sábado, septiembre 06, 2008

Canto al Río

Yuma

Corriente dorada bajo
sauces, guaduales y ceibas.
Mojas soberbia los
pies de la ciudad
.







(Foto: Río Magdalena. Martha C. Cedeño P.)

miércoles, septiembre 03, 2008

Camilo Torres: "La Sociología en Colombia"

En mi búsqueda de información sobre la historia de la sociología en Colombia he encontrado un texto interesante de Camilo Torres Restrepo uno de los fundadores, junto con el recientemente fallecido Orlando Fals Borda, de la facultad de sociología de la Universidad Nacional. Al leerlo se puede comprobar que no obstante estar escrito a principios de la década de los 60 lo que allí se plantea aún compete a nuestra compleja realidad colombiana y latinoamericana. Se puede ver en el siguiente link:
http://www.archivochile.com/Homenajes/camilo/d/H_doc_de_CT-0010.pdf

jueves, agosto 28, 2008

Agosto

Alguna vez escribí que agosto es un mes tonto. Y, en efecto, lo es. Al menos aquí en esta parte del mundo donde la mayoría de las personas salen o tienen que salir a vacaciones justo en esta época del año. Es tonto porque muchos establecimientos cierran y a veces te ves en dificultades para comprar cualquier cosa básica. Aunque hay que decir que las tiendas de los pakis e hindúes te echan una mano en esos casos puesto que casi nunca cierran sus puertas -al menos en aquellos barrios alejados del centro. Y es tonto porque a la que te encuentras con alguien siempre te preguntará ¿a dónde has ido de vacaciones? Es como si fuese una obligación via-jar-a-al-gu-na-par-te.
Es tonto porque todo se paraliza, bueno, excepto los bares que como bien dice el refrán "hacen su agosto". Así que se torna difícil conseguir un empleo, una tuerca, un grifo, un cerrajero, un lampista...
Pero agosto tiene también cosas positivas. La ciudad se despeja de coches y es posible transitar por sus calles sin muchos tumultos (exceptuando, por supuesto, aquella ciudad postal, atestada siempre de turistas como langostas). Ello permite recorrerla sin prisas redescubriendo sus lugares, sus aromas, sus arrugas. Aquellos resquicios soleados que dibujan una ciudad otra, cercana y nueva, abierta a los tránsitos, a las especulaciones de todo tipo.
Agosto es el mes de la inercia y del intersticio. Un mes que marca un comienzo y un final, o viceversa. Encontrarse con agosto después de un junio y julio en armonía es realmente duro. Entonces se torna en el lapso de la nostalgia y la rutina y no se sabe qué hacer con un sol viejo y oxidado, con las olores de las tapas que se filtran por el balcón y con la sensación de cansancio que parece apoderarse de los días. Faltan pocos días para que mueras, agosto.

miércoles, agosto 13, 2008

martes, agosto 12, 2008

Dos cosas

La primera:
Ya se puede consultar on line la tesis doctoral "Relaciones sociales y prácticas de apropiación espacial en los parques públicos urbanos. (El caso del Parc de Les Planes de L’Hospitalet de Llobregat - Barcelona)", de quien esto escribe, en el siguiente link:
La segunda:
Durante mi estadía en Colombia me hicieron una especie de entrevista, nada profunda, que aparece publicada en el diario regional La Nación, de Neiva-Huila. No es exactamente una entrevista "seria" en el sentido estricto del término sino más bien jocosa cuyo fin último es mostrar una cara amable y divertida sobre tópicos un tanto intrascendentes. Bueno, aquí va el link:

martes, agosto 05, 2008

Benedetti, otra vez

Benedetti está conmigo desde aquella época de universitaria utópica en las que creía que se podía cambiar el mundo. Entonces, debajo del limonero que había en la Facultad de Educación, una voz preciosa me enseñó a conocerlo. Y Benedetti, a pesar de algunos detractores seudointelectuales, se convirtió en mi amigo inseparable junto con Vallejo, Whitman, Lorca, Gioconda Belli, Dulce María Loynaz, Rimbaud... ¡Cómo olvidar, por ejemplo, aquella "Táctica y estrategia" o "Hagamos un trato" o "Me sirve y no me sirve" que compendia tan bien la revolución con el amor, el deseo de cambiar el estado de cosas con el sentimiento amoroso más noble y vital, más pasional y sereno!


Hoy, que la canícula mediterránea se cuela por el balcón como esta nostalgia estival que me acompaña, vuelvo a aquellos poemas y recupero uno que siempre llevo conmigo:

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender cómo sos
quererte como sos

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Mario Benedetti, Antología poética, Alianza editorial, Madrid, 2002, pág. 138.

martes, julio 29, 2008

Volver con lluvia en los ojos

Llegó el día del regreso y como sucede en estos casos, la tristeza se convierte en una compañera permanente. Dejar los amores familiares, los afectos filiales, los amigos y las amigas, las calles abarrotadas con el mismo acento, las montañas azules, las palabras nuevas y altas como las cumbres andinas, la ilusión de los amaneceres a orillas del Magdalena... Dejar los recuerdos incrustados en el alma y regresar a este viejo mundo salpicado de casas añejas y calles limpias y atardeceres mediterráneos. Y lejanía. Y ausencia. Y entonces te preguntas si vale la pena estar tan lejos de aquellos lugares que están más allá de las palabras, más allá de los deseos. Lugares donde transita tu infancia, tu juventud y tus sueños y todo aquello que un día fue mágico y nuevo y latente.
Y vuelves los ojos a la realidad y descubres tan pocas salidas que te acostumbras a la tranquilidad de los parques y la calle, al placer de una tarde desde la terraza de un bar mientras tomas una cañita y observas a la gente que viene y va con sus carnes tostadas y sus trajes de verano. Entonces piensas "si allí la cosa fuese otra, si no existiera la sinrazón, si mi hija pudiese jugar tranquila en el parque, si la muerte no rondara las esquinas..." Tal vez no estaría aquí escribiendo estas tristes palabras mientras pienso en mis viejos y en el tiempo que teje depresiones en sus rostros y en el mío. Si la realidad fuese otra, estaría allí y tendría una casa con antejardín y un perro y un gato y un bosque para que Luna buscase bichos y pájaros y flores. Un bosque sonoro y verde con río incluido donde el tiempo no pasase y sólo fuese marcado por los ojos del sol. Un tiempo infinito con arcoiris y lluvia y montañas inmensas y colores desaforados y armonía... (Mientras tanto me conformo con mirar por enésima vez aquellas imágenes más plenas que nunca quizá porque ahora hacen parte de la memoria inmediata, de lo vivido, del espacio íntimo del recuerdo.)
Foto: Atardecer en Neiva (Martha C. Cedeño p.)

miércoles, julio 23, 2008

La Laguna


En el sur de Neiva, a diez minutos de casa de padres, hay un lugar increíble. Se trata de una laguna de aguas cristalinas, que se constituye casi en un prodigio en medio de la canícula y de la creciente y desaforada urbanización de que es objeto la ciudad.
Contemplar este espacio natural es volver los ojos a un ecosistema que seguramente pronto desaparecerá si no se toman las medidas convenientes para su preservación. Garzas, gallos de agua, patos silvestres, entre otras variedades de aves, se pueden observar aquí. Al igual que babillas (una especie de caimán más pequeño e inofensivo cuya carne es muy apreciada en algunas comunidades) y una gran variedad de peces que saltan en las orillas como queriendo saludar a los visitantes. También hay lotos, juncos y muchos otros tipos de plantas acuáticas y árboles.
Este pequeño lago está situado dentro de los predios de una hacienda de una reconocida familia latifundista de la región. Hace dos años fui allí pero clandestinamente porque no estaba abierta al público como lo está hoy. Por 1500 pesos (0,50 céntimos de Euro) la gente se puede bañar y también ensuciar sus orillas con botellas, bolsas de patatas y otras muestras flagrantes de incivismo e inconciencia. Anteriormente los perros bravos y un vallado con pinchos no permitían el completo acceso.

