas que se convierten en un deleite para los sentidos. La del sol perenne y la montaña verde que se columpia en las tardes de invierno. La de aquellos lugares recónditos, clandestinos, alejados del ojo del escaparate en los que es posible la invisibilidad. Barcelona. La de calles atiborradas de mundo, de cuerpos en movimiento siguiendo el compás de una melodía cotidiana y única. Barcelona. Niebla en primavera. Concha de plata en Otoño. Arte en las calles y en los bancos desde donde se contempla la vida que pasa y se agita. Barcelona irreverente, indómita: eres más que un escaparate creado por quienes intentan domesticarte, prostituirte, doblegarte. Para los que te sentimos, Barcelona, somos tus rehenes, tus amantes sigilosos e incondicionales que ya no pueden vivir sin tu música de sal. Barcelona de mar.
Foto: Lina María Cedeño Pérez, Barcelona desde el Parc Güell un día de invierno.

martes, abril 10, 2007

Reflexión de martes con lluvia

Hoy es martes con cara de lunes y la lluvia no cesa. El cielo se ha desbordado y ahora es sólo un velo húmedo y gris. El día de trabajo se antoja igual: repetitivo y soso, sin aliciente, como esa llovizna pertinaz que se deja caer en los tejados.
El día prosigue con sus más y sus menos, con la gente presurosa que se desplaza por las calles con sus paraguas y sus caras de mono. Mileuristas sin esperanzas. Unos cuantos atados a una hipóteca de por vida y otros, a la certeza de que nunca tendrán una casa en su puta vida. Hombres y mujeres disfrutando de la situación de bienestar de esta europa progre de pateras, de periferias incendiadas, de campos inundados, de muertes en "road", de palabras huecas.
Estoy escéptica. Quizá es la mañana...

sábado, marzo 24, 2007

Celebración tardía

El otro día estaba escribiendo una entrada para celebrar a mi modo el día de la poesía cuando de repente una tormenta empezó a entrar por la ventana. Flashes gigantes iluminaban el cielo que instantes después rugía con fuerza y rabia. Las palabras iban y venían en un intento desesperado por terminar mi escrito antes de que las espuelas de la tormenta se clavaron en mi nuevo ordenador. Y nada. No pude escribir porque un estruendo certero se llevó la luz y tuve que desistir de mi empeño. Pasaron los días y entre texto y texto no me había sentado a terminar lo que empecé esa noche.

No obstante tengo algo claro: la poesía es aquella que habita esos resquicios que resisten a la miseria cotidiana, a la perversidad humana, a la sinrazón. O más bien, es la que nos permite resistir y creer pese a todo. Y en esa noche brava de tormenta también existía la poesía. ¡Nunca un cielo encapotado fue tan bello y tan terrible al mismo tiempo!

La poesía también es emergencia y coincidencia. Como la que acabo de tener cuando leo el blog de mi amiga Osorio y encuentro que ha hecho exactamente lo que yo iba a realizar esa noche: transcribir esos micropoemas que me envía - sms- en el momento más necesitado. Entonces una sonrisa aflora y el día se hace leve. Gracias por tus poemas, Osorio.


Y si, ¡hoy la primavera se cuela
por los jirones del invierno!

Osorio 03/07

Y había una poesía en las huellas
de las almas antiguas de los pasajeros
en tránsito

Osorio 03/007

jueves, marzo 01, 2007

Presintiendo a Lisboa

Aquellas eran noches de impotencias
que desaparecían al filo de las horas
-Pessoa siempre nos miraba, en silencio,
desde el muro-.
Era fácil ser feliz entonces
y recorrer las calles de vino
con sus sombras mágicas
y sus discursos y sus movimientos.

No era la Lisboa presentida
con sus aromas añejos
Era otra ciudad anudada a un río silencioso
y ligero con nombre de mujer:
Magdalena
Era una promesa oxidada en los bancos
del parque
abiertos al soplo de la tarde
donde a hurtadillas inventábamos el amor.

Aquellas eran noches de canícula
y deseo
¡Cómo quisimos entonces que fuera
Lisboa con su cintura de mar!

martes, febrero 20, 2007

Calle-Cuerpo

La calle siempre es calle. Una abertura por donde se deslizan los cuerpos presurosos. Cuerpos que paran automáticamente en los semáforos. Cuerpos que exhalan humo mientras se mueven al vaivén de una música cotidiana. Cuerpos que son ojos y piernas solamente. Cuerpos que casi nunca miran hacia atrás. Cuerpos de todos los tamaños y colores, de todas las texturas, y, seguramente, de todos los olores. Cuerpos, cuerpos, desplazándose sobre una superficie que a veces parece líquida, fluida. Cuerpos de aquí y de allá. La calle es un cuerpo, muchos cuerpos deslizándose a la vez sobre su figura de agua.

jueves, febrero 15, 2007

Armonía

Hago una pausa. Dejo el texto que escribo sobre los usos de los espacios públicos y miro a través de la ventana. Me quedo sin aliento ¿cuántas veces he visto un amanecer como éste? Nunca. Todos los amaneceres, como los días, son distintos. Y no puedo describirlo. El naranja oscuro que nace de las entrañas del mar y que se va difuminando en las siluetas de los edificios. Y un aro de luna. Un cuarto de luna tan fino como un relámpago. Y un pájaro que planea y el viento que mueve la ropa tendida sobre un terrado. Me quedo sin palabras. La armonía existe. La belleza se despliega ante mis ojos con tanta naturalidad que siento pena por los que duermen a esta hora de la mañana y también por los que nunca han visto una maravilla como ésta. Hoy el día será breve.

domingo, enero 28, 2007

Play Strindberg

El 18 de enero tuve la oportunidad de asistir al estreno de Play Strindberg, Dansa Macabra, en el Teatro Nacional de Catalunya. Fue una estupenda experiencia sobre todo porque era la primera vez que presenciaba un espectáculo en ese espacio cultural tan importante. Un sitio creado para la representación, para el teatro en su más alto sentido. ¡Cuán distinto de aquellos modestos lugares de mi ciudad donde un puñado de soñadores levantan los telones! Recordé entonces mi corto paso por las tablas regionales en Casateus y mi amistad entrañable con los incansables de Casateatro donde tantas palabras y emociones he compartido -la última vez fue en julio del año pasado-. Eran y siguen siendo espacios culturales sencillos pero ahí todavía palpitaba el arte, la vida y la esperanza.

Así que estar en el TNC fue muy emotivo, más aún viendo en escena a la catalana -hospitalense, por más señas- Núria Espert y a José Luís Gómez y Lluís Homar, en unas interpretaciones sobresalientes que conducen al espectador al deplorable espectáculo de un matrimonio derruido. Porque eso es Play Strindberg un recorrido despiadado por los entresijos de la convivencia cotidiana. Con una puesta en escena minimalista, casi esencial, y unos dialógos irónicos y negros poco a poco se va adentrando en la realidad de una pareja convencida de su derrota.

Pero más allá de la fábula del fracaso matrimonial se encuentra una reflexión profunda y descreída de la sociedad a través de una comedia salpicada de momentos brillantes y amargos que en últimas intentan poner sal en las heridas para mostrar esa miserable condición humana.

Estoy segura que entre las sonrisas que provocan algunos de los ácidos diálogos hay también una suerte de reflexión, de preguntarse si alguna vez en nuestra vida matrimonial existen atisbos de situaciones parecidas. Las caras de quienes asistimos al teatro mostraban algo de ello...

