jueves, septiembre 10, 2009

Tipos de violencia en el ámbito sociocomunitario (II): El tráfico y explotación de mujeres y niñas

A nivel general, la trata de seres humanos se enmarca dentro de la pérdida de los Derechos Humanos fundamentales de una persona. Así, cuando se habla de ello, se está hablando de una violación de los derechos humanos, y no de un crimen más. Este tipo de práctica constituye la esclavitud del siglo XXI y es una de las principales fuentes ilegales de ingresos después del tráfico de armas y de drogas. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM; 2005, 417) a nivel mundial, cada año un millón personas son vendidas, coaccionadas o sometidas a condiciones semejantes a la esclavitud bajo distintas formas y en sectores como la construcción, maquila, agricultura, servicio doméstico, prostitución, pornografía, turismo sexual, matrimonios serviles, niñas y niños soldados, tráfico de órganos, venta de niñas y niños, entre otros.

La trata de seres humanos con fines de explotación sexual es una de las manifestaciones más crueles de desigualdad. Según estimaciones policiales, el 90 por 100 de las mujeres que ejercen la prostitución en nuestro país son extranjeras y, de ellas, la mayoría están en manos de redes de trata de seres humanos. Las mujeres son captadas en sus países de origen aprovechando su situación de vulnerabilidad, mediante engaños como falsas ofertas de empleo o a través de agencias de viajes, matrimoniales o de modelos.

En el estudio La trata de mujeres: sus conexiones y desconexiones con la migración y los derechos humanos, Naciones Unidas, de Susana Chiarotti (2003), se habla sobre la expansión de esta problemática en áreas que anteriormente no se veían afectadas debido entre otras cosas a “la globalización, que ha facilitado las comunicaciones y el acceso a la información. Pero también a las profundas dificultades económicas que enfrentan muchos países -especialmente las naciones en desarrollo y las economías en transición- y su consiguiente inestabilidad socioeconómica, lo que tiende a producir circunstancias de ‘expulsión’ como el desempleo y/o empleos mal remunerados, falta de oportunidades educativas y desarrollo social, así como las limitadas posibilidades de acceso a los servicios de salud y educación. A ello se suman los cada vez mayores obstáculos a la migración regular y la existencia de conflictos armados sean estos nacionales o regionales. Esta situación aunada a cuestiones como la creciente demanda de mano de obra de bajo costo en los países de destino, vacíos legales en la mayoría de los Estados y falta de una visión integral para combatirla, han hecho de la trata de personas uno de los tres negocios más rentables del crimen organizado después del tráfico de armas y de narcóticos”.

El Parlamento Europeo estima que en los 25 países de la Unión, 100.000 personas al año caen en las redes de los traficantes. El Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) cifra en más de 4.000.000 el número de mujeres y niñas, vendidas cada año en el mercado mundial de la prostitución. En los últimos diez años, España se ha convertido en uno de los principales países de tránsito y destino de mujeres víctimas de trata para ejercer la prostitución y, en muchas ocasiones, estas mafias aprovechan la oportunidad que les brinda la prensa nacional para comerciar con ellas, permitiendo ocultar su identidad y minimizando riesgos y costes. España ocupa un lugar destacado en el primer informe que, titulado Tráfico de Personas. Modelos Mundiales, ha realizado la Oficina sobre Droga y Delito de la ONU. Este dato se confirma con el cálculo de que, en el Estado español todos los días alrededor de 1.500.000 de hombres ejercen como prostituidores. En 2005, la Conselleria de Interior de Cataluña estimaba que en la Comunidad unas 20.000 personas se dedicaban a la prostitución.

Según informes de Naciones Unidas España no actúa como un país de origen, sino que es utilizado en un grado que se califica de bajo como país de tránsito de víctimas de la trata procedentes de Brasil, América del Sur y África. Sin embargo, España, tiene una alta importancia como lugar de destino, recibiendo víctimas procedentes de Colombia, República Dominicana, Nigeria, Rusia, Ucrania, Rumania, Bulgaria, Brasil, Croacia, República Checa, Hungría, Marruecos, Polonia y otros países.

Las mujeres, víctimas de estas redes, son captadas en sus países de origen aprovechando su situación personal -generalmente caracterizada por carencia de recursos económicos, desempleo, bajos niveles educativos y dificultades para poder emigrar de forma regular- utilizando para ello diferentes procedimientos engañosos tales como la inserción, en los medios de comunicación locales, de anuncios con ofertas de empleo falsas (normalmente para trabajar en el sector hostelero o doméstico), o a través de agencias de viajes, matrimoniales o de modelos que trabajan para la organización. En otros casos, la captación se realiza directamente por otras mujeres que ya han ejercido la prostitución en España y que perciben comisiones de la organización (Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos, 2008).

Muchas veces la estigmatización social, el aislamiento en el que se suelen encontrar dentro de la sociedad receptora, las dificultades del idioma, el miedo y la imposibilidad de encontrar soluciones para sus vidas contribuyen tanto a mantener la situación de explotación en clandestinidad como a dificultar, después, la integración socio laboral de la víctima.
Esta realidad social se ha convertido en una problemática acusada y ha motivado el desarrollo a nivel gubernamental del Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con fines de explotación sexual, aprobado en diciembre de 2008 y que entró en vigor el 1 de enero de 2009 y que estará vigente durante tres años (2009-2012). A nivel general, el Plan Integral de Lucha contra el Tráfico de Seres Humanos plantea medidas divididas en tres ejes principales: la asistencia social a las víctimas, la lucha efectiva contra las mafias y traficantes, y la sensibilización, prevención y coordinación. En cuanto a la asistencia social se plantea que se proporcionará protección integral a las víctimas de trata a través de un periodo de reflexión de, al menos, treinta días, para que las víctimas puedan restablecerse, escapar de la influencia de los traficantes y decidir su colaboración con las autoridades administrativas, policiales y judiciales. Durante ese periodo las víctimas tendrán derecho a la asistencia social y jurídica, y al establecimiento de una dotación económica que garantice su subsistencia o su posible retorno al país de origen, si lo solicitan. En este mismo sentido se hace énfasis en el perfeccionamiento de los mecanismos legales existentes para proporcionar a las víctimas un sistema de asistencia jurídica gratuita inmediata y la disponibilidad de intérprete. En ese sentido se menciona que las víctimas tendrán información específica sobre sus derechos y los recursos de los que disponen, y formarán parte de los colectivos beneficiarios de los programas de formación para el empleo. El Plan contempla, igualmente, la creación de unidades móviles para la atención a víctimas y de centros de acogida con programas de atención integral específica.

En cuanto a las medidas destinadas a luchar contra las mafias se menciona que se privará de sus beneficios económicos a las organizaciones que se dedican a la trata. Para ello, se reformará la Ley de Enjuiciamiento Criminal para ampliar las medidas cautelares en relación con esta delincuencia. Además, se creará un Fondo de Bienes decomisados procedentes de la trata, que irá destinado tanto a la asistencia de las víctimas, como al fortalecimiento de la actuación policial contra este delito. Para lograr un mayor control en la entrada al país de las mafias, se incluirá el uso de identificadores biométricos en la expedición y verificación de visados y permisos de residencia, y se implantarán en todo el territorio nacional nuevos sistemas y mecanismos de control para detectar situaciones de trata en puertos, aeropuertos y medios de transporte. Por último, en las medidas de sensibilización y prevención se hace énfasis en la necesidad de profundizar en el conocimiento del fenómeno de la trata y en sus verdaderas dimensiones desde un punto de vista multidisciplinar mediante la realización de estudios sobre las consecuencias de la trata en sus víctimas, los diferentes modelos de intervención para la recuperación y el mapa de recursos existentes. Al mismo tiempo, se plantea el desarrollo de campañas de concienciación sobre la vulneración de los derechos fundamentales de las mujeres que ejercen la prostitución y de las víctimas de la trata, y campañas de información específicas dirigidas al sector de empresas de viaje, instituciones y organizadores de eventos multitudinarios. En el Plan también se prevé la constitución de un Foro contra la Trata integrado por las administraciones públicas competentes, las ONG’s y otras institucionales implicadas en la asistencia a las víctimas y la lucha contra este delito para garantizar la coordinación y la coherencia de actuaciones desde una perspectiva integral.
El tráfico de mujeres y niñas para su explotación sexual tiene consecuencias relacionadas con la salud y/o con amenazas para su propia vida. A menudo, el transporte clandestino exige el uso de medios de traslado deficientes, que ponen a las víctimas en peligro de inanición, ahogamiento, asfixia y exposición a las condiciones climáticas. Numerosos informes sobre accidentes y fallecimientos han hecho que la Organización Internacional para las Migraciones haya definido el tráfico sexual como una de las formas más peligrosas de migración. Otros riesgos para la salud que plantea el tránsito son la exposición a la violencia y a enfermedades contagiosas. Las víctimas del tráfico son blanco de la violencia de tratantes, proxenetas, dueños de burdeles, clientes y hasta policías que las golpean, a veces con armas y con saña suficiente como para que deban acudir a las salas de urgencia y se les viola a modo de introducción al “negocio”.

La violencia psicológica, física y sexual asociada con el tráfico y la explotación sexuales provoca depresión, pensamientos e intentos de suicidio, lesiones físicas tales como hematomas, huesos rotos, heridas en la cabeza, heridas de arma blanca, lesiones en la boca y la dentadura y hasta la muerte.

