domingo, septiembre 25, 2011

Violencia sexual contra las mujeres: un delito execrable*


La violencia sexual  contra las mujeres ha existido en todas las épocas históricas, aunque con diferente consideración. Hasta hace poco era percibida sólo como un agravio a la familia de la víctima en general y no como un crimen contra la mujer y por ello se quedaba en el ámbito de lo privado. En este tipo de agresión la mujer es considerada sólo como un objeto para satisfacer una serie de experiencias, fantasías y odios  del agresor. Es una actividad sexual desviada que busca el control y la opresión de la mujer y con ello la sensación, para el criminal, de estar en un nivel superior, de tener la fuerza con todas sus connotaciones.
La violencia sexual contra las mujeres, repugnante desde todos los puntos de vista,  se convierte en zonas de conflicto en un arma de guerra cotidiana. En un mecanismo para mantener satisfechas a las tropas regulares e irregulares que hacen parte del conflicto colombiano.  Así, por ejemplo, según Medicina legal, entre el año  2007 y el 2009 la Fuerza Pública colombiana fue responsable de 126 casos de violación, mientras la guerrilla, de 32; y los 'paras' y bandas, de 10. Cifra que seguramente no corresponde con la realidad porque muchas mujeres no se atreven a denunciar por miedo, por  ignorancia o porque en nuestro país este tipo de delito está tan “normalizado” que muchas féminas no se consideran agredidas. 
Sea como fuere,  la violencia sexual es una de las principales causas que encabezan el desplazamiento forzado de las mujeres en Colombia, concretamente dos de cada diez desplazadas se han visto obligadas a huir debido a este delito.
Según una encuesta de Oxfam y otras organizaciones no gubernamentales  realizada en 407 municipios, más de 94 mil mujeres fueron víctimas de abuso sexual entre el 2001 y el 2009. Y entre ellas más de 26 mil quedaron embarazadas. Embarazadas a las cuales también se les niega la opción del aborto porque en nuestro conservador y clerical  país aún no está legalizado no obstante la existencia de una práctica que muchas veces lleva a la muerte de las féminas. 
Y todo ello pese a la existencia de Leyes como  la 2257 de 2008 contra la violencia de género en la que se tipifican algunos delitos sexuales contra la mujer  y se reconoce la figura de ésta como víctima del conflicto armado. Pero ello no es suficiente. Es necesaria la adopción de medidas eficaces para enfrentar dicha situación creando canales efectivos de prevención, de denuncia, de acompañamiento y reparación y también, medidas contundentes contra los agresores. Cárcel sin contemplaciones para todos los criminales que vulneran a miles de niñas y mujeres colombianas, víctimas inocentes de una guerra endémica que parece no tener fin.

*Mi columna de hoy domingo en El Líder

viernes, septiembre 23, 2011

OTOÑO


Murmullo de hojas
secas
y pájaros enlutados
en un fondo siempre azul.
Luz blanca  y negra
en su concha de plata,
leve presagio de la muerte
callada.
(Versos en claroscuro, inédito)

viernes, septiembre 16, 2011

Volver

Hoy, como hace tanto tiempo, volver se convierte  en un fin. En todo aquello que conmueve y  obliga a mirar más allá de la esquina del tiempo para reencontrar ese espacio primero del que, por uno y otro motivo, hemos sido expulsados por voluntad propia o ajena. 
Volver, partir, volver.
Todo junto en la espesura del pensamiento y la razón. 
Todo junto en las comisuras de la memoria y la experiencia.
Todo junto en una canción muchas veces escuchada por mi padre en su radio rojo y que a mi, entonces, me parecía horrenda.
Todo junto en los confines de la vida cotidiana tantas veces repetida.
Volver.  Partir. Volver
Siempre se vuelve a la patria sensible donde se amó la vida...



