Hoy, como hace tanto tiempo, volver se convierte en un fin. En todo aquello que conmueve y obliga a mirar más allá de la esquina del tiempo para reencontrar ese espacio primero del que, por uno y otro motivo, hemos sido expulsados por voluntad propia o ajena.
Volver, partir, volver.
Todo junto en la espesura del pensamiento y la razón.
Todo junto en las comisuras de la memoria y la experiencia.
Todo junto en una canción muchas veces escuchada por mi padre en su radio rojo y que a mi, entonces, me parecía horrenda.
Todo junto en los confines de la vida cotidiana tantas veces repetida.
Volver. Partir. Volver
Siempre se vuelve a la patria sensible donde se amó la vida...
4 comentarios:
Ese es nuestro sueño, volver a casa y no regresar!!! Me gusta mucho la nueva foto de tu blog...ya sé que me lees...te quiero hermanita!!!
Qué bello:"comisuras de la memoria".Y coincido contigo con la belleza de ese "Volver" de Gardel, que se aprecia con los años,como tú bien dices.Besinos,linda.
Para mi es una de las mejores canciones de todos los tiempos, uno de los mejores tangos. Y en la voz de ese portento que es Gardel, es sencillamente magnífica. Única. Conmovedora. Profunda
Abrazos para las dos.
Tal como afirman sus paisanos: "Gardel cada día canta mejor".
Siempre he sentido debilidad por las letras de Santos Discépolo, en particular por la que incrustas y "Yira, yira".
Saludos.
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