La participación en la industria del sexo entraña el riesgo de contraer infecciones de VIH/SIDA, que puede atenuarse o agravarse en función del número de clientes y del uso de preservativos. Las víctimas del tráfico que no tienen acceso a éstos o carecen de poder para negociar su uso se encuentran especialmente en peligro. Los relatos de experiencias con el tráfico y los estudios de mujeres inmersas en la industria del sexo sugieren que sobre las víctimas traficadas se ciernen muchas amenazas a su salud sexual y reproductiva. Las infecciones transmitidas por vía sexual (ITS) constituyen una amenaza grave, pues la actividad sexual temprana y la multiplicidad de parejas son factores de riesgo que se aplican a muchas mujeres envueltas en esta industria (Phinney, 2002).

lunes, septiembre 07, 2009

Tipos de violencia en el ámbito sociocomunitario (I): las agresiones sexuales

Publicaré algunos textos sobre violencia en el ámbito sociocomunitario a petición de algunas personas, entre ellas mi entrañable amiga la psicóloga Isabel Gómez. A través de una serie de artículos se desvelarán tópicos como las agresiones sexuales, el tráfico y la explotación de mujeres y niñas, la mutilación genital femenina, los matrimonios forzados, la violencia derivada de los conflictos armados.
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Las agresiones y el acoso sexual
Por: Betty Puerto y Martha Cecilia Cedeño Pérez
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La Ley 5/2008 define este tipo de agresión como “el uso de la violencia física y sexual ejercida contras las mujeres y las menores de edad que está determinada por el uso premeditado del sexo como un arma para demostrar poder y abusar de él”. Son comportamientos sexuales impuestos contra la voluntad de una persona e incluye todos los comportamientos sexuales sin consenso.

Dentro de las formas de violencia sexual se puede mencionar, entre otras, la violación, el acoso sexual, el asalto sexual, el exhibicionismo, las palabras obscenas, los tocamientos, la proliferación y el uso cada vez mas vinculante especialmente de mujeres, niñas y niños a enlaces en Internet, avisos publicitarios que promueven el abuso sexual y fomentan los estereotipos de desigualdad entre hombres y mujeres. En este texto nos referiremos al las agresiones y abusos sexuales de manera integral, específicamente aquellas que ocurren en el ámbito social comunitario.

La violación aparece como el máximo exponente de la agresividad hecha violencia, no sólo por el grado de fuerza física que puede conllevar y que a veces llega hasta el homicidio, sino por el daño psicológico que supone un atentado contra un componente tan íntimo de la personalidad como es la sexualidad, dando origen a secuelas que perdurarán durante el resto de la vida de la mujer (Lorente Acosta, 1999: 126). La violación ha existido en todas las épocas históricas, aunque con diferente consideración. Hasta hace poco sólo era percibida como un agravio a la familia de la víctima en general y no como un crimen contra la mujer. En este tipo de agresión la mujer no es considerada como tal sino como un objeto para satisfacer una serie de sentimientos o fantasías del agresor. Es una actividad sexual desviada que busca el control y la opresión de la mujer y con ello la sensación, para el agresor, de estar en un nivel superior, de tener la fuerza con todo lo que esto implica.
El acoso sexual, constituye otra forma de violencia sexual, que se expresa en la exigencia de favores de tipo sexual, situación en la que el agresor ostenta una posición de superioridad ya sea en el ámbito de la escuela o el trabajo y en el que la víctima esta sometida bajo amenaza o castigos. Opera como un instrumento de control social representado en violencia psicológica, especialmente en los casos en que las mujeres desempeñan trabajos realizados tradicionalmente por hombres (Baker, 1989) y en el hecho de que las mujeres que denuncian este tipo de comportamiento casi siempre sufren como consecuencia el despido o la presión para dejar el trabajo.

Este tipo de agresión supone una importante discriminación para la mujer; se convierte en un obstáculo en su formación y su integración en el mercado de trabajo. Las mujeres jóvenes, separadas o divorciadas, con trabajos precarios o temporales, suelen ser las más vulnerables a la hora de sufrir este tipo de violencia. Las consecuencias de esta agresión repercuten no sólo en la salud de las féminas sino en su rendimiento laboral y en su equilibrio personal. Además, la mujer que sufre estas agresiones puede verse limitada en sus posibilidades de promoción y de permanencia en el puesto. También puede repercutir en su vida afectiva, tanto si su problema llega a ser conocido por su familia y pareja como si no. Las distintas conceptualizaciones teóricas han definido el acoso como un acto de violencia y la han situado dentro de un marco construido socialmente que se caracteriza por la intersección de sexo y poder, más que por alguno de ellos de forma aislada (Lorente Acosta; 1999, 187).

El acoso sexual atenta contra la dignidad de la persona, produce efectos psicológicos que supone el estar sometida a una situación que se repite a la menor oportunidad. Ello deviene en una tensión y ansiedad constante, que puede llegar desembocar en estrés agudo y de perdida de capacidad de afrontamiento, pues al temor a ser violentada sexualmente se añade la amenaza implícita o explícita de perder el trabajo o de ser sometida a castigos y perdidas, como en los casos en que ocurre en el contexto de la escuela.
Las agresiones sexuales, el acoso, o el abuso constituyen acontecimientos altamente traumáticos que dañan la integridad física y psíquica de la víctima; en la mayoría de las personas provoca miedo profundo y reacciones emocionales intensas de ansiedad, confusión, culpabilidad, miedo, desconfianza, rabia, rechazo del entorno, sensación de que esta perdiendo en control de la vida, depresiones, dificultades para conciliar el sueno, trastornos alimentarios y algunos tipos de adicciones. Lo que constituye un cuadro de estrés agudo como respuesta del suceso violento.
Merece la pena mencionar que, históricamente, el sistema legal ha procedido con parcialidad en contra de la víctima de una agresión sexual, de una violación, puesto que resulta más difícil sentenciar a un violador que a otros criminales (Robin, 1977). Entre otras cosas la víctima debe demostrar que se resistió con todas sus fuerzas y en todo el momento en el transcurso de la violación y que corrió el riesgo de ser herida o que sufrió heridas reales por defenderse de un ataque que la amenazaba de muerte o de daño físico grave (Renfrew, 2005). Y a lo anterior debe añadirse la percepción patriarcal de que es la mujer la que ha provocado ese tipo de experiencia, que es ella per se la causante de lo que la ha ocurrido.

lunes, agosto 31, 2009

Un poema de Alfonsina Storni

Triste convoy

¡Esta torpe tortura de vagar sin sosiego!
Tierra seca sin riego,
ojos miopes del Ego,
viento en medio del fuego,
y la muerte: "voy luego..."
... Esta torpe tortura de vagar sin sosiego...

Me cortaron la lengua, me sacaron los ojos,
me podaron las manos, me pusieron abrojos
bajo el pie: no sintiera tanta lúgubre pena,
tanta dura cadena,
tanto diente de hiena,
tanta flor que envenena.

Amo flor: fruto soy.
Amo el agua: soy hielo.
Tierra soy;
amo el cielo.
Ese triste convoy
polvoriento yo soy.

(Alfonsina Storni 1892 -1939).

jueves, agosto 27, 2009

Violencia machista en el ámbito sociocomunitario

A nivel general, las violencias ejercidas contra las mujeres han sido denominadas con distintos términos: sexista, patriarcal, machista, viril o violencia de género, entre otros. En todos los casos la terminología indica que se trata de una realidad social con características diferentes de otras formas de violencia. Este tipo de violencia se ejerce en el marco de las desiguales relaciones de poder entre mujeres y hombres. Es una de las expresiones más graves y devastadoras que destruye vidas e impide el disfrute de los derechos fundamentales, la igualdad de oportunidades y las libertades. (Amorós, 1999; Bunch y Carrillo, 1994; Ferrer y Bosch, 2000; Tinker, 1990).
La violencia machista se concreta en una diversidad de abusos que sufren las mujeres, las niñas y los niños. A partir de aquí se distinguen distintas formas de violencia, física, psicológica, sexual y económica, que tienen lugar en ámbitos concretos, en el marco de unas relaciones afectivas y sexuales, en los ámbitos de la pareja, familiar, laboral y socio-comunitario. Dentro de este último podemos identificar algunos tipos de violencia tales como las agresiones sexuales; tráfico y explotación sexual de mujeres, niñas y niños; la mutilación genital femenina o riesgo de padecerla; los matrimonios forzados y la violencia derivada de los conflictos armados. (Herzberger-Fofana, 2000; Lorente, 1999; Martin E. y Martín M, 2001).
Lo anterior indica reconocer también que la violencia machista se inserta dentro de una sociedad patriarcal en donde prevalecen relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres. En dicho contexto, el patriarcado se concibe como “una estructura de relaciones sociales que se apoya en las diferencias físicas, de edad y de sexo y al mismo tiempo las dota de significado social, lo que quedan deificadas y producen subjetividades” (Izquierdo, 1998: 223). Desde ese punto de vista hablar de las distintas violencias contra la mujer que se ejercen en el ámbito socio-comunitario implica volver la mirada a un conjunto de relaciones sociales signadas por profundas desigualdades en las que se reflejan posiciones de poder de los hombres con respecto a las mujeres. Y ello implica también considerar el círculo de la dependencia y por lo tanto de la indefensión de las mujeres a la hora de romper con la espiral de violencia que se ejerce contra ellas.

Por último, vale la pena resaltar que gracias al papel del movimiento de mujeres y de la teoría feminista se ha pasado de percibir la violencia machista en general como un fenómeno aislado y privado, a considerarla como un grave problema que afecta a gran parte de la otra mitad de la población, con todo lo que ello comporta. Y gracias a esas luchas por la igualdad hoy se puede hablar de un compromiso a todo nivel que se inserta dentro de los Derechos Humanos en general y en las diferentes leyes que se han generado para la protección de las mujeres.

