domingo, diciembre 19, 2010

Europa, la gran devoradora*

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Antropóloga

En la mitología griega Europa era una fémina seducida y violada por Zeus quien, valiéndose de su poder para transformarse, se convirtió en un manso toro para lograr sus nefastos objetivos; sólo así pudo llevarla hasta la isla de Creta y engendrar con ella tres hijos. En la actualidad este nombre remite a un continente añejo y contradictorio que durante los últimos años se ha convertido en un gran devorador de recursos propios y ajenos. Pues no sólo está consumiendo el doble de lo que producen sus tierras y sus mares sino que con ello está haciendo que se pierda la biodiversidad con la consecuente degradación del suelo, el agua, los hábitats y el bienestar humano en general.  Así lo demuestra la Agencia Europea del Medioambiente (Aema) en su cuarto informe global sobre la salud ecológica de este continente.
Dicho documento menciona, entre otras cosas, que hay un incremento en la demanda de recursos naturales para alimentar, vestir, alojar y transportar a la población y cómo ello produce una presión descomunal sobre los ecosistemas. Lo anterior se traduce  también en un hecho bárbaro: cada europeo consume un promedio 16 toneladas de materiales y genera 6.000 kilos de basura al año.  Y como para suplir esta voracidad ya no cuenta con recursos propios mira, sin vergüenza,  hacia los ajenos.  Así Europa se ha convertido en un gran importador de productos como cereales, forraje,  maderas, etc., contribuyendo con ello a los graves procesos de desforestación y empobrecimiento de países tropicales como el nuestro. Asimismo importa más de la mitad del pescado que consume, ejerciendo una presión enorme sobre este recurso allende sus fronteras.
Esta voracidad consumista se agrava con el uso de plaguicidas y sustancias químicas que alteran la función endocrina de las personas y de materiales pesados utilizados en plásticos, tejidos, cosméticos, colorantes, envases de alimentos, aparatos electrónicas, etc. que se asocian a malformaciones, problemas de desarrollo neuronal, obesidad, cáncer, entre otras patologías.
La lectura del informe de Aema produce escalofríos pues demuestra la insostenibilidad de un modelo de desarrollo basado en la sobrexplotación de los recursos naturales para dar abasto a un consumo desaforado.  Y a la par con ello, muestra también la falta de de compromiso de quienes gestionan los estados europeos para incrementar políticas serias que promuevan formas de desarrollo más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. En últimas se trata  de acabar con ese Estado de Bienestar perverso y devorador y  crear una nueva conciencia en donde se retome aquella máxima de “menos es más”, en el que todas las personas puedan disfrutar de una calidad de vida en armonía con las posibilidades del entorno.
Por ahora esta Europa es  seducida sin miramientos por el dios del Consumo. ¡Jamás será reina de Creta!
*Columna publicada el domingo 12 de diciembre en el periódico El Líder (su página Web aún sigue en mantenimiento...)
Imagen tomada del blog Encuentos 

viernes, diciembre 17, 2010

Comentario de Efi Cubero

Hoy, al abrir mi correo, encuentro un precioso mensaje de la gran poeta  Efi Cubero. Debo decir que me emocionó muchísimo su magnífica aproximación  a mi poemario Amores urbanos y de inmediato pedí su consentimiento para publicarlo en esta bitácora.  Impresiones como las suyas alientan y animan a seguir por la senda de la poesía casi siempre enmarañada de fracasos, de intentos vanos, de insomnios al filo de la madrugada, de angustias, de esfuerzos solitarios por labrar la palabra y alejarla de los vulgares vericuetos de la cotidianidad.
¡Gracias, Señora Poeta!

"Querida Martha, 
he leído tu libro como corresponde, despacio y atentamente. Es un libro contemporáneamente bello que conjuga fondo y epidermis, corpus literario y urbanita y cuerpo en el sentido físico con un delicado erotismo adherido a la piel  y a la propia ciudad que se impregna de una muy personal atmósfera que tú sabes aportarle sabiamente. 
Coexisten aquí correlaciones y correspondencias entre la carnalidad y el fondo que guarda un poso de íntima melancolía. Como también se alza la ciudad paralela que une dos vertientes, la actual y vivida, la soñada y recreada protagonista de infantiles juegos, la ciudad, cercana en la memoria y cercada por la ausencia. Muy grata la lectura de esos sustantivos  'Amores urbanos' que aluden y que a la vez son elusivos...Un abrazo"

miércoles, diciembre 15, 2010

Agradecimiento con imágenes

Gracias a todas las personas que me acompañaron en la presentación de Amores urbanos. A mi bella familia presente y ausente que siempre está ahí, en el momento justo, apoyándome con su voz, su sonrisa y su amor.  A esa magnífica pléyade de amigas y amigos sin cuyo afecto y solidaridad no sería más que una palabra ajada por el viento. A mi extraordinaria editora Amàlia Sanchís cuya calidez superior anima y fortalece. Al estupendo prologuista del libro, Josep Anton Soldevila, cuyas palabras profundas y lúcidas reivindican el ejercicio de escribir sin imposturas y desde el compromiso con el verso.  A Jordi Canal por considerarme de la casa y abrirme las puertas de la bibioteca La Bòbila sin condiciones.  Y a toda la gente linda que se acercó para escuchar con atención la voz de esta poeta, hoy reconfortada.
Aquí van algunas imágenes:

 Con Josep Anton Soldevila, Amàlia Sanchís y Jordi Canal 
 Con mi familia: Luna del Mar y Juan Carlos
 En plena lectura 
Con Josep Anton Soldevila 

lunes, diciembre 13, 2010

Amores urbanos en La Vanguardia

Os dejo con la noticia de la presentación de Amores urbanos publicada en las secciones de "Cultura" y "Libros"  del diario La Vanguardia.

Presentación del poemario Amores urbanos en la Bòbila

Hoy martes 14 de diciembre se presenta en la Biblioteca La Bòbila de L'Hospitalet de Llobregat, mi segundo libro de poesía Amores urbanos (Parnass Ediciones). Me acompañarán en la mesa principal Jordi Canal, director de la biblioteca; Amàlia Sanchíz, la editora y el poeta Josep Anton Soldevila, autor del prólogo.  
También estarán allí aquellas personas queridas que se encuentran allende los mares. Me acompañarán de corazón, seguro. Aunque hubiese sido genial tenerlas a mi lado. Sé que estará mi familia al completo y mi hermana Lina María, la estupenda pintora que ilustra el libro con arte y sentimiento.
Espero contar con la gente linda que siempre me apoya y con aquella que sabe de mis versos y mis palabras o que quisiera saber de ellas. 
Dejo abierta la invitación para todas las personas que quieran acercarse hasta La Bòbila, hoy, a partir de las 19:00 horas.
¡Os espero!

Biblioteca La Bòbila, Plaza de la Bòbila, 1 
(cerca del Metro L5 Estación Can Vidalet - Trambaix T1, T2, T3 Estación Ca n'Oliveres)
L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona




jueves, diciembre 09, 2010

Las políticas del cuerpo

A partir de la segunda mitad del siglo XX se acelera la cultura del consumo en las sociedades industrializadas. Desde entonces aparecen tendencias que contribuyen al aumento de la percepción del cuerpo como un eje central de desarrollo personal; dentro de éstas se pueden nombrar, por ejemplo, el incremento de la valoración del deporte y el ocio en detrimento de la valoración de la ética del trabajo, la integración de las culturas transgresoras en el consumo de masas con la consecuente comercialización de la rebelión y el erotismo y la reciente sexualización de la cultura.  Cabe mencionar también la aparición de las nuevas tecnologías que hacen posible la difusión masiva de imágenes,  el desarrollo de la cultura visual contemporánea y la consecuente creación de un mundo de ensueño en el que se vende la idea de que a través del consumo se puede alcanzar la satisfacción personal en todos los niveles.

Por todo ello, en la actualidad la identidad personal ya no es heredada o estática sino que se ha convertido en un problema reflexivo (Giddens, 1995); es decir, la identidad se ha transformado en una actividad que exige un esfuerzo y una reflexión constantes, ya que se basa en una narrativa sobre la propia existencia, el rol social y nuestro estilo de vida.  Así que la importancia del cuerpo para señalar la pertenencia social comporta también un interés por las elecciones de consumo como una forma de identificación personal.

Todo ello nos hace pensar que las personas somos trabajadoras corporales e invertimos una cantidad considerable de dinero y tiempo para convertir nuestro cuerpo en un producto social aceptable, siguiendo las directrices que definen el cuerpo “normal” dentro de una sociedad.  Por tanto, una dimensión de la existencia corporal humana es política puesto que se convierte al cuerpo en un espacio para el sometimiento y la disciplina, pero también para la resistencia. Es decir, en el área del cuerpo se regula la identidad pero en éste también se problematizan y se expresan cuestiones conflictivas de matices políticos y personales.

La antropología nos muestra que todas las sociedades humanas buscan una respuesta al desorden mediante la clasificación sistemática de la realidad. Frente al riesgo, la incertidumbre y la contradicción, los seres humanos intentamos comprender un orden que nos oriente y nos regule.  En esta búsqueda el cuerpo se convierte en un  “símbolo natural” (Douglas, 1975), es decir, deviene en metáfora de un orden social y político a través del cual se representan y comunican reglas y límites.
Imagen: "Otras rutas", obra pictórica de Lina María Cedeño Pérez

martes, diciembre 07, 2010

¿Dejaremos que acaben con Wikileaks, es decir con la libertad de información y de opinión?

