jueves, septiembre 20, 2007

Poema desde Grecia

Y mi amiga me escribe desde el Olimpo donde los dioses reposan de su última fiesta:

Ayer, la luna, rodaja de mango
fue engullida por el Mar Egeo.


Gracias, Pili, por hacerme partícipe de la magia...

miércoles, septiembre 12, 2007

Miércoles de Tango


Nostalgias de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca como un fuego su respiración
angustia de sentirme abandonado y pensar que otro a su lado
pronto, pronto le hablará de amor.
Hermano yo no quiero rebajarme, ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir
desde mi triste soledad veré caer las rosas muertas de mi juventud...
(Fragmento de Nostalgias, interpretada por Carlos Gardel)


Mientras escribo una ponencia para presentar en unas jornadas de antropología que se llevarán a cabo en Bilbao, las notas de ese hermoso tango se cuelan en las palabras y no puedo continuar. ¿Cómo hacerlo con la voz de Gardel penetrando el alma sin más? ¿Cómo obviar la nostalgia que a veces embarga de manera tan rotunda que casi no deja respirar?

El tango me recuerda a mi padre y su radio rojo las madrugadas de los domingos. Entonces era una niña que corría por el campo y subía a los árboles. Y la casa se llenaba con las notas que hablaban del arrabal, del mundo "fue y será una porquería", de las madreselvas en flor, de volver con la frente marchita.

En mi primera juventud me molestaba esa música mañanera después de una noche de rumba y discoteca. Entonces pensaba que Padre siempre ponía tangos para fastidiar (ya me gustaban algunos pero me apasioné por el bolero).

Ahora, después de partidas y encuentros, el tango ha vuelto con toda su fuerza y se constituye en parte fundamental de mi vida. Es un espacio más allá del recuerdo, el olvido, la distancia, el desamor: es el espacio del ser. Y ahora entiendo a Padre y coincido con él en la distancia y lo siento cerca cuando escucho algo como esto:

Yo adivino el parpadeo de las luces
que a lo lejos van marcando mi retorno
son las mismas que alumbraron con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor
y aunque no quise el regreso siempre se vuelve al primer amor...

Volver con la frente marchita
las nieves del tiempo platearon mi sien
sentir que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada errante en la sombra
te busca y te nombra...
(Fragmento de Volver interpretado por Carlos Gardel)

El tiempo que pasa con crueldad, la partida que nos aleja pero que siempre promete el regreso, los amores difíciles que como una espina sangrante se quedan en el corazón, la nostalgia profunda que embarga el alma y que parece aprisionarnos sin remedio, la vida palpitando en cada gesto, cada palabra, cada acción; y la pasión nítida, plena, lascerante que nos lleva por senderos dísimiles a veces dando tumbos con heridas hasta el fin, y a veces ebrios de momentos brillantes en los cuales la armonía es posible... Eso es el tango y mucho más, como un vino rojo este miércoles de septiembre. ¡Va por tí, Padre!
Foto: Alirio, mi viejo.

martes, agosto 28, 2007

Sobre una etnografía urbana

Barcelona desde el Parc Güell (foto Juan Carlos Ruiz)


Hace algunos años comencé a indagar acerca de los usos y prácticas sociales que se pueden apreciar en un parque público urbano de la zona metropolitana de Barcelona, concretamente en el Parc de Les Planes, uno de los más grandes de la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat(1). Al principio tenía varios temores con respecto al objeto que había elegido para realizar mi investigación y por supuesto con la metodología que debería emplear. Me preguntaba si ese tema era lo suficientemente “importante” para estudiarlo desde la antropología y en caso de que lo fuese, qué métodos debería utilizar para ello. Así que me hice algunas preguntas: ¿Cómo acercarme al funcionamiento del parque? ¿Cómo estudiar la vida que allí surge y se visibiliza unas veces de manera lenta y otras, fugaz? ¿De qué forma aproximarme a esos movimientos urbanos sin parecer fuera de lugar sino como una usuaria/ocupante más del parque?