A nivel más local, la Ley 5/2008, de 24 de abril, Del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista, define los principios orientadores en las intervenciones de los poderes públicos y establece los criterios de actuación y acciones en todas las fases de la atención a las mujeres que sufren violencia machista: desde la detección de situaciones de riesgo, la atención y la protección hasta la cooperación con otros actores del territorio en las fases de prevención y recuperación. Su objeto fundamental es “la erradicación de la violencia machista y la remoción de las estructuras sociales y de los estereotipos culturales que la perpetúan con el fin de que se reconozcan y se garantice plenamente el derecho inalienable de todas las mujeres a desarrollar una vida propia sin ninguna de las formas y de los ámbitos en que esta violencia se puede manifestar” (Ley 5/2008, 27).

domingo, agosto 23, 2009

El olor de Cuba

Publicaré en este blog algunos los textos que escribí para Diario del Huila, un periódico regional que a mediados de los 90 dirigía mi querido amigo Delimiro Moreno. Recuerdo que algunos de esos artículos caían muy mal a según que personajillo. Es inolvidable aquella vez en que uno de los Miembros de la Academia Huilense de Historia (de la que aún formo parte y fui la miembro más joven), me dijo que no volviese a escribir bajo el nombre de esa institución porque mis columnas causaban malestar. “Paren a esa mujer”. Había dicho alguno de esos vividores que se dedican a la política. Les jodía sobremanera que una mujer, joven y bella se despachara a gusto sobre muchos temas vedados para una fémina. Estos hombres eran de los que pensaban que las mujeres éramos, en esencia, cabellos largos e ideas cortas.
Hoy, desde la perspectiva del tiempo me parece que sin proponérmelo (entonces no era feminista ni tenía las lecturas que tengo), estaba rompiendo muchos paradigmas, estaba abriendo caminos en una sociedad conservadora y retrógada, asentada sobre la inercia y la corrupción. En medio de hombres maduros y concupiscentes aparecía mi foto espléndida en la sección de opinión. Allí hablaba de cultura, de arte, de política, de lo que se me diera la gana. En aquellos textos, como es lógico, la palabra está cruzada por una juventud exaltada y pasional; por el asombro, el desconcierto, la indignación, la crítica, la esperanza.

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El olor de Cuba

No es exageración el comentario de que en Cuba existe una magia extraña y avasalladora que envuelve y se apodera literalmente de todo el que tiene la fortuna de pisar su tierra, admirar sus paisajes y hablar con su gente llena de ternura y calor humano. Es como si el espíritu de la isla rondara los espacios vitales de quien vieja allí por primera vez, tanto que desde el avión se siente ese mismo halo explícito en las canciones que hablan de guajiros enamorados y de amores eternizados a orillas del mar.
Luego, cuando por fin se llega, la alegría embarga lo poros mientras el aire de La Habana reconforta los ánimos alborotados por la emoción de llegar a la isla del Caimán Barbudo; entonces sólo se piensa en recorrer las calles solitarias y ajenas a la mugre y la suciedad, en visitar museos y en descubrir palmo a palmo el Malecón con su mar embravecido ante el bloqueo de la razón…
La Habana tiene el olor característico del salitre y de lo viejo, no sólo en la parte antigua en donde los edificios y las casas con rasgos modernistas hablan del esplendor de épocas ya idas, sino en la parte nueva en donde los edificios un tanto derruidos hablan de nostalgias y peregrinajes que saltan a la vista en los trapos de colores colgados en sus ventanas como banderas que ondean su dignidad a pesar del viento del norte.
Esa es la Habana: la de los cubanos sentados en el muro del Malecón observando el horizonte que se pierde tras la línea azul del mar; la de La Bodeguita del Medio en que confluye el mundo con sus idiomas y rostros extraños pero rendidos ante el mismo encanto de los mojitos y de los sones, de las firmas que reposan en las paredes o las fotos que muestran a Gabo, a Benedetti, a Cantinflas o a Hemingway en el mismo plano de encantamiento que siente un visitante cualquiera; también es el del Floridita en donde el autor de Por quién doblan las campanas saboreaba un Daiquirí y se embriagaba con el olor de las calles habaneras.
La Habana también es la de los teatros monumentales, la de los carros viejos rescatados al tiempo, la de los cubanos y cubanas inventando mil formas de rebasar la crisis, la de la Feria G., la del Palacio de la Salsa con sus meneos espectaculares, la de Fidel con sus barbas blancas inaugurando encuentros y provocando como siempre, los gritos vehementes de solidaridad y de apoyo; también es la de las muchachas que se toman los lobbys de los hoteles en busca de turistas con los cuales conseguir unos dólares y quizá un pasaporte para emigrar.
La Habana y Cuba son más que ron y puros, mucho más que balseros engrandecidos por los hilos oscuros de la sinrazón o por el bloqueo inhumano que sólo el tiempo se encargará de juzgar como un atentado contra los derechos humanos. En el olor de la Habana se descubre una Cuba que rebasa las dificultades y se planta decidida en la tierra firme de la dignidad.
Martha Cecilia Cedeño Pérez
Neiva, 23 de Febrero de 1995

miércoles, agosto 19, 2009

Impotencias

Algo irrenunciable
padece el hastío de lo cotidiano
el abrazo solitario
la lluvia gris
el papel sobre la mesa
y las palabras –sombras al acecho-
apagadas en el intersticio
de la vigilia.
Algo irrenunciable agita
el leve trazo de los versos
temerosos de romper la noche
y tu voz cruzada de silencios.

martes, agosto 18, 2009

Miradas agresoras

Hablaba hace algunos días con Manuel Delgado acerca la aún problemática relación mujer-espacio público. Comentábamos sobre la manera como las féminas nos vemos expuestas a todo tipo de atenciones indeseadas, a miradas y piropos que casi siempre tienen connotaciones insospechadas. Entonces recordé las veces que me he sentido realmente agredida a causa de algunas de estas acciones. Aquí va un caso:
La mujer acaba de subir al metro y descubre que sólo hay un asiento libre en medio de tres hombres jóvenes. Después de hacer una mirada panorámica para ver si queda algún lugar disponible decide sentarse, no con cierta indisposición, en ese único puesto. Mientras lo hace siente las miradas inquisitivas de los varones. Una vez allí descubre que en los asientos que están enfrente van otros cuatro hombres, tres jóvenes y uno mayor. La mujer lleva el bolso y el ordenador encima de sus piernas y se sopla con un abanico mientras realiza una exploración visual del lugar siguiendo aquellas normas básicas de la copresencia en espacios cerrados, esto es, no fijar la mirada en ningún rostro en particular ni mucho menos mirar directamente a los ojos, evitar en la medida de lo posible el contacto corporal (se comprime sobre sí para no rozar el brazo desnudo del hombre que va a su derecha y la pierna, demasiado abierta, del que va a su izquierda). Estos simples gestos de convivencia, sin embargo, no los siguen los ocupantes de los asientos cercanos. Así que ella empieza a sentir tres pares de ojos clavados en su escote. Seis ojos que sin miramientos la intimidan y la agreden. Y la mujer siente cada vez más rabia e indignación. Pero falta lo peor: el hombre que está sentado enfrente dice algo, en su idioma, al que va a la derecha de la mujer (parecen que son amigos y del mismo país) y la miran mientras sonríen. "Están hablando de mí, serán cabrones estos tíos". Ella los mira con desprecio y altivez pero no les dice nada porque sería dar importancia a un tipo de varón cuya masculinidad no es sino la suma de sus imaginarios atrofiados en los que priman ideas preconcebidas de que las mujeres, todas las mujeres, somo en esencia accesibles y más allá, de que todas las féminas estamos en posición de sumisión e indefensión respecto de los varones.

viernes, agosto 14, 2009

Primeras impresiones sobre Agua clara en el Alto Amazonas

Las coincidencias son mágicas intersecciones de espacio tiempo acción. Eventos que se presentan sin buscarlos y que en algún momento se cruzan, se convierten en uno. Y eso es exactamente lo que me pasó con Agua clara en el alto Amazonas (finalista en el premio de novela Ciudad de Barbastro 2009), original que muy amablemente me envío el escritor Marco Tulio Aguilera Garramuño. Acabé de leerlo el sábado pasado después de viajar por sus páginas a un espacio que no me es del todo desconocido. Los ríos, los colores, los sonidos y aromas de la selva los llevo dentro de mí porque durante un tiempo, cuando era muy pequeñina, viví en la manigua (mi abuelo y mi padre colonizaron las selvas caqueteñas en la década de los 60 y 70, respectivamente). Pues bien. Decía que acababa de leerlo y aún estaba varada en algunas de esas descripciones cuando hablé con mi hermana que vive en Bogotá y me dijo que acaba de llegar del Amazonas en donde había pasado unos días maravillosos. Entonces me habló de la belleza exuberante, del río como un pequeño mar, de los peces inmensos cuyas colas se ven en la superficie; me habló de Puerto Nariño, un poblado ajardinado en completa armonía con el medio natural circundante, en el que no hay ningún tipo de vehículo motorizado, sólo una pequeña ambulancia. Pero también me habló de procesos fuertes de aculturación: de aborígenes con móviles y vestidos a la usanza “occidental”, de mujeres nativas con enfermedades transmitidas por los turistas. Me habló de animales y de árboles gigantescos y de hojas de loto en las que cabe una persona acostada y yo no sabía si mi hermana me estaba contando parte del libro de Marco Tulio o si en verdad había estado allí. Y me pareció mágico encontrar las dos visiones, mezclarlas, hibridizarlas en la feliz coincidencia de un descubrimiento literario y humano.
Con la lectura de ese libro han vuelto a mi memoria jirones de selva, de atmósferas verdes y densas cubiertas de lianas y de árboles gigantescos. Paraíso enigmático en el que habitan espíritus mágicos que poblaron mi mundo infantil (la madre monte, La pata sola, el hojarasquín del monte, el duende, la mapiripana, el pollo malo); vigías y protectores de la manigua, encargados de espantar a los cazadores, los extraños, los forasteros que se atreven a violentarla. Mi padre habla también de sonidos extraños y enigmáticos que surgen y se dispersan en los troncos inmensos de los árboles, en sus hojas de todos los tamaños y colores. Allí es fácil perderse porque todo es igual: el tamaño desquiciado de los árboles y lianas, los murmullos de la vegetación, los caños y riachuelos en los que beben las bestias, los senderos cubiertos de hojas y casi en permanente semipenumbra (las copas de los árboles a veces no dejan pasar los rayos del sol) y es entonces cuando terminas caminando en círculo sin darte cuenta, como le pasó a Arturo Cova.
Me gustó la atmósfera del libro, la manera cómo el narrador - o más bien sus narradores- se adentra en los vericuetos de la manigua para mostrar por un lado la belleza exuberante y por otro los peligros, no tanto los que puede provocar, sino las menazas que se ciernen sobre ella y sus habitantes. Aunque me parece que este libro no es lo mejor que ha escrito Aguilera Garramuño. Hecho en falta, quizá, una historia más redonda. Pero claro, yo no soy una crítica literaria sólo una mujer que disfruta leyendo y que a veces se queda encallada en algunos textos que la tocan definitiva e irremediablemente.
Agua clara en el Alto Amazonas es una novela corta que se lee de un tirón y que puede ser una magnífica forma de descubrir aquel territorio lejano y enigmático del Amazonas. Una excelente manera de aproximarnos a la manigua de belleza devoradora, a la que tan bien describió José Eustasio Rivera, en la Vorágine.
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Fotos: Miradas del Amazonas, por Melquisedec Torres