jueves, septiembre 15, 2011

Nariz blanca

"Déjame decirte que para ser tan joven tienes mucho morro".  Sentencia el viejo con sorna y rabia  mientras me mira fijamente tras el cristal doble de sus gafas.   Tiene el rostro colorado pero su nariz es grande y blanca. Muy blanca. Me fijo en ella para ver sus relieves, sus texturas, sus caminos. Me gustaría saber por qué la lleva de ese color.  Sus ojos continúan puestos en los míos. 
No entiendo lo que ocurre.  Acabo de levantar los ojos del libro que leo desde ayer  y me he topado con su expresión y sus palabras.  Con su nariz grandilocuente.  Intento en una milésima de segundo retroceder los últimos minutos de mi existencia y me veo andando de prisa hasta una asiento vacío. El único. Luego abro Seda el libro que leo desde ayer en los trayectos del metro. Capítulo 48... Herve Joncour no apartó los ojos del chico asesinado.
-No llevaba mensajes consigo
-Él era un mensaje de amor...
 Mi visión periférica me advierte que una persona me quiere decir algo, el chico que va sentado a mi lado se levanta. Alguien ocupa su lugar. Prosigo mi lectura Telas maravillosa, seda, todas alrededor del palanquin, miles de colores, naranja, blanco, ocre, plateado ni una ranura de aquel nido maravilloso, solo el susurro de aquellos colores ondeando en el aire, impenetrables, más ligeros que la nada...
¡Viva España! Ahora la juventud está cansada, nace cansada. ¡Esto es España!  percibo en mi escucha periférica.  Sigo concentrada en mi lectura pero no se porqué razón tengo la impresión de que el viejo habla de mí
"Déjame decirte que para ser tan joven tienes mucho morro"  Levanto la mirada. Me topo con su nariz grandilocuente. La gente me mira. ¡Tienes mucho morro! grita de nuevo. Y luego dice algo que no alcanzo a descifrar.  
¡Que le vaya bien! digo yo con ironía. El viejo antes de bajar del metro en la estación de Collblanc me regala su última mirada de odio. Nariz blanca se aleja con su rabia. 
Prosigo en mi lectura, se que la gente me mira.
¡Buena manera de comenzar la tarde!


domingo, septiembre 11, 2011

¡Por fin!

Después de muchas horas de intentos fallidos, por fin he logrado "normalizar" la página principal  de esta bitácora . Al menos ahora abre donde tiene que ser.  ¡Y todo era tan sencillo!

sábado, septiembre 10, 2011

Escena de metro - Línea azul

23:15
9 de septiembre
Barcelona

Cuando se abren las puertas del metro, una niña de unos ocho años corre veloz hacia un asiento desocupado pero no logra alcanzarlo porque una mujer treintañera ya se ha apropiado de él.  La chica le pregunta con una sonrisa si quiere sentarse. La chiquilla responde que sí. El  hombre que la acompaña y que va sentado a su lado, la mira con rabia y luego le  dice: Per què has de deixar-li el seient a la nena? si fos una persona major, una dona embarassada, però és una nena. No t'aixequis. No t'aixequis”, le ordena,  mientras la coge del brazo para que no se levante del asiento. Su tono de voz sube. Las personas que van en los asientos frontales lo miran con reprobación.
La madre de la nena le dice a la mujer que su hija no se quiere sentar, que muchas gracias por su gesto pero que ella seguirá de pie. El hombre, sin bajar el tono de la voz, continúa diciendo, en catalán, que no tiene por qué ceder su asiento, que ¡joder!  no entiende por qué diablos tiene que levantarse, que es una tonta, que… No habla, impone. La chica lo mira con rabia y haciendo caso omiso se levanta con rapidez. La madre de la nena, advierte la reacción del hombre y  mirándolo a los ojos le dice “señor, no se enfade que la niña no se quiere sentar”.  
Los tres hombres y la mujer que van en el asiento de enfrente miran la escena. Y yo también.
  Pero ya es demasiado tarde.  La chica está de pie y la nena sentada.  ¿Cómo te llamas? La niña dice un nombre que no alcanzo a escuchar.  “Bonito nombre”. El hombre mira a la mujer y luego a la nena, con rabia.  Y yo me pregunto si la mira de esa forma porque su tez es morena y tiene rasgos  de chola o porque no merece ir sentada por ser una cría, o porque lo ha separado de su “amada” o simplemente porque es un fill de puta.  Y me fijo en él. Debe estar llegando a los 40. Y tiene cara de cerdo. Es un cerdo.
Tres estaciones más tarde, cuando parece que todo se ha calmado, el hombre vuelve a subir el tono de la voz. La chica le dije algo que no alcanzo a percibir. Está muy enfadada.  Yo también.  Miro con asco al hombre. El no se entera. Busco los ojos de la chica (unos ojos grandes de unas pestañas largas y rizadas) para sonreírle y demostrarle mi solidaridad,  pero ella rehúye la mirada.  Se desplaza hacia la puerta del vagón. En la estación Diagonal, baja. Él la sigue.
Madre e hija van juntas en el mismo asiento. Juegan con las manos. El cretino va por el pasillo…
  

domingo, septiembre 04, 2011


A veces me quedo sin palabras
como una pared prístina
intocada por los azares de un tiempo
sin ánima
en que  el orden ríe con su boca
de cretino
¿Hay, acaso, mayor homenaje al vacío?