Martha Cecilia Cedeño Pérez

sábado, enero 13, 2007

Pintora de Arte Mayor

No era necesario que un intelectual como Gerard Vilar hiciera un comentario sobre la pintora Lina María Cedeño Pérez (mi hermana, por supuesto) para darnos cuenta del valor de su obra. Eso lo sentí desde la primera vez que ví uno de sus cuadros urbanos, aquellos donde juega con los signos y desplazamientos, con sus trazos tenues y al mismo tiempo firmes. Para mí fue un descubrimiento fabuloso percatarme de aquellas figuras citadinas que insinuan una ciudad otra, plena de sentidos y al mismo tiempo enmarañada en su propio espacio-tiempo.

Y este comentario viene a raíz de aquel hecho por el profesor Vilar en la revista Disturbis, que sin duda nos llena de alegría y emoción a quienes amamos a Lina, y que ahora reproduzco con orgullo y sin el menor pudor nepótico:


"Hace unos pocos días recibí unas hermosas imágenes de Lina María Cedeño, una artista colombiana de la que casi nada sé. Tampoco necesito saber mucho para apreciar la calidad que -ninguna lengua podría decirlo mejor- salta a la vista. Se trata de un retablo titulado “Recorridos urbanos” del que cuelgo en esta página un detalle. Es fascinante: transmite una gran calidez y una equilibrada serenidad a la vez que te enfrenta a una esquiva riqueza simbólica por descifrar. Parece una invitación a celebrar que estamos aquí, que la calidez humana existe, que la comunciación, por difícil que sea, es posible y más que deseable. Lina sigue una muy vieja tradición occidental, en relaciones de mestizaje y cruzada por otras tradiciones, claro es; pero su arte tiene que ver con los grandes maestros flamencos de la baja Edad Media europea y el Renacimiento: la pintura sobre tabla. En esta época del arte en uploaded en Yotube parece algo poco arriesgado. Es cierto. Pero cuando una vieja forma estética funciona, como en este caso, tiene todos los números para resistir mucho mejor la destructividad del tiempo. Mi enhorabuena a Lina".

Esas palabras mayores son un gran aliciente para una artista como Lina, nacida en las selvas caqueteñas y criada en los estribores de la cordillera andina, que ahora está aquí, en Barcelona, donde bebe en las fuentes de los grandes: Picasso, Miró, Dalí, Tàpies... Sé también que ese contacto con la urbe mediterránea plena de contrastes e imágenes, consolidarán su obra y la abrirán a nuevas perspectivas y matices. La experiencia europea, sin duda, reforzarán la mirada de esta promesa que será una "pintora espléndida", tal como se lo dijo Luna cuando vió uno de los cuadros que está terminando en esta temporada barcelonesa. Olé, Olé, Olé!
Foto: "Recorridos Urbanos" por Lina María Cedeño Pérez

lunes, enero 08, 2007

¡Se acabaron las fiestas!

¡Por fin se acabaron las fiestas!. Fueron más de 15 días de ires y venires, de comidas y compras descomunales. Días de consumo, como lo digo en una de las entradas anteriores. Días en que la felicidad parece medirse por cuánto tienes, cúanto das, cuánto adquieres, cúanto comes, cuánto...
Es como si esta sociedad en la que vivo ahora quisiera olvidar para siempre los días terribles de la pobreza y la miseria, días aún cercanos, por cierto. De ahí, talvez, ese afán por llenar las barrigas y las tiendas.
Y ese espíritu compulsivo también parece contagiar a quienes vienen de lejos. Según una encuesta los extranjeros, principalmente los latinoamericanos, son unos de los nuevos protagonistas de esta orgía de la adquisición. Televisores de plasma, mp4 y móviles para sus hijos pequeños y toda una serie de artículos la mayoría de ellos, innecesarios pero que parecen "igualar" en gustos y comportamientos. Y toda esa feria cansa. Cansa la superficialidad, las luces impostadas, los abarrotamientos de la calle, las comilonas; cansa tanta fiesta, tanta superficialidad.
¡Se acabaron las fiestas! ¡qué bien! Aunque debo decir que en mi caso personal estas fiestas fueron una de las mejores que he pasado aquí. La presencia de mi hermana Lina y la posibilidad de volver a la infancia a través de nuestra memoria conjunta, los recuerdos de padre y madre, de hermanos, de música. Volvimos a recuperar las canciones que escuchábamos en navidad cuando éramos adolescentes, preparamos la comida que nos hacía madre, y debo decir, que muchas veces lloramos trayendo a la memoria esos viejos tiempos, "aquellos diciembres que nunca volverán". Así estos días se convirtieron ante todo en días de recuerdos, de intimidad, de compañía, de familia, de reflexión, de volver a las raíces, a los olores y sonidos de la infancia y la primera juventud. Se acabaron las fiestas nos quedan las palabras y la memoria que tanta falta parecen hacer hoy.
P.D: que este nuevo año sea mucho mejor en todos los sentidos para la gente que llevo en el corazón, para mis amigas que no olvido. Para las que están aquí junto al mediterráneo y para las que están al otro lado del Atlántico: Gabriela, Pilar O., Pilar L., Helena, Lucía, Claudia...

jueves, diciembre 14, 2006

Que no descanses en paz, Pinochet!

Tenía que escribirlo. Tenía que decir que experimento cierto alivio por la muerte de uno de los hombres más sanguinarios de América Latina. Lástima grande que no haya sido juzgado como se debiera cuando su cuerpo decrépito aún sentía... Es una pena que la justicia internacional fuese burlada y que la justicia de su país no hubiese sido lo suficientemente prístina y valiente para castigar a ese monstruo.
Ahora ya es tarde, el tirano es polvo. Y como no existe el infierno ese hombrecito sanguinario se fue con las manos manchadas de sangre y seguramente con un rictus de felicidad en la cara. Ahora nadie podrá encarcelarlo. Y ¿quién responderá por todos sus crímenes, por las desapariciones, las torturas... por toda la ignominia que creó? ¿Quién responderá por todo el dolor y el sufrimiento que ocasionó al pueblo de Chile? y ¿Quién responde por las víctimas de dictaduras similares y ciertas "democracias" fascistas en América y el mundo?
Ha muerto un personaje oscuro de Chile y América. Ahora sí deseo que exista aquel infierno del que me hablaba mi abuela con sus calderas al rojo vivo donde los malos pagan sus culpas eternamente y donde el diablo se ocupa en avivar el fuego para que nunca les falte el ardor en la piel.
Que no descanses en paz, Pinochet!

domingo, diciembre 10, 2006

El Consumo

Es diciembre. Desde hace varias semanas lo es, sobre todo aquí, en Barcelona. El calendario así lo refleja y las luces que estallan en la calle desde la última semana de noviembre, también, y la marabunta que dócil se apresta al derroche más placentero del año. Diciembre es la apoteosis de la sociedad de consumo.

Hace dos días los periódicos regionales hacían eco del temporal que afectó este largo puente de la Inmaculada y de cómo la gente lo aprovechó para abarrotar las grandes superficies comerciales. Al mal tiempo buena compra, parece ser el lema de una gran mayoría de seres marcados por ese ímpetu casi salvaje que los lleva irremediablemente de tienda en tienda.

