miércoles, enero 29, 2025

 Género y espacio público en América Latina


El Fondo editorial de la Universidad Antonio Nariño (UAN)  acaba de publicar el libro Género y espacio público en América Latina. Espaciadades asimétricas, del que soy coordinadora.  Es el producto de la investigación “Mujer y ciudad: representaciones y vivencia del espacio público urbano en Bogotá (Colombia) y Saltillo (México)”  llevada a cabo en el seno de la Facultad de Artes de la UAN (Bogotá, Colombia), con la participación de la Universidad Autónoma de Coahuila (Saltillo, México).  

El equipo de investigación de la UAN estuvo dirigido por quien esto escribe y lo  integraron Daniela Ruiz Hidalgo, Elquin Puentes Ramírez y Nathalia López.   Y en la Universidad Autónoma de Coahuila estuvo encabezado por Gabriela de la Peña Astorga e integrado por  Antonio Corona,  Brenda Azucena Muñoz Yáñez y Miguel Sánchez Maldonado.

El libro ha sido prologado por el antropólogo y profesor de la Universidad de Barcelona Manuel Delgado Ruiz. 

Citación del libro según APA. 7a. Edición:

Cedeño-Pérez, M.C. (Coord.) (2024). Género y espacio público en América Latina. Espaciadades asimétricas. Fondo editorial universidad Antonio Nariño. 





domingo, octubre 30, 2022

Mi Camino de Santiago

 La primera vez que escuché hablar del Camino de Santiago fue en una miniserie  con el mismo nombre dirigida por Robert Young (1999). Entonces no sabía casi nada de dicho recorrido pero me pareció muy significativo que fuese un trazado por el que la gente peregrinaba para llegar a la Catedral de Santiago.  Con el paso del tiempo leí mucha información sobre él hasta hacerme una idea de su carga histórica y simbólica y, sobre todo, paisajística; cuestión que se convirtió en una motivación esencial para querer hacerlo algún día. 


Y ese día llegó a mediados del mes de octubre de 2022, después de algunas semanas de preparación  para tener las piernas prestas y la mochila lo más liviana posible, cuestión fundamental a la hora de emprender caminatas de más de 19 kilómetros en cada jornada.  La idea era realizar las últimas cinco etapas  comenzando en Sarria. Para ello determinamos las necesidades logísticas y las condiciones del trayecto. ¡Y todo salió a pedir de boca!   Desde los notables albergues municipales en los cuales solo pagas 8 euros por cama, hasta las magníficas comidas en cada uno de los pueblos a los que se llega.  



Los  distintos trayectos tenían su encanto a pesar de la masificación pues aunque ya era mediados de octubre todavía había mucha gente en el camino. ¡No imagino cómo sería en julio, agosto y septiembre!  Y todo ello también se refleja en una cierta mercantilización que se comprende y hasta cierto punto se justifica, pues los pueblos y caseríos por donde se pasa en gran parte viven de las y los peregrinos, de ese trasegar de personas de distintas partes del mundo que con sus propias motivaciones personales emprenden un viaje que de algún modo metaforiza el recorrido de la existencia.




Aromas, sonidos, visiones, gustos, texturas de naturaleza inusitada y diversa fueron las marcas predominantes de los pasos, del esfuerzo físico, de los días que se antojaron cortos y felices, mientras volvía a las notas sensoriales de mi infancia.  Aquí también es necesario mencionar a la gente con la que compartí saludos y miradas y aquella con la que fui coincidiendo en las etapas y en los albergues y con la que al final llegué a la catedral. Gente de aquí, de allá y acullá con la cual se vuelve a sentir esa humanidad más elemental y sincera; ese aliento esencial que rompe los esquemas y las distancias y las etiquetas y las fronteras que tanto daño hacen, que tanto excluyen y violentan.




Y eso es el Camino de Santiago: un viaje por las interioridades del ser con un equipaje ligero, una comunión con la naturaleza y la humanidad más esencial; un recorrido por las cosas pequeñas de la existencia sin egos alborotados, sin necesidades impuestas, sin etiquetas de ninguna laya. Un trayecto en el que se puede volver a la belleza nítida,  a la vida a ras del suelo, nunca mejor dicho.






viernes, septiembre 16, 2022

 


L’Hospitalet  de Llobregat, territori de cultures vives es un video documental producido por el Centre d’Estudis de L’Hospitalet (CELH) con el apoyo del Ajuntament de L’Hospitalet y  realizado por la antropóloga, filóloga y poeta Martha Cecilia Cedeño-Pérez y por el fotógrafo y creador audiovisual Javier Requena Raboso.  