miércoles, agosto 24, 2011

"Astronomía de Bolsillo", poemas de William Fernando Torres

William Fernando Torres fue mi profesor  cuando yo estudiaba  Lingüística y Literatura en la Universidad Surcolombiana.  Una época magnífica llena de despertares, proyectos, canciones, vinos, viajes...  Bajo su influencia, quienes tuvimos la suerte de ser sus alumnas y alumnos, recorrimos caminos más allá de las cuatro paredes del aula. Nos adentramos en los intersticios de la creación y la vida. ¡Todo a la vez!  
Con él navegamos por las aguas de la poesía, la música, el teatro, el quehacer pedagógico con el placer de la palabra y la acción y el gusto por explorar nuevos senderos.  
Pero WF además de ser profesor, investigador, trabajador cultural incansable, narrador de altos vuelos también es un poeta consumado. Uno de esos cantores sutiles y profundos que hacen de la palabra un arte de depuración y sensibilidad. 
Hace algunos días me envió algunas de sus creaciones; hoy quiero compartirlas con todas las personas que leen esta bitácora.

ASTRONOMÍA DE BOLSILLO

William Fernando Torres 
Para Hildita

I

Somos pedazos de estrellas, luciérnagas, me digo en los caminos oscuros, cuando ladran los perros de las constelaciones.
Me guía el aroma del pan recién hecho en tu casa y la Cruz de Mayo.

II
Sigo tus caminos. Son de barro y piedra. Has puesto tapias de adobe para el que te busque. Huyes en la luz. Te llamo con mi cuerno de caza y sólo responden las luciérnagas. Eres montaña o nube. Neblina que oculta a los ganados. Un río que se agazapa en el valle. Allí me sumerjo para encontrar los guijarros más blancos. Los que pones detrás de tus puertas turquesas bajo las matas de sábila. Vuelvo con iluminadas puntas de estrellas en las manos.
Pero de ti sólo quedan leves huellas en el cuarto de baño, la salvia junto al hilo de sol en la ventana.

III
Navego con los ojos abiertos bajo el agua del amanecer, pero no encuentro tus caminos. Tus riveras me acogen como a un viajero perdido.
En cuanto duermo mi desventura, tu mano viene a cubrirme con una colcha de retazos celestes.
Al amanecer tu cocina huele a aguadepanela y anís.
Sobre tu mesa amarilla hay mangos, mameyes, marañones.
Y una ramita de yerbabuena.



IV
Único mandamiento: no matar al niño que llevo dentro. No ahogarle su locura.
Sólo esto lo dejará llegar ebrio a tu casa bajo los aguaceros de la madrugada. Entonces te contará de perlas lunares y pescados de colores que trae en los bolsillos. Tu correrás a buscar toallas y mientras lo secas exclamas: “Pero ¡cómo te has empapado! Mira las luciérnagas que traes en el cabello!”
Luego saludas al amanecer y tejes una larga conversación en la cocina con el café de otros tiempos.

V

Tu cuerpo es un mapa de mirtos y guayabas maduras. Para recorrerlo no basta una lámpara con todos sus aceites. Nuestras iluminadas yemas de los dedos perciben sombras, ásperos trazos del desierto. Mas cuando pasan las caravanas de las constelaciones, ellas son destellos de estrellas.
En las floraciones de la madrugada, entro en tu río coronado de luces.