Ciencias como la antropología deberían ocuparse más a menudo de esa especie tan común en el primer mundo que tiene comportamientos similares y que acude en masa a desocupar sus bolsillos. Aquí va un ejercicio simple de etnografía callejera:

"Sábado 9 de diciembre. 6:00 de la tarde. Entrada del Centro Comercial La Farga, L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona. Hace frío. Parece que por fin, después de un otoño más caluroso de lo normal arriban los primeros vientos del invierno. Desde los bancos de la entrada del centro comercial se puede divisar la calle y el semáforo que está justo al frente, donde hay muchísima gente esperando que se ponga verde. Todas las personas que esperan de este lado de la calle llevan varias bolsas de compra identificadas con marcas populares (aquí no vemos a Valentino, ni a Carolina Herrera, ni a Chanel... esta ciudad todavía parece una urbe obrera pese a estar en las goteras de Barcelona). Se les ve felices: ríen, hablan, fuman y cuando cambia el semáforo cruzan rápidamente la calle. Las bolsas de Zara se contonean alegres como sus dueños/as. Las personas que esperan del otro lado se apresuran a cruzar la calle. Hombres y mujeres jóvenes y mayores se preparan para dar el salto a la felicidad. Entran al centro comercial dispuesto para la ceremonia del consumo: luces navideñas por doquier coronadas por un arbol gigante parpadeante, escaparates dispuestos para el ojo con maniquis espléndidos que muestran las últimas tendencias de una moda accesequible a una gran mayoría que seguramente no gana más de 100 euros al mes. Todo absolutamente todo en un sólo lugar. Y por supuesto no faltan las caras de arrobamiento. El detenerse frente al escaparate, dar un pequeño rodeo para comprobar detalles y finalmente entrar a la tienda. Mirar el género, los jerseys -ahora que llega el frío porque los de la temporada pasada ya no me van... y salir con la expresión del deber cumplido. Y desde el banco se observan los cuerpos en movimiento que se cruzan en los pasillos, sus bolsas que se tocan, los ojos que brillan. Cuerpos de hombres y mujeres que parecen interactuar en una armonía asombrosa en mismo espacio/tiempo. Aquí no hay conflicto ni diferencia. Los extranjeros se confunden con los nativos -llevan las mismas bolsas de compra-, los padres dialogan con sus hijos, los maridos con las mujeres, las mujeres con los niños, los novios se besan mientras compran, los ancianos observan desde los bancos ¿recordarán aquel tiempo no muy lejano de precariedad? Estoy segura que sí..."

Esto es diciembre en el primer mundo donde cosas tan elementales como solidaridad, compañía, familia, justicia, reponsabilidad... parecen reposar justo en el fondo de la bolsa de la compra.

miércoles, noviembre 29, 2006

Un poema de Emily Dickinson

¡Las noches tempestuosas, las noches tempestuosas!
Si estuviera contigo,
nuestro lujo serían
las noches tempestuosas.

Los vientos qué le importan
al corazón llegado a puerto,
qué le importa la carta
ni la brújula.

Ya en el Edén remando.
¡Ah, el mar!
Que pueda yo esta noche
morar en ti.


Tomado de Poemas de Emily Dickinson, Integraf editores, Medellín, 1994, pág. 37.

sábado, noviembre 25, 2006

Exilios

A Luna del Mar, para que sus ojos siempre miren más allá...

Como decía el gran César Vallejo partir es volver dos veces, es alejarse de esas patrias cotidianas, inmensas y simples que conforman nuestro trasegar. Pero partir también es quedarse infinitamente porque allá donde se vaya siempre nos sorprenderá la certeza de lo que se deja atrás - nos habitan, sin tregua, los ecos de la memoria y las texturas de lo vivido. Partir es abandonar las aguas de lo conocido para ir hacia los territorios insospechados de la incertidumbre. La certeza de la partida es el regreso, así éste no sea más que una utopía, un sueño acariciado que a veces suele confundirse con la nostalgia o, mejor, con esa larga pena del exilio que siempre nos suele colocar en un instersticio de espacio/tiempo.

Pero hay partidas de partidas. Desde aquellas voluntarias donde el peso de la decisión recae en el deseo de buscar nuevos horizontes como producto de una reflexión libre, hasta aquellas provocadas por la perversidad humana. Por las guerras que talan vidas como árboles y que siempre responden a unos intereses políticos y económicos. En este caso no sólo la nostalgia habita la vida cotidiana sino la indefensión, la vulnerabilidad, la miseria, la desesperanza.

En el mundo hay millones de personas que son obligadas a dejar sus tierras, sus cosechas, sus casas, sus sueños; el horizonte sin límites donde al menos se sabe dueño del día y la noche. Millones de mujeres, niños y hombres condenados a la errancia por decisión ajena, por la imposición, casi siempre con sangre, de unos pocos poderosos que se creen dueños de sus destinos, de su fuerza, de su vida. Unas cuantas manos que dirigen la orquesta del dolor, de la muerte, de la ignominia, en un mundo donde la injustica y la pobreza se globalizan y la justicia y la riqueza se privatizan, se concentran en un puñado de privilegiados.

Millones de seres humanos que son el rostro de un mundo carcomido por la perversidad. Desplazados, refugiados, exiliados, expulsados... migrantes eternos, parias en una sociedad del bienestar que vuelve sus ojos hacia otro lado. Rostros envejecidos por el dolor y la iniquidad. Rostros opacos que resisten porque saben que si Dios ha muerto la lucha por la dignidad, por la vida, no.

Cacarica es un canto,
un río plateado de bordes verdes
donde cantan las guacamayas
y los árboles suben al cielo,
mientras abajo
las metrallas repican
y un ojo amarillo
planea los días.

Martha Cecilia Cedeño Pérez
L'Hospitalet - Barcelona

martes, noviembre 21, 2006

Rutinas

A veces cuesta levantarse a las 6:00 para leer aquellos textos pendientes o escribir palabras ya escritas en hojas recicladas. Cuesta salir de la tibieza de las mantas que a veces quisiéramos eternas. Cuesta no dejarse vencer por la certeza de un día anónimo, un día sin pena ni gloria entre trabajos mediocres y quehaceres rutinarios. Días como truenos que van pasando impunemente, soterradamente, y que perfectamente podrían ir de la ducha matutina al sofá verde donde se quisiera descansar a gusto de una jornada sin tropiezos mayores pero agudizada por el peso aplastante de lo cotidiano.
Cuesta dejarse llevar, entregarse al placer onánico (no sé si esa palabra existe pero ahora, justo ahora, ha salido) de la contemplación, de la serenidad que produce admirar un amanecer como éste que ahora estalla en rojos y naranjas desde mi ventana y que de repente, despeja por completo ese cielo nublado, plagado de horas que vienen y van, de platos y polvo, de calles ruidosas donde el frío no es tan frío pero el pavimento siempre es gris...

viernes, noviembre 17, 2006

Otra

OTRA

El espejo dibuja mi figura de jueves
con líneas mudas en los ojos
y horas aciagas en las pestañas.

El espejo calla ante mi noche de pájaros
y este piélago inmenso de ausencias y nostalgias.
Observa y calla. Palpo a Otra en su mirada empañada
.

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Barcelona, 2006

domingo, noviembre 12, 2006

¿Hacia dónde va Colombia?

SEMINARIO
Centro Cívico Pati i Llimona
calle Regomir 3
Metro Línea amarilla. Parada Sant Jaume
23, 24 Y 25 de noviembre


¿A DÓNDE VA COLOMBIA?

