martes, diciembre 06, 2005

RELATO DE LOS HECHOS

Versiones de la noche


I

Agua bajo el
limonero
Un hilillo rojo
congela
la vida.

II

Mapiripana
deja sus huellas
en la tierra
Miles de voces
apagadas.

III

Sol y sombra
en la noche de
lluvia
El monte
es un cementerio
abierto.

IV

Delicias
abrazo frío
delirio de velas
encendidas
y un llanto.

V

Ojos abiertos
en el hieno seco
Los sueños
dormidos
río abajo.


Martha Cecilia Cedeño Pérez

NOVIEMBRE

Noviembre

A Clau


¿Quién llora mis recuerdos de arena
en la otra orilla del mar?

¿Quién atesora abrazos y risas
en el huérfano sol de junio?

¿Quién nos ha puesto en este bulevar
de calles perfectas y pasos almidonados?

¿Quién señala con su dedo argénteo este exilio
de nubes en los ojos?

¿Quién invoca nuestros nombres en la moneda
que desdeñó Sísifo?

¿Quién nos imagina en el fondo del vino
y en la copa que Clío vació una mañana de abril?

¿Quién?


Martha Cecilia Cedeño Pérez
Barcelona, diciembre de 2005

lunes, diciembre 05, 2005

UN PAÍS EN EL EXILIO

Foto "Atardecer en el Macizo Colombiano", de Melquisedec Torres Ortíz

Allí donde el sol sale siempre a las 6 de la mañana y el paisaje embruja con todos los verdes imaginables, la muerte ronda en las esquinas, en las carreteras donde se acaba con los sueños. Ronda en los pueblos miserables con sus aguas diáfanas y sus mujeres de faldas blancas que cantan con los pasos. Ronda en las calles nuevas, atestadas y solitarias a la vez, donde los transeúntes compran pan o esperan para entrar al cine. Ronda en las casas de los campos donde la noche tiene ojos y manos que hieren. Ronda en los parques abandonados antes ocupados por amantes furtivos. Ronda en las montañas y en las ciudades donde hay aves de rapiña de distintos colores siempre ávidas de carne fresca. Ronda en los pasillos almidonados y en los despachos asépticos desde donde una mano misteriosa ordena los vientos, los silencios y los llantos...

Allí el ocaso es un coágulo de sangre, el lugar de la antigua noche de los tiempos. Aquella que obliga a encerrar las palabras y los sueños y las ganas de habitar la esperanza. La que rompe los pasos ligeros de los días y su derecho a ser rutina, placidez, cansancio, siesta mañanera, risas y agobios… Allí la Muerte es la reina de los tempos y los momentos.

Desde la distancia el país de los sueños es como una mancha roja que lo cubre todo y que anuncia la eternidad del exilio. Parece que el Minotauro se ha salido del laberinto y en su lugar ha quedado Ariadna indefensa y pálida. Ella ha perdido el hilo, y allí, se ha perdido la razón.
Martha Cecilia Cedeño Pérez

domingo, diciembre 04, 2005

CARTELL CONTRA LES ORDENANCES DEL CIVISME



Con respecto a las medidas que se adoptarán desde el Ajuntament de Barcelona para acabar con el supuesto "incivismo" que reina en las calles de esta ciudad, tal como se enunció en el post http://espaciosyperiferias.blogspot.com/2005/11/barcelona-vive.html, vale la pena observar este cartel que denuncia lo que subyace en esas ordenanzas: el recorte de los derechos sociales y la persecución de la pobreza y, sobre todo, la eliminación de la vida en la calle, el espacio público por excelencia.
El texto completo de esas ordenanzas se pueden encontrar en:

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Prohibido escribir en las paredes con el dedo gordo
prohibido escupir en las aceras
prohibido devolver (es mejor ahogarse en los vómitos)
prohibido mear detras de los árboles o los contenedores o en los recodos de las esquinas (sólo los perros pueden hacerlo)
prohibido colgar ropa en los balcones (así se ondea más la miseria)
prohibido dormir en los bancos, en los atrios de las iglesias, en las aceras abandonadas (¿No existe acaso el Arts?)
prohibido beber alcohol en la calle sobre todo si se compra a los vendedores ambulantes de Pakistán, de Marruecos, de Ecuador...
prohibido trabajar en las esquinas con los labios pintados
prohibido informar, gritar, pegar carteles, flores de papel, hacer acampadas en la calle
prohibido vender sueños y canciones y sudores
prohibido ser pobre, negro, gitano, "inmigrante", joven, libre...

jueves, diciembre 01, 2005

RIMBAUD, LA LUCHA Y LAS PALABRAS

Conocí a Rimbaud en mis épocas de estudiante de lingüística y literatura. Tenía 17 años y despertaba al mundo llevada de la mano por los grandes creadores, los clásicos de todos los tiempos. Sus versos vinieron en la voz de Luis Ernesto Lasso y William Torres, en aquel entonces profesores de letras de la Universidad Surcolombiana. Personas trascendentales sin las cuales difícilmente hubiese podido sumergirme en ese mundo de las palabras y sus vicios.

Era la literatura y lo que ella implica: el mundo de afuera que casi siempre es peor y por ello más desesperanzador. Así que junto a los textos de Cortázar, a los poemas de Pessoa y Lord Byron, estaban también los padres de la sospecha, y las luchas por la justicia social, la fe plausible de que era posible un futuro mejor pese a la compleja realidad de un país que salía de las caballerizas para caer en el infierno del Palacio de Justicia. Me refiero a la época oscura de represión y guerra sucia que vivió Colombia bajo el mandato de Julio César Turbay Ayala, 1978-1982, y posteriormente de Belisario Betancourt Cuartas, 1982-1986, que resolvió la toma del Palacio de Justicia por parte del movimiento guerrillero M-19 a sangre y fuego (algo similar a lo que haría años después –septiembre de 2004-, Vladimir Putin en la toma de la escuela de Beslán por parte de un grupo checheno). Y luego vendría el pusilánime Virgilio Barco Vargas, 1986-1990, con sus nefastas políticas de “desarrollo” y “paz”, las mismas políticas esgrimidas durante las últimas décadas por todos los presidentes de Colombia, dentro de los cuales está, por supuesto, Álvaro Uribe Vélez y su embrujo autoritario que seguramente va para largo.

Y esa realidad de finales de los 80 y principios de los 90 se evidenciaba en la vida universitaria. Las pintadas en las paredes de los pasillos, los corrillos, las asambleas, las organizaciones estudiantiles y su apoyo a los sindicatos, a la educación pública y también a la lucha como motor de cambio, se manifestaba en las protestas masivas en la calle. Partíamos de la Universidad hasta llegar al centro de la ciudad, y allí frente a la sede del poder regional y local gritábamos: “Mírelos, esos son los que venden la nación”, “Alerta, Alerta que camina la lucha estudiantil por la defensa de la vida”… eran gritos y piedras y saltos de muros para esconderse de las porras y los gases lacrimógenos.