VI

He naufragado en casi todas las quebradas del Huila.
En la Maito tragué agua por primera vez. Por la Careperro perseguí pájaros aguas arriba. Recorrí la Cucaracha buscando tilapias con mis amigos de cuadra. Mi familia hizo amorosos sancochos en las orillas de la Jagua, mientras padre pintaba los domingos y madre cantaba dulces canciones antiguas.
En las desesperadas aguas de la Yaguilga una mujer sumergió mi infancia.                                         En las tibias aguas de Cuisinde conocí el amor.
Por Navidad, con mis tíos, secamos un brazo de la Jacué para llevar bocachicos a todos los vecinos. Por San Juan a muchas de ellas les canté serenatas con mi voz de carbonero. He caminado la Tortuga, la Caraguaja, la Arenosa, cuando se salen de madre, pidiéndoles perdón.
A la mansedumbre de la Albadán vuelvo siempre. A veces me baño solitario en quebradas sin nombre y guardo sus hojas y arenas para ver si me vuelvo filósofo.
Cada día oro a la Chaquira: le pido que me deje vivir junto a sus torrentes.
Pero ninguna. Ninguna de ellas, es como el río tranquilo de tu cuerpo durmiendo desnudo bajo las sábanas.


VII

En la noche cerrada se abre la tormenta. Con pasos sonámbulos te levantas a trancar puertas y ventanas para conjurar a los relámpagos. Para que la hojarasca que llevan los ríos no inunde nuestros sueños. Las cortinas se baten como grandes pájaros en el zaguán de tu casa. Coronada de lluvia vuelves al lecho. Tomándome las manos me salvas de todos los naufragios bajo tu colcha de retazos celestes.
Todas las tormentas, mis quebradas, las constelaciones, destejen entonces los caminos.
Y llega el canto de las mirlas.

VIII

Navegamos en la vieja casa de los libros. Es imposible recorrerla porque es enorme y laberíntica. Tiene una vieja ceiba en el solar y pájaros peregrinos que vienen de todos los ponientes. En las habitaciones del fondo se escucha el rumor de una quebrada subterránea. Hay nubes detenidas sobre antiguas voces y se escuchan fragmentos de cantos dulcísimos cuando cambia la luz.
También moran en ella ahorcados de otros siglos.
Aquí se viene para arrojarse de bruces a los límites.
Sin embargo, hay instantes felices.
Bajo las palabras se percibe la palpitación del universo. A veces de pronto fulgura la súbita comprensión de ciertos misterios.
Después quedamos ciegos: hemos descubierto lo indescifrable y lo no sabemos contar.
A tientas volvemos a nuestros balbuceos.

IX

Ahora aprendo a morir. Muy pocas cosas me son necesarias.
Tal vez conversar con alguno de mis hermanos bajo la ceiba del patio o atender las asombradas preguntas de mis hijos.
Pero siempre me falta la luna clara de tu sueño.



domingo, agosto 21, 2011

Insomnio*


Martha Cecilia Cedeño Pérez
Poeta y antropóloga

“De fierro,
De encorvados tirantes de enorme fierro, tiene que ser la noche,
Para que no la revienten y la desfonden
Las muchas cosas que mis abarrotados ojos han visto,
Las duras cosas que insoportable la pueblan…”
Con estos versos empieza un excelente poema del maestro Borges cuyo título es toda una revelación: la insondable presencia de la vigilia cuyo abrazo letal nos confina en un mar de pensamientos, de sensaciones y de angustias.  La imposibilidad de dejarnos caer en las profundidades del sueño para escapar de esa realidad abarrotada de murmullos casi siempre opacos.   La presencia de un Dios perverso que nos priva de las bondades del inconsciente.  ¡Máximo castigo que nos quiebra los ojos y la razón!
Cuando el insomnio nos abraza, Cronos se alarga de manera desmesurada con sus segundos, sus minutos, sus horas transformadas en siglos o en instantes eternos de angustia. Y mirar el reloj sobre la mesita de noche es una tortura o, peor, un acto de masoquismo.  La constancia absoluta de que estamos pagando una condena que no nos merecemos. ¿Qué he hecho yo para estar despierta a estas horas de la madrugada? Pregunta de claro tinte judeocristiano de pecado-castigo que, sin embargo, permite rebelarnos contra lo inasible.
Hay una cosa aún más grave: en la vigilia los pensamientos se arremolinan en la nuca y en el entrecejo. Se apropian de nuestra cabeza y nuestro ser. Nos arañan con sus garras para expropiar recuerdos.  Nos extorsionan con sus imágenes reiterativas que vienen y van.  Invaden cada uno de nuestros espacios y tensan nuestros nervios en cada giro, en cada postura sobre la almohada convertida en una roca movediza. 
Y de nada sirve ejercitar la respiración,  asomarse al balcón,  leer un libro o ver una vieja película: Insomnio sigue allí despierto. Achacamos su contundencia a la luna llena.  O al café de la tarde, a los golpes de la cotidianidad, al fragor del clima. A cualquier cosa que justifique nuestra inoperancia en las artes del buen dormir.
A veces Insomnio es buen consejero y mientras nos acompaña podemos crear mundos, versos, músicas, amores… forjar lo inimaginable. Aunque siempre hay una realidad: los ojos marchitos con sus sombras oscuras en el rostro.
Insomnio es,  según Borges, “temer y contar en la alta noche las duras campanas fatales, es ensayar con magia inútil una respiración regular, es la carga  de un cuerpo que bruscamente cambia de lado, es apretar los párpados, es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia, es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace muchos años, es saberse culpable de velar  cuando los otros duermen, es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño, es el horror de ser y seguir siendo, es el alba dudosa”.
 ...
Columna de esta semana en el diario El Líder.