domingo, agosto 02, 2009

El metro y la locura

Cuando subí al metro y me puse muy cerca de la puerta (no había sitio así que tuve que estar de pié) pude verla. En principio me llamó la atención su collar. Un collar de piel marrón, con unas medialunas elaboradas en algo parecido a la piel de coco, también color marrón, que le llegaba a la altura del pecho. Era realmente bonito el collar. Me detuve en él con disimulo. Ella parecía una mujer “normal”. Mi perspectiva de arriba-abajo me permitía sobre todo ver su cabeza. Llevaba una coleta sujeta con una goma compuesta por figuras de santos o vírgenes y una pulsera a juego. De repente empezó a murmurar algo. Pensaba que hablaba con su vecino de al lado pero no era así. Su voz era recia y cascada. Entonces me fijé en su cara: allí habían zanjas y depresiones profundas, vestigios de una vida trajinada, al límite, pensé (bueno, siempre suelo imaginarme las circunstancias vitales de/los/las demás cuando veo un rostro, una expresión, un gesto de alguien). “Que me dejéis en paz, que no he estado en la cárcel para esto”, decía la mujer con fruición. “¿No me entiendes?, sólo quiero fumar un cigarro… si, allí está él, hijo de puta, que me dejes en paz, escúchame, escúchame”. El tono de su voz subía peligrosamente y los ojos del pasaje se posaron sobre ella. Yo me alejé en un gesto casi instintivo. No quería estar cerca de su locura. Hablaba con los ojos cerrados y temblaba. Sentí una pena inmensa por ella pero también mucha indignación cuando me fijé en el rostro burlón de algunos/as ocupantes del vagón. Está loca, pensaban convencidos/as. Cuando el metro paró en la estación Universitat bajé presurosa mientras miraba por última vez a la mujer doblada sobre sí. El metro y ella seguín su marcha.

jueves, julio 30, 2009

Convocada la Cuarta Edición del Premio L'H Confidencial Premio Internacional de Novela Negra

Les obras deben ser inéditas y escritas en lengua catalana o Castellana

Los originales se pueden presentar hasta el 30 de septiembre

El Ayuntamiento de L’Hospitalet y Roca Editorial han hecho públicas las bases que regirán el Premio L’H Confidencial 2010, premio internacional de novela negra, que llega a su cuarta edición.
En esta convocatoria se podrán presentar todos los escritores y escritoras que deseen participar, de cualquier nacionalidad, procedencia o lugar de residencia, con novelas de género negro escritas tanto en lengua catalana como en lengua española. Las obras deberán ser originales e inéditas y no pueden tener comprometidos los derechos ni haber recibido anteriormente otro premio.
El plazo de admisión de los originales está abierto desde el día de publicación de estas bases y hasta el 30 de septiembre de 2009. El jurado, presidido por el teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento, lo integran un representante de Roca Editorial, el director de la Biblioteca la Bòbila y dos lectores apasionados por la novela negra, seleccionados por la Biblioteca la Bòbila.
El premio consiste en 12.000 euros en concepto de remuneración por la cesión y explotación de los derechos mundiales de la obra ganadora, y su publicación por Roca Editorial, en la colección especializada Roca Criminal.
La principal novedad respecto a las ediciones anteriores es que el jurado emitirá su veredicto durante la segunda semana de enero de 2010, momento en el que se hará público el ganador o ganadora. La obra publicada se presentará el 20 de marzo de 2010, en un acto público que se celebrará en la Biblioteca la Bòbila, con la presencia del autor o autora.
Las novelas ganadoras del Premio L’H Confidencial han sido Ley garrote, del mexicano Joaquín Guerrero-Casasola, en 2007; Retrato de familia con muerta, de Raúl Argemí, en 2008; y El baile ha terminado, de Julián Ibáñez, este año.
El Ayuntamiento de L’Hospitalet apuesta decididamente por la literatura de género, con la creación de la Biblioteca la Bòbila, pionera en España en la formación y mantenimiento de un fondo especial de género negro y policiaco. Desde su inauguración en marzo de 1999, esta biblioteca se dedica a la difusión y promoción del género negro y publica el fanzine L’H Confidencial, boletín del Club de Lectura de Novela Negra, del que el premio toma su nombre.
BASES EN CASTELLANO:
BASES EN CATALÁN:

miércoles, julio 29, 2009

Reminiscencia

Todos los días, justo a las ocho y cinco minutos de la tarde, ellos están ahí, en el vestíbulo del metro, abrazados sin importarles el calor o las miradas. Se traspasan con los ojos y se besan. Sonríen. A veces pronuncian alguna palabra antes de despedirse. Y no se por qué, cuando les veo tan ajenos a todo -menos así mismos-, recuerdo aquellas tardes rojas, acariciadas por el aliento del río...

lunes, julio 27, 2009

Los hombres huecos. The Hollow Men. Un poema de T.S. Eliot

IV

Los ojos no están aquí
aquí no hay ojos
en este valle de astros moribundos
en este valle hueco
esta quijada rota de nuestros reinos perdidos

en este último lugar de encuentro
avanzamos a tientas
y evitamos hablar
juntos en la ribera del río tumefacto

ciegos, a menos que
los ojos reaparezcan
como el astro perpetuo
rosa multifoliada
del reino crepuscular de la muerte
que sólo es esperanza
para los hombres huecos.

......

IV

The eyes are not here
There are no eyes here
In this valley of dying stars
In this hollow valley
This broken jaw of our los kingdoms

In this last of meeting places
We grope together
And avoid speech
Gathered on this beach of the tumid river

Sightless, unless
The eyes reappear
As the perpetual star
Multifoliate rose
Of death's twilight kingdom
The hope only
Of empty men.

T.S. Eliot. La Tierra baldía, Cuatro cuartetos y otros poemas. Edición bilingüe de Juan Malpartida y Jordi Doce. Círculo de lectores, Barcelona, 2001.

miércoles, julio 22, 2009

Huila, entre la inercia y la promisión

Reproduzco a continuación un artículo del periodista Melquisedec Torres Ortíz (quien además es mi cuñado) en donde hace una reflexión sobre el devenir de la región en que pasé parte de mi infancia y juventud y que siempre llevo en la memoria: el Departamento del Huila. Y allí está Neiva. Junto al río, la ceiba y los guaduales se siente el aliento de la canícula como en ninguna otra parte. Tierra de historias bravías, de montañas y desiertos; de atardeceres incendiados; de aguas que bajan de la montaña y hieren el país. Lugar de los recuerdos.
Huila, entre la inercia y la promisión