Este documento reflexiona sobre el hecho migratorio en la ciudad para mostrar cómo este fenómeno ha significado la construcción de una urbe abierta y acogedora y, sobre todo, ha permitido el surgimiento de  manifestaciones culturales diversas partir del encuentro y la mezcla de distintas maneras de ser, de pensar y de hacer.   A la par con ello traza un recorrido general de las problemáticas que aún persisten relacionadas con la densidad urbana, la falta de espacios verdes, la precariedad habitacional y las situaciones de conflicto e incertidumbre social, que afectan la calidad de vida y la convivencia general de la población.

Desde ese punto de vista es un testimonio audiovisual vibrante, rico en imágenes  y sentidos que va desgranando los elementos de una realidad compleja a través de una mirada crítica y, a la vez, positiva para dibujar el pasado reciente y el presente de una ciudad plural y mestiza.   También posee un tono pedagógico que lo hace muy apropiado para su proyección en instituciones educativas y organizaciones que velan por los derechos humanos y por sensibilizar sobre problemáticas como el racismo y la xenofobia.

L`Hospitaletde Llobregat, territori de cultures vives será presentado este 17 de septiembre a las 19:00 horas en el Centro Cultural Bellvitge.

 

jueves, octubre 28, 2021

Recital "Barcelone Vers Paris"

El pasado domingo 25 de octubre participé en Montreuil, París, junto con el creador Josep Anton Soldevila, en el recital "Barcelona Vers París",  organizado y dirigido  por la artista Gemma Ferrón. Su propósito fue hermanar a poetas de esas dos bellas ciudades. Para ello se contó con la participación del gestor cultural y empresario  Philippe Burin des Rizière, dueño de Les Pianos, el estupendo lugar en el que se desarrolló el evento.

Fue un auténtico placer compartir con personas tan notables dentro del ámbito artístico parisino y conocer al traductor de mis poemas al francés, Jorge Tafur, un artista integral; y a Selma Ali-Khodja, la magnífica lectora de mis versos en la lengua de Rimbaud. También fue maravilloso compartir con la pianista Belén Riu y el pianista, cantante y compositor Josep María Martínez, quienes acompañaron las lecturas con la armonía musical.

He aquí algunas imágenes del evento:
Con Selma Ali-Khojda, lectora en francés de mi versos 


Con Philippe Burin des Rizière, propietario de Les Pianos
Con Jorge Tafur (traductor), Gemma Ferrón (organizadora y directora del evento) y Adriana Silva (curadora). 
Con Jorge Tafur y Adriana Silva 



Con las compañeras y compañeros de recital: Jorge Tafur, Selma Ali-Khojda, Josep Anton Soldevila, Gemma Ferrón, Belén Riu y Josep María Martínez 




lunes, octubre 11, 2021

TODAS LAS LUNAS

 

La palabra como poder, descubrimiento y sororidad

 

Conocí  a Luz Dary a principios de la década de los años 90 en circunstancias un poco extrañas. Y eso hizo que siempre nos miráramos de soslayo: sabíamos mutuamente de nuestra existencia pero  no teníamos una conversación fluida. De hecho compartimos muchos actos literarios observándonos desde lejos, hasta que en 2013 coincidimos en un Encuentro de escritoras  llevado a cabo en Garzón, Huila y  organizado por el poeta y abogado Amadeo González. Y allí se hizo la magia: nos vimos y fue como si no hubiesen pasado los años con sus acontecimientos y distancias, con sus lluvias y sus noches y sus madrugadas encendidas. Y nos abrazamos y hablamos como si no hubiese un mañana; y compartimos versos y palabras en una comunión que continúa ahora y continuará hasta el fin del tiempo.  

Ella es una mujer poderosa de ojos intensos y sonrisa perfecta que se ha hecho a pulso, toreando la inercia de una región  marcada por una cultura patriarcal que niega, invisibiliza, culpa, señala y vulnera.  Es una mujer libre, luchadora, sensible, idealista y revolucionaria. Y ella es poeta. Creadora de mundos a través de palabras redondas y plenas que enuncian y trazan caminos y recuerdan como se evidencia en su más reciente libro Todas las lunas (Neiva, 2021), que en verdad son dos libros pues también contiene Mi antología, un recorrido por su producción poética más profunda.

 

En Todas las lunas, encontramos el canto-homenaje a todas aquellas mujeres que han configurado la esencia de la poeta, las guías que han nutrido su paso por el mundo prosaico y el de la palabra. Está constituido por 10 poemas que cantan a la madre, a las Barqueras, a Agatha Christie, a Alfonsina Storni, a Alejandra Pizarnik, a Frida Khalo, a Policarpa Salavarrieta, a Gabriela Mistral, y termina con un poema significativo “Sororidades” que cierra en la unidad y en la solidaridad entre las mujeres. Entre aquellas que nos antecedieron, nosotras y las que vendrán.  Porque, efectivamente,  “Porque fueron, somos; porque somos, serán”. Y por ello la poeta afirma “Estoy cosida con todas/ en un dechado de puntadas en ascenso/ (…) cosida con todas/ con las que cruzamos puentes con los ojos cerrados/buscando la noche en las estrellas/buscando puertas en las llaves/ y buscando paladares de risa y luz por debajo de la lengua” (p. 51).