Esas dudas fueron muy importantes porque me dieron las pistas necesarias para comprobar, efectivamente, que la temática que había elegido era fundamental para entender cómo usan y se relacionan los individuos en los espacios públicos abiertos y, además, que dicha temática hace parte de los intereses de las ciencias sociales preocupadas por descubrir las características de la vida que surge y se desarrolla en las ciudades. Al tiempo se tuvo claro también que el método a emplear era la etnografía. ¿Por qué la etnografía? Porque permite examinar directamente el mundo empírico –la realidad- a través de uno de sus instrumentos fundamentales: la observación. Lo anterior implica que el etnógrafo o la etnógrafa participan de manera abierta o sutil en la vida cotidiana de las personas durante cierto tiempo, observando lo que pasa, escuchando lo que se dice, preguntando cosas, usando los mismos espacios; esto es, recogiendo gran variedad de datos accesibles para poder arrojar luz sobre los temas que a él o ella interesan. Datos que va anotando en un diario de campo que se convierte en un material básico para la tarea de análisis e interpretación de esa realidad que se estudia.

Pero esa observación a veces no es tan fácil, sobre todo cuando se hace en un espacio público. ¿Por qué motivo? Porque el investigador o investigadora debe cumplir un doble papel. Por un lado es un ocupante/usuario de un lugar (un parque, una plaza, una calle) y por la otra, es alguien que está estudiando una realidad y por lo tanto cumple una función distinta a la de las otras personas con las cuales comparte ese espacio momentáneamente. Eso hace necesario que se recurra a estrategias prácticas que permitan hacer las dos cosas sin parecer fuera de lugar o generar malos entendidos. Aunque a veces no es suficiente. Como observadora del parque viví algunas situaciones incómodas sobre todo cuando realizaba mi trabajo de campo por las mañanas: miradas indiscretas, abordajes indeseados por parte de algunos ocupantes del lugar, etc. Es decir, no lograba pasar completamente desapercibida para realizar mi labor de una manera natural. El hecho de estar mucho tiempo sentada en un banco tomando apuntes y mirando para todos lados despertaba sospechas en los visitantes frecuentes del parque. No ocurría lo mismo cuando me dedicaba a actividades como caminar, correr o pasear con la familia o amigas. Lo anterior implica, entre otras cosas, que una de las características que debe tener un etnógrafo o etnógrafa urbana es la movilidad y la capacidad de poder combinar otras técnicas de observación que le permita estudiar la realidad en el mismo lugar de los acontecimientos.

En la investigación que llevé a cabo en el parque de Les Planes además de descubrir sus múltiples funciones, reflejadas en la variedad de usos y prácticas que allí tienen lugar, también se pudo apreciar esas formas sociales propias de la vida urbana. Un conjunto diverso de actores (ocupantes, usuarios y usuarias) comparte los mismos espacios de manera simultánea y sin contratiempos mayores pues existen unas pautas de comportamiento y uso normalizadas que permite la convivencia cotidiana. En ese lugar personas de distinta procedencia y condición pueden realizar múltiples actividades al tiempo que se relacionan entre sí mediante la gestión no sólo del espacio que comparten sino también del cuerpo y la mirada.

Todo ello confirma una vez más que la etnografía constituye una forma viable de acercamiento a la realidad social teniendo en cuenta que ésta no es un objeto estático, inamovible y por ello sujeto a regularidades fijas que pueden ser visualizadas únicamente a través de datos cuantitativos, sino que, al contrario, permite aprehender los vaivenes de esa realidad, siempre en constante cambio y transformación, con el ánimo de perfilar, más que sus hechos causales, las características, los rasgos más significativos constitutivos de su naturaleza.


(1) Los resultados de ese trabajo se hallan en la tesis doctoral “Relaciones sociales y prácticas de apropiación espacial en los parques públicos. El caso del Parc de Les planes”, Universitat de Barcelona, 2006.