Melquisedec Torres
Bogotá D.C., julio de 2009

Un hecho histórico dentro de la aviación colombiana dejó en evidencia el atraso del Huila frente al país: en 1920 un hidroavión de la aerolínea colombo-alemana SCADTA cubrió centenares de kilómetros entre el puerto de Barranquilla, sobre el Atlántico, hasta Neiva, capital del Huila; acuatizó sobre el río Magdalena frente a unos sorprendidos habitantes que no conocían ni el ferrocarril ni el primer automóvil. Pasaron de la mula al avión sin subirse al tren ni al carro.
Y una frase contradictoria refleja el estereotipo de estos habitantes: la dinámica de la inercia. La postuló un ingeniero huilense en 1935, Joaquín García Borrero, para quien el pobre desarrollo y casi nulo progreso de su tierra no eran más que el resultado de dos factores: el fatalismo indígena y la ociosa vanidad del conquistador extranjero, especialmente por la predominancia de la ganadería como casi única actividad productiva, a la que le atribuía el mismo autor ser la traba del Huila para su avance hacia la modernidad.
Acertado o no, el estereotipo negativo ha podido sobrevivir frente a los demás colombianos una y otra vez pese a un sinnúmero de elementos, sitios, actos, personas, panoramas y hechos que hacen del Huila una tierra sui géneris, rica tanto en posibilidades como apenas de clase media-baja en realidades, privilegiada por la naturaleza y la historia precolombina pero a su vez azotada por una conjunción de victimarios desde finales del siglo XIX: gobernantes de poca o errada visión, unos más que otros depredadores de recursos públicos y detentadores de privilegios con tinte casi medieval, y por el otro depredadores de humanos asentados en el Huila como epicentro de actividades violentas y terroristas: entre las FARC, el ya desmovilizado grupo M-19, el ELN y perversos elementos de la policía y del ejército que han tomado la justicia por su propia mano u obtenido beneficios usando víctimas civiles. Una figura adicional, descrita por el historiador antioqueño Delimiro Moreno en su obra “La toga contra la sotana”: la iglesia Católica representada por el obispo Esteban Rojas Tobar, quien durante casi 40 años, entre 1883 y 1922, llenó la historia política del Huila y dejó una huella que aún hoy se puede percibir en la región a través del poder del partido Conservador en municipios. Fue la antítesis de un radical liberal, el abogado José María Rojas Garrido, también huilense, a quien los historiadores le atribuyen la mejor oratoria del siglo XIX en Colombia.
Opita, palabreja que resume el estereotipo huilense. No está en el diccionario de la RAE; para los mismos huilenses, opitas, viene de un saludo campesino, ¡opa!, es decir ¡hola!, y para el resto de colombianos es una persona con cierta tendencia a la ingenuidad y a la pasividad. Sin embargo, otros consideran que esa pasividad no es más que el ocultamiento de su carácter fuerte y valiente, ejemplificado en dos figuras históricas: la única heroína indígena colombiana de la Conquista, la Cacica Gaitana, vengadora de la muerte de su hijo a manos del español Pedro de Añasco en 1539 en el pueblito de Timaná, a quien le arrancó los ojos y la lengua y lideró la insurrección de miles de nativos; y los soldados opitas, primero destacados en el ejército del Libertador Simón Bolívar y luego en el conflicto con Perú, en 1932, cuando no solo portaron armas sino que construyeron las primeras grandes carreteras para el sur de Colombia, en la entrada a las selvas del Amazonas.
Pero la Conquista no ha terminado. Emgesa, ejército económico del siglo XXI, está incidiendo hoy de manera notable en el presente y futuro del Huila. Son dueños de Betania, una de las hidroeléctricas más grandes del país, y acaban de lograr licencia del gobierno colombiano para inundar miles de productivas hectáreas en las que por decenios miles de familias campesinas han cultivado café, maíz, arroz y plátano y ha pastado su ganado. Con la nueva represa bautizada como El Quimbo, al lado de Betania, garantizarán no solo un multimillonario negocio sino la misma supervivencia de Betania como generadora de electricidad. Ambas con aguas represadas del río Magdalena.
La Conquista también la han intentado las FARC. Por estas tierras el líder guerrillero Tirofijo comenzó, a finales de los años 50, su tránsito del partido Liberal al Comunista; el mayor acercamiento del gobierno colombiano con las FARC en 50 años se dio al lado del Huila cuando el presidente Andrés Pastrana, en 1999, les entregó los llanos y selvas del Caguán para dialogar; diálogos que se convirtieron en balas, bombas, terrorismo y secuestros contra el Huila y huilenses, favorecidos los atacantes por que en menos de 20 minutos pasaban de la ciudad de Neiva, la capital huilense, a su escudo de la zona de conversaciones.
En tanto, los privilegios de la naturaleza y de la historia han sido pródigos con el Huila. Con 19.890 kilómetros cuadrados (la mitad del tamaño de un país como Suiza), este departamento logra reunir en su geografía y en tránsito de pocas horas todos los climas, paisajes y frutos. En un solo día se puede pasar del volcán nevado del Huila (reactivado su peligroso volcán hace un par de años) a los más de 40 grados Celsius sobre el desierto de La Tatacoa, esquiar sobre un cálido lago artificial de 7,000 hectáreas, el de Betania, pescar allí mismo sin pagar, dejarse acariciar por aguas termales, recorrer un parque natural repleto de cuevas en las que habitan los guácharos (pájaros nocturnos), o tomar el mejor café del mundo, recién tostado, a menos de 50 centavos de dólar la humeante taza, o cinco dólares el kilo recién tostado y molido.
Con una tasa de 50 habitantes por kilómetro cuadrado, los opitas pueden vanagloriarse de cosas notables: tienen la única cultura precolombina escultora, la de San Agustín, con más vestigios arqueológicos que Machu Pichu; la más alta catarata del país y la segunda de Latinoamérica, la de Bordones con 400 metros de caída y escondida cerca de las estatuas agustinianas; las fiestas de folclor más prolongadas al aire de bambuco, música andina, en las que se eligen más reinas que las que ha dado Europa en los últimos siglos. Danzan, comen cerdo asado con diversas especias y beben aguardiente durante un mes en cada pueblo y todas las veredas (territorios de campesinos).
Y no se les acaba la lista. El queso más blando del mundo lo fabrican en pocas horas; medio kilo de este llamado quesillo se puede estirar varios metros. Y allí, desde Bogotá a solo media hora en avión, cinco en auto y seis a lomo de mula nace el río Magdalena, el más largo del país, en una cumbre con la paradisíaca visión de lagunas naturales desde la cual, se afirma por viejas historias, los incas alcanzaron a observar lo que hubiese podido ser su conquista de los Andes colombianos, seguramente frustrada por la llegada de otros conquistadores mejor armados.
Falta la panela, le dirán a pocos kilómetros de esa cumbre. A más de 2,000 metros sobre el nivel del mar procesan miel de caña de azúcar que se convierte en rectangulares dulces de hasta 3 kilos. La llaman panela. Y el mejor café orgánico, sin aditivos químicos, del mundo. Sus cultivadores ganan hoy los concursos de café y lo venden en subastas en Nueva York a precios de hasta 19 dólares el kilo. Y ya ostentan el primer lugar en toneladas de producción anual en Colombia. Y la misma Betania, el lago artificial más grande del país. Y el volcán activo más alto de América, que da su nombre al departamento. Y petróleo. Es la tercera región del país en producción petrolera, y en un año pueden llegar a las arcas oficiales opitas 200 millones de dólares por regalías que pagan las multinacionales extractoras del crudo.
Y con tanto es poco lo que sus pobladores logran. Más del 90 por ciento de la población es pobre o apenas logra superar ese estrato; ello se matiza con familias campesinas cuyos ingresos son muy bajos pero sus tierras les producen nutritivos alimentos. El turismo, mencionado siempre como salvación económica, no supera los 150 mil visitantes nacionales y extranjeros anuales, mientras que los propósitos de industria, financiados con las regalías, no han logrado pasar de estruendosos fracasos.
Aún así, para un millón de habitantes en 37 municipios hay dos periódicos diarios, el 80 por ciento tiene un canal de televisión local, suenan veinte emisoras de radio comercial y proliferan las iglesias evangélicas en feroz competencia con la hegemonía católica, y todos los pueblos se conectan por carreteras pavimentadas, y ya comenzaron las obras para unirlos por vías rápidas al océano Pacífico. En Neiva, Pitalito, Garzón y La Plata, sus municipios más grandes, hay universidades públicas y privadas a las que asisten 15 mil estudiantes anualmente; el actual presidente del Congreso colombiano es huilense; el presidente de la Corte Suprema de Justicia elegido hace dos años es huilense; abogados, economistas, ingenieros y empresarios tienen destacadas posiciones en el país. Pero la dinámica de la inercia mantiene buena parte del statu quo que mostraba el Huila hace 70 años. A contrapelo, uno de los mejores novelistas y poetas latinoamericanos de comienzos del siglo XX, el huilense José Eustasio Rivera, autor de La Vorágine (sobre la masacre de las caucheras en el Amazonas) la llamaba su “Tierra de promisión”.
...
Fotos 1 y 3: Embalse de Betania (Juan Carlos Ruiz)
Fotos 2 y 4: Lago de Neiva (Martha Cedeño Pérez)

lunes, julio 20, 2009

Violencia machista

María tiene casi 40 años. Posee una carrera profesional y ha hecho varios cursos de especialización. Es inteligente, culta y es una buena persona. Demasiado buena, diría yo. Un día María se enamoró de un hombre. Él era agradable, caía bien a todo el mundo aunque se notaba un poco descuidado en su apariencia física. Sucio, me dice ella ahora. Y un día María y este tipo X decidieron irse a vivir juntos. Y como no conseguían un piso de alquiler a la medida de sus necesidades decidieron embarcarse en una hipoteca. Y ella dio la totalidad de la entrada (él le dijo entonces que le prestara su parte y que luego se lo devolvía, cosa que no ocurrió, por supuesto). Así que un día María y el tipo X ocuparon su pequeño piso: 35 metros cuadrados a un precio de oro. Ella estaba ilusionaba porque, por fin, tendría algo suyo, su propio espacio; veía cómo por fin podría dirigir su vida, formar una familia, ser alguien.
Pero las cosas no salieron como ella pensaba porque casi al momento de llegar a su espacio, el hombre le dijo que ahora si podía irse, que no la quería, que le daba asco y que era una inmigrante de mierda. Ahí empezó el calvario de María. El hombre X entonces se mostró como lo que era: un maltratador. Primero fueron las palabras. La agresión verbal, la amenaza, el desprecio, la desvaloración, la burla… y luego vinieron los empujones, las bofetadas y la sangre. Sangre. Eso era lo que le faltaba a María aquellas veces en que, destruida física y psicológicamente, iba a la comisaría de Los Mosos a poner la denuncia. “Lo que usted dice puede ser cierto pero esas agresiones no se ven”. Le estaban diciendo a María. “Entonces ¿hace falta que me maten para que me escuchen?”, les decía María desesperada e impotente.

En el mundo muchas mujeres mueren a manos de aquellos a quienes aman o han amado. Maridos, exmaridos, novios, exnovios, amantes, parejas… En España, este año, van más de 30 mujeres asesinadas. Y cada día se producen miles de denuncias. Pero algo falla en esta sociedad enferma. Pese a que por fin, después de muchas luchas de las feministas, desde los órganos políticos y judiciales se han tomado medidas para erradicar este mal que afecta a un porcentaje alto de féminas. A nivel local, por ejemplo, la Ley 5/2008, de 24 de abril, Del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista, define los principios orientadores en las intervenciones de los poderes públicos y establece los criterios de actuación y acciones en todas las fases de la atención a las mujeres que sufren violencia machista: desde la detección de situaciones de riesgo, la atención y la protección hasta la cooperación con otros actores del territorio en las fases de prevención y recuperación. Su objeto fundamental es “la erradicación de la violencia machista y la remoción de las estructuras sociales y de los estereotipos culturales que la perpetúan con el fin de que se reconozcan y se garantice plenamente el derecho inalienable de todas las mujeres a desarrollar una vida propia sin ninguna de las formas y de los ámbitos en que esta violencia se puede manifestar” (Ley 5/2008, 27).

