jueves, febrero 25, 2016

SUEÑOS, REALIZACIONES Y RESISTENCIAS EN TORNO A LAS CENTRALES HIDROELÉCTRICAS DEL ALTO MAGDALENA DURANTE EL SIGLO XX

A propósito de las hidroeléctricas  en el Huila

SUEÑOS, REALIZACIONES Y RESISTENCIAS EN TORNO A LAS CENTRALES HIDROELÉCTRICAS DEL ALTO MAGDALENA DURANTE EL SIGLO XX[1]

Ananías Osorio Valenzuela
Miembro Numerario Academia Huilense de Historia

El presente texto se propone describir brevemente algunos  sueños, realizaciones y resistencias en torno a la producción de energía eléctrica en el Alto Magdalena, formulados durante el siglo XX, tanto por personalidades y organizaciones altruistas de la comarca huilense, varios de ellos consignados en ordenanzas y decretos, como por equipos de técnicos de institutos oficiales del orden nacional, con el fin de contribuir con la ampliación de la memoria pública[2] sobre esta temática en momentos en que se formulan críticas por la ejecución de proyectos para la explotación de los recursos hídricos existentes en la región, muy en especial, a partir del año 2009, cuando  la empresa Emgesa S. A. EPS., filial de Endesa Internacional de España, iniciara la construcción de la Central Hidroeléctrica  de El Quimbo, así como los reclamos de la opinión pública regional por la reciente  visita de delegados de la República de China, interesados en la explotación de la hoya hídrica del sur del Departamento del Huila.