lunes, agosto 20, 2007

Primer Mundo

Las calles relucían después del fuerte aguacero que, de forma precipitada, cayó sobre la ciudad. Las aceras limpias de cacas de perro y de escupitajos estaban casi desiertas; sólo un hombre se desplazaba con paso ligero entre los coches aparcados. El sol todavía no se había ocultado del todo así que era posible percibir la transparencia del aire y de los árboles, livianos de polvo y smoke. ¡Es una tarde estupenda! Pensó la mujer que minutos antes había salido corriendo del call center donde laboraba como recepcionista telefónica, y que ahora caminaba solitaria y feliz esquivando los charcos de agua. Avanzaba con rapidez mientras cruzaba la avenida y tomaba la recta que la llevaría hasta su casa. El puente del ferrocarril, el parque, la estación de metro, otra avenida y un requiebro de calles. El mismo recorrido que había hecho durante el último año con sus pensamientos, sus frustraciones y la certeza de estar trasegando un camino infinitamente repetido. Cavilaciones que se detuvieron de repente: ante ella, justo antes de llegar a la esquina de su casa, al pie de los contenedores, había una pareja que parecía estar poniendo allí la basura. Eran jóvenes y vestían de manera modesta pero no parecían gente de afuera. A medida que se acercaba a se dio cuenta de que estaban hurgando entre los desperdicios. La chica mantenía el contenedor abierto mientras el hombre iba sacando cosas: pack de yogures, bolsas de ensaladas, trozos de pan... que introducía rápidamente dentro de una bolsa colgada de su hombro. Cuando la mujer pasó junto a ellos bajó la mirada y alargó el paso, no quería que la lluvia la pillara en plena calle y sin paraguas...

Foto: pintura "Paisaje Urbano" de Lina María Cedeño Pérez

viernes, agosto 10, 2007

Regreso


Vuelvo, por fin, a revisar mi blog y descubro que han pasado ya casi tres meses desde la última entrada. ¡Tres meses! Es mucho tiempo o poco, según la experiencia personal de quien los vive. Lapso para des-ilusionarse, para re-contruir, para armarse de valor o de miedo, para cegarse o dejarse llevar por la razón. Franja para partir o llegar, para des-conocer, para trabajar, para cavilar, para descubrir el cuerpo y el alma y volver a soñar con las posibilidades. Días minúsculos dentro del contexto del mundo pero tan importantes - o no- para quien los vive. Días y días que pasan como agujas.
(Por fortuna, siempre nos quedará Lisboa y sus calles y su fado)

Foto: Juan Carlos Ruiz, vistas desde el Castillo - en Lisboa-, al fondo el rio Tejo.

domingo, mayo 27, 2007

Una jornada de esperanza y alegría

Con un rotundo éxito se cerró en la noche de ayer la Maratón “Por Colombia un Canto a la Vida”. La intensa y variada programación desde las 10 de la mañana comenzó a calentar motores y poco a poco fue cogiendo forma en medio de los presagios de lluvia que sólo se asomó con dos gotas, pero que nunca apareció.

