lunes, diciembre 13, 2010

Amores urbanos en La Vanguardia

Os dejo con la noticia de la presentación de Amores urbanos publicada en las secciones de "Cultura" y "Libros"  del diario La Vanguardia.

Presentación del poemario Amores urbanos en la Bòbila

Hoy martes 14 de diciembre se presenta en la Biblioteca La Bòbila de L'Hospitalet de Llobregat, mi segundo libro de poesía Amores urbanos (Parnass Ediciones). Me acompañarán en la mesa principal Jordi Canal, director de la biblioteca; Amàlia Sanchíz, la editora y el poeta Josep Anton Soldevila, autor del prólogo.  
También estarán allí aquellas personas queridas que se encuentran allende los mares. Me acompañarán de corazón, seguro. Aunque hubiese sido genial tenerlas a mi lado. Sé que estará mi familia al completo y mi hermana Lina María, la estupenda pintora que ilustra el libro con arte y sentimiento.
Espero contar con la gente linda que siempre me apoya y con aquella que sabe de mis versos y mis palabras o que quisiera saber de ellas. 
Dejo abierta la invitación para todas las personas que quieran acercarse hasta La Bòbila, hoy, a partir de las 19:00 horas.
¡Os espero!

Biblioteca La Bòbila, Plaza de la Bòbila, 1 
(cerca del Metro L5 Estación Can Vidalet - Trambaix T1, T2, T3 Estación Ca n'Oliveres)
L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona




jueves, diciembre 09, 2010

Las políticas del cuerpo

A partir de la segunda mitad del siglo XX se acelera la cultura del consumo en las sociedades industrializadas. Desde entonces aparecen tendencias que contribuyen al aumento de la percepción del cuerpo como un eje central de desarrollo personal; dentro de éstas se pueden nombrar, por ejemplo, el incremento de la valoración del deporte y el ocio en detrimento de la valoración de la ética del trabajo, la integración de las culturas transgresoras en el consumo de masas con la consecuente comercialización de la rebelión y el erotismo y la reciente sexualización de la cultura.  Cabe mencionar también la aparición de las nuevas tecnologías que hacen posible la difusión masiva de imágenes,  el desarrollo de la cultura visual contemporánea y la consecuente creación de un mundo de ensueño en el que se vende la idea de que a través del consumo se puede alcanzar la satisfacción personal en todos los niveles.

Por todo ello, en la actualidad la identidad personal ya no es heredada o estática sino que se ha convertido en un problema reflexivo (Giddens, 1995); es decir, la identidad se ha transformado en una actividad que exige un esfuerzo y una reflexión constantes, ya que se basa en una narrativa sobre la propia existencia, el rol social y nuestro estilo de vida.  Así que la importancia del cuerpo para señalar la pertenencia social comporta también un interés por las elecciones de consumo como una forma de identificación personal.

Todo ello nos hace pensar que las personas somos trabajadoras corporales e invertimos una cantidad considerable de dinero y tiempo para convertir nuestro cuerpo en un producto social aceptable, siguiendo las directrices que definen el cuerpo “normal” dentro de una sociedad.  Por tanto, una dimensión de la existencia corporal humana es política puesto que se convierte al cuerpo en un espacio para el sometimiento y la disciplina, pero también para la resistencia. Es decir, en el área del cuerpo se regula la identidad pero en éste también se problematizan y se expresan cuestiones conflictivas de matices políticos y personales.

La antropología nos muestra que todas las sociedades humanas buscan una respuesta al desorden mediante la clasificación sistemática de la realidad. Frente al riesgo, la incertidumbre y la contradicción, los seres humanos intentamos comprender un orden que nos oriente y nos regule.  En esta búsqueda el cuerpo se convierte en un  “símbolo natural” (Douglas, 1975), es decir, deviene en metáfora de un orden social y político a través del cual se representan y comunican reglas y límites.
Imagen: "Otras rutas", obra pictórica de Lina María Cedeño Pérez

martes, diciembre 07, 2010

¿Dejaremos que acaben con Wikileaks, es decir con la libertad de información y de opinión?

Por Melquisedec Torres
Periodista

Nunca nadie en la historia universal había logrado, sin armas ni dinero ni revoluciones gritadas o silenciosas ni asesinando a alguien, poner a temblar a los estados y, sobre todo, al estado más poderoso del mundo y, de paso, al más poderoso de la historia. 

Un sujeto casi anónimo para el mundo en general, Julian Assange, simplemente movió un teclado, hizo algunos clics, otras tantas llamadas, ordenó ciertos documentos y, ¡cataplum!, el mundo diplomático, el de las fachadas, el de las sonrisas hipócritas, el del espionaje, el de las filtraciones, chuzadas, sobornos, sapos, informantes, documentos confidenciales y secretos y ultra secretos… todo eso empezó a temblar al unísono. Y lo peor, tiembla frente a todo el mundo, frente a los simples ciudadanos.