Desde hace más de cuatro años MALOKA ha venido abriendo un espacio en Barcelona para escuchar a los movimientos sociales colombianos sobre la situación que viven y sobre sus propuestas al futuro, en continuas jornadas realizadas en centros cívicos de la ciudad. En este momento, nos parece esencial profundizar en el conflicto desde los distintos factores que lo condicionan para tratar de encontrar respuestas a la pregunta ¿a dónde va Colombia?.
Queremos ahondar en la mirada de esa guerra que se libra en Colombia tanto en sus dimensiones internas como en sus relaciones con la globalización económica y con las llamadas “nuevas guerras” que son locales y globales al mismo tiempo. Deseamos indagar sobre las interacciones entre el negocio mundial del narcotráfico y el conflicto, y sobre la incidencia de la naturaleza del mismo en toda la sociedad colombiana. Mirar el papel de las compañías multinacionales, sus efectos sobre las comunidades y los territorios de sus áreas de inversiones, sus relaciones con los actores armados y con el mapa de la guerra. Examinar el proyecto paramilitar en Colombia, su evolución, sus implicaciones para el tejido social colombiano y para el futuro del país. Y analizar qué pasa con las guerrillas, cuales han sido sus transformaciones, qué condicionamientos históricos determinan su actuar y cuales son sus perspectivas.
Creemos que una mirada sobre estos fenómenos, sus relaciones entre sí y con el conflicto, nos pueden ayudar a entender mejor sus lógicas, sus dinámicas, los factores que lo retroalimentan, y con ello adquirir un conocimiento más profundo de él a la hora de abordar sus posibles salidas o soluciones hacia una paz duradera y sostenible.


Jueves 23 de Noviembre 7pm a 9pm
Presentación del seminario
Marta Liliana Castellanos- Abogada colombiana del Colectivo Maloka Colombia
La globalización y el conflicto colombiano- Ponente: José Arsitizabal: Investigador social colombiano exiliado en España. Trabaja con la Fundación Seminario de Investigación para la Paz (SIP) de Zaragoza.Investiga actualmente las relaciones entre el conflicto colombiano, la globalización y la intervención estadounidense en la región andina.

Viernes 24 de noviembre
10:00 a 14:00 h.
Moderador Fermín I. Rodrigo Lázaro de Brigadas Internacionals de Pau de Catalunya
Narcotráfico y conflicto en Colombia.
Moderador: Fermín I. Rodrigo Lázaro, Brigadas Internacionales de Pau de Catalunya
Ponente: Ricardo Vargas, sociólogo de la Universidad
Nacional de Colombia. Investigador Asociado del Instituto Transnacional TNI con sede en Amsterdam. Director de la Corporación Acción Andina Colombia. Algunas publicaciones: “Fumigación y conflicto”, Tercer Mundo Editores, TNI, Acción Andina, 1.999. Drogas, Conflictoarmado y Desarrollo Alternativo, Acción Andina Colombia, 2003.

Jornada Tarde
17:00 a 21:00

El proyecto paramilitar en Colombia
Moderador: José Ramón Erraes (Jumon) de Cooperació
Ponentes: Guido Picoli e Iván Forero
Guido Picoli: periodista y escritor italiano, autor del libro “El sistema del Pájaro. Colombia, paramilitarismo y conflicto social” (2005). Piccoli conoce Colombia desde hace varias décadas a través de su ejercicio periodístico, que se publica de manera constante en los diarios Il Manifesto y Il Mattino. En este libro recorre el fenómeno de la privatización del empleo de la fuerza y la degradación paralela del Estado colombiano.
Iván Forero: Defensor de Derechos Humanos. Colombiano. Sociólogo e Historiador- En el Exilio desde 1998. Actualmente Responsable de Movimientos Sociales de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado y Coordinador del Consenso Social sobre la Migración.


Sábado 25 de noviembre
10 am a 2pm

Las multinacionales y el conflicto colombiano
Moderador: Arcadi Oliveres- de Justicia i Pau
Ponente: Héctor Mondragón, economista asesor de Convergencia Campesina, Negra e Indígena de Colombia e investigador. En el 2000 fue elegido Oak Fellowship por el Colby College de Maine. Es autor de los libros “Cliclo, Crisis y Reactivación Económica en Colombia”, “ Oro Negro para las Tres Grandes”, y es coautor de “Desarrollo y equidad con campesinos”, Colonización y Estrategias de Desarrollo” y “Paro y Política”,

Jornada Tarde
17:00 a 210:00
¿Qué pasa con la guerrilla en Colombia?
Moderador: Xavi Cutillas de la Asociación Catalana Per la Pau
Ponente: Alfredo Molano, sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia- Alumno de la Ecole Pratique de Hautes de París entre 1975 y 1977. Profesor de varias universidades; colaborador de revistas como Eco, Cromos, Alternativa, Semana y Economía colombiana, y autor de numerosos trabajos de investigación aparecidos en diferentes medios. Ha recorrido el país hablando con colombianos de los más remotos rincones, dando vida a libros que hablan como pocos de la realidad nacional. Ha sido director de varias series para televisión y ha obtenido el Premio de Periodismo Simón Bolívar, el Premio Nacional del Libro de Colcultura y el Premio a la Excelencia Nacional en Ciencias Humanas, de la Academia de Ciencias Geográficas, por una vida dedicada a la investigación y a la difusión de aspectos esenciales de la realidad colombiana. Entre 2001 y 2002 vivió exiliado en Barcelona y en Stanford, donde fue profesor visitante.

Necesaria inscripción previa en: mailto:maloka_accion@yahoo.es
Clausura 21:00 Bar: "Al Borne del Mar", calle baños viejos 18 bis.

viernes, noviembre 10, 2006

El espacio público ¿amenazado?


En mi reciente visita a Neiva (Huila - Colombia) fui invitada por un grupo de personas comprometidas con la ciudad a hablar sobre el espacio público. Ellas sabían que acababa de doctorarme con una tesis laureada sobre los usos, prácticas y relaciones sociales en algunos espacios públicos de Barcelona. Así que tuve la oportunidad de hablar sobre mi experiencia pero sobre todo escuchar y aprender muchas cosas de quienes además de pensar nuestra ciudad, la experimentan y la viven día a día. Este texto va para ellas y para quienes se preocupan por encontrar caminos alternativos que propendan por la vida urbana como ejercicio de ciudadanía en todos los sentidos.

No cabe duda que la expresión “espacio público” se ha convertido en una de las más utilizadas en todos los contextos y esferas. Pero ¿qué significa exactamente? Isaac Joseph, un importante sociólogo francés, lo define como el “lugar de la acción”, aquel exterior urbano (léase calle, plaza, parque, andén, bus…) caracterizado por su apertura y accesibilidad en que una sociedad fugaz se des-vertebra. Espacio abierto por antonomasia en el que se producen toda suerte de interacciones y agenciamientos. Lugar de tránsito, observación, encuentro, disimulo, representación. Lugar potencial donde cualquier cosa puede suceder, y ello no excluye el conflicto, la fatalidad, la emergencia.

En esta noción general están las claves para entender la naturaleza de un espacio que pretende ser de todos y de todas, pero que en los últimos años parece haberse convertido en propiedad de quienes gestionan y detentan el destino de la ciudad, la polis. Y no hablo de un caso en particular sino de lo que se aprecia en los distintos mundos urbanos en los que me muevo: el cosmopolita y “desarrollado” donde el espacio público, desde la óptica del urbanismo oficial, es visto como una comarca sobre la cual intervenir para llenar los vacíos y garantizar usos adecuados y limpios; y el de la provincia latinoamericana, en donde en otras condiciones de progreso se están trazando caminos para la creación de espacios que garanticen los tránsitos, también bajo el manto de una fluidez aséptica.

En ambos casos, subyace entonces la intención de construir lugares impolutos, territorios claramente accesibles pero pasivos, puesto que en su control y regulación no toman parte activa los sujetos a través de sus usos y prácticas. En ese escenario rigurosamente vigilado, el usuario, el practicante, son vistos casi como indeseables, inconvenientes inevitables de los que sólo se espera que se avengan a colaborar, que actúen como figurantes en una representación teatral de la que no son autores ni protagonistas y que bajo ningún concepto desentonen con el paisaje armónico y sumiso previsto desde el plan y promocionado por la publicidad institucional.