Vale destacar que el programa cumplido en su totalidad, contó con un fluir permanente de público, especialmente en las horas de la tarde. Mientras en la parte exterior la gente disfrutaba de los conciertos, el espacio de proyección de videos tenía cupo completo de espectadores, al igual que los talleres de cómic y collage par los niños. Igualmente, la sala de exposiciones con el Laberinto de la verdad, no dejaba de recibir visitantes, mientras que en el teatro auditorio la gente gozaba con Chucho Díaz con su vital derroche de fuerza y expresión, y luego daría paso a Bauma, el grupo Folk europeo que puso literalmente a bailar al público, tal como ya lo habíamos anunciado. Mientras tanto, en la parte exterior olía a lechona, corría la cerveza y el mojito acompañados por empanadas, buñuelos, perro caliente, o arepas de choclo; y para los que querían refrescarse no faltó el helado de frutas tropicales.
Enmarcando el espacio se encontraban los chiringuitos de Paraguay, de México, de Ecuador, el de Maloka, IPO Catalunya, de la Asociación catalana per la Pau, y un puesto de maquillaje artístico. Igualmente unos minutos antes de cada concierto se leían textos a favor de los derechos humanos, la libertad y la justicia social.
Afuera, luego del ritual de inicio en el que todos hicimos Tai-Chi, apareció “La Chiqui” rompiendo el hielo con su tanda de cuentos sobre derechos humanos, hasta “desaparecer”; le Siguió Sergio Danti con su letra “I-Lusa” entre otras; y terminó la sesión de cuentos Bonifacio Ofogo que con su inmensa presencia y frescura afrolatina logró interactuar de manera muy cálida con el público
Cayendo la tarde el ambiente estaba más caliente y Sakapatú le puso el ritmo afroperuano, dando paso posteriormente a Palo Que Sea que irrumpió de manera espectacular desde la Gran Vía con su bullicioso y mágico pasacalles, poniendo a gozar a todo el mundo con la sabrosura de sus tambores y títeres gigantes que fueron recorriendo el espacio exterior de La Farinera. Le siguió Lekue Yukulele y su funky fusion, para continuar Daniel higiénico que con sus canciones llenas de cotidianidad, desparpajo e ironía nos puso a pensar y a reir, al punto de que la gente le pidió otra canción más, que por supuesto Daniel, muy higienico, concedió.
Ya más entrada la noche Pasajeros comenzó con una linda canción hablándonos de la utopía, hasta tocar nuestras fibras sensibles con sus temas reivindicativos y con mucho sentimiento; le seguiría Buritaca 200 que se comió el escenario con una espectacular puesta en escena que incluía imágenes, bailarines, un rico vestuario, y con un sabor donde ya era imposible quedarse quieto. Y para cerrar con broche de oro, cuando en la Farinera el ambiente estaba en plena ebullición y los espacios se hacían cada vez mas pequeños porque llegaba y llegaba mucha gente, apareció Ché Sudaka con toda su potencia para poner al borde del delirio a todos los asistentes y donde muchos se resistían a creer que tenía que terminar.
Fue una linda jornada, donde la organización dio todo de sí para que las cosas resultaran tan bien como al final salieron.
El evento desde ya se constituye como el más importante acto multitudinario realizado en Barcelona, reivindicando el derecho a la libertad de expresión y a la justicia social en Colombia.
Gracias a todos los artístas que participaron desinteresadamente; a todas las personas y entidades que hicieron posible el evento y al público que durante todo el día estuvo haciendo presencia por Colombia en este Canto a la Vida.

Tomado de la página oficial de la jornada por Colombia, un canto a la vida http://cantoalavida.wordpress.com/
Fotos: Lina María Cedeño Pérez

jueves, mayo 24, 2007

Un canto a la vida por Colombia

Veo la última fecha de actualización de este blog y me doy cuenta de que casi ha pasado un mes; un mes de silencio, de percibir cómo pasan los días entre el trabajo cotidiano y algunos proyectos que devuelven la esperanza. Uno de ellos es la actividad que se llevará a cabo este sábado 26 en el Centro Cultural La Farinera del Clot de Barcelona. Una jornada que se convierte en canto a la vida por Colombia, en un día en que el arte, la música, la palabra vuelve a sus orígenes para mostrar que no todo está perdido, que siempre habrá un horizonte mejor que aquel que dibujan los irracionales, los perversos que tienen al país en la ignominia. Aquí va la programación general:
« Por Colombia, Un canto a la vida »
Farinera del Clot
26 de mayo 2007

10:00 Ritual de Apertura

12:00 (concierto o música a determinar)

13:00 Cuenta Cuentos. (escenario exterior)
- Gladys Corredor. Cuentos sobre Derechos Humanos
- Sergio Danti
- Boniface Ofago. Cuentos Africanos

14:30 (concierto o musica a determinar)
Taller Colage para niños –Lina Cedeño (taller)

16:30 Cantautor – Chucho Díaz (teatro)

17:30 Bauma – Música Folk (teatro)
Taller Comic –Chiara Verdesca (taller)

18:30 Sakapatú- Música Afroperuana (exterior)

19:30 Colectivo x-y mutación- Performance sobre libertad identitaria (teatro) no apto para menores

19:30 Pasacalles- Pa lo Que Sea (exterior)

20:00 Conciertos. (exterior)
Lekue Yukelele –fusión

21:00 Daniel Higiénico- Cantautor , poeta (exterior)

22:00 Pasajeros –canción propuesta

23:0 Buritaca 200 - Música Afrocolombiana

00:00 Ché Sudaka
Permanentes: Exposición gráfica sobre Derechos Humanos en Colombia y muestra de cine-documental. (sala de expociciones)
Así que todos el sábado 26 en la Farinera. ¡Por Colombia, un canto a la vida!

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...