martes, abril 10, 2007

Reflexión de martes con lluvia

Hoy es martes con cara de lunes y la lluvia no cesa. El cielo se ha desbordado y ahora es sólo un velo húmedo y gris. El día de trabajo se antoja igual: repetitivo y soso, sin aliciente, como esa llovizna pertinaz que se deja caer en los tejados.
El día prosigue con sus más y sus menos, con la gente presurosa que se desplaza por las calles con sus paraguas y sus caras de mono. Mileuristas sin esperanzas. Unos cuantos atados a una hipóteca de por vida y otros, a la certeza de que nunca tendrán una casa en su puta vida. Hombres y mujeres disfrutando de la situación de bienestar de esta europa progre de pateras, de periferias incendiadas, de campos inundados, de muertes en "road", de palabras huecas.
Estoy escéptica. Quizá es la mañana...

sábado, marzo 24, 2007

Celebración tardía

El otro día estaba escribiendo una entrada para celebrar a mi modo el día de la poesía cuando de repente una tormenta empezó a entrar por la ventana. Flashes gigantes iluminaban el cielo que instantes después rugía con fuerza y rabia. Las palabras iban y venían en un intento desesperado por terminar mi escrito antes de que las espuelas de la tormenta se clavaron en mi nuevo ordenador. Y nada. No pude escribir porque un estruendo certero se llevó la luz y tuve que desistir de mi empeño. Pasaron los días y entre texto y texto no me había sentado a terminar lo que empecé esa noche.

No obstante tengo algo claro: la poesía es aquella que habita esos resquicios que resisten a la miseria cotidiana, a la perversidad humana, a la sinrazón. O más bien, es la que nos permite resistir y creer pese a todo. Y en esa noche brava de tormenta también existía la poesía. ¡Nunca un cielo encapotado fue tan bello y tan terrible al mismo tiempo!

La poesía también es emergencia y coincidencia. Como la que acabo de tener cuando leo el blog de mi amiga Osorio y encuentro que ha hecho exactamente lo que yo iba a realizar esa noche: transcribir esos micropoemas que me envía - sms- en el momento más necesitado. Entonces una sonrisa aflora y el día se hace leve. Gracias por tus poemas, Osorio.


Y si, ¡hoy la primavera se cuela
por los jirones del invierno!

Osorio 03/07

Y había una poesía en las huellas
de las almas antiguas de los pasajeros
en tránsito

Osorio 03/007

jueves, marzo 01, 2007

Presintiendo a Lisboa

Aquellas eran noches de impotencias
que desaparecían al filo de las horas
-Pessoa siempre nos miraba, en silencio,
desde el muro-.
Era fácil ser feliz entonces
y recorrer las calles de vino
con sus sombras mágicas
y sus discursos y sus movimientos.

No era la Lisboa presentida
con sus aromas añejos
Era otra ciudad anudada a un río silencioso
y ligero con nombre de mujer:
Magdalena
Era una promesa oxidada en los bancos
del parque
abiertos al soplo de la tarde
donde a hurtadillas inventábamos el amor.

Aquellas eran noches de canícula
y deseo
¡Cómo quisimos entonces que fuera
Lisboa con su cintura de mar!

martes, febrero 20, 2007

Calle-Cuerpo

La calle siempre es calle. Una abertura por donde se deslizan los cuerpos presurosos. Cuerpos que paran automáticamente en los semáforos. Cuerpos que exhalan humo mientras se mueven al vaivén de una música cotidiana. Cuerpos que son ojos y piernas solamente. Cuerpos que casi nunca miran hacia atrás. Cuerpos de todos los tamaños y colores, de todas las texturas, y, seguramente, de todos los olores. Cuerpos, cuerpos, desplazándose sobre una superficie que a veces parece líquida, fluida. Cuerpos de aquí y de allá. La calle es un cuerpo, muchos cuerpos deslizándose a la vez sobre su figura de agua.

jueves, febrero 15, 2007

Armonía

Hago una pausa. Dejo el texto que escribo sobre los usos de los espacios públicos y miro a través de la ventana. Me quedo sin aliento ¿cuántas veces he visto un amanecer como éste? Nunca. Todos los amaneceres, como los días, son distintos. Y no puedo describirlo. El naranja oscuro que nace de las entrañas del mar y que se va difuminando en las siluetas de los edificios. Y un aro de luna. Un cuarto de luna tan fino como un relámpago. Y un pájaro que planea y el viento que mueve la ropa tendida sobre un terrado. Me quedo sin palabras. La armonía existe. La belleza se despliega ante mis ojos con tanta naturalidad que siento pena por los que duermen a esta hora de la mañana y también por los que nunca han visto una maravilla como ésta. Hoy el día será breve.

domingo, enero 28, 2007

Play Strindberg

El 18 de enero tuve la oportunidad de asistir al estreno de Play Strindberg, Dansa Macabra, en el Teatro Nacional de Catalunya. Fue una estupenda experiencia sobre todo porque era la primera vez que presenciaba un espectáculo en ese espacio cultural tan importante. Un sitio creado para la representación, para el teatro en su más alto sentido. ¡Cuán distinto de aquellos modestos lugares de mi ciudad donde un puñado de soñadores levantan los telones! Recordé entonces mi corto paso por las tablas regionales en Casateus y mi amistad entrañable con los incansables de Casateatro donde tantas palabras y emociones he compartido -la última vez fue en julio del año pasado-. Eran y siguen siendo espacios culturales sencillos pero ahí todavía palpitaba el arte, la vida y la esperanza.

Así que estar en el TNC fue muy emotivo, más aún viendo en escena a la catalana -hospitalense, por más señas- Núria Espert y a José Luís Gómez y Lluís Homar, en unas interpretaciones sobresalientes que conducen al espectador al deplorable espectáculo de un matrimonio derruido. Porque eso es Play Strindberg un recorrido despiadado por los entresijos de la convivencia cotidiana. Con una puesta en escena minimalista, casi esencial, y unos dialógos irónicos y negros poco a poco se va adentrando en la realidad de una pareja convencida de su derrota.

Pero más allá de la fábula del fracaso matrimonial se encuentra una reflexión profunda y descreída de la sociedad a través de una comedia salpicada de momentos brillantes y amargos que en últimas intentan poner sal en las heridas para mostrar esa miserable condición humana.

Estoy segura que entre las sonrisas que provocan algunos de los ácidos diálogos hay también una suerte de reflexión, de preguntarse si alguna vez en nuestra vida matrimonial existen atisbos de situaciones parecidas. Las caras de quienes asistimos al teatro mostraban algo de ello...

Martha Cecilia Cedeño Pérez

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...