viernes, septiembre 23, 2011

OTOÑO


Murmullo de hojas
secas
y pájaros enlutados
en un fondo siempre azul.
Luz blanca  y negra
en su concha de plata,
leve presagio de la muerte
callada.
(Versos en claroscuro, inédito)

viernes, septiembre 16, 2011

Volver

Hoy, como hace tanto tiempo, volver se convierte  en un fin. En todo aquello que conmueve y  obliga a mirar más allá de la esquina del tiempo para reencontrar ese espacio primero del que, por uno y otro motivo, hemos sido expulsados por voluntad propia o ajena. 
Volver, partir, volver.
Todo junto en la espesura del pensamiento y la razón. 
Todo junto en las comisuras de la memoria y la experiencia.
Todo junto en una canción muchas veces escuchada por mi padre en su radio rojo y que a mi, entonces, me parecía horrenda.
Todo junto en los confines de la vida cotidiana tantas veces repetida.
Volver.  Partir. Volver
Siempre se vuelve a la patria sensible donde se amó la vida...



jueves, septiembre 15, 2011

Nariz blanca

"Déjame decirte que para ser tan joven tienes mucho morro".  Sentencia el viejo con sorna y rabia  mientras me mira fijamente tras el cristal doble de sus gafas.   Tiene el rostro colorado pero su nariz es grande y blanca. Muy blanca. Me fijo en ella para ver sus relieves, sus texturas, sus caminos. Me gustaría saber por qué la lleva de ese color.  Sus ojos continúan puestos en los míos. 
No entiendo lo que ocurre.  Acabo de levantar los ojos del libro que leo desde ayer  y me he topado con su expresión y sus palabras.  Con su nariz grandilocuente.  Intento en una milésima de segundo retroceder los últimos minutos de mi existencia y me veo andando de prisa hasta una asiento vacío. El único. Luego abro Seda el libro que leo desde ayer en los trayectos del metro. Capítulo 48... Herve Joncour no apartó los ojos del chico asesinado.
-No llevaba mensajes consigo
-Él era un mensaje de amor...
 Mi visión periférica me advierte que una persona me quiere decir algo, el chico que va sentado a mi lado se levanta. Alguien ocupa su lugar. Prosigo mi lectura Telas maravillosa, seda, todas alrededor del palanquin, miles de colores, naranja, blanco, ocre, plateado ni una ranura de aquel nido maravilloso, solo el susurro de aquellos colores ondeando en el aire, impenetrables, más ligeros que la nada...
¡Viva España! Ahora la juventud está cansada, nace cansada. ¡Esto es España!  percibo en mi escucha periférica.  Sigo concentrada en mi lectura pero no se porqué razón tengo la impresión de que el viejo habla de mí
"Déjame decirte que para ser tan joven tienes mucho morro"  Levanto la mirada. Me topo con su nariz grandilocuente. La gente me mira. ¡Tienes mucho morro! grita de nuevo. Y luego dice algo que no alcanzo a descifrar.  
¡Que le vaya bien! digo yo con ironía. El viejo antes de bajar del metro en la estación de Collblanc me regala su última mirada de odio. Nariz blanca se aleja con su rabia. 
Prosigo en mi lectura, se que la gente me mira.
¡Buena manera de comenzar la tarde!


domingo, septiembre 11, 2011

¡Por fin!

Después de muchas horas de intentos fallidos, por fin he logrado "normalizar" la página principal  de esta bitácora . Al menos ahora abre donde tiene que ser.  ¡Y todo era tan sencillo!

sábado, septiembre 10, 2011

Escena de metro - Línea azul

23:15
9 de septiembre
Barcelona

Cuando se abren las puertas del metro, una niña de unos ocho años corre veloz hacia un asiento desocupado pero no logra alcanzarlo porque una mujer treintañera ya se ha apropiado de él.  La chica le pregunta con una sonrisa si quiere sentarse. La chiquilla responde que sí. El  hombre que la acompaña y que va sentado a su lado, la mira con rabia y luego le  dice: Per què has de deixar-li el seient a la nena? si fos una persona major, una dona embarassada, però és una nena. No t'aixequis. No t'aixequis”, le ordena,  mientras la coge del brazo para que no se levante del asiento. Su tono de voz sube. Las personas que van en los asientos frontales lo miran con reprobación.
La madre de la nena le dice a la mujer que su hija no se quiere sentar, que muchas gracias por su gesto pero que ella seguirá de pie. El hombre, sin bajar el tono de la voz, continúa diciendo, en catalán, que no tiene por qué ceder su asiento, que ¡joder!  no entiende por qué diablos tiene que levantarse, que es una tonta, que… No habla, impone. La chica lo mira con rabia y haciendo caso omiso se levanta con rapidez. La madre de la nena, advierte la reacción del hombre y  mirándolo a los ojos le dice “señor, no se enfade que la niña no se quiere sentar”.  
Los tres hombres y la mujer que van en el asiento de enfrente miran la escena. Y yo también.
  Pero ya es demasiado tarde.  La chica está de pie y la nena sentada.  ¿Cómo te llamas? La niña dice un nombre que no alcanzo a escuchar.  “Bonito nombre”. El hombre mira a la mujer y luego a la nena, con rabia.  Y yo me pregunto si la mira de esa forma porque su tez es morena y tiene rasgos  de chola o porque no merece ir sentada por ser una cría, o porque lo ha separado de su “amada” o simplemente porque es un fill de puta.  Y me fijo en él. Debe estar llegando a los 40. Y tiene cara de cerdo. Es un cerdo.
Tres estaciones más tarde, cuando parece que todo se ha calmado, el hombre vuelve a subir el tono de la voz. La chica le dije algo que no alcanzo a percibir. Está muy enfadada.  Yo también.  Miro con asco al hombre. El no se entera. Busco los ojos de la chica (unos ojos grandes de unas pestañas largas y rizadas) para sonreírle y demostrarle mi solidaridad,  pero ella rehúye la mirada.  Se desplaza hacia la puerta del vagón. En la estación Diagonal, baja. Él la sigue.
Madre e hija van juntas en el mismo asiento. Juegan con las manos. El cretino va por el pasillo…
  

domingo, septiembre 04, 2011


A veces me quedo sin palabras
como una pared prístina
intocada por los azares de un tiempo
sin ánima
en que  el orden ríe con su boca
de cretino
¿Hay, acaso, mayor homenaje al vacío?

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...