viernes, agosto 12, 2011

Regreso a la normalidad

Poco a poco retomo la corriente de la "normalidad". O, más bien, la de la rutina con sus idas y venidas, con su aire sisífico. Y me gusta reencontrarme, sobre todo,  con la palabra que se había perdido en alguna esquina del verano con sus viajes y sus calores insatisfechos.  
Mi libreta ha vuelto a llenarse con notas, imágenes, frases. Y en mi cabeza bullen las ideas que ya no se quedan en ese limbo de la inercia. Saltan de ella al ordenador o directamente a la acción cotidiana.
Vuelvo a la normalidad  y no se por qué intuyo que tendrá nuevas corrientes, nuevos cauces que me llevarán a otros ríos y mares.
Ah, se me olvidaba, desde ayer esa normalidad me reconoce  menos paria...

martes, agosto 02, 2011

En las entrañas de Collserola

Para mi no hay nada mejor que caminar por la montaña o, en su defecto, por alguno de esos senderos periurbanos que devuelven algo de ese verde perdido entre el hormigón y la voracidad de la polis.
Por fortuna para quienes vivimos en Barcelona y su área metropolitana aquí contamos con el Parc Natural de la Sierra de Collserola. Un magnífico macizo con más de 8.000 hectáreas de espacio natural preservado en el que predominan espacios forestales con una gran variedad de formaciones vegetales que le confieren una valiosa diversidad biológica. 
Es un lugar espléndido y cercano que nos permite disfrutar al aire libre de esos  pequeños placeres que engrandecen la existencia. Nada cómo pasear  por sus caminos escondidos entre los  árboles y detenernos un momento para contemplar la ciudad, muda, a nuestros pies. O para sentarnos debajo de un árbol a leer aquel texto olvidado o para escuchar el silbido del viento entre las hojas o el canto de los pájaros... O simplemente para desconectar un poco de la agitación perversa de la ciudad.
Y la semana pasada estuve en las entrañas de Collserola con mi amiga Cecilia y su compañero Juan Guillermo. Esta vez hicimos uno de los recorridos que salen de Cerdanyola. Fueron casi cinco horas de pasos, de conversaciones y silencios, de miradas y contemplaciones.  Cinco horas de caminos transitados al azar en las que descubrí otros recovecos de la sierra y, sobre todo, la maravilla del paseo en buena compañía.



Ceci y Juan, comenzando la jornada...
Unas estupendas vistas de Barcelona 
Otro punto de la urbe 
Con la ciudad a mis pies... (Foto Juan Guillermo Gaviria)
Fotos: Marthacé

domingo, julio 31, 2011

Tormenta de verano

Eran casi las cinco de la tarde. De repente el horizonte se tintó de carámbanos negros hacia el norte.  Se escucharon truenos leves. "Va a llover. Mirad cómo se ha puesto el cielo". Dije a mi hija mientras me asomaba al balcón.
El viento empezó a soplar con fuerza haciendo mover las antenas de los terrados y las  ropas de  colorines que aún había en algunos tendederos (imagino que nadie esperaba una tormenta tan contundente a estas horas del día). 
"Ya caen un par de gotas".   Y dicho esto las nubes se rompieron con una violencia inusitada. Todo se tornó blanquecino y la visibilidad apenas permitía ver algunos edificios cercanos. El viento hizo surcos magníficos sobre los terrados y las antenas se arrodillaron sumisas ante su furia. Una semipenumbra lo invadió todo. Un momento después empezó a caer granizo. Piedras blancas que volaban hasta nuestro balcón y se estrellaban en el cristal de la puerta desde la que, mi familia  y yo, contemplábamos un espectáculo tremendamente hermoso.  
Era extraño. Los tres inmóviles detrás del cristal observando en silencio una presentación fabulosa y terrible -he ahí la antinomia- de la naturaleza. Mudos contemplando su contundencia, su poder, su belleza letal ante la cual sólo podemos replegarnos, someternos y, a veces, en ciertas condiciones, recrearnos. 