Era sin duda una época convulsa pero también vital. Los estudiantes de entonces no sólo leíamos el Capital, sino que hacíamos revistas, talleres; formábamos grupos pedagógicos, hacíamos teatro y danza e íbamos por los pueblos miserables con nuestro espectáculo. Y también éramos bohemios. La noche era nuestra pese a las desapariciones ordenadas por esa mano oscura de la que tanto se habla. Aún recuerdo a aquel hermoso chico de ojos garzos que una noche cualquiera alguien desapareció; la misma noche en que me fijé en su mirada transparente. Han desaparecido a Tarcisio Medina, me dijeron al día siguiente. Ya no estaba Tarcisio con su risa y su esperanza y su lucha. Pero después y antes de Tarcisio hubo otras “desapariciones”: pareja de estudiantes muertos cuando intentaban volar un tramo del oleoducto; profesor universitario desparecido desde el pasado septiembre; muerto guerrillero, estudiante universitario, mientras su grupo tal intentaba tomar el pueblo tal… Decían los diarios y los noticieros radiales. Eran días (aún son) difíciles para la palabra, la libertad y la justicia. Pero éramos bohemios porque la noche y las calles nos permitían ser libres sin perder la capacidad de soñar. Noches de vino, política, historia, literatura, baile, versos y besos. Noches en que era posible escapar de la muerte y en las que, nunca mejor dicho, éramos los barcos ebrios de Rimbaud.
Martha Cecilia Cedeño Pérez
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Y aquí van algunos poemas de Rimbaud:

Partida

Visto lo suficiente. Hallada la visión en todo el espacio.
Teniendo lo suficiente. Rumores de ciudades. Al anochecer,
y al sol, y siempre.
Conocido lo suficiente. Los decretos de la vida.
¡Oh Rumores y Visiones!
¡Partida hacia la afectación y el sonido
nuevos!



Veinte años

Las voces instructivas desterradas… La ingenuidad física amargamente sosegada… Adagio. ¡Ah!, el egoísmo infinito de la adolescencia, el optimismo estudioso: ¡Qué repleto de flores estaba el mundo durante el verano. Las apariencias y las formas agonizando… ¡Un coro, para calmar la ausencia y la impotencia! Un coro de vasos, de melodías nocturnas…En efecto, los nervios están a punto de zozobrar.


El mal


Mientras los escupitajos rojos de la metralla
silban todo el día en el infinito del cielo azul;
mientras escarlatas o verdes, junto al rey burlón
se desploman en masa los batallones bajo el fuego;

Mientras una espantosa locura machaca
y hace de cien millares de hombres una pila humeante
-¡Pobres muertos!-, en el verano, en la hierba, en tu alegría,
¡oh, naturaleza!, tú que hiciste estos hombres
santamente!-,

hay un Dios que se ríe de las telas adamascadas
de los altares, de los inciensos, de los grandes cálices de oro;
un Dios que con el balanceo de las hosannas se duerme

y sólo se despierta cuando algunas madres, recogidas
en su angustia y llorando bajo su vieja toca negra,
le dan una perra gorda liada en su pañuelo.


Foto: Plaza central de la ciudad de Neiva, Colombia.

lunes, noviembre 28, 2005

HISTORIAS DE ENTRETÉN Y MIENTO


Me acaba de enviar mi amiga Gabriela de la Peña desde Saltillo (Coahuila de Zaragoza-México), el número 150 de la revista Entretén y miento, que edita con pasión y entrega Jaime Torres Mendoza.

Hace 17 años celebramos la aparición de nuestra revista en el universo de la literatura. En su momento fue todo un acontecimiento que vino a refrescar el panorama editorial de entonces y, al mismo tiempo, se constituyó en el espacio idóneo para que los escritores confirmaran su quehacer a través de las páginas de esta publicación”. Dice el editor en su Umbral que celebra el advenimiento y, sobre todo, la permanencia de una revista que ya alcanza su mayoría de edad; cosa bastante difícil en estos tiempos de globalización y culto a las experiencias light, signados por la salvaje ley del mercado.

En este número redondo y mágico, bella y sutilmente ilustrado por Yasmín Ramírez García, se dan cita las voces de hombres y mujeres que narran historias y tejen versos con ternura y alegría.

En Mar de Arena se condensan relatos asombrosos y cotidianos tan frescos como el agua que rezuma en la playa. Allí está “El Dios cabeza y el niño cara de tigre”, de Horacio Elías Afganis Díaz; “Había una vez una rana…” de Gabriela de la Peña Astorga; “Feliz”, un cuento corto de Roberto Solís Abraham; “Ella no lo era” de Dulce María Arvizo Menéndez; “Luego los truenos”, de Rafael Rivero Palomares; “Los amantes”, de Javier Grimaldo, y “Teoría de las colas”, de Óscar F. Guajardo Garza.