Espero que pronto se niegue el acceso general, que se cierren sus puertas y que desde los organismos respectivos se tomen las medidas necesarias para preservar este nicho natural de la plaga del turismo destructor.
Presento algunas fotografías de este lugar realizadas el domingo pasado (20 de julio). Ellas reflejan su belleza. Allí el silencio es el canto de los pájaros y el horizonte las montañas azules y la armonía una realidad al alcance de los ojos.

viernes, julio 11, 2008

Insomnio

Anoche, como las últimas cuarenta y una,
dormí con tu imagen en mis sentidos
pero fue distinto:
tenía un sabor agridulce en los labios
y la constancia incierta de que habían agujeros
en el cielo
enormes bocas oscuras que ocultaban
tu voz y tu presencia
hecha de memorias y ternuras
de palabras transparentes como este
día cobijado por el sol,
como los cerros inmensos que observo desde
la ventana.
Anoche el insomnio era un monstruo vigilante
que golpeaba mi alma con guijarros
encendidos
y una lágrima furtiva se enredó en mi pelo
huérfano de tí,
íngrimo de tí,
triste de tí...
y la ciudad hermosa hasta hace poco
se convirtó en un laberinto gris
y mis palabras fueron agua
y mi voz sólo un eco olvidado
y mi amor por ti una certeza afilada
en el silencio.

domingo, julio 06, 2008

Al Sur, al Sur, al Sur...

¡Los días pasan tan veloces cuando se está en armonía! Y una manera de estarlo es volver a este país maravilloso –mi bello país herido, lastimado y olvidado por los dioses-. Llevo casi 20 días aquí y me parece que llegué hace un instante. Así he descubierto una Bogotá digna, iluminada por los cerros enormes y por unas ganas ciertas de ser una metrópoli de referencia. Una ciudad que cuando amaina la lluvia se convierte en una magnífica expositora de la luz y el color. Una urbe que ha vuelto sus ojos también hacia su zona antigua, allí se yergue La Candelaria con sus calles empinadas y sus casas amplias y acogedoras donde seguramente deambulan seres prodigiosos que aman y sueñan mientras beben un vino caliente con frutas o un canelazo que enciende el alma y el cuerpo. Pasear por algunas calles y parques de Bogotá es sentir su olor de hierbas húmedas y perderse entre el verde de las montañas y el cielo bordado por nubes de formas inverosímiles o por un azul intenso cuando el sol resplandece sobre la lluvia.

Y después de experimentar esta alta ciudad -2600 metros más cerca de las estrellas, decía una publicidad hace algunos años- es estupendo tomar la ruta del sur, aquella que lleva hacia tierra caliente a través de una carretera que se arquea formando imágenes inéditas en medio de un paisaje pleno de verdores de todos los matices. Así comienza el descenso hacia el Valle del Magdalena y se dejan atrás las alturas y los ríos de aguas gélidas para entrar en una planicie infinita donde los árboles se tuestan bajo un sol canicular. Se cruzan las llanuras del Tolima hasta apreciar la mirada tutelar del Pacandé, un cerro que presagia otras tierras, otros sentires, como lo avizoró el maestro Villamil en una de sus más hermosas composiciones:

Al sur, al sur, al sur
del cerro del Pacandé
está la tierra bonita,
la tierra del Huila
que me vio nacer
…”

Y cuando se tiene el cerro a las espaldas, la vegetación se torna más arenosa aún y en la carretera se forman ondas calientes que advierten la presencia del Valle de las Tristuras. Valle que de noche se ilumina con las fogatas de las empresas petroleras que lo desangran sin misericordia desde hacia varias décadas. Cuando se cruza el Río Grande, el Yuma de los hijos de la Gaitana, el Magdalena de mis amores, se está en las entrañas de Neiva.

Neiva, Neiva, Neiva, ciudad enmarcada por montañas azules. Ciudad herida por la canícula y la ignominia. Neiva amante vejada por los indignos. Neiva, eterna compañera de mis noches de nostalgia.

Y los días pasan veloces pero abrazo a los míos y disfruto de sus palabras y su risa. Aquí en medio de la canícula soy feliz porque siento el calor de mis padres y de la gente que me quiere y porque se que mi Luna se está enamorando de este paisaje y este sentir sencillo y profundo. Soy feliz porque puedo contemplar los prodigiosos amaneceres y atardeceres y caminar descalza por la hierba y volver a ser la niña que un día salió de la selva con hojas en la mirada.
Los días son potros raudos que se desplazan por la llanura dejando una estela de polvo… pero soy feliz, mientras tanto.
Foto 1: Una calle de la Candelaria con la catedral al fondo.
Foto 2: Un atardecer en Neiva, desde la casa de padres
Foto 3: Neiva de fiesta (Las fiestas de San Juan y San Pedro)
Texto y foto: Martha C. Cedeño Pérez

domingo, junio 29, 2008

Silencio canicular

Veo las mismas calles de entonces
y los mismos árboles azotados por el viento
de la tarde.
Ceibas
Almendros

Pomarrosos
Aquí el tiempo se condensa
en el calor que brota del valle
e impregna la piel y los sentidos.
La canícula es una diosa
inclemente que sin compasión se posesiona de las casas
y los patios
de las plazas y las calles.
Ella nos condena a la noche y los amaneceres
-los mismos que todavía no compartimos-
y nos niega los días claros signados por un sol
infernal que fustiga al más valiente.
Y aquí en medio de la canícula existes tú.
Llegas en el rumor del río
y en el canto de los pájaros
y en las calles ardientes en las que
dejamos marcados nuestros pasos.
Estás en cada uno de los segundos
en los que la canícula me condena al silencio...


jueves, junio 12, 2008

Palabras de despedida

(A mis excompañeras y excompañeros de trabajo)

Dicen que la amistad, como aquellos amores que trascienden las fronteras del tiempo y el espacio, nunca muere. Y dicen también que de todo se aprende y que en las circunstancias vitales más adversas o más modestas o más triviales o más vulgares (por lo comunes y obvias) siempre existe un espacio forjado por aquellos nexos que nos hermana a todos y todas, que nos hace partícipes de una misma condición. Nexos construidos en la convivencia cotidiana y que en algunas ocasiones superan la esfera, el momento, el marco en el que surgen para llegar al reino de los afectos ciertos. Y es que justo cuando las condiciones no son las mejores, cuando se piensa que todo está perdido y que nada vale la pena, cuando desesperas al comprobar que existe una suerte de complot para joderte, (perdonarme esta expresión, sobre todo aquellas personas que me leen allende el Atlántico)... es justo allí, cuando, en efecto, surge lo mejor -y lo peor también- de nosotras y nosotros.
Allí aprendes que además de la precariedad, la injusticia, la desigualdad, el egoísmo, existe también el amor humano del que hablaba tan bella y excépticamente César Vallejo. Un amor que no conoce fronteras, ni clases sociales, ni títulos académicos, ni colores, ni formas, ni acentos, ni procedencias. Un amor básico, medular, libre de prejucios y perjuicios. Un amor que nos conjunta y libera porque volvemos a la esencia, a lo único que nos salva en un mundo cada vez más viciado por lo material, por la apariencia, por lo superfluo. Un amor que nos devuelve la fe, la esperanza en la condición humana.
Gracias por vuestras muestras de afecto, por vuestras sonrisas. Gracias Mabel, Guillermo, Isabel, Mélida, Vilma, Patricia, Yamilet, William, Maite, Esteban, Yesenia... Gracias a todas las personas con las que de alguna u otra manera compartí una etapa de mi vida laboral.
(Como os prometí, cuelgo las fotos del martes) .












lunes, junio 09, 2008

Tarde de Ballet con Luna

Y después de tantos meses de ensayo ayer se realizó el festival. Una actividad que organiza la escuela de Ballet Tecla Sala a donde Luna acude desde los 4 años. Fue un espectáculo lleno de música, movimiento y color pero un poco largo. ¡Más de tres horas y media! "Esta vez se han pasado tres pueblos", decía un padre enfadado con su chiquilla, dormida, en brazos. Pese a ello las niñas estuvieron estupendas en cada una de sus presentaciones y los trajes sencillamente hermosos (como el precio $). Todos y todas nos lo pasamos muy bien, pero más las niñas que después de tantas horas de tensión aún sonreían animadas a las 11 de la noche.