16:55 
17:00
17:15
Fotos: Marthacé

domingo, julio 24, 2011

Amy Winehouse

Otro talento apagado a destiempo. La portentosa voz de Amy Winehouse se rompe a los 27 años.  Las drogas, el alcohol y el exceso en todos los aspectos vitales, acabaron pronto con su profunda y espléndida voz. Una voz de negra. Como la de las divas del soul más señaladas.
Acaso el peso ensordecedor de una fama que llegó demasiado rápido,  el deseo de beberse el mundo sin límites y  la imposibilidad de encajar en un ambiente duro y sórdido, hizo difícil  la vida de esta joven londinense de origen humilde. Sea como fuere ahora sólo queda su música, sus estupendas canciones. Ésta es una de las que más me gustan:

domingo, julio 17, 2011

Por Madrid

La semana pasada estuve con mi familia en Madrid. Fue una experiencia estupenda pues, aunque había estado allí varias veces, no la conocía.Y confieso que me gustó. La encontré espléndida, armoniosa y acogedora. Una ciudad para recorrer despacio a través de sus paseos, sus aceras amplias, sus museos, sus lugares llenos de memoria.  
Fue una semana intensa y llena de sensaciones. Inolvidable la expresión de mi hija ante la pintura La dama del armiño de Leonardo da Vinci expuesta en el Museo del Palacio Real; ante Las Meninas de VelázquezLas Tres Gracias de Rubens y La Maja desnuda de Goya, expuestas en el Museo Nacional del Prado.  Y también inolvidables sus palabras frente al estadio Santiago Bernabéu  y frente a otros lugares emblemáticos como La Plaza Mayor, La Puerta del Sol, El Congreso de los Diputados (no puede ocultar su convicciones políticas pese a su corta edad), La Puerta de Alcalá... 
En fin que ha merecido la pena el cansancio provocado por las largas caminatas, los trasbordos del metro, el calor de la tarde.
Aquí van algunas imágenes...














Fotos:  Fuente de Neptuno,  Puerta de Alcalá, Palacio Real, La Torres Kio, Parque del Retiro, Puerta del Sol con indignados, Plaza Mayor. Por Juan Carlos Ruiz Vásquez

domingo, julio 10, 2011

Facundo Cabral: "No soy la libertad sino el que la provoca"

Escribo esta entrada con lágrimas en el corazón porque ayer acabaron con la voz de un poeta, un soñador, un hombre que aún creía en cosas tan esenciales como la libertad, la justicia social, la solidaridad, la utopía. Un hombre grande de América Latina cuya voz se convirtió en la banda sonora de millones de jóvenes, de soñadores, de personas esperanzadas en un mundo hecho a la medida de los necesitados, los injuriados, los excluidos, los eternos parias... 
Su música acompañó mis días de estudiante universitaria en los que bebí en las primeras fuentes del saber, la lucha, la rebeldía. ¡Cuántas jornadas, cuántas noches, cuántas conversaciones con sus canciones impregnando el ambiente de esperanza y lucidez!  ¡Cuantos nombres ligados a esas sesiones de versos, vinos, viajes, amores!
Y luego la partida y ese tema que acompaña desde siempre mis días en tierra ajena y lejana: "No soy de aquí ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad..."
Ayer asesinaron una voz, una esperanza, una utopía.
Ayer asesinaron a Facundo Cabral y me niego a aceptarlo, me niego a aceptar la muerte de un poeta, un juglar, un revolucionario.
¡Siempre estarás donde nace la aurora, Facundo!