En Lluvia de temporal están las palabras tejidas desde la incertidumbre de la partida, la ingenuidad de la primera adolescencia y la nostalgia del amor perdido. Allí están los primeros versos de Perla Cecilia Leija Ramos con la sorpresa y ternura de sus 14 años, y los de Ileana Silva Dávila que busca la palabra para asir el recuerdo de unos ojos ya idos. Y también “El preludio para un viaje” de quien esto escribe.

Historias que se encuentran, palabras que se abren para re-crear el mundo en una publicación transparente, clara, casi minimalista, que no hace ninguna concesión a la vanidad formal ni conceptual. No hay nada que desvíe la atención de lo fundamental: la palabra desnuda. Así, desde el Umbral del editor hasta la última página, sólo existen las voces transparentes de quienes escriben.

¡Enhorabuena por estos 17 años y sus 150 números que seguro serán muchos más!
Historias de Entretén y miento no. 150, Revista literaria del Consejo Editorial del Estado, Gobierno del Estado de Coahuila, Saltillo, México 2005

Martha Cecilia Cedeño Pérez

viernes, noviembre 25, 2005

ESTADOS UNIDOS VERSUS AMÉRICA LATINA

Miller Dussán, profesor de la Universidad Surcolombiana (Neiva – Colombia), me ha reenviado este interesantísimo artículo de Immanuel Wallerstein que refleja los nuevos matices en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina actualmente.

Estados Unidos versus América Latina
Traducción: Ramón Vera Herrera

El severo rechazo a la diplomacia de Bush en la Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, el 4 y 5 de noviembre pasado, fue, en cierto sentido, la culminación de casi dos siglos de difíciles relaciones entre Estados Unidos y el resto del continente americano. No surgió de la nada, y seguramente no es el fin de la historia, que, desde el punto de vista estadounidense, va cuesta abajo constantemente.

Con la doctrina Monroe, desde 1823 Estados Unidos proclamó que América, el continente, era su reserva privada. Con esta doctrina Estados Unidos saludó la independencia de muchas de las antiguas colonias de España y advirtió a las potencias europeas que no intentaran entrometerse nunca más en el continente. Por supuesto no se le extendió un reconocimiento semejante a Haití, Estado dominado no por colonizadores blancos sino por ex esclavos negros y colorados libres. Washington se negó a reconocer a Haití hasta 1862 (cuando la secesión de sus estados esclavistas alivió algo de la presión que pesaba sobre el gobierno estadounidense). Sin duda Estados Unidos no tenía manos libres en América Latina; durante todo el siglo XIX Gran Bretaña era todavía la fuerza económica (y política) dominante en la región.

Pero lentamente Estados Unidos estableció su primacía en México (después de varias escaramuzas militares), en el Caribe (especialmente después de la guerra hispano-estadounidense) y eventualmente en Sudamérica. A principios del siglo XX se sintió en libertad de arrancar a Panamá de Colombia (para construir el canal) y de enviar marines a imponer su orden (y defender sus intereses corporativos) en varios estados centroamericanos y caribeños presumiblemente soberanos.

