Mi columna de esta semana en La Nación se puede leer aquí.
Divagaciones sobre la ciudad, sus calles, sus multitudes en perpetuo trance y sus individuos sonámbulos. Relatos sobre cuerpos en movimiento y paisajes efímeros; elogio a la mirada, a la poesía de lo cotidiano, a la vitalidad de los bordes y otros asuntos...
sábado, marzo 16, 2013
viernes, marzo 08, 2013
Mi artículo de esta semana en La Nación :
Es esa cultura androcéntrica la que se encarga de promover unos valores, un deber ser en el cual las féminas se convierten en seres pasivos, en meros objetos de contemplación, en adornos que alcanzan su apogeo en reinados y adefesios similares. La mujer objeto ha trascendido hasta nuestros días para alimentar la industria de la moda, las cirugías plásticas y la cosmética con su promesa de belleza y juventud eternas.
Así pues, se olvida flagrantemente que nosotras hemos forjado la historia de la región y del país, que hemos trabajado dentro y fuera de casa para construir progreso y que hemos resistido violencias, oscurantismos, subordinaciones, enfermedades y exclusiones de toda laya.
Voz de mujer. Por Martha Cecilia Cedeño Pérez
Marzo 8, 2013 a las 4:28 am
Cuando realizaba la investigación sobre el devenir de las mujeres de Neiva durante el siglo XX –que hace parte del libro Historia Comprehensiva de Neiva cuya publicación aún no se ha concretado-, comprobé una vez más la terrible invisibilidad en la que todas nosotras nos encontramos. Sobre las féminas de la región se ciñe sin miramientos un manto que ha ocultado –y oculta- su accionar en las diversas esferas de la vida social. Ausentes de la historia, la política, la economía, la academia, las letras… no por voluntad propia, sino debido al perverso hacer de una cultura patriarcal que ha impuesto sus condiciones para eclipsar el trabajo y la voz de las mujeres.
Se ha echado un velo sobre la voz de las mujeres. Y ello ha ocasionado que en el ámbito literario, por ejemplo, se haya erigido una plataforma única en la cual los varones tienen la palabra. Craso error. No sólo porque en nuestro contexto han nacido escritoras de la talla de Waldina Dávila de Ponce de León, una de las principales figuras de la literatura colombiana del siglo XIX, o la poeta de altas calidades, Sylvia Lorenzo; sino porque a día de hoy un selecto grupo de féminas se dedica con entusiasmo y seriedad al arte de la escritura (poesía, historia, novela, cuento, ensayo).
Mujeres de diversas procedencias académicas y espaciales, pero afincadas en nuestra región cuyo trabajo literario no se ve reflejado en ninguna antología ni en libros patrocinados desde una oficialidad para la cual estas creadoras no existen.
Por fortuna un grupo de féminas poetas ha decidido unirse para que su voz salga de las penumbras, para que su palabra pueda volar sin ataduras de ninguna clase, para resistir los embates de una sociedad en la cual todavía se aprecia la ferocidad de una patriarcalidad renuente a marcharse. Muy pronto tendremos noticias de ellas…
*Antropóloga y poeta
lunes, febrero 18, 2013
Llevo días sin escribir nada. Podría decir que debido a tantos cambios espaciales ocurridos en mi vida durante los últimos siete meses, he perdido el norte de la palabra. El maremagnum de circunstancias, de adaptaciones, de experiencias encontradas, de incertidumbres, de nostalgias, de redescubirmientos me tiene confinada en una especie de inercia que sólo me permite pensar en las cuestiones prácticas fundamentales. Estoy en una suerte de limbo creativo. No he hecho otra cosa que corregir por enésima vez una novela que terminé de escribir hace casi tres años.
Y me culpo por ello.
Pero también me repito una y otra vez que me estoy llenando de motivos, de experiencias, de sensaciones, que luego me permitirán tornar al camino de la creación con el ardor de siempre, con la pasión de siempre.
Eso espero.
Por ahora disfruto también de la fotografía, otro de los fuegos que me alimentan y que me abstraen de una realidad exhuberante a la cual aún no me acostumbro.
Fotos: Atardecer desde el cerro de Monserrate. (Marthacé, 2013)
jueves, enero 17, 2013
miércoles, diciembre 05, 2012
Polis arrasadora *
Y en este afán de domesticación utiliza todos los mecanismos a su alcance. Uno de ellos es el arrasamiento, es decir, el de echar por tierra todo aquello que no se aviene con su estricto sentido de la “construcción y mejoramiento” del espacio público. Y bajo este lema destruye casas antiguas, monumentos, árboles… todo aquello que a su modo de ver no caza con su “legítimo” anhelo de transformación espacial. Y lo hace de una manera atroz: sin tener en cuenta las necesidades, las opiniones, los deseos, las experiencias de quienes con su orgía de prácticas llenan de sentido y de movimiento la ciudad: las personas que la viven, la sienten, la experimentan cada día.
El máximo objetivo de la polis parece ser controlar todos los espacios urbanos de tal manera que las acciones de quienes le dan sentido, no perturbe su ideal de armonía y civilidad. Y así estamos: destruyendo todo aquello que huela a pasado, a memoria, a esa vida urbana que continuamente se des-borda.