La música, los matices de color, la danza, las risas de las ballerinas embellecieron una tarde noche de domingo que pudo ser como cualquier otra. Y allí estábamos los padres y madres mirando a nuestras hijas con emoción. Observando sus movimientos y seguramente alguna o alguno pensando ¡cómo pasa el tiempo: mi nena se hace mayor!. Y lo más importante: felices de poderlas acercar a aquellas expresiones que enriquecen el espíritu, que nos nutre y nos hace mejores seres, que nos permite contemplar la vida desde otra perspectiva. El arte en todas sus manifestaciones es la concreción de la armonía. Cuando mi hija distingue a Mozart, a Chopin, a Vivaldi... vuelvo a creer en la condición humana y en que otro mundo es posible (Yo a mis años aún tengo dificultades para discernir entre unos y otros) y también lo pienso cuando canta "She comes in colors everywhere;
She comes her hair
She's like a rainbow
Coming colors in the air
Oh, everywhere
She comes in colors..."
Una hermosa canción de los Rolling Stones, que yo por supuesto no he podido aprender a cantar. Así que me quedo con la emoción de escucharla en los labios de mi hija que todavía no tiene 8 años.


Y como tanto aquí como allende el Atlántico hay personas estupendas que quieren a la Luna muestro una fotos de su presentanción de anoche en ese precioso teatro de Poble Nou.
(Perdonar mis palabras de madre enamorada)



miércoles, junio 04, 2008

La mirada

Una de las cosas más interesantes con las que una se puede encontrar al estudiar el espacio urbano - o sólo al trasegarlo- es la gestión de la mirada. Si, la manera como la administramos para orientarnos y para emitir señales que permitan los tránsitos fluidos de los/as copresentes en un espacio dado. Gestionarla de modo tal que se convierta en un mecanismo de comunicación básico y no en lo contrario, esto es, en un marco de ambigüedades. Goffman llamaba muy lúcidamente a esa capacidad de gestión que todas las personas tenemos "inatención civil", que no es otra cosa que utilizar la mirada cómo una prótesis para la convivencia. Mirar de manera educada y correcta para no incomodar a quien se tiene delante cuando se cruza una calle, cuando se va en el metro o se comparte un banco, etc.
Pero la línea de la inatención civil es muy fácil de cruzar. Para el caso quiero hablar sobre una experiencia personal.
Esta mañana, tuve que desplazarme hasta una calle céntrica de Barcelona para realizar algunas gestiones de cara a mi próximo viaje a América, gestiones que por otra parte no pude realizar por el entramado burocrático terrible que se vive aquí -bueno y en otros territorios también-, así que cogí el metro. Un medio de transporte eficaz y rápido que no me agrada mucho: detesto los olores que a veces suelen acompañar los recorridos y la congestión de cuerpos que según qué horas se torna casi insoportable. Por suerte no iba muy lleno. Me pude sentar tranquilamente y quise sacar del bolso un libro de Benedetti que he recuperado estos días, pero inexplicablemente no lo llevaba, así que me dediqué a uno de los oficios que más me gusta: mirar -una pasión de antropologas/os y otros especímenes. Y en ello estaba cuando un hombre que acababa de subir al metro se sentó justo en el asiento de enfrente. Así que quedamos cara a cara. Me fijé en él muy sutilmente, esto es, haciendo gala de una inatención civil, mirar sin obstruir: era grande, tenía una panza prominente e iba vestido con una camisa hawaiyana. Llevaba gafas y parecía no tener más de 40 años. Yo le miraba de reojo cuando en un instante nuestros ojos se cruzaron. Así que desvié la mirada hacia la ventana. Y ahí empezó mi calvario. A partir de ese momento el buda tropical, como le bauticé, no dejaba de mirarme. Sentía sus ojos interfiriendo en mi campo de visión. Y yo no sabía dónde mirar, ni qué hacer. "Plaza de Sants" decía la grabación que anuncia las estaciones y el hombre seguía ahí mirándome de frente, incomodándome. Y tuve ganas de decirle "¿qué miras?" o simplemente de mirarle sostenidamente con rabia pero no pude hacerlo. Fui incapaz. Sólo esperaba que se quedase en alguna estación para liberarme de sus ojos de ratón. Cuando escuché "Diagonal" sentí un alivio porque era la estación donde me quedaba. En el momento de levantarme dirigí la mirada hacia el hombre y ahí estaba con una media sonrisa, como despidiéndose, después de haberme arruinado el viaje.
Y entonces reflexioné sobre lo dificil que es gestionar la mirada en según qué espacios. El hombre seguramente pensó que le estaba mirando con algún interés, supongo que no antropológico, y por ello se dedicó a buscar mis ojos, a fijarse en mi cara. En este caso la inatención de urbanidad o inatención civil simplemente no llegó a cristalizarse. Fue simplemente eso: una retórica de aquellos que nos dedicamos a observar lo que sucede, lo que pasa, en el espacio público.
Foto: Ojos de Luna (Martha C. Cedeño P.)

domingo, junio 01, 2008

Maravilla del primer día de junio

De repente una palabra
lúcida, transparente
y eterna.
Infinita como los recuerdos
que se agolpan esta mañana de junio.
Profundos lazos se avizoran
en la lluvia tímida que cae sobre los tejados.
Pequeñas gotas de agua
se deslizan por la memoria:
Hay una sonrisa transparente
y una cruz enorme sobre la ciudad
esquiva y enamorada a la vez.
hay pétalos en mis manos
Y 18 años.
Hay un recorrido de besos
Y placeres negados…

Tus palabras han excitado mi alma
me he quedado sin voz,
sin aliento
la memoria toda se llena de ti.

miércoles, mayo 28, 2008

Indicios

Hay una huella más allá del tiempo
y una ventana que mira a la mar
con su azul ausente
y su ojo cuadrado.

De la ciudad a tus manos
sólo hay cuerpos
en agitación perpetua
y ojos buscándose.


Amaranta Güell, Barcelona 2006.

lunes, mayo 12, 2008

La antropología y el gallo (Parte II)

El canto del gallo duró poco. A los cuatro días de haber colgado la nota anterior dejé de sentir esa voz de tenor aviar. Y experimenté un poco de tristeza porque de alguna manera me parecía extraordinario que en esta veciendad se pudiese escuchar ese eco del pasado. Eco, que según me contaban algunos vecinos inmigrantes andaluces y almeriences que vinieron en la década de los 60 y 70 a esta ciudad, era muy común entonces. Me decían que, tal como ocurre en Colombia y otros países latinoamericanos, los recién llegados cargaban con el perro y las gallinas y que muchos tenían hasta cerdos en sus patios. Llegaban con el campo a cuestas, con sus costumbres, con sus estilos de vida. Pero la ciudad se verticalizó y sus habitantes se hacinaron en edificaciones sin patios y sin árboles. Los niños dejaron de jugar en la calle y los coches ocuparon los espacios...
Fueron quizá 10 o 15 días. Un breve lapso en que el canto del gallo nos provocó una sonrisa de incredulidad y sorpresa y también de alegría. Era reconfortante tender la ropa en el balcón y escuchar esa preciosa voz animando el día. Pero de repente, así como había llegado, se esfumó. Dejamos de escucharlo y nos preguntamos por qué motivos se había silenciado. Nos planteamos varias hipótesis.
1. El gallo era un inmigrante y los vecinos nativos fastidiados con su canto llamaron a la Guardia Urbana para que lo encerrera. O mejor para que lo repatriara. Estaba perturbando la paz pública.
2. Era un regalo que unos payeses (campesinos) habían hecho a una familia y ésta ni corta ni perezosa lo había engordado para celebrar el día de la madre (aquí se hace el primer domingo de mayo).
3. Fue una simple alucinación auditiva que experimentamos en casa durante casi 15 días.
Sea como fuere. El pobre gallo no está aquí. Quizá ha vuelto a su patria. Como tantos seres que llevados por circunstancias vitales se encuentran dispersos por el mundo, emitiendo un canto que no es el suyo. Seres de aquí y allá cuya voz y figura no encajan en una sociedad que a veces se antoja demasiado cuadriculada, demasiado cerrada hacia otros cantos, otras presencias, otras percepciones...