lunes, julio 04, 2011

Invitación a un acto benéfico en Luz de Gas

El próximo día 6 de julio, en la barcelonesa Sala Luz de Gas,  se llevará a cabo un festival poético y artístico a favor de  Ajutsi y su labor en la escuela de Gengapuram, sur de India.
El acto será presentado por Blanca Massé y en él participará el dúo de guitarra Hal & Xavi; los poetas Emili Bou, Josep Anton Soldevila Torrella y la poeta Martha Cecilia Cedeño Pérez, con el acompañamiento al piano de Belén Riu; Josep María Martinez Badia con poemas musicalizados y cantados al piano, acompañado de Julio Casado al saxo; M&M, danza; Josep Meseguer y Núria Prados, poemas musicalizados con el acompañamiento de guitarra y piano.
Os espero a todas y todos. 

viernes, julio 01, 2011

Presentación y proyección del documental Intersticios

Hoy será el estreno de Intersticios. Un documental que hemos realizado Javier Requena y yo dentro del curso Documental i Gènere de l'Escola de la Dona Francesca Bonnemaison. La película gira en torno a la experiencia vital de cuatro hombres, procedentes de distintas zonas del Estado español  durante la gran ola inmigratoria de los años 60, en algunos de esos huertos que se encuentran en las comisuras urbanas del área metropolitana de Barcelona. Narra la historia de hombres sencillos y cercanos para los cuales esos fragmentos de tierra ganados a la urbe significan mucho más que un espacio en el que plantan tomates y pimientos: son parte de su existencia cotidiana, la razón por la cual asumen, con una sonrisa de esperanza, la vida.
Aquí podéis leer la noticia completa que aparece en La Vanguardia.

martes, junio 28, 2011

El Monasterio de Piedra

Hace un par de días estoy en Zaragoza con mi hija Luna. Hemos venido a pasar unas jornadas de descanso en casa de mi hermana pequeña, Marielita. Y todo ha ido estupendo excepto una cosa: el calor desaforado que me ha impedido conciliar el sueño y disfrutar de las calles de esta espléndida y tranquila ciudad.  Un calor que se mete en la piel  y los sentidos y que me hace recordar aquella otra canícula tropical a la que siempre llevo conmigo: Neiva.
Así que, para escapar un poco de esos brazos ardientes, el domingo pasado fuimos al Monasterio de Piedra. Un lugar espléndido en medio del secano aragonés. Un prodigio enmarcado en barrancos rojos y grises con cascadas  prodigiosas que brotan de la nada y un lago de cristal en el que se refleja el cielo con sus águilas y sus nubes estivales.  Un respiro pleno de verdores, de aguas y sonidos que nos recuerdan que alguna vez, hace muchísimo tiempo, toda esa zona era más que una extensión de tierra erosionada por la acción bestial del ser humano.  
Aquí van algunas imágenes de esa maravilla hechas por mi cuñado Manuel Benedicto:











Zaragoza, junio de 2011

martes, junio 21, 2011

Solsticio de verano

No fueron necesarias
las palabras
para tenerte en mi boca
abierto y sutil
trémulo como mis manos
recorriéndote.
.
De mi libro inédito Versos en claroscuro, Barcelona, 2008 

domingo, junio 19, 2011

Domingo

A veces el último domingo de la primavera suele tener su hechizo.  Y éste puede palparse en el canto de las golondrinas revoloteando sobre los tejados, en el café que disfruto en soledad en mi balcón mientras intento ver la línea plata de la mar oculta en una neblina gris, en  mi planta de tomates con sus seis pequeños  y prometedores  frutos (cien por cien eco-lógicos) que observo y  riego con mimo...  Y sí, en las palabras inesperadas que encuentro al abrir mi correo.  Versos  brillantes y cálidos,  plenos de memorias, de aromas, de sabores y formas. Versos sabios y prometedores como este último domingo de primavera...