Y hace unos días María me llamó llorando: el individuo asqueroso la había golpeado con un objeto en la barbilla y la había herido. Le había hecho sangre. Ella de inmediato puso la denuncia después de pasar por el hospital. Esta vez, María sí podía demostrar que fue golpeada, que en efecto, era víctima de violencia machista. Tenía sangre. Y aquí, como reconoció el abogado de oficio, hace falta tenerla para demostrar que se es víctima; la violencia psicológica sólo existe en la teoría. Aquel tipo de agresión sutil y no tan sutil que cercena, fragmenta, desvaloriza, anula, amenaza… es sólo una ficción. Por ello, si nos detenemos en las estadísticas e informes nos damos cuenta que la mayoría de mujeres asesinadas por los hombres, habían puesto algún tipo de denuncia, denuncia que en muchos casos no pasó a mayores porque ellas no tenían lesiones físicas apreciables, las lesiones psicológicas no existen, no son fielmente demostrables. De ahí la necesidad de la sangre: la piden los organismos policiales, los judiciales, la sociedad.

La violencia machista se inserta dentro de una sociedad patriarcal en donde prevalecen relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres. En dicho contexto, el patriarcado se concibe como “una estructura de relaciones sociales que se apoya en las diferencias físicas, de edad y de sexo y al mismo tiempo las dota de significado social, lo que quedan deificadas y producen subjetividades” (Izquierdo, 1998: 223). Desde ese punto de vista hablar de las distintas violencias contra la mujer que se ejercen en el ámbito socio-comunitario implica volver la mirada a un conjunto de relaciones sociales signadas por profundas desigualdades en las que se reflejan posiciones de poder de los hombres con respecto a las mujeres. Y ello implica también considerar el círculo de la dependencia y por lo tanto de la indefensión de las mujeres a la hora de romper con la espiral de violencia que se ejerce contra ellas.

Acompañé a María a una comparecencia. Y esta vez se tomó en cuenta su problema. El golpe en la barbilla dejó sangre, hinchazón y dolor. La perita así lo confirmó. La juez entonces dictó una medida cautelar: el hombre no podrá acercarse a María en un radio de mil metros. Pero aún falta el juicio por violencia, que será hoy, para que se confirme la medida de alejamiento. De ser así sería un nuevo comienzo para María. Pero no quiero ni pensar en el caso contrario… Yo, pese a mi indignación, mi rabia, mi impotencia, aún confío en la justicia. Y como mujer me duelen las lágrimas y el dolor de María, Pilar, Montserrat, Lucía.. de todas las mujeres que aquí y en todas partes del mundo son víctimas de una violencia irracional por parte de aquellos seres a quienes un día amaron o aman.

Romper con el silencio, apelar a la intervención estatal, reclamar una mayor sensibilidad de la Justicia, y gritar que el terrorismo doméstico no es más que un extremo de la violencia estructural de género, serviría para evitar que la privatización de la violencia volviera a planear sobre la ciudadanía. No olvidemos que la violencia de género explícitamente rechazada e implícitamente tolerada sigue siendo un mecanismo válido para mantener a las mujeres en una posición de subordinación, erigiendo la diferencia entre hombres y mujeres en eterna desigualdad” (Gil Ruiz, 2007, pág. 230).

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Nota post scriptum: a María le han dado la razón. La orden de alejamiento continúa hasta que a comienzos del año que viene se celebre el juicio definitivo. Mientras tanto ella ha comenzado a respirar tranquila, el horizonte se presenta menos oscuro aunque ahora debe recomponerse, recoger los fragmentos en que quedó convertida su vida, su cuerpo, su ánima.

viernes, julio 17, 2009

En El Descabezadero

Días de silencio porque ahora estoy trabajando en la Universidad de Barcelona (Gracias, Manuel). Si, es un petit contracte que no sólo me permite dedicarme a lo que me gusta sino recibir una retribución por ello. Y una de esas cosas, a parte de escribir poesía, es investigar sobre temáticas relacionadas con la antropología (y la sociología, la historia, la literatura...) . Creo que es la primera vez que aquí puedo hacerlo porque siempre he trabajado en campos que aunque domino, no me llenan precisamente: correctora y redactora de textos para un Centro de Altos Estudios y redactora de textos educativos sobre el arte y las TIC para una prestigiosa editorial (en la que a propósito no me dieron un trabajo formal como correctora de textos porque tenían miedo de que no dominara el “español peninsular” y en los días anteriores me habían publicado un artículo en una revista de arquitectura de Valencia en el que no me corrigieron ni una coma… en fin, cosas de ser extranjera, mujer, inteligente y con más formación que el imbécil que entonces me entrevistó para dicho trabajo).
Bueno, pero este silencio no ha sido un obstáculo para echar un vistazo a los blogs que me gustan. Por ejemplo el de MT Aguilera. Un escritor colombiano (iba a escribir mexicano) al que conocí, quiero decir sus textos, justo cuando estaba terminando la carrera de Lingüística y Literatura. Y el primer libro suyo que leí fue Los Placeres Perdidos, que además fue ganador de la Bienal de Novela José Eustacio Rivera (que el año pasado lo ganó un amigo mío con la obra El amor no existe, título por cierto muy poco sugerente, y de cuya primera obra poética fui testigo y musa). Y si, MT, tu libro me gustó. Debo decir que entonces me sorprendió por el manejo del lenguaje y esa suerte de multivocidad en las historias. Era, es, en cierta medida ruptural. Y también me sorprendió el desparpajo en lo referido a sexualidad. Recuerdo que algunas de mis recatadas compañeras que también se estaban leyendo el libro “pusieron el grito en el cielo”. A mi me divirtió. Además fue mi primer contacto con la narrativa de MT. Luego vendrían los cuentos para antes y después de hacer el amor. Y ahora estoy con Agua Clara en el Alto Amazonas y después seguramente seguiré con El imperio de las mujeres
Pero sin duda leer su blog es una gozada. Su crítica aguda y sin concesiones, su falta de modestia, su posición franca y directa es toda una declaración de valentía en un tiempo en que la mayoría opta por el facilismo y el peloteo. Además creo que con todo lo que ha publicado puede decir lo que se le de la gana. En fin que para mí es una maravilla haberme topado con él, gracias a Isaías, y poder seguir sus letras desde una de las orillas del Mediterráneo.

viernes, julio 10, 2009

Sobre participación, tiempo y otras cosas

Mientras en Pamplona se corren los Sanfermines, menudo favor le hizo Hemingway a esta fiesta, yo trato de terminar un texto sobre participación de las mujeres extranjeras en la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat-Barcelona. Y me encuentro con una cuestión relevante: cómo definir la participación. Palabra generalista que incluye tantos tópicos y menudencias. Recurro al diccionario de la RAE: Tomar parte en algo; Recibir una parte de algo; Compartir, tener las mismas opiniones, ideas, etc., que otra persona; Tener parte en una sociedad o negocio o ser socio de ellos. Y en todas ellas ambigüedad y amplitud total. Así que para el caso del trabajo que estoy realizando continuaré con los indicios que facilitan las ciencias sociales y para esta entrada, hecha un poco a las carreras (no quiero que me pille el toro del tiempo) recurriré al sentido común.
Participar, hacer parte de, formar parte de, estar en… desde ese punto de vista todas y todos, estamos dentro de una sociedad y ello implica, por descontado, que participamos en ella. Así que en principio hablar de participación, según qué circunstancias, es casi un pleonasmo. Por supuesto que las mujeres y los hombres, extranjeras/os o no, actuamos dentro de un contexto sociocultural y participamos activamente en él. Compramos (cuestión importantísima, por supuesto), recorremos las calles; ocupamos los parques, las plazas, los bancos de las aceras; trabajamos; vamos al cine, al teatro, a la biblioteca y también vamos de bares, de tapas, de copas; hablamos con los vecinos y vecinas -de la finca, del banco, de la cola de la charcutería…- sobre la crisis, la gripe A, la corrupción de los políticos, el mal o el buen tiempo, el calor, el frío, la tontería de Rajoy, el Tour de France…
Todo para decir que me muchas veces me molesta tener qué volver sobre diferenciaciones, comparaciones, tópicos, dualismos, como si los seres humanos estuviésemos compartimentados, divididos. Me jode hablar, por ejemplo, de autóctonos/extranjeros (o peor aún: nativos/inmigrantes), norte/sur; inclusión/exclusión; bueno/malo; natural/artificial… En fin, me molestan sobremanera todas aquellas alusiones binarias cuyo objetivo casi siempre parece ser el de separar, diferenciar, etiquetar, marcar, dividir… Bueno, pero como llevo prisa, escribo como una corredora de los Sanfermines. No quiero que me pille el toro del tiempo, así que por ahora, lo dejo aquí.

viernes, julio 03, 2009

Poema de amor ( o en su lugar...)

Junto al crepúsculo

Tú que abres la memoria
amante lejano de párpados azules
¡Mis palabras son las tuyas, mis temblores también!
¿Acaso olvidas las caricias náufragas en la
noche de febrero
y el calor de la música junto al crepúsculo mágico
de púrpura y oro?
En la penumbra ardían tus manos y en el malecón
había perfumes de flamboyanes.
¡Qué ligero tu pecho, qué estremecido el corazón!
Y engendramos palabras infinitas
en el crepúsculo púrpura y oro.
¡Qué cálidas las noches junto a la mar ardiente!
¡Qué brioso el amor en el profundo espacio
de los ojos!
No había ni una gota de aire entre los cuerpos
sólo el perfume de la sangre
y el halo prodigioso de la voz.
Luego la noche se hizo espesa y lánguida
túnel hambriento en el que devoramos la muerte.
Tu aliento fue veneno. Tus caderas durmieron en mis manos.
La noche espesa y lánguida fue breve y lejana.
Mi nostálgico amante, en ti reconstruyo el agua del tiempo
y el universo de las palabras en la noche de leños
encendidos.
Revivo instantes de extraña armonía
en el recuerdo cimbreante de un perdurable ayer.
¡Qué voluptuoso el crepúsculo junto a la mar ardiente!