miércoles, abril 30, 2008

La antropología y el gallo (Parte I)

Aquel tópico que habla sobre las mujeres y las dificultades que tienen para conciliar vida familiar-laboral-creativa casi siempre se cumple. Quizá por ello muchas pensadoras, literatas, científicas, etc. nunca tuvieron hijos ni una carga familiar asfixiante. Y las que se decidieron por la maternidad por lo general eran féminas acomodadas que podían pagar a otras mujeres para que ayudasen en el cuidado de los hijos y para que realizacen los desagradecidos y aburridores trabajos domésticos.
No es mi caso, por supuesto, ni el de miles de mujeres que hacen malabares para ejercer su autonomía personal y profesional a la vez que son madres. Por ello quizá, muchas de nosotras tenemos que recurrir a aquellos intersticios que se producen entre actividad y actividad. O simplemente le robamos horas al sueño para poder escribir, leer o realizar cualquier otra tarea intelectual. No es lo más adecuado para, por ejemplo, dedicarse a la escritura de aquella novela comenzada hace años o al tallereo de poemas o a la escritura de textos antropológicos o de cualquier otro orden. Y no es lo más adecuado porque una vez se está inmersa en la tarea hay que suspenderla para realizar aquellas otras relacionadas con el trabajo o la familia.
Por ese motivo, en mi caso personal, siempre aprovecho las primeras horas de la mañana para escribir. Ahora por ejemplo estoy preparando justamente un texto sobre ciudad y género, un tema interesante y que también se relaciona con lo que planteo arriba. Pero levantarse a las 5 y media o 6 de la mañana no es fácil, sobre todo en invierno (aunque debo decir que he contemplado los mejores amaneceres desde mi ventana justo en esa época del año). Durante las últimas semanas además de ser testigo del amanecer he sentido con sorpresa la aparición de un elemento nuevo en el paisaje acústico de la ciudad. Tengo el don (o el defecto) de hacer o estar pendiente de varias cosas a la vez. Así mientras escribo percibo la luz del sol que se filtra por la ventana, el canto de los pájaros de mis vecinos o de las golondrinas que por fin han llegado, la respiración de mi hija en la habitación contigua...
Pues bien, hace unos días, como en un eco del pasado, justo antes de las 6, escuché el primer canto de un gallo en esta ciudad. Al principio, pensé que era eso: un eco de mi pasado, uno de esos flash backs que a veces, de manera inconsciente, se nos presentan como una premonición o como un golpe de saudade. Así que al principio no le di mayor importancia y seguí con mi tarea. Sin embargo, a los pocos minutos volví a escuchar la voz del gallo, era una voz grave (de gallo ronco le diría después a Juanca). Y sin pensarlo dos veces salí al balcón primero para confirmar efectivamente que se trataba del animal en cuestión y segundo para descubrir de dónde venía ese insólito canto. Estuve unos momentos a la espera, expectante. Pero el gallo, como si presintiera mi presencia inquisidora, no volvió a emitir ningún sonido. Pensé que yo había tenido una suerte alucinación auditiva. Y justo, cuando iba a entrar nuevamente a casa lo volví a escuchar. Lo sentí nítido y pleno. Era el gallo dis-fónico. Aquel cantaor recién llegado al barrio que me/nos estaba saludando. Me pareció una maravilla volver a escuchar aquella voz animal que, de manera impetuosa, como en un soplo, trajo a mi memoria los días felices de la infancia.
Pero ¿qué hace un gallo en esta ciudad de humos?

miércoles, abril 09, 2008

Crónica de un viaje en AVE

El tren partió justo a las 7:30 de la mañana de aquel lunes de principios de abril. Con la expectación normal por mi primer viaje en AVE me acomodé en el asiento mientras hacía un recorrido visual por el espacio y sus ocupantes. Considerable distancia entre los asientos, suelo tapizado y una pantalla general justo al frente que permite observar la hora, el tiempo y la velocidad que poco a poco se aproxima a los 300 kilómetros por hora. Es como si voláramos. Le dije a Bety mi amiga y compañera de asiento que también se bautizaba en este tipo de transporte.

En cuanto a la gente, mi primer análisis global -fijándome en las apariencias y en las conversaciones- me permitió hacer una clasificación a priori: algunos políticos que hablaban del congreso de diputados y sus "majestades", una mujer mayor que minutos antes había llegado acompañada a la estación por un hombre joven, algunas mujeres de mediana edad solas (por su fachada parecían ejecutivas que viajaban a Madrid por razones de trabajo o algo similar), hombres trajeados, una pareja de mediana edad y ningún niño o niña ... En términos generales apariencias que corresponden a una clase media y media-alta, blanca y nativa. Funcionarios y funcionarias y yuppies. Afortunados (en todo el sentido de la palabra) que pueden costearse un viaje en este medio que aún es un poco caro. Claro, y nosotras, Betty y yo, que seguramente desde afuera desentonábamos un poco, quizá no por nuestra presencia sino por nuestros acentos y nuestras palabras. Extranjeras del sur que-viajan-por-primera-vez-en AVE. Aunque claro a nivel académico-cultural estoy segura que nuestro listón quedaba muy muy alto. Pero esas cosas cuando se habla de las apariencias importan poco...

A la media hora de viaje el tren de alta velocidad ya casi sobrepasaba los 300 kilómetros por hora y debo confesar que sentía un cosquilleo en la espalda, un poco de aprehensión, ya se sabe, una especie de susto por semejante acelere. ¿Y que pasaría si...? No debo pensar en tonterías. Los trenes más veloces del mundo son los japoneses y después le siguen, le siguen... ¡Ostras! El tipo de tren en el que viajé es el segundo más veloz del mundo (lo supe tres días después de mi viaje). Y es que cuando se sobrepasan los 302 kilómetros por hora no se siente nada, es como si se levitase. Y efectivamente estos aparatos se alzan algunos milimétros sobre los rieles. De ahí la ligereza que se experimenta, la suavidad, el total estado de quietud. Y no pude dejar de pensar en Einstein. Y sí, ¡el paisaje se puede ver! (Presento las fotos tomadas en el viaje de ida y regreso, Luna quería que testimoniara efectivamente que no se ven solamente rayas a través de las ventanas del AVE).

A las 2 horas y 40 minutos estábamos en Madrid. Descansadas y frescas para nuestro encuentro de mujeres, sobre el cual escribiré después una pequeña reseña.


Fotos: Martha C. Cedeño (vistas desde el AVE).

martes, marzo 25, 2008

Anuncio de buen tiempo


Es un día para salir de casa
Tomar el metro y bajar
En cualquier esquina
Sin pensarlo
Sólo por un golpe de azar.

Oler las calles en salmuera
Y mirar el cielo oxidado
Y adivinar su azul dormido
En el horizonte.
Observar como al descuido
La gente que pasa
Con sus incógnitas en la piel.

Es un día para ser gusano
Cuerpo transparente
Con sus sentidos excitados.

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Marzo de 2008.

jueves, febrero 21, 2008

Sólo a veces

De mi amiga Osorio este poema cristalino y esencial como ella. Podéis verlo también publicado en su blog:

Sólo a veces

A veces, los martes, brotan de mis manos
flores de geranio blancas;
a veces, hiedra pegajosa,
incluso, a veces, los dedos paren poemas.