Y nunca en la historia tantos estados se habían puesto de acuerdo, o por lo menos actuado simultáneamente, para intentar detener a ese sujeto desarmado, no desalmado. La poderosa tienda virtual Amazon, que ¡ah paradoja! se ha lucrado al límite con Internet,  expulsó el sitio Wikileaks por presión de un senador republicano; el proveedor de dominios de internet EveryDNS.net eliminó la conexión entre el nombre WikiLeaks.org y los servidores de la página; en Francia, el Gobierno inició acciones para expulsar WikiLeaks de los servidores en los que se refugió tras la expulsión de AWS; PayPal también canceló la cuenta de WikiLeaks dificultando la donación de dinero al sitio de Assange. Y el propio Assange enfrenta acusaciones de abusos sexuales en Suecia. No sé si el señor Assange haya abusado sexualmente de alguien, pero eso nada tiene que ver con los documentos secretos. Y hasta la Biblioteca del Congreso de EE.UU., la más grande del mundo, prohibió ver los documentos.

Nada hay tan peligroso, y tan atractivo, que lo que se prohíbe. No tengo duda alguna de que el mundo será uno antes de Wikileaks y otro después.

Si lo que Assange y su gente han recopilado para ofrecerlo, gratis, al mundo, tiene tanta gravedad para los estados, debe ser que los estados se sienten amenazados o, peor, desnudos sus gobiernos con todas sus inmundicias colgando ante sus gobernados. Es clarísimo: los amenazados son los gobiernos, no los ciudadanos. Si algo caracteriza a los “servicios de inteligencia” estatales es su proclividad al delito, el actuar bajo cubierta, violar los derechos de los ciudadanos, arrastrarse donde nadie les vea y asestar puñaladas a mansalva. Así han actuado Carlomagno y Napoleón, y Hitler y Stalin y Roossevelt, y Chávez y Castro y Pinochet, y Clinton y Bush y Obama, y Castro y Uribe.

Y eso es lo que nos están revelando algunos de los 250.000 documentos obtenidos por Wikileaks.

Y lo que está en juego es el derecho, elemental y esencial, de los ciudadanos a saber lo que hacen los gobiernos de sus estados con su plata, la de los ciudadanos. Toda esa parafernalia diplomática, la de los “servicios de inteligencia”, de las infiltraciones, de los documentos, de los pagos a informantes y sapos, de viajes y de intrigas, todo eso se paga con plata de los ciudadanos. Ningún gobernante saca de su bolsillo para eso, ni para otras tantas cosas. Y buena parte, si no toda, de esa parafernalia, sólo sirve a los intereses de los gobiernos y los gobernantes, muy pocas veces al interés de los ciudadanos. Si ello sirviese a los ciudadanos no sería secreto.

Así que todos los ataques contra Assange y su gente y Wikileaks son ataques contra el derecho de los ciudadanos a saber, a informarse, a conocer qué carajos es lo que hacen sus “mandatarios” con el dinero de esos ciudadanos, especialmente a través de los llamados “gastos reservados”. Pero lo que olvidan los gobernantes es que internet es imparable y sinfín, que puede dar tantas vueltas quiera incluso alrededor de sí misma, que si cierras aquí allá puede abrirse ene mil veces, que el mundo está lleno de computadores dónde alojar cualquier información. Con Wikileaks se está viviendo una verdadera cadena mundial: los 250.000 y más documentos se han distribuido, y se distribuirán, tantas veces sea necesario. Y nada podrán hacer los asustados mandatarios. El mundo es otro, ahora sí realmente global.

domingo, diciembre 05, 2010

Selva adentro*

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Antropóloga

El  departamento del Caquetá es un espacio poblado por gente de aquí y de allá que se vio en la necesidad de irrumpir en una zona inhóspita, plagada de ríos y de animales magníficos pero alejada de la mano de Dios. Ese proceso colonizador empezó, según algunos estudios, en la década de los años treinta justo cuando tiene lugar la guerra contra el Perú y se comienza la explotación del caucho que se constituyó en una importante fuente de riqueza pero también un mal terrible para las numerosas tribus que habitaban estas comarcas.

Pero es a comienzos de la década de los 60 cuando se desarrolla un fuerte proceso inmigratorio debido a las condiciones de precariedad y desesperanza en las que se encontraron miles de familias colombianas, producto de las circunstancias de violencia que asolaron al país a partir de la muerte de Gaitán en 1948. Y sobre todo, a las políticas estatales implantadas a partir de la Ley 135 de 1961, por la que se creó el Comité Nacional Agrario para, entre otras cosas, proveer de tierras a campesinos carentes de ellas, adecuar dichas tierras a la producción y dotarlas de servicios sociales básicos (Pulecio Franco, 2006). Desde esa perspectiva se creó el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA), impulsor de esas políticas de colonización, selva a dentro.