sábado, junio 18, 2011

Bajo las aguas de la belleza*

Aproximarse a este libro es un placer para los sentidos en una doble acepción. Primero porque nos lleva a explorar los resquicios de la palabra concentrada y esencial que recrea el mundo cercano sin retóricas ni artificios innecesarios  y, segundo, porque junto con esa palabra depurada nos vemos irremediablemente imbuidas en unas imágenes de una alta plasticidad que reflejan una  mirada profunda y nueva sobre  elementos recuperados de los terrenos baldíos de la trivialidad.  La fotógrafa  y la poeta tejen sus imágenes de manera sutil e inédita para perfilar una armonía elemental que se deja acariciar sin desasosiegos ni fisuras  a través de cada una de las páginas. Ellas nos demuestran cómo dos  formas creativas  distintas se  complementan y mimetizan para re-crear una realidad próxima pero casi siempre desapercibida.
Y hay un el elemento  vital que atraviesa esos senderos expresivos: el agua en sus distintos matices y connotaciones. Ésta se constituye en el hilo conductor que perfila y enhebra los posibles  niveles  de lectura  o, más bien, es la excusa para ir en búsqueda de la belleza en su más alta  significación. Una belleza que, según Baudelaire,  es un duelo en que el  artista da gritos de terror antes de caer derrotado, pero que en este caso es un acercamiento gozoso  y afortunado a esos objetos que están al borde de nuestros ojos.  
De ese modo es posible dejarnos llevar por un mar sereno con alma de mujer o  por uno embravecido y lunático que sin embargo calma el ánima de los seres exaltados,  por otro que duerme plácido tras una barca cubierta de soledad  que es visitada por tortugas milenarias y por aquel oteado desde los ojos ausentes de Amina.  Podemos también contemplar una gota de agua pendiente del pico de un ave o muchas gotas dormidas bajo las ramas de un árbol otoñal, o la figura caprichosa de miles de ellas resbalando en la mirada sorprendida de una paloma o de una gaviota suspendida en un círculo de ondas.  Agua transparente en los pies de la arena, encajada entre rocas, dormida bajo las fauces de un muelle, temblorosa bajo las velas de un los cuerpos,  gris tras el manto de un paraguas, briosa en los bordes de la vida. 
Este libro nos convida a  navegar en esos espejos de agua en los que la vida se despliega en imágenes y palabras, en luces y sombras, en ausencias y esperanzas.  Y todo ello bajo el influjo de una belleza renovada que las autoras aprehenden a través de su mirada sensible y profunda.
Martha Cecilia Cedeño Pérez
Antropóloga y poeta 

*Prólogo que escribí para el libro Las alas del agua de mis amigas Pilar Osorio y Esther Morán, Barcelona, 2011

domingo, junio 05, 2011

La vida mata

Quiero compartir esta canción que descubrí, maravillada, hace algunos días. De ella, además del título que parece el de un tango, me gusta su poderosa letra y la voz de su intérprete. Diego Vasallo, se llama. Y no, no es de aquellos cantantes superficiales estilo Operación triunfo. Nació en San Sebastián, compone, canta y además  pinta. Como quien dice un artista total. Podéis visitar su página aquí

viernes, mayo 27, 2011

My Way II: Azar

En la estación de metro  Verdaguer hago el transbordo de la línea amarilla a la azul. Aún no es medio día. Apenas comienzo a subir las escaleras para tomar el pasillo siento la música de My Way. Vaya coincidencia, pienso. Justo antes de salir de casa escuché no se cuántas veces (soy un poco obsesiva con aquello que me gusta)  ese estupendo testamento vital que en la voz de Sinatra es, simplemente, único. Y de repente, cuando alcanzo el pasillo, escucho un murmullo in crescendo: una jauría de turistas (¿Estadounidenses? ¿Ingleses?), enrojecidos a punta de playa y sol mediterráneo, comienza a entonar un fragmento de la canción:
Yes, there were times, I'm sure you knew
When I bit off more than I could chew.
But through it all, when there was doubt,
I ate it up and spit it out.
I faced it all and I stood tall;
And did it my way.
Me detengo. Todo se inunda con las voces conjuntadas de hombres y mujeres que pasan veloces junto a mí. El músico levanta la cabeza y una breve sonrisa se dibuja en su rostro marchito. Yo lo observo llena de emoción mientras el coro improvisado se pierde al final del pasadizo. Una corriente vital sacude mi ánima. ¡Esta mañana de miércoles se viste con un prodigioso azar!

martes, mayo 24, 2011

Lectura

Bastó una voz de canciones
lejanas 
en una plaza  abarrotada
para asistir absorta
a la orgía perpetua
del deseo.

domingo, mayo 22, 2011

Puerta del Sol en directo

Aquí se puede ver lo que pasa en la Puerta del Sol en directo:
En  Barcelona (en  Plaça Catalunya) hay  un par de webcams  y  se intenta que funcione una  u otra:
http://www.ustream.tv/channel/acampadosbcn 

También se puede estar al tanto a través de LaTele (canal 37 de la TDT) o bien vía  web: 
Y podéis ver el mapa mundial de acampadas ¡Es alucinante! Entre ayer y hoy se han creado más de 100

http://www.thetechnoant.info/campmap/

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...