Osorio

lunes, febrero 18, 2008

Noam Chomsky

La organización de derechos humanos Colombia Support Network con sede en Estados Unidos dio a conocer en días pasados el siguiente mensaje del lingüista y profesor del Instituto Tecnológico de Massachussets, Noam Chomsky en apoyo a la jornada de homenaje a las víctimas en Colombia el próximo 6 de marzo:

For far too long, Colombians have suffered torture, displacement, disappearance, and general misery under the dark shadow of paramilitary and military terror, constantly taking new and more menacing forms. To our everlasting shame, citizens of the United States have unwittingly made a decisive contribution to these horrors for close to half a century. The vigil on March 6 is a courageous stand by the victims and their supporters, in Colombia and around the world, a passionate plea for this savagery to be brought to a final end. Please join them in any way you can, and help to bring to this wonderful country the justice and peace that its people richly deserve”.

miércoles, febrero 06, 2008

La colombia que...


LA COLOMBIA QUE MARCHÓ, LA QUE NO MARCHÓ Y LA QUE MARCHÓ CONTRA LOS QUE MARCHARON.

Por: Fredy Muñoz Altamiranda Rebelión


Hay, por lo menos, dos colombias. Una que marchó y otra que no. Una que votó y seguiría votando por mantener a un paramilitar y narcotraficante como Álvaro Uribe en la presidencia, y otra que continuará oponiéndosele, a pesar de que le asesinen a sus hijos, le roben sus tierras o la dejen sin trabajo.
Hay una Colombia de sentimientos patrióticos virtualizados, muchachos y muchachas de "bien" que a diario se indignan, a través de Facebook, de la violencia nacional, mientras envían a sus listas de correos y círculos de amistades electrónicas, razones por las cuales sentirse orgullosos de lo que creen que es Colombia: Juanes, Shakira y Montoya.
En la otra Colombia hay por lo menos sesenta mil familias que aún esperan que los paramilitares amigos del gobierno mafioso de Uribe les digan dónde enterraron los pedazos mutilados de sus víctimas. En quéf osa común, de qué hacienda, de cuál congresista uribista, están losdespojos de miles de hombres, mujeres, jóvenes y niños que hacíanparte de la otra Colombia, la que no marchó.
Como tampoco marcharon los campesinos asesinados por la Brigada Móvilnúmero XV del ejército colombiano, que según contó uno de los propiosasesinos a la Procuraduría General de la Nación, el sargento AlexanderRodríguez, eran tiroteados para hacerlos pasar por guerrilleros y reclamar cinco días de descanso por cada muerto.
La Colombia de las universidades privadas, de los empleos bien remunerados en almacenes, compañías, centros comerciales, bancos y empresas prósperas de la mafia, la Colombia propietaria, la que dicepoder viajar ahora por carretera en sus camionetas blindadas a visitarsus fincas de recreo en tierras exclusivas del país, robadas acampesinos o a indígenas y hoy custodiadas por paramilitares, esa Colombia si marchó.
Los jóvenes de barrio que reciben clases en las universidades públicas, con un pasaje de bus en el bolsillo y un desayuno casero enel estómago, los chicos y chicas que han leído más de un buen libro sobre la historia y el origen de nuestra violencia, los que insistenen la democracia participativa y los cambios estructurales de un paístomado por el paramilitarismo, los que no le comen cuento ni a Uribeni a sus asesores cínicos, esos no marcharon.
En mi tierra, la Costa Atlántica, los uribistas pretendieron aprovechar la asistencia del pueblo a la programación multitudinariadel Carnaval de Barranquilla, para hacerle creer a los navegantes deinternet que esa manifestación cultural centenaria y rica era productode sus convocatorias virtuales. Pero sólo pudieron hacer un rápido y deslucido desfile de carros lujosos, de electores de Uribe quesuspendieron la parranda por quince minutos, y salieron a darle unavuelta a la cuadra, a sonar sus bocinas y tomarse una foto con el teléfono celular para montarla en los portales de "Facebook" y decirque "millones de colombianos marcharon".
Pero hubo una Colombia, entre estas dos de las que he hablado, que también marchó, para exigir la solución política negociada alconflicto armado, un intercambio humanitario de prisioneros, y la pazcon justicia social que mantiene en armas a otra Colombia. Y que si esa otra Colombia armada salió a marchar, lo hizo por las montañas ylas selvas del país, a combatir, como lo hacen a diario, a mercenariosgringos, a oficiales y soldados, compatriotas cuya única alternativa de trabajo remunerado ha sido la guerra; y a los nuevos paramilitaresque negociarán con Uribe nuevos beneficios, en un ya lanzado tercermandato.
Una Colombia que marchó (pero no por seguirle el juego a "Facebook", la extensión de la CIA cuyos 16 socios son agentes de inteligenciaestatal estadounidenses) en Washington coreaba: "¡Uribe, paraco, elpueblo está verraco!".
En Bogotá jóvenes del Sur de la ciudad marcharon a la usanza de las tribus urbanas, pidiendo paz, pero también justicia para sus amigosasesinados por los paramilitares en complicidad con la policía, ymostrados luego como delincuentes dados de baja o resultado de social de los paramilitares ensus barrios. La Colombia que marchó lo hizo convencida de que reelegirán a Uribe para cuatro años más de gobierno mafioso y paramilitar. Muchos quizás no sean conscientes de eso.
La Colombia que marchó contra la marcha de Uribe lo hizo, en buena parte, para no ser tomados como amigos de los "violentos", pero en otra para expresar salidas distintas al unanimismo guerrerista. Y la Colombia que no marchó espera que los huesos de sus familiares aparezcan, o que alguien diga, "Yo los maté" como ya ha hecho el narcotraficante, paramilitar y elector de Uribe, Hernán Giraldo con 37 asesinatos, entre ellos el de Martha Lucía Hernández Turriago, exdirectora del Parque Tayrona, y el del estudiante Hugo Maduro, exmiembro de la Juventud Comunista, y hoy una cifra más en la estadística de un exterminio que no cesa.

lunes, enero 28, 2008

No marcharé el 4 de febrero

Yo tampoco marcharé el 4 de febrero. Me acojo a las razones que se exponen en un texto que llegó a mi correo electrónico y que reproduzco a continuación:

"Sabía usted que:
1- ¿En Colombia hay cerca de 4 millones de personas desplazadas por la guerra y por los grandes proyectos de las multinacionales y de la oligarquía colombiana?
2- ¿Hernán Veloza, exjefe paramilitar del Bloque Bananero reconoció que en el sólo Urabá mandó a matar entre 1995 y 1996 a más de 1500 personas?
3- ¿El tristemente célebre Mancuso reconoció haber asesinado a 336 personas además que el Congreso de la República contaba con el 35% de "padres de la patria" asociados a esa red de criminales?
4- ¿Benito Osorio fue nombrado por el presidente Uribe, quien le conocía de mucho tiempo atrás, en diciembre de 2007 como gobernador encargado de Córdoba, y resulta que lo tuvo que destituir dos semanas después porque se le comprobó relaciones serias con Mancuso y con el paramilitarismo?
5- ¿En los últimos 5 años, en pleno gobierno de la pretendida "seguridad democrática", han asesinado a 267 sindicalistas, y que por ello la OIT calificó a Colombia como el país más peligroso del mundo para ejercitar la labor sindical?
6- ¿Un partido político, la Unión Patriótica , fue exterminado por la acción paramilitar, es decir, asesinaron en menos de 7 años a casi cuatro mil miembros, hombres y mujeres, y que en el gobierno de Uribe, han asesinado a casi doscientos más?
7- ¿La condena por todos los crímenes anteriores va a ser de máximo 8 años, de acuerdo a la ley de justicia y paz inventada en el gobierno uribista?
8- ¿Hay más de treinta mil desaparecidos desde finales de la década de los 80´s de acuerdo a estadísticas oficiales, y más de tres millones de acuerdo a estudios realizados por Libardo Sarmiento Anzola?
9- ¿En menos de dos semanas, del último mes, los grupos paramilitares han asesinado a 12 personas, han desaparecido a 9 y han desplazado a 120, y que el presidente Uribe anda pregonando por todo el mundo que los grupos paramilitares ya no existen?
10- ¿El abogado Víctor Hugo Gallego, que trabajaba con Corpades, quien venía haciendo denuncias sobre la actuación paramilitar en Medellín, fue desaparecido el pasado 31 de diciembre de 2007?
11- ¿El 11 de enero de 2008, mientras se realizaba una fiesta familiar en el barrio "Once de noviembre" de Santa Marta, varios hombres armados llegaron disparando, asesinaron a cinco personas e hirieron a tres más, y que las víctimas eran líderes comunitarios?
12- ¿El 14 de enero, la Defensoría del Pueblo informó que un grupo paramilitar incursionó en Santa Mónica, Chocó, asesinó a dos personas, se llevó a otras ocho y desplazó a cerca de 120 habitantes de la población?
13- ¿El presidente Uribe, ni el vicepresidente, ni el comisionado de"paz" se han pronunciado en contra de estos crímenes de lesa humanidad, y que nunca han condenado las desapariciones forzadas masivas?
14- ¿El presidente Uribe lideró la formación de las asociaciones "Convivir" cuando fue gobernador de Antioquia, y éstas fueron los orígenes del moderno y siniestro aparato paramilitar?
15- ¿Qué nunca los gremios empresariales ni la Iglesia ni los alcaldes ni los gobernadores ni los grandes medios de comunicación han convocado a ninguna marcha de rechazo ciudadano a estos crímenes, ni a las atroces desapariciones?
16- ¿Por todo lo anterior, la marcha del 4 de febrero es una farsa que sólo busca condenar a uno sólo de los actores de la violencia, y al resto de los actores, incluyendo el Estado, los deja sin condena alguna?
Para bien de Colombia y de la necesaria paz, verdad, justicia y reparación, no le marche a esa mala comedia del 4 de Febrero"

domingo, enero 20, 2008

LLuvia

LLuvia
A Juan Manuel y César Augusto
.
Cuando cae la lluvia
y se anida en el cabello
hasta desgajarse en los párpados
y la risa
vuelven lúcidas
las tardes húmedas
los pies desnudos
los charcos de agua al borde del camino
las ranas dormidas en las matas azules
los cuadernos mojados
las sandalias abandonadas debajo del puente
la alegría como gorjeos de pájaros prendidos en
los brazos.
Cuando cae la lluvia
desprendo una a una
las briznas lejanas de mi infancia.
.......
Duermevela, Neiva, Colombia, 1997.

domingo, diciembre 30, 2007

El Cascanueces y algo más...

Anoche estuve en el auditorio del Fórum de Barcelona presenciando "El Cascanueces" de Tchaikovsky. Una estupenda presentación del Ballet Estatal Ruso de Nizhny Novgorod. Una verdadera delicia para los sentidos de aquellos y aquellas que por primera vez tenemos la oportunidad de admirar una obra de esta magnitud en "vivo y en directo". El precio de las entradas y la característica de este género hace que muy pocas personas puedan deleitarse con una presentación de esta naturaleza.
Y si, allí estábamos los tres, en medio de señoras con abrigos de visón pero también de parejas de mediana con niños pequeños y vestidos con vaqueros. Y el espectáculo ha merecido la pena. Luna mi hija de 7 años estaba extasiada. Sus ojos brillaban ante la magnifica interpretación de los bailarines principales de las piezas del genio ruso.

Y después de esa magnífica experiencia vuelvo a una realidad que desde hace varios días me tiene con el corazón en vilo: la liberación de dos mujeres secuestradas por las Farc hace más de cincos años y un hijo de una de ellas, el niño Enmanuel, que nació en cautiverio. Anoche mientras sonaba el "Cascanueces" pensaba en todas las personas que se encuentran privadas de su libertad, viviendo en condiciones infrahumanas y sometidas a toda clase de humillaciones. Y me sentía culpable por estar allí en medio de gente "superguay", viviendo en un mundo "superguay" donde lo único que parece importar es ¿y ahora qué compro?
Es totalmente inadmisible que en aras de cualquier ideología o interés se someta a algunos seres humanos a una de las peores situaciones: la pérdidad de su libertad y sobre todo, a la certidumbre terrible de estar casi muertos en vida...
La imagen es tomada de la página http://www.promoconcert.es/

martes, noviembre 27, 2007

Lanzamiento de proyecto Mujeres Pa'lante

El Colectivo Maloka por Colombia invita al lanzamiento del Proyecto Mujeres Pa´lante "Espacio de acogida y apoyo a mujeres latinoamericanas en proceso migratorio, a la sociedad catalana".

Programa:

1. Presentación del proyecto Mujeres pa´lante
2. Presentación del Movimiento Social de Mujeres en contra de la guerra en Colombia. Video
3. Performance: Florecimiento de una mujer usada
4. Cubaneo: Grupo musical
5. Muestra de gastronomía colombiana
Lugar:
Centro Cultural Collblanc - La Torrassac/ Mare de Déu dels Desemparats 87, L'Hopitalet
metro Línea azul, parada Collblanc

Día:
Viernes 30 de noviembre a las 19:30 horas.

lunes, noviembre 19, 2007

Mujeres p’lante

Mujeres p’lante: un espacio para la inserción social
Martha Cecilia Cedeño Pérez
Antropóloga Foto: Clara Romero Bateman y Betty Puerto, alma y nervio del proyecto.
Caminar por las calles de Barcelona y de cualquier ciudad de su área metropolitana es vislumbrar la presencia de una gran variedad de perfiles femeninos procedentes de distintas partes del mundo: de la América mestiza, de África, de Asia… Mujeres rotundas que ocupan los espacios urbanos con sus pasos, sus colores, sus ritmos. Féminas venidas de aquí y de allá con su historia, con sus sueños, con sus esperanzas, que un día decidieron abandonar su país de origen en busca de unas mejores condiciones de vida para sí y sus familias. Mujeres que en su aventura migratoria deben superar distintos obstáculos desde los relacionados con su adaptación a una nueva realidad, que la mayoría de las veces no es fácil, hasta aquellos relacionados con su situación legal.

Y es que, desde finales de la década de los ochenta cuando España se configura en un país receptor de población extranjera, han sido muchas las mujeres que han llegado directamente de los países latinoamericanos para insertarse en el mercado de trabajo, en aquellos empleos más despreciados socialmente como el servicio doméstico y los cuidados personales. Entre ellas, hay un gran número de mujeres colombianas que por distintas razones (políticas, económicas, etc.) han tenido que abandonar su país para hacer parte de esta caravana de féminas que buscan en España una segunda oportunidad. Mujeres que sin embargo, a día de hoy, no tienen voz, que parecen eclipsadas dentro de las propias labores que desempeñan, la mayoría de las veces en condiciones precarias.

Ante esta situación de vulnerabilidad y exclusión que padecen algunas de estas mujeres extranjeras, el Colectivo Maloka que lleva más de cinco años trabajando en Barcelona para sensibilizar sobre la problemática de violencia y por el fortalecimiento de los movimientos asociativos colombianos, presenta el proyecto Mujeres P’lante. Esta propuesta pretende básicamente iniciar un proceso que facilite la inserción sociolaboral de las mujeres inmigradas colombianas en el seno de la sociedad catalana.

El proyecto como tal consta de distintas fases. Dentro de ellas se puede mencionar, una primera que hace referencia a la creación de un registro de información en una ficha social de las mujeres extranjeras. La segunda se relaciona con la primera atención de acogida de las mujeres inmigradas; aquí se facilita información, asesoramiento jurídico y acompañamiento psicológico si fuese necesario. La tercera y cuarta fase tienen que ver con el apoyo concreto a este grupo de mujeres ya sea derivándolas a los distintos organismos que puedan ayudarlas de manera eficaz y/o a través del fomento del asociacionismo que permita su inclusión el tejido social. Cabe mencionar también que en todo este proceso se realizan talleres de diversa índole cuyo fin principal es contribuir a la inserción de este grupo de mujeres en la sociedad catalana.