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Junio de 2009

jueves, julio 02, 2009

Artículo sobre ciudad y vida urbana en la Revista Periferia

Acaba de aparecer el número 10 de la Revista Periferia de investigación e información en antropología de la Universidad Autónoma de Barcelona, en donde publico el artículo "Ciudad y vida urbana: un esbozo teórico". Puede leerse en el siguiente link: http://antropologia.uab.es/Periferia/Articles/2-Cedeno.pdf

"En aquest número presentem una miscelànea d'articles que, un cop més, donen fe de la vitalitat de la nostra disciplina: antropologia urbana (Ciudad y vida urbana, de Martha Cecilia Cedeño), antropologia històrica (Infierno en el paraíso, de Benedito Souza Filho), especulació turística al Carib (Territori i etnodesenvolupament entre els maies contemporanis de Quintana Roo, Mèxic, de Jaume Amargant i Paniello) i educació al Sahara Occidental (Imaginación y reacción en los Campamentos de refugiados saharauis: construcción de la cotidianeidad e identidad frente al otro extranjero (nasrani) en el contexto de la diàspora, de David de Juan Canales".

lunes, junio 29, 2009

El nacimiento del Río

Hace algunos días, en compañía de mi familia y un grupo de amigos, tuve la oportunidad de conocer Castellar de N’Hug, situado a 1395 metros de altura y uno de los pueblos más bellos de Catalunya y España. Enclavado en la montaña, su casco urbano conserva bellas muestras del románico catalán.
Y justo a sus pies se encuentra el nacimiento del Río Llobregat. Una corriente de agua que brota, como por arte de magia, entre las rocas y que en su recorrido baña gran parte del país catalán hasta desembocar en el Mediterráneo. El misterio del nacimiento del Rubricatus, como lo llamaron los romanos, se materializa ante los ojos en una belleza abarcadora y contundente. En estas fotos y el vídeo se refleja algo de esa maravilla natural.

viernes, junio 26, 2009

La Finitud

Ella

Cuando la mirábamos con su pelo indomable pensábamos que era eterna. Todas, rubias o no, quisimos ser como ella. Y la tele nos la traía año tras año en la misma serie que comenzamos a ver a comienzos de la década de los 80. Estábamos en la época de la metamorfosis. Aquella edad en la que ya no eres una niña pero tampoco eres una chica y en la que además hueles a pescado. Sin embargo, allí estaba ella con sus dientes de mármol y su sonrisa infinita. Así la vimos siempre aunque el tiempo pasara y nos convirtiésemos en adolescentes y comprendiéramos que la realidad no venía enlatada. Y luego fuimos adultas y aquel mundo primoroso de las series “made in USA” sólo fue un recuerdo de nuestros años pequeños. Y ella se perdió en el horizonte hasta que la vimos de nuevo, con el tiempo ensañado en su cabello y en su boca. Y comprendimos que ella también era finita, finita, y que más allá de la belleza siempre está la muerte.

Él

Ad portas de la adultez acariciamos la libertad. Fuimos modeladas por los textos que leímos en la Universidad y conocimos la poesía y el vino; conocimos a Serrat y la Revolución Cubana; a Nirvana y Cortázar; vibramos con las últimas lunas de mayo y nos sorprendimos con Nueve semanas y media (la vimos tres veces con tres chicos distintos), y conocimos la disco y allí bailamos con él. Entonces era negro, después se convirtiría en un personaje oscuro. Y tenía unos pies tan ligeros que parecían flotar. Hacía figuras con ellos y sus piernas y su pelvis. Y en las pistas de baile todas intentábamos, en vano, seguir sus movimientos. Era el Rey. Entonces quiso ser otro e hizo posible una metamorfosis inversa. Y se convirtió en una mueca de si mismo. Fue un cuerpo oxidado. Un cuerpo finito, finito. Más allá de la muerte está la música, la palabra.

(A las cinco de la mañana, al abrir los diarios, supe que ella, Farrah Fawcett y él, Michael Jackson, habían muerto y no sé porqué tuve la sensación de que algo de la primera juventud, también)

miércoles, junio 24, 2009

Nit de Sant Joan


Nit de Sant Joan

La nit és una boca de foc
amb els sentits excitats.
Flamegen, plens, els tremolors de la vida.






Noche de San Juan

La noche es una boca de fuego
con los sentidos excitados.
Flamean, plenos, los espasmos de la vida.


lunes, junio 22, 2009

Una metáfora del verano

A veces sólo es necesario deternos un momento en las pequeñas cosas que nos rodean. Mirar sus márgenes. Sus intersticios. Un ángulo. Un matiz. Una forma. Una suave expresión de la luz. Como en esta foto hecha en el salón de casa donde mi hija de ocho años disfrutó de su piscina, con muñeca incluida. Lo demás lo hizo la lumbre del día a través de la ventana y el ojo que se fijó sorprendido en la imagen del agua. Metáfora del verano y sus connotaciones más simples y, a la vez, más transcendentales.

sábado, junio 20, 2009

El olor de la Nostalgia

Me recordaba hace algunos días una persona de Madrid, escritor y pintor por más señas y a quien agradezco que siga este blog-, los caminos sorprendentes de la nostalgia. Aparece en cualquier momento y con distintos rostros. Pero no hablo de aquel sentimiento que casi siempre remite al pasado para alongar un tiempo que creemos mejor en un intento por recuperar una parte de la existencia; o a la añoranza de lo que se ha dejado atrás ni a la soledad ni a la tristeza simple y llana, si no a un estado del ser que no se conforma con la simple evocación de un momento de armonía o de lejanía, de felicidad o pérdida.
Me refiero a esa vivencia anímica que es a la vez evocación y recreación. Destello de un instante y realidad que configura cada una de nuestras acciones. Sentimiento profundo y abarcador que irremediablemente nos inscribe, nos contamina, no como un malestar destructivo si no como sustancia que nos conforma en una multiplicidad de sentidos. Es saudade. Palabra bella y ambigua, fundamental en la cultura portuguesa y brasileña, que refleja como ninguna otra no esa mera sensación de melancolía sino un estado del ánima, una emoción, un matiz en la mirada, un modo de ver la vida, una manera de ser. Es un paisaje del alma, como diría Pessoa alguna vez y eso es justo lo que encontramos en muchos de sus versos.

O que me dói não é

O que me dói não é
O que há no coração
Mas essas coisas lindas
Que nunca existirão...

São as formas sem forma
Que passam sem que a dor
As possa conhecer
Ou as sonhar o amor.

São como se a tristeza
Fosse árvore e, uma a uma,
Caíssem suas folhas
Entre o vestígio e a bruma.

(Fernando Pessoa , 1988 – 1935)

jueves, junio 18, 2009

Prohibición

Madrid. 20:30 de la tarde. Una calle cualquiera cerca de la Gran Vía. Calor sofocante en las aceras. Bares abarrotados con gente de aquí y de allá. Cervezas, claras, sangría. Bullicio. Conversaciones. Risas. Miradas. Y un cartel: Prohibido tocar y cantar por causas ajenas.

Recordé entonces otras tantas pintadas en muros distintos. Antes era presumida pero ya lo superé: ahora soy perfecta (desde que la observé en una pared de la Universidad del Valle se convirtió en una especie de lema personal). Pienso, luego me desaparecen, escribían mis amigos que creían en la Revolución. Vandalismo solidario, leí en algún muro del parc de Les Planes (L’Hospitalet de Llobregat – Barcelona) cuando realizaba un trabajo de campo. 10 años sin Pedro asesinado por un policía, leí en alguna parte de la misma ciudad. Barbie es anoréxica. Kometelo 2008!!!. Te amo Banesa (sic)… Y otras muchas escrituras urbanas que ahora se me escapan.

Prohibido tocar y cantar por causas ajenas.
¿Qué son las causas ajenas? ¿Y las propias? Confieso que no me quedó muy claro el motivo de la prohibición. ¿A tocar por las penas, alegrías, miedos, desvelos de otras/os? A cantar por causas ajenas ¿a quién? ¿a qué? En fin. Mis compañeras de mesa tampoco lo tenían claro, así que saqué la cámara e hice una foto del cartel escrito en un inmaculado papel blanco con letras rojas y azules. Una pareja que estaba sentada a mi costado, hizo lo mismo.

martes, junio 16, 2009

"El sabor de la nada": un poema de Charles Baudelaire

A propósito de aniversarios próximos -Sant Joan me espera-, del tiempo que pasa sin piedad, de escepticismos crónicos, de nostalgias mañaneras, de años de inconsistencia, de fragancias perdidas, de amores al borde del abismo, de aliento vencido... este poema de Charles Baudelaire, en Las Flores del mal.
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El sabor de la nada

Alma triste que antaño tanto amabas la lucha,
la Esperanza que un tiempo espoleaba tu ardor
ya no quiere montarte. Sin pudores, ve y túmbate
como un viejo caballo que tropieza con todo.

Corazón, capitula; duerme un sueño bruto.

¡Alma exhausta, vencida! Para ti, vagabundo,
ni el amor ni la guerra pueden ya cautivarte.
¡Adiós, pues, oh clarines y suspiros de flauta!
¡Olvidad, oh placeres, a ese pecho sombrío!

Su fragancia ha perdido la gentil primavera.

Me va el Tiempo engullendo de minuto en minuto
como engulle la nieve un cadáver ya rígido;
desde lo alto contemplo estar tierra redonda
y renuncio a encontrar el amparo de un techo.