Y entre las cientos de familias desplazadas hacia esa manigua húmeda y poblada de mosquitos hambrientos, iba la de mi abuelo Miguel Ángel Cedeño. Él, junto a su mujer y sus hijos, partió en busca de esas nuevas tierras con la esperanza de hacer claros en la manigua para asegurar el futuro de su prole. Fueron años de intenso trabajo bajo condiciones infrahumanas, desbrozando montaña, aguantando estoicamente los embates de una naturaleza bravía y haciendo frente a la miseria, a la enfermedad y a la desesperanza que se sentaba junto a él todas las tardes en el corredor de la casa de su finca de Maguaré. El abuelo y mi padre como tantos otros hombres y mujeres saben de esfuerzo, de impotencias, de desesperanzas y soledad, porque la selva si acaso les deparó un trozo de tierra que más tarde, gracias al influjo de nuevas violencias tuvieron que vender al mejor postor o abandonar a su suerte o verlas decaer desde el horizonte de la pobreza. Y en muchos casos, esos hijos e hijas consumieron su juventud en trabajos agotadores sin poder acceder a la educación y por ello mismo sin otras perspectivas vitales que la de repetir la historia de precariedades de sus padres.

Sin embargo, gracias a esos colonos y colonas se erigió un departamento fuerte que planta cara a la adversidad, al abandono, a las vicisitudes. Por ello es hora de recuperar la memoria de estos hombres y mujeres que han hecho del Caquetá una tierra próspera. Su memoria no debe quedar selva adentro.

*Columna semanal publicada el domingo 27 de noviembre en el periódico El Líder, Caquetá, Colombia.
Foto:  Curillo, Caquetá. Tomada de la página http://www.skyscrapercity.com/

viernes, diciembre 03, 2010

Una pequeña crítica literaria

Mi hija Luna le envío una carta al escritor Marco Tulio Aguilera Garramuño a propósito de un libro de cuentos infantil inédito que éste quiso compartir con ella y  conmigo.
Debo decir que las dos leímos cada una de sus páginas con avidez y alegría, pues es un texto divertido, gracioso, escrito con maestría y con una mirada lúdica que conecta de inmediato con todo tipo de lector o lectora.
Además debo  comentar que a ella le gustó mucho que MT escribiese en el archivo que nos mandó "edición exclusiva para Luna, hija de mi amiga Martha Cecilia"
Y Marco Tulio acabá de publicar en su blog  la carta que mi hija le envío.  
La podéis ver aquí

lunes, noviembre 29, 2010

Tres Poemas de Josep Anton Soldevila

Tarde, ¿adónde llevas
mi vida?
¿Adónde tu luz, tus horas, tus caminos
lloran?
Déjame aquí, donde soy
una piedra.
Déjame aquí, donde soy
una luna en el agua.
Tarde, la oscuridad se lleva mi alma
en la mentirosa brisa
de la soledad. Viajo
sobre pequeñas luces, profundas,
minúsculas vidas
como lágrimas.
Déjame aquí, ¿adónde llevas
mi risa?
Soltarás la cuerda
y mi cometa volará perdida
en las corrientes.
Tarde, naciste hoy y no sabes
qué remolinos cerrarán el alba.
Déjame aquí, donde soy
una piedra.
Déjame aquí, donde soy
una luna en el agua.
(De La frontera de cristal, 1977)

...

Sóc un arbre
alçat en l'estepa. Refugi i arribada
d'ales que viatgen
vers l'horizó.

Dormen en mi el seu somni
trasbalsat.
Es guareixen les ferides
amb bàlsams
de cor
i filtres d'oblit.

Dia i nit els sento
passar.
(De Ùltim Refugi, 2002)

...

Entre onades de mar d'espigues,
naveguen dies de clavells
tristos.
Presoners de solapes i gerros,
proclamen
la frase glaçada dels ulls.

En lenta, imparable i dolça
corrupció de pètals,
es desfilen tènues columnes,
infinitèssims àtoms
d'aquest esperit que no conec.

Besats per passions eternes,
són tabac oblidat
en un cendrer
o entre els dits grocs
d'una ma anònima.

Fum blanc en uns llavis color
clavell trist.
(De El llibre dels adèus, 2007)

Josep Anton Soldevila (Barcelona, 1948). Entre sus publicaciones se pueden mencionar: La Frontera de cristal (1977);  Les paraules que no has aprés a dir (1985); Un vast naufragi de somnis (1989); Cendres blanques (1991. Libro finalista del premio Carles Riba de 1990); Les aus de maig (1995); Últim Refugi (2002.   Premi Viola d'Argent dels Jocs Florals de Barcelona, 2000); la antología Poesía recollida 1985-2000 y El Lllibre dels adéus (2007).  Soldevila también hace parte de diversas antologías poéticas y  es el autor de la novela El Nudo y del libro de cuentos No será tan fácil.
Foto:  Poeta J. A.  Soldevila (suministrada por el autor).

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...