Este proyecto se presentará formalmente el día 30 de noviembre en la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat, con el fin de que la población en general lo conozca como un espacio de inserción e integración de las mujeres extranjeras no sólo las colombianas sino de todas aquellas que por distintas circunstancias son protagonistas de una aventura migratoria. Para ello se ha diseñado una programación especial que incluye varias actividades culturales que van desde la exposición pública del proyecto, el desarrollo de la performance “El florecimiento de una mujer usada”, la presentación de un vídeo sobre el Movimiento Social de Mujeres en contra de la guerra en Colombia hasta la actuación del grupo musical Cubaneo y la posibilidad de disfrutar de una pequeña muestra de la gastronomía colombiana.

Así pues Mujeres p’lante es una propuesta que abre espacios de esperanza para un grupo de féminas que luchan cada día para que su presencia sea algo más que una anécdota, un accidente social y se convierta en lo que es: una realidad que hace alusión a un ser humano con los mismos derechos y deberes que los demás, con las mismas posibilidades de crecimiento y desarrollo, con las mismas necesidades, con las mismas ganas de vivir una existencia mejor.

L'Hospitalet de Llobregat, noviembre de 2007.


miércoles, octubre 31, 2007

Intersticios urbanos

La ciudad es un universo hecho de discontinuidades, de interacciones e intersecciones, de cruces, de sentidos, de rutas. Es un espectro habitado por seres que la trashuman, la re-crean, la experimentan, la viven cotidianamente en todas sus minucias y grandezas. La ciudad es una explosión de color y sentidos que bordan su superficie siempre dinámica y compleja, plena de puntos, de resquicios, de signos, de vías movedizas por donde se desplazan los cuerpos, los objetos, las esquinas, con una fluidez exquisita.
La ciudad es una textura. Un remolino de color trabajado con la dedicación de un orfebre. Líneas sobrepuestas, círculos que enuncian plazas donde la vida urbana regurgita. Perfiles que recuerdan las chimeneas industriales sobre una línea de mar azul y plata. Mojones, vías ligeras, signos que evocan paseos, prácticas de un espacio urbano que se sale de sus límites impuestos. Y entre esas líneas pulidas y sensuales está la urbe, todas las urbes. Barcelona de mar y montaña, Bogotá de altitudes, París de Monumentos, Nueva York de giros verticales… Allí en los trazos limpios están los ojos de la pintora que sobrevuela los perfiles urbanos para señalar esos mapas móviles en los que se agita la vida.
(Pinturas: Intersticios urbanos, de la artista Lina María Cedeño Pérez)

miércoles, octubre 24, 2007

Vergüenza y dolor: racismo en España

Rabia y dolor. Eso es lo que se siente cuando se ve el video de la agresión a una menor por parte de un joven (una bestia) en un tren de cercanías en Barcelona. ¿Cómo es posible que pasen esas cosas aquí? Se preguntan muchas personas que no entienden cómo se puede atentar contra un ser indefenso, una jovencita sola y desamparada cuyo único delito es ser: extranjera de América del sur, mestiza, mujer. Y es un acto que no se puede permitir en ninguna sociedad menos en ésta permeada por todos los cruces y mestizajes posibles.
Es inadmisible desde todos los puntos de vista. Es más que un ataque sexista: es una clara agresión de corte racista, xenófoba. Y tampoco es un hecho aislado. Desde que la población extranjera ha aumentado en España también se han incrementado los casos de violencia contra aquella población doblemente discriminada. Es una vergüenza desde todos los puntos de vista. Y lo peor es que desde las instancias encargadas de velar por la seguridad, por la protección de todos y todas las que vivimos aquí no se hace nada. La bestia aquella de 21 años está en libertad y se atreve a decir en la televisión que no se acuerda de lo que hizo, que estaba borracho. ¡Vaya desfachatez!
Ayer nuevamente nos sorprendimos con el caso del médico negro -también en un tren-, que fue abordado directamente por uno de los inspectores para que le mostrase el billete, lo raro es que no lo exigió a los otros viajeros (¿Quizá porque su color lo delataba?) Pero aquí hay una clara distinción. Mientras que en el caso de la chica ninguno de los ocupantes del vagón hizo nada para defenderla, en este caso, los otros ocupantes se solidarizaron con el hombre, estuvieron con él en un simple gesto de la más esencial humanidad.
¡Qué vergüenza! ¡Qué tristeza! Estos casos son lamentables y hablan mucho del modelo de sociedad que se está gestando en este país signado por el egoísmo, la cobardía, la sinrazón. Pero también habla de su falta de memoria: ha olvidado su época de hambre, su época de emigración, su miseria. Ha olvidado que hace menos de 40 años España todavía era el país "negro" de Europa, los "pobres" de sur. Ha olvidado que cuando más lo necesitaba América Latina abrió las puertas a quienes llegaban con una mano adelante y otra atrás. Han olvidado la solidaridad, el respeto, la más mínima mirada de humanidad. ¡Me avergüenzo de vivir en un país con casos como éstos!
Nota Post Scriptum: Por fortuna también hay gente generosa, solidaria, cálida y humana en este país. Gente que lucha, que trabaja, que sueña, que ve a los otros y otras como sus iguales -como debe ser-. Gente que reconoce el valor de los demás, que se pone en su lugar y que no olvida un pasado reciente signado por la precariedad y la falta de libertades.

viernes, octubre 19, 2007

William Ospina

Y después de tantos años, por fin, pude escuchar a William Ospina. Conocía su obra desde mis tiempos de estudiante universitaria y sobre todo su posición vital sobre la terrible realidad colombiana.

Y anoche estaba allí, en la mesa principal, con el gesto sereno de quien ha escudriñado en la condición humana, de quien ha re-creado un mundo a través de la palabra.

El mundo está callado esta noche,
las grandes rocas de la eternidad se yerguen entre las
estrellas,
el pensativo enjambre de los mundos pasa sobre las
ciudades dormidas,
en donde ansiosos y desnudos se desvelan los rojos
amantes.
(Fragmento del poema "Lo que piensa el viajero en un cuarto de hotel", en El país de viento, Norma, 2000)

No hace falta decir que William Ospina es una de las voces colombianas y latinoamericanas más importantes. Poeta, ensayista y novelista, deambula por los resquicios del mundo para nombrarlo, para mostrar lo que esconde las palabras o más bien para hacer de ellas un mundo. Y el maestro como su obra están a tono. Anoche en la presentación de su libro Auroras de sangre para España su mirada cálida y serena sin pretensiones dibujaban al hombre, al ser humano sensible y cercano que está más allá de los halagos, más allá de la parafernalia de los medios y los miedos.

