lunes, febrero 21, 2011

Berlusconi y las mujeres


Parece que Berlusconi tiene un grave problema con las mujeres. Bueno, con las féminas y con el pueblo italiano.  Pero ese problema viene de lejos. Desde que este sinvergüenza  construyó su imperio económico y  se  adentró en la política de la peor manera, esto es, a base de corrupción, fraude y otras lindezas. Y ebrio de éxito se dio a la tarea, como muchos otros que detentan un poder desmedido,  de apropiarse de todo: de los medios, las conciencias, los cuerpos. Sobre todo de los cuerpos de jovencitas bellas y vulnerables.  Y todo ello bajo una impunidad a todas luces reprobable.
Ahora este espécimen italiano decadente, rezago de un machismo que aún habita en la cultura latina, se las tiene que ver con la justicia. Ya era tiempo de que pisara los tribunales pues  muchas personas no entendíamos cómo un pueblo con una tradición cultural tan importante viviera tanto tiempo idiotizado, adormilado, indiferente ante sus desmanes.  Pero no, no va a ser juzgado ni por corrupción, ni por fraude ni por abuso de poder. No. Es porque se pasó un poquito de la raya en sus reposadas fiestas seniles.  Al pobre Berlusconi se le fue la mano con la edad de una de sus acompañantes en sus rumbas de emperador verde. Y por eso, aunque tiene dos procesos pendientes -por corrupción y fraude fiscal- es por prostitución de menores (haber pagado los favores sexuales de Karima el Mahrour alias Ruby Robacorazones, inmigrante marroquí que en el momento de los hechos tenía 17 años) que se sentará en el banquillo el próximo  6 de abril.
Y hay que ver cómo son las cosas. No sólo su futuro judicial está en manos de tres mujeres, las magistradas Guilia Turri, Carmen D’Elia y Orsola de Cristofaro sino que miles de ellas se han tomado las calles para pedir su dimisión y rechazar su política machista y patriarcal. Esta revuelta ha  surgido de la sociedad civil y no de la oposición que en Italia es desvaída y cobarde. Así pues su futuro político también está en manos de las mujeres, las mismas a las que él ha objetualizado y vulnerado y que de ahora en adelante le harán muy difícil sus días como hombre público. ¿Qué pensara ahora este “experto en conquistas” como el mismo se denominaba?
No cabe duda: Berlusconi tiene un grave problema con las mujeres. En todo caso debería recordar un refrán que dice “Quien a mujeres hiere, de mujeres muere”.
Martha Cecilia Cedeño Pérez
Columna semanal, periódico El Líder
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