*Mi columna de esta semana en La Nación
Foto: Edificio Nacional de Neiva. (Juan Carlos Ruiz, Neiva, agosto de 2010)
miércoles, noviembre 28, 2012
CONTRA EL PATRIARCADO LITERARIO: I ENCUENTRO DE MUJERES POETAS
Hace unos días escribí esta columna con motivo de la realización del I Encuentro de Mujeres Poetas llevado a cabo en Garzón, Huila, del 8 al 10 de noviembre, en el marco del aniversario de la asociación cultural Cuatro Tablas, fundada y dirigida por el escritor y abogado Amadeo González. El artículo, en efecto, fue publicado pero con algunas mutilaciones... por esa razón lo comparto -completo- en esta bitácora:
Martha Cecilia Cedeño Pérez
Historiadora, antropóloga y poeta
Confieso que no me gustan las etiquetas con respecto a la mujer y ciertos
ámbitos de la vida cotidiana. Reniego,
por ejemplo, de lo que algunos se empeñan en llamar literatura femenina como si
las mujeres que nos dedicamos a las letras produjéramos un tipo de literatura tan
sui generis que debe ser puesto en un
compartimento aparte, en una comarca distante de aquellas manifestaciones
literarias producidas por los varones. Y
no me gustan porque constriñen, excluyen, separan, rotulan y en ellas subyace un tufillo de
subordinación y/o de menosprecio. ¿Se
habla, acaso, de literatura masculina?
Por esa
misma razón no comparto algunos eventos dedicados exclusivamente a las féminas,
sean encuentros, congresos, charlas, etc. Lo ideal sería que hombres y mujeres
pudiésemos compartir, en igualdad de condiciones, todos los ámbitos del quehacer
cultural, social, económico y político. Pero no es así. Y por ello, a día de
hoy, dichos eventos se constituyen, muy
a mi pesar, en la única vía que tenemos las féminas para dar a conocer nuestra
palabra, nuestra voz poética, narrativa y artística. Especialmente en nuestro
departamento, en donde la relación mujer y literatura no ha sido muy fluida.
Aquí la
producción literaria ha estado siempre en manos masculinas, o al menos eso es
lo que nos han hecho creer desde hace mucho tiempo. En nuestra región se ha extendido el manto
patriarcal para ocultar la voz de las mujeres.
Basta, por ejemplo, con echar un vistazo a la página web de la gobernación
del Huila dedicada a los autores huilenses (sí, en masculino) para apreciar
que entre los magnánimos y encumbrados
señores escritores (los cuatro de siempre), sólo constan unas cuantas
mujeres. ¡Se pueden contar con los dedos
de una mano y nos sobran dedos!
En nuestra comarca se ha
invisibilizado la palabra literaria de las féminas de manera sistemática y perversa. Por ello se hace necesario encontrar mecanismos que nos permitan dar a conocer
nuestra voz, nuestra manera de aprehender el mundo con su más y con sus
menos. De ahí la importancia de
certámenes como el I Encuentro de Mujeres
Poetas, organizado en el marco del aniversario del Centro Cultural Cuatro Tablas
de Garzón, coordinado por la escritora Nancy Vargas Zamora y Amadeo Gonzalez. En este
certamen, que se llevará a cabo en Garzón del 8 al 10 de noviembre, participarán escritoras como Amparo Andrade,
Amparo Fortaleche, Beatriz Calvo, Ana Patricia Collazos, Bertha Dalí Gonzalez,
Esther Lucía Corrales, Gloria Cruz, Guiomar cuesta Escobar, Luz Marina Barrios,
Martha Cecilia Cedeño Pérez, María Consuelo Aristizábal, María Teresa Rojas,
Nancy Vargas Zamora, y Yineth Angulo.
¡Enhorabuena a las
personas organizadoras de este magnífico evento que descorre el velo del patriarcado literario!
Ver el artículo en La Nación aquí.
.....
Algunas fotos (cortesía de Luz Marina Barrios) con las poetas participantes en el evento:
Foto 1: Con Nancy Vargas y Luz Marina Barrios (foto cortesía de Luz Marina Barrios)
Foto 2: Con Nancy Vargas, Luz Marina Barrios, Amparo Fortaleche, Jorge Elías Guebelly y Henry Vargas, entre otras personas participantes en el evento
Foto 3: Con las poetas Yineth Angulo, Nancy Vargas, Luz Marina Barrios
viernes, noviembre 16, 2012
NUEVO PASE DEL DOCUMENTAL INTERSTICIOS EN MOLLET DEL VALLÉS
Esta tarde se está presentando en Mollet del Vallés el documental Intersticios (Requena&Cedeño, 2011) en el marco de la actividad La Ciutat Jubilada. No podré estar allí pero mi querido Javier (codirector) sï; lo acompañaré desde la distancia.
Este es un puerto más de esta película que ya ha hecho su periplo por México, España y Colombia. ¡Todo un éxito para nuestra opera prima hecha con tanto cariño y entrega!
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