Hiere aprisa las aguas, amigo,
de tí dependo ahora para llegar a las riberas del día.
Ya muchos meses estuviste inmóvil
bajo los pies del pájaro.
Ahora es tuya la forma de la hoja,
y el viento es más espeso y tiene peces,
y atrás la oscuridad se está llenando
de garras y de gritos y de puntas de hierro.
(Fragmento del poema "invocación sobre el Río Negro", El país del viento, Norma, 2000)

Voz de tierra, de hoja, de noche quebrada, de amaneceres rojos, de hierros que hieren las entrañas. Voz crecida como río parido por cielos desbocados. Voz que recupera voces venidas de otros tiempos: cronistas de conquistas y asombros, bandoleros abandonados a la intemperie, luchas centenarias junto al árbol: la imponente ceiba, el alegre gualanday, el triste sauce, el cantarino guadual...

sábado, octubre 13, 2007

Ángela

Angela es alta, tiene labios carnosos y un cuerpo armónico de curvas vertiginosas. Camina ritmicamente por las calles y mientras lo hace muchos ojos la miran, la recorren, la inquieren. Ella se desplaza despacio, segura, con la frente altiva. Parece no importarle que todos y todas se fijen en su figura aunque, en el fondo, le gustaría pasar desapercibida. Le encantaría poder ejercer el derecho a la indiferencia, al anonimato, a que nadie repare en ella; a ser un cuerpo más que se desplaza entre los vericuetos de la calle, del parque, de las esquinas...
Porque Ángela es como cualquiera. Trabaja, compra en el super, se pone camisetas de Zara, decora el piso con Ikea (¡la república independiente de tu casa!), y lleva a su hija al parque. Bueno, a ella también le gustan las tapas y durante el verano se sienta en una terraza de barrio y disfruta de unos chocos, unos boquerones, un cochinillo. Angela hace las mismas cosas que hacemos todos y todas. Ah, se me olvidaba decir que a Ángela también le descuentan el IRPF... bueno, trabaja y contribuye al desarrollo del país. Pero Ángela no puede, no debe, pasar desapercibida...
Ayer, Ángela, fue hasta un conocido centro comercial. Allí se encontró con unos amigos y realizó algunas compras para su hija. Después de un rato decidió volver a casa. Estaba un poco cansada, así que lo mejor era coger el metro, pensó. Angela caminaba con parsimonia; las bolsas que llevaba en la mano se balanceaban al compás de sus pasos. El viento movía con delicadeza su pelo negrísimo que horas antes la peluquera había puesto en su sitio. Ángela, estaba contenta, en casa la esperaba Mireia, su nena. ¡Seguro que le quedarían preciosos los jerseis que había comprado para ella!.
Angela llega a la estación y baja los escalones con cuidado (había llovido hace poco y estaban todavía mojados). De repente una voz altisonante la detiene.
-Quitate de aquí, negra, déjame pasar. Ángela levanta la mirada y observa a una mujer de unos 60 años, con el pelo teñido de rubio y unos ojos marrones vidriosos.
-Señora, pase usted por ahí. Dice señalándole el gran espacio que hay justo a la derecha de la mujer.
-¿No me vas a dejar pasar?
-Pero si tiene usted todo ese espacio, señora. Yo estoy bajando por la derecha, por mi derecha.
La mujer chilla y mientras lo hace un hombre que la acompaña -seguramente su marido-, se abalanza sobre el cabello de Ángela, tirándolo con fuerza.
- Por que no os marchaís a vuestro país, negra. ¡Iros todos de aquí!
Grita el hombre descompuesto mientras los demás transeúntes miran la escena, miran a Ángela como si no pasara nada.
-Vamos a llamar a la policía, negra miserable. Fuera de aquí todos vosotros. ¡No os queremos!
Ángela se defiende como puede. Mueve las bolsas alrededor suyo para protegerse y gira hacia su izquierda para soltarse de las manos del hombre que tira con fuerza su pelo (Ángela recuerda que en la mañana se ha puesto las extensiones y le han costado mucho), cuando lo hace deja el espacio a la mujer que la mira con odio mientras lanza toda clase de improperios sobre la chica.
Una vez libre de la acción de la pareja de desquiciados, Ángela acaba de bajar los escalones con rapidez. Le tiemblan las piernas y la voz. Se siente vulnerada, vejada, impotente. No acaba de entender la situación, la agresión inesperada que ha sufrido sin más. Sin buscarla. Sólo por ser. Ángela no puede evitarlo y llora. Y siente la mirada acusadora de la gente, sus ojos plenos de desdén.
Ángela llora.
Ángela quisiera caminar por las calles sin que nadie la viera, Ángela piel de azabache quisiera ser invisible, Ángela mujer quisiera ir al trabajo, al parque, al metro, al super y ser otra más... Ángela no reclama su derecho a la diferencia, Ángela reclama su derecho a la Indiferencia, su derecho a Ser, su derecho a Estar.
.....................
(Ángela existe -me ha contado su caso-. Pero Ángela, además, metaforiza a los advenedizos, a los extranjeros "exóticos", a los "inmigrantes" de segunda, a aquellos que venimos de los países del sur: maltratados, explotados, vulnerados, saqueados... Ángela mujer negra africana... ¡cuatro veces discriminada!)

jueves, octubre 11, 2007

Octubre: pueblo, calle, grito, resistencia...

Llegó el momento de alzar el grito
y las manos
y los sueños
y la esperanza rota en el invierno
escarlata...
Llegó octubre
con los pies macerados
que claman la derrota del tirano:
pájaro nocturno,
canto de motosierras,
árbol de hojas rojas,
paisaje de zumbidos metálicos,
casas abandonadas en la aurora
de un siglo eterno...

(A todos y todas los que luchan, creen, sueñan, bailan, vibran, aman, resisten... A todas y todas los que se toman las calles para afianzar la vida)

domingo, octubre 07, 2007

Celebración

Quiero agradecer a todas las personas que durante estos dos años han navegado por este blog. Ya son más de 3000 visitas, cifra ínfima si se compara, por ejemplo, con un blog recientemente restringido (http://www.escepticismocriminologico.blogspot.com/) que en el lapso de un mes tenía más de 400.00. Pero la verdad no me importa. En este caso me gusta más la calidad que la cantidad.

Sé que esta ventana tiene seres cautivos que siempre se asoman a ella desde los lugares más lejanos pero también de los más cercanos. Para vosotros sigo escribiendo estas minucias que encierran la vida cotidiana de aquí y de allá, del recuerdo y la calle, del amanecer y la noche, de la distancia y el tiempo.

Y quiero celebrarlo con un poema de Emily Dickinson, poeta de sensibilidad plena y lenguaje nítido como un cielo después de la lluvia.

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También a mí, cuando tenía ojos,
me gustaba ver
como a otras criaturas que los tienen
y no conocen otro modo.
Pero si ahora me dijeran
que va a ser mío el cielo,
me estallaría el corazón
de puro gozo.

Míos los prados
y las montañas mías,
los bosques, las estrella incontables,
todo lo que pudiera tomar de mediodía
en mis ojos estrechos.

El vuelo de los pájaros, la ruta
ámbar de la mañana, todo
para mirarlo cuando quisiera:
esa nueva me mataría.

Es más seguro, pues, que la mente adivine,
junto al cristal de la ventana,
lo que otros seres tocan con los ojos
sin advertir el sol.


Tomado de: Emily Dickinson, En mi flor me he escondido. Versiones de José Manuel Arango, Integraf editores, Medellín, 1994.

miércoles, octubre 03, 2007

Un debate anti-monárquico

No cabe duda que los últimos acontecimientos en Catalunya reflejan algo más que una gamberrada (como lo quieren hacer creer muchos). Son la expresión de un malestar que ya se empieza a notar en algunos segmentos de la sociedad española. Malestar que se ve agravado por las medidas extremistas que desde algunas esferas del Estado se quieren aplicar a quienes se manifiestan en las calles.
Y sorprende leer en los periódicos que a quienes hayan quemado fotos de su eternísima majestad les pueden caer hasta tres años de prisión. Por favor. ¿Estamos hablando de un país "terecermundista", quizá de aquel que refleja García Márquez en el Otoño del Patriarca? No. Estamos hablando de la milagrosa España, aquella que promueve y respeta el ejercicio de la ciudadanía. Sin embargo, con medidas como las anteriores se está vulnerando uno de los derechos humanos fundamentales que más se proclama en la "civilizada" europa occidental: la libertad de expresión. Sin entrar a debatir el anacronismo de la monarquía y el parasitismo que ello implica, el hecho per se lleva a cuestionarse muchas cosas. El debate ya está en la calle...

jueves, septiembre 20, 2007

Poema desde Grecia

Y mi amiga me escribe desde el Olimpo donde los dioses reposan de su última fiesta:

Ayer, la luna, rodaja de mango
fue engullida por el Mar Egeo.


Gracias, Pili, por hacerme partícipe de la magia...

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...