domingo, octubre 07, 2007

Celebración

Quiero agradecer a todas las personas que durante estos dos años han navegado por este blog. Ya son más de 3000 visitas, cifra ínfima si se compara, por ejemplo, con un blog recientemente restringido (http://www.escepticismocriminologico.blogspot.com/) que en el lapso de un mes tenía más de 400.00. Pero la verdad no me importa. En este caso me gusta más la calidad que la cantidad.

Sé que esta ventana tiene seres cautivos que siempre se asoman a ella desde los lugares más lejanos pero también de los más cercanos. Para vosotros sigo escribiendo estas minucias que encierran la vida cotidiana de aquí y de allá, del recuerdo y la calle, del amanecer y la noche, de la distancia y el tiempo.

Y quiero celebrarlo con un poema de Emily Dickinson, poeta de sensibilidad plena y lenguaje nítido como un cielo después de la lluvia.

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También a mí, cuando tenía ojos,
me gustaba ver
como a otras criaturas que los tienen
y no conocen otro modo.
Pero si ahora me dijeran
que va a ser mío el cielo,
me estallaría el corazón
de puro gozo.

Míos los prados
y las montañas mías,
los bosques, las estrella incontables,
todo lo que pudiera tomar de mediodía
en mis ojos estrechos.

El vuelo de los pájaros, la ruta
ámbar de la mañana, todo
para mirarlo cuando quisiera:
esa nueva me mataría.

Es más seguro, pues, que la mente adivine,
junto al cristal de la ventana,
lo que otros seres tocan con los ojos
sin advertir el sol.


Tomado de: Emily Dickinson, En mi flor me he escondido. Versiones de José Manuel Arango, Integraf editores, Medellín, 1994.
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