La política del gran garrote que implicó una intrusión imperial abierta, fue básicamente la única que ejerció Washington hasta 1933, cuando Franklin Roosevelt proclamó en sustitución la política del buen vecino, y la aplicó a Cuba, México y Puerto Rico, entre otros sitios. Después de eso no se abandonó del todo el gran garrote (la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba en el periodo de Kennedy, los marines enviados a República Dominicana en el gobierno de Johnson, la invasión de Granada con Reagan y la de Panamá en el régimen de George Bush padre). Tampoco debemos olvidar las innumerables veces que Estados Unidos respaldó de modo encubierto golpes militares (notablemente en Guatemala, Brasil, Chile y -sin éxito- en 2002 en Venezuela). Pero el gran garrote alternaba con diplomacia más suave. Y fue una diplomacia más suave la que George W. Bush intentó usar de manera torpe en Mar del Plata.
No funcionó. ¿Por qué? Mientras que en cierto sentido Bush no intenta nada nuevo en América Latina, pues meramente continúa en la región las políticas de sus predecesores, sus aventuras en Irak han estorbado la capacidad de que esta política funcione. Al tratar de empujar -de manera muy lamentable- su política de intimidación machista en Medio Oriente, Bush ha minado radicalmente el nivel de respaldo mundial para su país y al tiempo ha amarrado los instrumentos de su fuerza (militar, financiera y política). La culminación de dos siglos de dominación en América Latina es la imagen de Estados Unidos como un gigante con los pies de barro. Tan sólo miremos la serie de golpes al poderío y el prestigio estadounidenses que se asestaron antes y durante Mar del Plata.
El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, abrió la reunión con un discurso en el que declaró que Estados Unidos tenía la "inescapable e inexcusable" responsabilidad por las políticas que condujeron a la pobreza y a una tragedia social en América Latina. Específicamente citó el consenso de Washington y las políticas de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional. Pese a que éste es el lenguaje tradicional de la izquierda en América Latina, es probablemente la primera vez que el anfitrión de una reunión internacional dice esto en público con el presidente estadounidense enfrente. ¿Se retiró Bush? No, refrenó la lengua y se concretó a alabar a Kirchner por las mejoras que ha logrado en la economía argentina.
Entretanto, Hugo Chávez, el presidente de Venezuela que se ha tornado la gran némesis de Estados Unidos, habló frente a un público vasto, y denunció las perfidias de Washington. Se le unió, entre otros, el gran héroe del fútbol argentino (y de América Latina) Diego Armando Maradona, quien aprovechó la ocasión para decir que "Fidel (Castro) es Dios, y Bush es un asesino". Puede que las estrellas del soccer no califiquen como analistas políticos, pero tienen mucha influencia en la opinión pública.
La reacción estadounidense a Kirchner e incluso a Chávez fue suave porque Estados Unidos se concentraba en que saliera algo de la cumbre -un compromiso, la confirmación de un compromiso-: lograr el Área de Libre Comercio de Las Américas (ALCA). Aquí Estados Unidos se topó con un bloque de granito: los cuatro estados que conforman el Mercosur -Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay-, más Venezuela, dijeron que no. El presidente de México, Fox, intentó reclutar a los otros, pero sin Brasil, Argentina y Venezuela el ALCA está, como proclamó Chávez, "muerto y lo estamos enterrando aquí". Y mientras, esos mismos países fortalecen sus lazos económicos con Europa y China en detrimento de Estados Unidos.
Bush ha impulsado dos cosas en América Latina: el ALCA, ahora muerto, y aislar a Cuba. Aunque Cuba no fue invitada a la cumbre (Bush no habría venido en ese caso), justo pocos días después la Asamblea General de Naciones Unidas votó una vez más -y con la más alta votación hasta el momento (182 a 4, con una abstención y cuatro países que no votaron)- en favor de poner fin al bloqueo a Cuba. Lo más que pudo lograr Estados Unidos de América Latina fueron dos "no votos", de Honduras y Nicaragua.

Finalmente, aunque en Mar del Plata México fue uno de los pocos defensores públicos de Estados Unidos respecto del ALCA, poco días antes México había ratificado el tratado de la Corte Internacional de Justicia, y específicamente rehusó firmar el llamado acuerdo bilateral de no rendición que Estados Unidos insiste en obtener en todas partes para sus propios soldados.
La doctrina Monroe está muerta. Y pocos lo lamentan.
© Immanuel Wallerstein

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...