¿Por qué, alud, no me arrastras en tu inmensa caída?
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Charles Baudelaire, Las flores del mal,RBA Editores, Barcelona, 1995, pág. 108

viernes, junio 12, 2009

Mujer e inmigración

Estuve un par de días en Madrid participando en una jornada sobre inmigración femenina colombiana y remesas. Un tema muy interesante que está siendo explorado por la Corporación Sisma Mujer, una organización no gubernamental de carácter feminista cuyo objetivo fundamental es la defensa de los derechos humanos de las mujeres. En el marco de dicho encuentro no sólo tuve la oportunidad de reencontrarme con unas mujeres estupendas con las que ya había hablado en otra actividad similar hace un año, sino también de conocer a otras cuyo trabajo va más allá de las fronteras individuales para vertebrarse en opciones alternativas para una colectividad que vive en situación de vulneabilidad e indefensión. La mayoría de ellas han emigrado a España por diversos motivos desde económicos hasta de seguridad y aquí se han encontrado con una realidad muy difícil de precariedad y de perdida también de sus derechos fundamentales.
Las implicaciones de la partida, cualquiera sea su causa, connota rupturas de diversa índole, en especial para las mujeres que no sólo deben dejar su hogar, su casa, su mundo conocido sino, muchas veces, a sus hijos e hijas al cuidado de familiares o de amigas. Y una vez realizan su proyecto migratorio comienza una nueva etapa signada por las carencias afectivas, laborales, económicas que sugieren situaciones de indefensión y vulnerabilidad. Las mujeres extranjeras, muchas veces con una carrera universitaria, se ven abocadas a realizar trabajos mal remunerados y estigmatizados socialmente y en los que casi siempre padecen abusos de distinta índole. Se convierten así en personas que sufren discriminación múltiple: por ser mujeres, inmigrantes del sur, pobres; negras, mulatas, cobrizas, etc. Parias entre las parias.
Allí en esa jornada pude escuchar voces que me tocaron profundamente y que hablaron sobre esa realidad otra que difícilmente se puede leer en los periódicos. La vulneración de los derechos fundamentales de un gran colectivo de féminas venidas de los confines de la necesidad, de la sinrazón. Mujeres fragmentadas, heridas, indefensas, que pese a todo luchan por reconfigurarse como seres humanos; luchan por no perder la dignidad, los sueños, la sonrisa. Mujeres invisibles que sólo existen cuando ocurre una emergencia, alguna situación azarosa que demuestre una vez más su papel secundario en la sociedad. Mujeres esclavas en un régimen patriarcal que las confina en el rincón oscuro de la marginalidad, de la desigualdad crónica, de la opresión. Mujeres sin voz sin ojos sin pensamientos.
No puedo dejar de sentir rabia e impotencia pero también una brizna de esperanza cuando recuerdo aquellas voces altivas de las mujeres que, pese a todo, persisten, luchan, aman, se reconstruyen poco a poco.

domingo, junio 07, 2009

Jordi Canal: "La novela negra vive un momento dulce"

El próximo martes 9 de junio en la biblioteca La Bòbila de L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona, su director Jordi Canal ofrecerá una conferencia sobre el género negro y policíaco. Jordi además de ser una persona estupenda es un gran conocedor y un buen lector de este tipo de literatura. A mi me hace mucha ilusión escucharle porque no sólo hablará sobre su naturaleza, su nacimiento, las diferencias entre una y otra, si no que también hará un recorrido por su terminología, difusión y los diferentes subgéneros y corrientes. Estoy segura de que aportará nuevas visiones a neófitas como yo y a quienes tienen un mayor nivel de conocimiento sobre este tipo de literatura.
Jordi lleva muchos años al frente de la biblioteca de la Bóbila desempeñando un trabajo valiosísimo dentro de la ciudad, la provincia y el país. Destacar que este centro se ha convertido en el único del estado español que tiene un fondo especial dedicado al género negro y policíaco. Y dentro de las actividades que se programan alrededor de esta temática están, por ejemplo, el club de lectura de novela negra y el Premio Internacional de novela L’H Confidencial, que ya lleva tres ediciones, y que Jordi y su equipo organizan con seriedad y diligencia.

Aprovechando que conozco a Jordi y que le considero un trabajador cultural abierto y cercano, le hice algunas preguntas que él amablemente respondió y que ahora comparto con vosotras/os.

¿Es el género negro un género menor dentro de la literatura?

J.C: Durante muchos años el género negro ha sido considerado un género menor, una suerte de subliteratura, de literatura de kiosco. Afortunadamente este prejuicio va desapareciendo, y es evidente que el género ha dado grandes escritores a la altura de los grandes clásicos de la literatura universal.

¿Con qué elementos fundamentales se construye la novela negra?

J.C: La novela negra se construye con los elementos del mal que genera el ser humano y la sociedad. El poder, la ambición, la envidia, el odio... Parafraseando al Sam Spade de El halcón maltés de John Huston, "está hecha con el material con que se fabrican las pesadillas".

¿De dónde surgió la idea de promover y difundir el género negro en y desde la biblioteca La Bòbila?

J.C: La idea surgió por varios motivos. A finales de los 90 habían desaparecido todas las colecciones de género surgidas con el boom de los 80, y creía que era interesante conservar y difundir títulos y autores que ya no se encontraban en el mercado. Por otro lado la novela negra era una buena herramienta para el fomento de la lectura en barrios populares como Pubilla Casas, Can Serra o Can Vidalet, y conocía la experiencia de la Bibliothèque des Littératures Policières (BILIPO), una muy activa biblioteca especializada de París, que empezó con un fondo especial de novela policíaca en una biblioteca pública. La suma de todo ello, y el apoyo del ayuntamiento de L'Hospitalet, nos animó a marcarnos como objetivo la promoción y difusión del género negro.

¿Cómo está posicionado el Premio Internacional de Novela negra L’H Confidencial dentro del contexto nacional e internacional y quienes han sido los ganadores de dicho concurso?

J.C: Con sólo tres ediciones a cuestas el Premio L'H Confidencial se ha consolidado como un premio serio y prestigioso dentro del panorama nacional e internacional. Tiene una característica que lo aparta de la mayoría de premios parecidos, la mayoría del jurado son lectores, y por él van pasando los miembros del club de lectura de novela negra de la biblioteca.
Hasta ahora los ganadores han sido el mexicano Joaquín Guerrero-Casasola con Ley garrote; el argentino Raúl Argemí con Retrato de familia con muerta y el cántabro Julián Ibáñez con El baile ha terminado. La primera va ha ser llevada al cine en México y se anuncia traducción alemana, y la segunda se está distribuyendo en Argentina con éxito.

¿Cómo ves la salud de la novela negra a nivel local y europeo?

J.C: Creo que tanto en España como en Europa la novela negra está viviendo un momento dulce. Están apareciendo muchos y muy buenos autores, y retratan con gran acierto la sociedad actual. En España, además, han aumentado espectacularmente las ventas de novela negra, y van apareciendo congresos y festivales que difunden el género.
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Foto 1: Jordi Canal
Fot2 2: Jordi Canal con el ganador de la 3ª edición del Premio Internacional de Novela Negra L'H Confidencial (http://bobila.blogspot.com/)


Data :09/06/2009
Hora: 19
Duració aprox.: . 1 hora . 30 minuts .
Tipus d'entrada: Lliure .
Lloc: Biblioteca La Bòbila PL Bòbila 1 (L'Hospitalet de Llobregat)
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Com arribar-hi

sábado, junio 06, 2009

Palabra y tiempo

Hoy me he levantado más pronto que de costumbre para empezar una tarea que llevo aplazando hace mucho tiempo: ordenar una serie de textos poéticos escritos desde 1990 hasta la fecha en distintos lugares del mundo (San Luis, Neiva, Ciudad de la Habana, Barcelona, París…) y que tengo dispersos en diferentes archivos después de haberlos recuperado de papeles reciclados, notas marginales, servilletas, billetes de avión, libretas viejas… Y todo ello porque mi amigo Luis Ernesto Lasso, profesor de la Universidad Surcolombiana, está preparando un segundo libro sobre el Huila en el que se hablará de las voces poéticas de la región, y ha tenido la generosidad de incluirme dentro de esas figuras femeninas (cuestión que por otra parte agradezco pero que no es objetiva del todo si no más bien producto del afecto). Allí también participaré como autora porque me corresponde escribir un breve texto sobre las voces poéticas masculinas, cuestión a la que me pondré en breve, después de preparar una ponencia para la Universidad de A Coruña, que presentaré en septiembre en el marco del VI Congreso sobre Migraciones en España.
Volver sobre lo que escribimos casi siempre produce sentimientos contradictorios. Descubres textos de los que perfectamente te podrías avergonzar –yo acabo de descubrir varios-, pero también algunos poquísimos versos que te iluminan el día y las ganas de seguir con este oficio inoficioso. Descubrí por ejemplo, algunos poemas de principio de la década de los 90, escritos en San Luis, un pueblo pequeño alejado de la mano de Dios pero muy cerca de la de la guerrilla. Allí trabajé como profesora de español y literatura seis meses, después de graduarme en la universidad. Y si, son poemas quizá poco elaborados pero vitales y emotivos en los que se vislumbran algunas imágenes que luego me acompañarían. Ese regreso en el tiempo a través de la palabra también me ha permitido recuperar momentos que de alguna manera están conectados. Partidas, amores y desamores, presagios. Y también la familia y la figura de mi abuela sentada en el marco de la puerta. Volver sobre lo que escribimos en cierta medida nos delata, muestra la fragilidad de las palabras también muy unidas a circunstancias, experiencias, lecturas, presentimientos. Y también nos confina en un tiempo de arena, veloz e implacable, tirano de las noches y los días.
(Dentro de ese conjunto heterogéneo de versos hallé algunos que no son míos, como éste que presento a continuación escrito por Carlos Alberto Célis -poeta, pintor, novelista y médico-. Un nostálgico descubrimiento que quiero compartir con las pocas personas que estoicamente me leen y a quienes agradezco su entereza)

Entre tu tiempo de luna y mar
Se fueron mis horas tras la huella
De tus pasos
Cansados.
Alegres como canto de luces,
Otras veces sólo eso,
Mis pasos de hombre
Con tus cabellos en mis muslos,
Con la noche de tus ojos en los míos,
Una caricia.
Entonces eras del color del mar
Y eran tus pechos como arena blanca
Dormidos en mis manos,
Porque estabas en mis brazos
Aunque no podías estar
En otro sitio…Cuba
Neiva, 15 de febrero de 1995.

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...