Lo anterior alude al proceso de privatización, exclusión, segregación espacial, comercialización, monitorización de la vida cotidiana, arquitecturización a manos del “diseño urbano”, regulación… amenazas que se ciernen sobre los espacios abiertos urbanos como lugares donde bien se podría esperar un estado mínimo de derechos democráticos. El libre acceso y tránsito de cuerpos e ideas; el anonimato, la indiferenciación, pueden estar en peligro en un espacio donde se recortan los derechos y se socavan las libertades individuales, tanto las que se reclaman en solitario como las que se requieren a otros para ejercerse. ¿Podemos hablar, entonces, de espacio público cuando se vigila, se controla, se hostiga bajo el pretexto de la seguridad y la fluidez? Y, por lo tanto, ¿existe un espacio público democrático donde todos y todas tienen garantizado el derecho de acceso, uso y circulación?

P.D. este artículo fue escrito para un periódico regional pero inexplicablemente no fue publicado... Quizá porque pese a ser un artículo de opinión que no comprometía en nada la dirección fundamental del periódico resultaba incómodo para ciertos sectores. Es bien sabido que en América Latina y sobre todo en Colombia, hay unas maneras de hacer política y unas maneras de concebir lo público. Lo primero equivale fundamentalmente a llenarse los bolsillos; y lo segundo, a hacerlo a costa del erario "público", el fortín que nunca se acaba. Y en el centro de todo: los medios de comunicación que casi siempre están supeditados a esas formas de hacer política. Así que mi modesto articulito resultaba incómodo en una ciudad donde el espacio público se concibe como la creación de obras innecesarias que benefician principalmente a los comerciantes pero donde se inviertan recursos millonarios, mientras que en la periferia la mayoría de la población carece de los servicios básicos... Entonces ¿de qué espacio público estamos hablando?
Barcelona, 10 de noviembre de 2006

lunes, octubre 30, 2006

Un aniversario

"Paisaje transurbano" de Lina María Cedeño Pérez


Hace un poco más de un año comenzaba mi andadura por estos territorios de l@s blogger@s. Lo hacía con la intención de tener un espacio en que pudiese escribir sobre diversos temas. Desde los más cotidianos y periféricos hasta otros más "centrales" y "trascendentes". Y todo ello gracias a las sugerencias de mi amiga Gabriela de la Peña, que me motivó a crear un espacio en donde pudiese plasmar todas esas preocupaciones vitales que desde siempre me interesan.

Y ha sido un año verdaderamente fructífero pese a las temporadas de silencio provocadas por el oficio académico y ahora por cuestiones laborales. Pero también, debo confesarlo, en los últimos días he perdido un poco de ese espíritu que me llevó a crear este blog. Y entonces entono la mea culpa y vuelvo a la palabra para decir que recuperaré el ánima, la intención, la alegría, la sorpresa, la motivación... para seguir escribiendo y publicando cosas que pueden interesar más o menos pero que siempre operan como una catarsis para quién las produce.

Así que regreso a las leyendas urbanas, a los poemas, a los escritos beligerantes, a las divagaciones, a las nimiedades, a las palabras... que me llevaron a abrir este blog un día de octubre de 2005.


Y aquí va una creación de mi hermana Lina María que pronto estará en esta Barcelona cosmopolita y sofisticada, fría y cálida, humana y cruel, hermosa y decadente... Este paisaje transurbano inaugura una nueva etapa espacios y periferias...

sábado, octubre 21, 2006

Charla sobre el 70 aniversario de la Revolución del 36

Xerrada-debat. 70 aniversari de la Revolució del 36 a la Vila de Gràcia


Intervindràn: Pepe Gutiérrez, membre de la Fundació Andreu Nin i autor del llibre 'Retratos Poumistas' + passi del video ’Guerra Civil a Catalunya. Testimonis i records’.


Lloc: ’La Torna’ Ateneu Independentista i Popular de la Vila de Gràcia [Carrer Sant Pere Màrtir 37. Metro L3 Diagonal o Fontana i L4 Joanic]

Organitza: Grup de Gràcia de Revolta Global gracia@revoltaglobal.net

Ara fa setanta anys Catalunya vivia un dels moments més bells i estimulants de la seva història. El triomf de la revolució social en resposta a l’aixecament feixista el 19 de juliol de 1936, transformava de dalt a baix tot el sistema social, en favor per primer cop dels i les treballadores, dels i les camperoles i de la gent de sota, mentre els burgesos i els rics fugien. A la Vila de Gràcia molts i moltes militants van contribuir decisivament a la causa revolucionària i sobre elles volem parlar aquest dimarts 24 d’octubre. La recuperació de la memòria històrica d’aquells fets és el millor homenatge que els hi podem fer, a més de continuar la seva lluita.

jueves, octubre 19, 2006

El embrujo de los Buendía

Y llegó el gran día. Ahí, en un auditorio pequeño y cálido, había gente linda esperando que la conferencista empezara a hablar. Y desde el comienzo hubo cierto hechizo porque nadie se levantó de su asiento pese a que la charla se acabó pasada las 21:00 horas. Con Luna a mi lado me sentí segura, pero también con los ojos de Juanca que me acompañaban y me daban pistas sobre la forma cómo se desarrollaba todo. Sin ellos no hubiese podido hacer nada.
Pero tampoco sin esas personas que siempre me acompañan aquí en los momentos más importantes: Pilar, Inma, Pilila y Manuel.
Sentir su cariño, su solidaridad, su presencia fue un aliciente fundamental para no defraudar a nadie pero sobre todo para no defraudarme a mí misma.
Debo decir además que me encantó contar con nuevas amigas y amigos que también me apoyaron y se convirtieron en un estupendo comité de aplausos, entre ellas, Clarita, Betty, Carlos...
Gracias a todas y todos por estar ahí y por brindarme la oportunidad de empezar. No está mal: es mi primera conferencia en Barcelona y no se durmió nadie!
Se me olvidaba algo: sé que desde la distancia me acompañaban mis hermanas Lina y Marielita y mi amiga Gabriela. ¡Seguro!
La noche del martes el embrujo de los Buendía se posó en la palabra, en la mirada, para convertir el otoño en una lluvia de mariposas amarillas -Mauricio Babilonia me estuvo susurrando al oído.

martes, octubre 17, 2006

Violencia y Literatura

Comparto con vosotr@s esta breve introducción a la conferencia sobre Señas de violencia en algunas obras de Gabriel García Márquez que daré esta noche en el Centro Cultural Pati Llimona de Barcelona:


"Hablar del conflicto colombiano es hacerlo de un fenómeno que ha vertebrado la historia del país desde las luchas por la independencia pasando por las guerras internas entre partidos que prolongaron sin cesar esa patria boba de la que hablan los textos, que desbocó en la guerra de Los Mil Días, hasta llegar a la Violencia política de mediados de siglo y caer en la situación de complejidad en la que se encuentra hoy la nación. En esa disparatada situación de conflicto permanente la vida se antoja casi un milagro, un milagro que los colombianos perpetuamos día a día, quizá porque la violencia se ha convertido en una compañía endémica que se resiste a irse de nuestro lado. No es que la violencia transcurra en Colombia, es que Colombia transcurre en la Violencia.