Las lunas son todas aquellas mujeres que iluminaron e iluminan la vida de la poeta.  Y empieza con “la única que caminó a mi lado”: su madre; un poema redondo, ardoroso y lúcido que convoca el espíritu femenino esencial y planetario. Su madre es su yo y el de todas las mujeres que han alumbrado el sendero de otras pese a los constreñimientos de una realidad signada por una mirada masculina que configura un mundo excluyente y, por tanto, asimétrico en todos los sentidos de la palabra.  ¡Efectivamente, las lunas no tienen luz propia pero cuánto han iluminado las noches oscuras del mundo!  Como las barqueras, las sin sombrero, las bartolinas, las escritoras sin habitación propia, las madres de voz callada,  las luchadoras en todas las batallas por la vida, por la libertad, por la justicia, por la igualdad…

A nivel formal este poemario refleja un trabajo lingüístico reposado, una domesticación del idioma para ponerlo al servicio de los sentidos, de la memoria, de la reflexión, de la vindicación más elemental que configura una imagen femenina poderosa no sólo en el ejercicio de la palabra y el arte en general, sino en aquellos rincones cotidianos de la realidad en donde tienen lugar las luchas más significativas del ser, de la existencia.

Hay un elemento que me gusta mucho de este poemario y es el sentido cósmico que encuentro en algunos versos no sólo a través del señalamiento lingüístico de los astros  (luna, planetas) sino también en la noción de infimitud (sí, esta palabra no existe en el diccionario de la RAE pero me da igual) que de alguna manera sitúa nuestra dimensión humana en la inmensidad del universo: “me prefiero superficie carnal sobre el suelo y bajo la luna llena/ que el polvo no se lleve el polvo,/ periferia,/ arcilla modelada de lo que cabe de infinito en nuestra diminuta existencia”.

Por otro lado, en lo que atañe a Mi antología es un recopilatorio de algunas creaciones suyas que hacen parte de libros publicados y otros poemas  que comprende “Versos sueltos”, “Lira inconclusa”, “Elogio a un león dormido”, “Más allá de la lejía”. Allí encontramos versos que a mí personalmente me agradan mucho como aquellos de “Caída de luz”. Y este poema me gusta porque es un alegato contra todas aquellas “caídas” construidas socialmente y que no dejan de tener un componente moral asociado sobre todo al comportamiento de las féminas. La caída como metáfora del control social sobre las mujeres. Por ello canto con la poeta: Caer/Honrar el desplome, del derrumbe, el desliz/ Caer/ Caer para liberar lo más profundo de mí misma/ Y hallar e la promesa de lo oscuro y profundo/  la radiante certeza de la luz.

El libro está constituido por versos sobre temas fundamentales de la condición humana: la muerte, el amor, la existencia, el paso del tiempo, el significado de la vida…; también homenajean al más grande escritor del Huila, y a una de las voces más significativas de la poesía y la narración colombiana y latinoamericana: José Eustasio Rivera. Esa mirada recuperadora de lo esencial del territorio, de las señas de identidad, se aprecia también en los poemas dedicados a Tierradentro, San Agustín y al río Magdalena. Vuelta a la memoria, al legado infinito de los seres que nos precedieron con su visión armónica del mundo. Le Herencia viva de palabras y piedras y aguas e hipogeos que construyen la existencia. Antes y después unidos como legados de un mismo camino.  Incertidumbre de futuro:  "¿A dónde tanta montaña alta, tanto abrazo en cordillera, tanto valle alto,/ cuando a la tierra se le ocurra dar un brinco?/ ¿A dónde tanta agua/ y que luz hecha de oscuros alumbrará su camino?".

Gracias querida Luz Dary por enviarme este libro precioso que dibuja la palabra como configuradora de mundos, como saeta en los centros esenciales de la vida; como  una luna con luz propia que vertebra nuestros pasos por el tiempo y el espacio con músicas sororas; como perfiladora de nuestra grandeza e infimitud en el vasto universo, en el que sólo somos un diminuto punto azul.  


Torres, Luz Dary. (2021) Todas las lunas. Neiva
Torres, Luz Dary. (2021) Mi antología. Neiva 


jueves, agosto 05, 2021

Astros, Todas las sombras

 

Astros

 

Sobre la hierba miraba las estrellas.

Una y otra vez las contaba

lejanas y palpitantes como los días de la

infancia.

Tejía un hilo invisible para subir al cielo

y tocar las constelaciones

y borrar los párpados caídos de los días

y la infamia de los hombres.


Del poemario  Todas las sombras (Parnass Ediciones, Barcelona, 2021) que se puede adquirir aquí 


Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...