Por Melquisedec Torres
Periodista

Nunca nadie en la historia universal había logrado, sin armas ni dinero ni revoluciones gritadas o silenciosas ni asesinando a alguien, poner a temblar a los estados y, sobre todo, al estado más poderoso del mundo y, de paso, al más poderoso de la historia. 

Un sujeto casi anónimo para el mundo en general, Julian Assange, simplemente movió un teclado, hizo algunos clics, otras tantas llamadas, ordenó ciertos documentos y, ¡cataplum!, el mundo diplomático, el de las fachadas, el de las sonrisas hipócritas, el del espionaje, el de las filtraciones, chuzadas, sobornos, sapos, informantes, documentos confidenciales y secretos y ultra secretos… todo eso empezó a temblar al unísono. Y lo peor, tiembla frente a todo el mundo, frente a los simples ciudadanos.

Y nunca en la historia tantos estados se habían puesto de acuerdo, o por lo menos actuado simultáneamente, para intentar detener a ese sujeto desarmado, no desalmado. La poderosa tienda virtual Amazon, que ¡ah paradoja! se ha lucrado al límite con Internet,  expulsó el sitio Wikileaks por presión de un senador republicano; el proveedor de dominios de internet EveryDNS.net eliminó la conexión entre el nombre WikiLeaks.org y los servidores de la página; en Francia, el Gobierno inició acciones para expulsar WikiLeaks de los servidores en los que se refugió tras la expulsión de AWS; PayPal también canceló la cuenta de WikiLeaks dificultando la donación de dinero al sitio de Assange. Y el propio Assange enfrenta acusaciones de abusos sexuales en Suecia. No sé si el señor Assange haya abusado sexualmente de alguien, pero eso nada tiene que ver con los documentos secretos. Y hasta la Biblioteca del Congreso de EE.UU., la más grande del mundo, prohibió ver los documentos.

Nada hay tan peligroso, y tan atractivo, que lo que se prohíbe. No tengo duda alguna de que el mundo será uno antes de Wikileaks y otro después.

Si lo que Assange y su gente han recopilado para ofrecerlo, gratis, al mundo, tiene tanta gravedad para los estados, debe ser que los estados se sienten amenazados o, peor, desnudos sus gobiernos con todas sus inmundicias colgando ante sus gobernados. Es clarísimo: los amenazados son los gobiernos, no los ciudadanos. Si algo caracteriza a los “servicios de inteligencia” estatales es su proclividad al delito, el actuar bajo cubierta, violar los derechos de los ciudadanos, arrastrarse donde nadie les vea y asestar puñaladas a mansalva. Así han actuado Carlomagno y Napoleón, y Hitler y Stalin y Roossevelt, y Chávez y Castro y Pinochet, y Clinton y Bush y Obama, y Castro y Uribe.

Y eso es lo que nos están revelando algunos de los 250.000 documentos obtenidos por Wikileaks.

Y lo que está en juego es el derecho, elemental y esencial, de los ciudadanos a saber lo que hacen los gobiernos de sus estados con su plata, la de los ciudadanos. Toda esa parafernalia diplomática, la de los “servicios de inteligencia”, de las infiltraciones, de los documentos, de los pagos a informantes y sapos, de viajes y de intrigas, todo eso se paga con plata de los ciudadanos. Ningún gobernante saca de su bolsillo para eso, ni para otras tantas cosas. Y buena parte, si no toda, de esa parafernalia, sólo sirve a los intereses de los gobiernos y los gobernantes, muy pocas veces al interés de los ciudadanos. Si ello sirviese a los ciudadanos no sería secreto.

Así que todos los ataques contra Assange y su gente y Wikileaks son ataques contra el derecho de los ciudadanos a saber, a informarse, a conocer qué carajos es lo que hacen sus “mandatarios” con el dinero de esos ciudadanos, especialmente a través de los llamados “gastos reservados”. Pero lo que olvidan los gobernantes es que internet es imparable y sinfín, que puede dar tantas vueltas quiera incluso alrededor de sí misma, que si cierras aquí allá puede abrirse ene mil veces, que el mundo está lleno de computadores dónde alojar cualquier información. Con Wikileaks se está viviendo una verdadera cadena mundial: los 250.000 y más documentos se han distribuido, y se distribuirán, tantas veces sea necesario. Y nada podrán hacer los asustados mandatarios. El mundo es otro, ahora sí realmente global.

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...