Si el siglo XX avizoró sus primeras luces en medio de uno de los peores conflictos surgidos en nuestro territorio, la Guerra de los mil días o guerra de los tres años que dejó como saldo miles de muertos y un terrible panorama de destrucción y la certeza de los intereses intervencionistas de los Estados Unidos; el siglo XXI, en un contexto histórico y sociocultural diferente, parece iniciar también con las mismas sombras: un panorama desalentador de violencia que se ha complejizado y cuya resolución no parece vislumbrarse a corto plazo, al menos mientras existan las profundas inequidades de toda índole en el seno de la sociedad colombiana.

Pero en medio del conflicto, de la sinrazón, de ese aliento tanático que parece recorrer nuestra realidad desde hace mucho tiempo, la vida se consolida y resiste día a día en la lucha ingente de miles de hombres y mujeres que sueñan con un futuro donde las generaciones no tengan que repetir la misma historia de desazón. La unión de esfuerzos para encontrar caminos colectivos alternativos, la explosión de movimientos sociales y artísticos que pugnan por constituirse en fuentes de esperanza, hablan también de otra realidad que está allí, cociéndose a fuego lento y que seguramente terminará con la circularidad del tiempo del conflicto".
Martha Cecilia Cedeño Pérez
L'Hospitalet - Barcelona

miércoles, octubre 11, 2006

NI cumbre, ni vivienda, ni ná...

La Vanguardia dice que se ha suspendido la cumbre europea sobre vivienda que se iba a realizar aquí, en Barcelona. Tienen miedo de los gritos, de la sentadas, de los pitos, de las manos alzadas, de los miles de hombres y mujeres que se puedan manifestar para exigir otras maneras de enfocar el tema de la habitación que en este país es verdaderamente contradictorio. Aquí una de las hijas del rey se compra una mansión en 8 millones de euros mientras que la gran mayoría de jóvenes entre 30 y 40 años vive con sus padres porque no tienen con qué comprase un modesto piso.
Y es que las cifras son alarmantes. En Barcelona capital un metro cuadrado está por encima de los 3.000 euros lo mismo que en L'Hospitalet. Aquí un piso de 50 metros cuadrados puede llegar a costar más de 200.000 euros. Así que los valientes que se meten en una hipoteca a 30 años deben pagar mensualidades por encima de 800 euros.
Y ese es el modelo de bienestar del que hablan todos: una inmensa mayoría de jóvenes bien preparados pero sin acceso a una vivienda digna y con trabajos precarios que apenas alcanzan para subsistir. Es la generación del mileurismo.
Imagino que los representantes europeos no saben que esa realidad existe y los políticos de Catalunya y España tampoco. Pero la cumbre se ha aplazado: "el que la debe la teme", decía mi abuela, y tenía toda la razón.

sábado, octubre 07, 2006

Sentada Popular y Cumbre Europea de Ministros de Vivienda

Y desde la periferia, ese espacio donde el movimiento es más intenso, me ha llegado esta comunicación:


SENTADA POPULAR ANTE LA CUMBRE EUROPEA DE MINISTROS DE VIVIENDA

Tras el gran éxito de la manifestación del 30 de septiembre, la asamblea popular por el derecho a la vivienda... ¡vuelve a la carga!.

LOS MINISTROS DE VIVIENDA SE REÚNEN EN BARCELONA: NO VAS A TENER UNA CASA EN LA PUTA VIDA.

Los días 16 y 17 de octubre los ministros europeos de vivienda tienen la desfachatez de reunirse en la ciudad de Barcelona. Ahí estaremos también nosotros para hacernos oír.

Tomad nota:
SENTADA POPULAR ANTE LA CUMBRE EUROPEA DE MINISTROS DE VIVIENDA

Lunes 16 Hora de inicio de la sentada: 17 h (si tu trabajo no te permite llegar a la hora, ven después. Allí estaremos).

Lugar: parada de metro Zona Universitaria (para dirigirnos juntos al Palacio de Congresos donde se reúnen).
¡No permitiremos que salgan de la cumbre sin escucharnos!.

¡Hasta la vivienda siempre!

Pásalo.

miércoles, octubre 04, 2006

Videoconferencia sobre Desarrollo

Hace algunos días terminé un texto sobre desarrollo integral humano para un centro de estudios universitarios de Sant Cugat, Barcelona. Aprendí mucho elaborando dicho módulo sobre todo porque era un tema sobre el cual sabía poco y realizarlo fue, de verdad, un reto.

Dicho módulo lo elaboré entre Neiva y Barcelona. Así que mis primeros 20 días de vaciones en mi bella tierra se dedicaron casi exclusivamente a la búsqueda de información, a cientos de intentos por conectarme a internet, a continuas idas y venidas a la biblioteca departamental y a la de la principal universidad, casi siempre con resultados poco positivos. Resultaba en verdad paradógico estar elaborando un texto sobre el desarrollo cuando las condiciones materiales eran, sin duda, precarias.

Hacía un texto sobre desarrollo pero vivía en carne propia sus límites en una región como la mía, rica en recursos naturales y con un potencial humano fuerte pero en donde sus gobernantes simple y llanamente han despreciado sistemáticamente un crecimiento integral. Allí la cultura, la educación está en un segundo plano, lo mismo que la posibilidad de acceso a la información y a las tecnologías.

Una vez en Barcelona, en L'Hospitalet, en la biblioteca de mi barrio pude acceder a textos fundamentales y muy actuales sobre el tópico que estaba investigando; además allí mismo pude conectarme a internet sin pagar un duro y en unas condiciones inmejorables.

La diferencia, como se pude observar, es notable entre uno y otro medio.

Todo ello para decir que ahora ese texto aparece también como conferencia en la siguiente página web:
Bueno, pues allí está el texto Desarrollo humano integral: una perspectiva desde la sostenibilidad, la equidad y la ciudadanía, en versión de videoconferencia. Y podéis mirarla un poco, si os apetece.

domingo, octubre 01, 2006

Literatura y Violencia en Colombia

Jornadas Culturales Maloka Colombia
LITERATURA Y VIOLENCIA EN COLOMBIA

Lugar
: Centro Cívico Pati i Llimona, calle Regomir, 3

“... de todas estas violencias vividas a lo largo de un siglo de historia republicana en Colombia, no ha escapado la literatura. Por el contrario, podría casi afirmarse que los escritores colombianos se han volcado sobre estas realidades que los ha impactado de manera profunda y que a pesar de las muchas explicaciones sociológicas, filosóficas, políticas o históricas, es a través de la literatura -por esa particular desinhibición de tratar la realidad que utiliza la ficción- cómo quizás podamos explicar los múltiples móviles de estas violencias y desentrañar los orígenes, las causas y las consecuencias de esta realidad de la Colombia del siglo XX en la que han nacido y vivido generaciones completas.” (Carlos Obando)

Martes 10 de octubre
19:00 Horas

La violencia de comienzos del siglo XX
El escritor:

José Eustasio Rivera (Neiva, Colombia1888 - New York, 1928)
Escritor, pedagogo, abogado y diplomático. Autor de Tierra de Promisión (poesía, 1921), En 1924 publica su novela “La vorágine”, y rápidamente se convierte en el gran relato de los acontecimientos que marcaron lo que se ha conocido como la primera violencia. La Vorágine es considerada la novela colombiana más importante hasta Cien años de soledad, caracterizada por su densa trama humana y la ácida denuncia social de la vida de los caucheros, escrita con singular prosa y lirismo desbordado.

El ponente:
Arturo Bolaños Martínez
(San Juan de Pasto, Colombia)
Desde Una Orilla Distinta (1.991), Al Sur de la Poesía (1.993), Sur-co de Voz (1er Premio depoesía Aurelio Arturo, 1.997), Sabor a Ceniza (2.001), De Todo un Cuento (2.004). Hace parte de las antologías Quien es Quien en la Poesía Colombiana (Colcultura, 1.999), Cuentos y Relatos de la Literatura Colombiana (F.C.E, 2.005). Realiza investigaciones y publicaciones sobre el sur colombiano. Becario CSIC, Escuela de Estudios Hispanoamericanos.

Martes 17 de octubre
19:00 horas
La violencia de mediados del siglo XX

El escritor:
Gabriel García Márquez
(Aracataca, Magdalena, Colombia. 1928) Uno de los autores que ha narrado, de manera más intensa y creativa, las violencias de la Colombia del siglo XX, sin lugar a duda es el Nobel Gabriel García Márquez. En muchas de sus novelas se pueden encontrar alusiones literales o metafóricas a situaciones concretas de esa realidad casi endémica que no parece dar tregua. En este sentido se podría destacar, por ejemplo, “El coronel no tiene quien le escriba”, una novela espléndida en donde, sin necesidad de que aparezca ningún muerto, se siente el peso aplastante de la violencia política justo en los murmullos de una vida cotidiana que parece no tener salida. Así mismo, en “Cien años de soledad” se puede ver el horror de la Masacre de las Bananeras, un suceso nefasto que marcó la historia del país.

La ponente:
Martha Cecilia Cedeño Pérez (Neiva, Colombia)
Doctora en Antropología Social y Cultural por la Universitat de Barcelona, Magíster en educación para el arte y animación socio-cultural (Ciudad de la Habana – Cuba), Lic. en Lingüística y Literatura, Universidad Surcolombiana; autora del poemario "Duermevela Amores, símbolos y muerte"; coeditora de la Revista Región y Cultura (1995-1999); coordinadora del IX Encuentro Nacional de Escritores (Neiva, 1999); Finalista en el concurso departamental de poesía “José Eustasio Rivera” (Neiva, 1995), Investigadora y miembro de número de la Academia Huilense de Historia.

Martes 24 de octubre,
19:00 H
Las violencias de finales del siglo XX

La escritora:
Laura Restrepo
(Bogotá, Colombia. 1950)
Es una de las escritoras colombianas más reconocidas internacionalmente Ejerció como periodista, muy comprometida políticamente, durante más de dos décadas. Amenazada de muerte por su trabajo como periodista, salió exiliada del país durante varios años. Posteriormente, publicó, con creciente éxito, cuatro novelas: La isla de la pasión, Leopardo al sol, Dulce compañía (Premio Sor Juana Inés de la Cruz y Prix France Culture de la crítica francesa) y La novia oscura. Su última novela,Delirio, fue ganadora del VII Premio Alfaguara de Novela en el año 2004.


El ponente:
Sergio Álvarez
(Bogotá, Colombia)
Nacido el 31 de diciembre de 1965, Sergio Álvarez intentó estudiar filosofía pero se aburrió y decidió irse a vivir a los Llanos Orientales. Cinco años después regresó a Bogotá, trabajó en publicidad, como guionista de comics y libretista de televisión. A mediados de los años noventa se radicó en Barcelona donde escribió Mapana, una novela juvenil y La Lectora, un juego literario con formato de novela negra que fue premiado en la semana negra de Gijón y convertido en serie de televisión.

Martes 7 de noviembre
17:00 h.
Todas las violencias, todos los tiempos

El escritor:
Fernando Vallejo (Medellín, Colombia 1942)
Todas sus novelas están ambientadas en Colombia. Y sus temas recurrentes son la violencia, la homosexualidad, la adolescencia, las drogas y la muerte. Los temas los relaciona con la violencia en Colombia. En 1994 publicó su novela más conocida, La virgen de los sicarios, penetrante relato sobre la violencia del narcotráfico en Medellín.
Este conjunto de novelas, o narraciones autobiográficas, o memorias ha consagrado a Fernando Vallejo como uno de los narradores más destacados de la literatura colombiana Contemporánea. En 2003 ganó el Premio Rómulo Gallegos, uno de los más prestigiosos de América Latina, con su novela El desbarrancadero (2001)

El ponente:
Carlos Obando Arroyave (Medellín, Colombia)
Comunicador Social-Periodista de la Universidad de Antioquia, Colombia. Tiene estudios de Especialización en Semiótica-Estética de la Universidad Nacional de Colombia y de Máster en Comunicación Audiovisual Digital de la Universidad Internacional de Sevilla, España. Actualmente es doctorando en Pedagogía Social-Comunicación y Nuevas Tecnologías de la Información, en la Universidad Ramon Llull. Becario de la “Cátedra UNESCO de Nuevas Tecnologías, Sociedad, Cultura y Educación”, 2001-2004.

viernes, septiembre 29, 2006

Puesta de sol en el Trópico

Atardecer en el trópico
Estábamos en casa de mi hermano Juan Manuel aprovechando los últimos días de nuestro viaje a Neiva, ciudad soñada. El calor sofocante nos había sacado hacia un parquecito cercano rodeado de un bosque a punto de desaparecer por obra y gracia del interés inmobiliario (lo mismo que aquí). Nuestras hijas jugaban felices mientras los mayores hablábamos de lo humano y lo divino. La ciudad a punto de sucumbir al embrujo de la noche encendía sus luces y sus sentidos. Un zumbido de un avión que pasó justo encima de nuestras cabezas recordó que estábamos en una urbe intermedia cuyo aeropuerto está en su corazón (en sentido literal).

Las montañas antes azules parecían ahora guijarros enormes y redondeados, levemente oscurecidas por el ocaso de la tarde. Desde el árbol donde me había subido pude ver cómo moría lentamente el día y cómo la belleza se explayaba ante mis ojos atónitos.

Ahí estaba el atardecer de mi memoria íntegro y sublime. Y aquí está la foto que condensa ese momento único y fugaz pero, a la vez, eterno.

Había olvidado mencionar que esta foto está colgada en la página de La Vanguardia, en el concurso mi mejor foto de la revista Magazine que se edita los domingos.

sábado, septiembre 23, 2006

Que es la vida una ilusión...

Siempre nos quedará... internet, el ciberespacio que nos permite adentrarnos en una infinita telaraña de conocimientos, y que al tiempo propicia todo tipo de contactos: con los seres extraños y conocidos, viajeros contundentes sin equipajes; con las palabras de todos los calibres y colores; con millones de realidades que deambulan libres como el viento. Nos quedará su infinito espacio en donde podemos crear el nuestro, adaptado a las propias necesidades y ambiciones, a nuestras experiencias cotidianas, mínimas y grandiosas a la vez.
Y desde ese rincón la expresión sin tapujos conduce a infinitos recovecos donde seguramente vigila el Minotauro. Y desde allí la palabra puede ser muchas cosas: trampa, horizonte, abismo, montaña, barro, proyectil... y por supuesto poesía. Límpida, transparente, esencial.
Como ésta que nos regala la palabra espléndida de Osorio, viajera incansable de todos los caminos y cantora consumada de los entresijos del alma. Palabra de oriente despojada de lastres y retóricas ¿Escuchaís el canto del agua? Estas son algunas creaciones de Osorio, publicadas en su blog queeslavidaunailusión:

Siesta de verano I
Duermen abrazadas,
semejan huérfanas de Dios

Siesta de verano II
Sueño frágil:cabalga,
roto,tierra y cielo

Microcuento

Ese día de otoño en agosto
se despertó y murió treinta y cuatro veces,
ni una más, ni una menos, antes de tomarse
el café con leche.

Bienvenida al mundo de las bloggeras, Osorio. Este es mi pequeño homenaje a tu amistad, a tu solidaridad, a tu rincón http://www.queeslavidaunailusion.blogspot.com/ que felizmente navega por las olas de internet.

Barcelona, septiembre 23 de 2006

martes, septiembre 19, 2006

El Espacio Público

Reproduzco a continuación un artículo de Manuel Delgado publicado el 05/09/06 en El País , donde se aborda el tema del espacio público, tópico fundamental a la hora de comprender y vivir la ciudad como un todo donde las cosas además de juntarse, se dislocan, se fragmentan, se pixelan al infinito y donde el aliento urbano cobra su pleno significado.


Concluirá este mes de septiembre la exposición que en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona ha servido para mostrar los trabajos concurrentes al Premio Europeo del Espacio Público 2006, que convoca el Archivo del Espacio Público Urbano. La exhibición -En defensa del espacio público- nos ha deparado una excelente oportunidad para pensar qué quiere decir exactamente "espacio público", un concepto que ha ido ganando protagonismo en las dos últimas décadas, que ocupa hoy un lugar central en las iniciativas y las retóricas a propósito de los contextos urbanizados y que es bastante menos inocente y natural de lo que se antojaría a primera vista.


De entrada, espacio público podría ser un instrumento conceptual que le permitiera a las ciencias sociales de la ciudad agrupar los diferentes exteriores urbanos: calle, plaza, vestíbulo, andén, playa, parque, muelle, autobús..., entornos abiertos y accesibles sin excepción en que todos los presentes miran y se dan a mirar unos a otros, en que se producen todo tipo de agenciamientos -microscópicos o tumultuosos, armoniosos o polémicos-, en que se dramatizan encuentros y encontronazos, luchas y deserciones, reencuentros y extravíos... Inmensa urdimbre de cuerpos en movimiento que nos depara el espectáculo de una sociedad interminable, rebosante de malentendidos y azares. Ese espacio sólo existe como resultado de los transcursos que no dejan de atravesarlo y agitarlo y que, haciéndolo, lo dotan de valor tanto práctico como simbólico.


Para el urbanismo oficial espacio público quiere decir otra cosa: un vacío entre construcciones que hay que llenar de forma adecuada a los objetivos de promotores y autoridades, que suelen ser los mismos, por cierto. En este caso se trata de una comarca sobre la que intervenir y que intervenir, un ámbito que organizar en orden a que quede garantizada la buena fluidez entre puntos, los usos adecuados, los significados deseables, un espacio aseado y bien peinado que deberá servir para que las construcciones-negocio, los monumentos o las instalaciones estatales frente a los que se extiende vean garantizada la seguridad y la previsibilidad. No en vano la noción de espacio público se puso de moda entre los planificadores sobre todo a partir de las grandes iniciativas de reconversión de centros urbanos, como una forma de hacerlos apetecibles para la especulación, el turismo y las demandas institucionales en materia de legitimidad. En ese caso hablar de espacio siempre acaba resultando un eufemismo: en realidad se quiere decir siempre suelo.


Afín a esa idea de espacio público como complemento o guarnición para los grandes pasteles urbanísticos, hemos visto prodigarse un discurso también centrado en ese mismo concepto. En este caso, el espacio público pasa a concebirse como la realización de un valor ideológico, lugar en que se materializan diversas categorías abstractas como democracia, ciudadanía, convivencia, civismo, consenso y otras supersticiones políticas contemporáneas, proscenio en que se desearía ver pulular una ordenada masa de seres libres e iguales, guapos y felices, seres inmaculados que emplean ese espacio para ir y venir de trabajar o de consumir y que, en sus ratos libres, pasean despreocupados por un paraíso de amabilidad y cortesía, como si fueran figurantes de un colosal anuncio publicitario. Por descontado que en ese territorio toda presencia indeseable es rápidamente exorcizada y corresponde maltratar, expulsar o castigar a cualquiera que no sea capaz de exhibir modales de clase media.


Entre esas dos visiones se debate hoy esa nueva disciplina que en arquitectura atiende al diseño de exteriores. Por un lado los imperativos que marcan conjuntamente el mercado y la política obligan al arquitecto a afinarse en la producción de espacios que sean a la vez vendibles y vigilables. Para ello se le tienta con ofertas que pueden espolear su tendencia a convertir la obligación de crear en pura soberbia formal, de la que el producto suelen ser espacios tan irritantes como inútiles. Frente a las tentaciones de una ciudad hecha poder y hecha dinero, el arquitecto puede hacer prevalecer, en cambio, lo que quede en él de voluntad de servicio a la vida, es decir a eso que ahí fuera se levanta y se desmorona sin descanso, la actividad infinita de los viandantes, las apropiaciones a veces furtivas, a veces indebidas, de los desconocidos.


Contemplar el trabajo del Archivo del Espacio Público europeo otorga una cierta dosis de esperanza al respecto. La orientación de los materiales expuestos en el CCCB y los premios otorgados -muelle en el puerto de Zadar (Croacia); intersticio bajo una autopista en Zaanstad (Holanda)- parece apostar por hacer compatibles los lenguajes más creativos con la humildad de propuestas que son conscientes de hasta qué punto dependen de los usos y de los sentidos -sublimes o prosaicos- con que los usuarios acabarán determinándolos. He ahí, pues, la posibilidad de una arquitectura que renuncie a ser lo que algunos quisieran que fuera: un discurso arrogante que pretende convertir al mundo en modelo del que colgar sus diseños, vanidad de la que la que los intereses políticos y económicos sacan provecho. En vez de eso, la línea que se prima en esta exposición parece apuntar en otra dirección: la de un urbanismo que se pase al enemigo -lo urbano-; la de una arquitectura que entiende el espacio público como un ente vivo al que servir, haciendo de él lo que ya es: ese escenario ávido de acontecimientos, dispuesto para que las cosas se crucen y se junten.

lunes, septiembre 18, 2006

El mundo, otra vez

Un mes y 7 días sin actualizar mi blog, sin escribir ni una palabra sobre lo profano o lo humano, lo trivial 0 lo periférico, lo grandioso o lo minúsculo... sin escribir por escribir. Pero aquí estoy, resurgindo una vez más de la cotidianidad, del estrés diario que sopla los días y borra los horas como el viento las nubes. Y resulta que en este tiempo de silencio forzado el mundo sigue su perverso curso: continúan llegando cayucos, pateras y embarcaciones de papel a las costas españolas con gente hambrienta que busca sólo otra oportunidad sobre la tierra; se conmemoran los 5 años del desmoronamiento de las torres gemelas -¿tiembla el imperio?-, el Papa una vez más se desboca y la caga ¿habrá olvidado que ya no hace parte de las filas nazis? y se enciende la hoguera de la ira...
El mundo sigue su ruta díscola y todo parece más oscuro quizá porque el otoño está a la vuelta de la esquina y los días se hacen más cortos y las noches más largas, tal como la realidad de afuera y de adentro.

sábado, agosto 12, 2006

Cotidiana

La mañana otra vez. Volver al oficio cotidiano. Las palabras que a veces no salen y la realidad, ahí en la puerta, en el comedor, en la cocina, en los libros en desorden. Intentar asir la voluntad, doblegarla, someterla, ponerla a disposición de la vida. Mirar el balcón, la distancia azul, los pájaros de agosto.

Y seguir viviendo con culpa -850 millones de personas pasan hambre, 10 millones de niños mueren cada año por lo mismo, el mundo se recalienta, la pobreza se ensaña con los pueblos desamparados-. Y pienso en mi dolorcillo: minúsculo, estúpido, sin sentido.

La mañana otra vez. Sobrevivir a las noticias del día, a la inercia, la inmovilidad. Y afuera el mundo sigue con su terrible y perversa paradoja.

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...