Para una visión amplia de este aspecto  de la economía regional y nacional, se cuenta con fuentes historiográficas que registran datos de su proceso evolutivo[3]. Para el caso que nos ocupa, estas fuentes solo se tendrán en cuenta tangencialmente, en tanto que lo  buscado es visibilizar aquellos sueños que, al hacerse realidad, vienen generando posturas críticas desde varios sectores de la opinión pública, incluso, de la dirigencia regional que, en su momento, los avalaron e incluyeron en sus discursos.  
La dirigencia regional, desde la creación del Departamento en 1905 y durante toda la centuria, ha centrado su atención en el desarrollo agroindustrial y la consiguiente formulación de proyectos  como la importación de semillas, la irrigación de tierras, la construcción de vías terrestres, férreas, fluviales y aérea, y la producción de energía eléctrica para el consumo residencial y el impulso del desarrollo agroindustrial, todo ello dirigido a erradicar el atraso y salir del aislamiento de los centros de poder económico, político y social. Buena parte de la gestión con sus aciertos, desaciertos, dificultades y frustraciones puede rastrearse en la “Historia General del Huila” editada en 1996, en el texto “100 años de democracia y participación regional” de la Asamblea Departamental editado en el año 2011, y en diversos diagnósticos elaborados por gobernantes, entidades oficiales y organismos no gubernamentales.  
Frente a la producción de energía eléctrica mediante el aprovechamiento de las caídas de agua de los ríos aledaños a los poblados, son varios los sueños y los esfuerzos realizados tanto por gobernantes municipales, departamentales y nacionales,  como por particulares. Veamos:
PRIMERAS REALIZACIONES Y SUEÑOS
Mientras en Bogotá se iniciaba el servicio de energía eléctrica en 1890, en Bucaramanga en 1891, en Barranquilla en 1892, en Medellín en 1897, en Manizales en 1905, en Ibagué en 1909, en Cali en 1910, en Girardot en 1913, en Neiva se inició el 8 de diciembre de 1913[4] por gestión de una empresa particular dirigida por Reinaldo Matiz. Al respecto, en un informe de 1919 de Daniel Salazar, en representación  de la “Compañía de Energía Hidro-Eléctrica de Neiva” a Manuel S. Rivera,  Secretario General de la Gobernación, daba cuenta de las acciones de Matiz en su empeño  por traer la energía eléctrica a Neiva. Por su importancia se transcriben apartes de dicho informe:
Por ahí en 1909, el finado doctor Luis F. Blanco, insinuó a los señores Matiz y Compañía de este comercio, la idea de aprovechar el agua y la pequeña caída que entonces utilizaban ellos para baños públicos, en una instalación hidráulica de fuerza motriz, con fines industriales. Los señores Matiz hicieron estudiar esa idea de varios ingenieros y el señor doctor Joaquín Emilio Cardoso les hizo la instalación y montaje de una turbina vertical, que compraron ocasionalmente en esta ciudad al señor Obispo Rojas, por conducto del señor don Juan Romero, Mayordomo de Fabrica, quienes según informes, la habían introducido para mover una maquinaria de hacer ladrillo, cuya instalación, parece, no se llevó a efecto[5].
Al parecer esta turbina tampoco sirvió para producir energía eléctrica. En tanto que, a renglón seguido del citado informe, dio a conocer  la constitución de una nueva empresa en Bogotá dirigida por su socio Clímaco Mejía, y en Neiva, Reinaldo Matiz, quienes se propusieron instalar máquinas trilladoras de café, y adquirir en el exterior de una planta eléctrica,  con la cual, una vez instalada por el doctor Jorge Umaña R., Neiva vio la iluminación de su parque  principal la noche del 8 de diciembre de 1913. Según el citado informe, este servicio se prestó hasta diciembre de 1917, cuando dejó de funcionar por deterioro y ruptura de la turbina.
Daniel Salazar continúa informando que se gestionaba  la adquisición de una nueva planta eléctrica trifásica, la cual generaría  2.400 voltios con capacidad para instalar  2.500 lámparas incandescentes de 20 watios cada una, así como ventiladores, planchas y “calentadores para el servicio de cocina a domicilio”. Para ejecutar el proyecto, informa que la empresa había presupuestado un total de 70.000 dólares, con lo cual se constituiría en matriz para el impulso de obras análogas en la región.
Con esas perspectivas sobre el aprovechamiento de la energía  eléctrica, Daniel Salazar dejó plasmado su sueño un tanto quijotesco: en el informe citado, le propuso al Gobernador de la época la instalación de un TRANVÍA ELÉCTRICO entre Neiva y Campoalegre, mediante la construcción de sendas plantas eléctricas, su prolongación hacia el sur hasta Garzón, y hacia el norte hasta Girardot[6], cuando para esa época se firmaba  el contrato para la construcción de la vía férrea entre Espinal y Neiva[7]. Vale la pena recordar que a este sueño vial de 1919, de Salazar, se le sumó el de la construcción de la vía terrestre Neiva, Palermo, Valle del Cauca mediante ley 24 de 1920, sueño que recorrió todo el siglo, y que contó con gerentes, con empresa de transporte  y con presupuestos, hasta 1993,  cuando el gobernador de la época, gestionara ante el Ministerio de Obras un aporte de $200 millones para los estudios de prefactibilidad[8]. Por su inviabilidad, este sueño fue enterrado a principios del siglo XXI. Sin embargo, según en una crónica reciente, habitantes del oriente de la capital, aún añoran la conexión con el Océano Pacífico[9].
Siguiendo la pista al tema central,  la historiografía disponible muestra que, aprovechando las caídas de agua de las pequeñas hoyas hidrográficas,  en 1922 en Timaná, se había constituido una empresa  para la producción de energía, y que a partir de 1925 ofrecería  el servicio de energía al poblado y luego al sur del Departamento; en 1924 en Neiva se había  constituido una nueva empresa de energía con la participación del municipio, la que construyó una nueva planta sobre el río Fortalecillas, permitiendo la generación de energía para Neiva y el norte del Huila. En la década del 30, contaban con plantas eléctricas los municipios de Gigante y Agrado[10].
A partir de 1938, este servicio tomó un nuevo aliento, animado por normas nacionales dirigidas a incentivar la producción de energía eléctrica, dando vía al impulso de estudios de  cuencas hidrográficas en el país. Para el Huila, por Ley 151 de 1941, el Congreso de la República ordenó los estudios y el presupuesto del año siguiente para la construcción de dos Centrales Hidroeléctricas en el Departamento sobre los ríos que ofrecieran ventajas, entre ellos, los ríos Neiva, Baché, Venado y Cabrera en la sección norte del Departamento; y Suaza, Páez y Bordones, en la sección sur. Si los estudios arrojaban resultados favorables en uno de estos ríos, se construiría una sola gran  Central, y se constituiría  una Sociedad en la cual la Nación participaría con el 70% de las acciones, el Dpto. con el 20% y los Municipios o entidades particulares con el 10%[11]. Sin embargo, al consultar el presupuesto aforado para  el año de 1942, no se encontraron rubros para la ejecución de lo ordenado, aunque sí aparece designación de partidas para los estudios de las hidroeléctricas del Valle del Cauca. De esta manera moría otro  sueño, ahora  diseñado desde el Congreso, en torno a la explotación del recurso hídrico existente en la región. De  este sueño, al parecer, hicieron parte  parlamentarios del  Huila, entre ellos, Néstor Arce Perdomo, padre de Fabio Arce Luna, ex notario de Neiva.
Pese al abandono de lo ordenado por ley por parte del gobierno central, la dirigencia regional continuó desarrollando ideas dirigidas a materializar sus sueños. En 1942, por orden del Gobernador de turno, el Ingeniero Carlos Boshell Manrique realizó los estudios para la construcción de una central hidroeléctrica en el río Páez. Aprobados los estudios, pasaron por la Asamblea departamental y el Ministerio de Obras Públicas, y sus resultados, nuevamente, ¡sueños! ¡La obra sobrepasaba la demanda del momento![12]
Una forma de aterrizar ideas en torno al servicio, se  materializó con  la constitución,  en 1947, de la sociedad anónima denominada “Centrales Eléctricas del Huila S.A.”, con acciones de la nación, el departamento y los municipios de Neiva, Garzón, Baraya, Rivera y Tello, la cual se encargó de centralizar el servicio, de impulsar la  interconexión regional, y la ampliación de la oferta con la instalación de plantas diesel en Neiva y el sur del Huila. El servicio se amplió con la inauguración de la planta de Iquira en 1955[13]. Igualmente, el aporte del ingeniero Carlos Boshell Manrique,  contribuyó con la formulación del proyecto de una central hidroeléctrica sobre el rio Magdalena a la altura de Betania, proyecto que murió temporalmente por sus elevados costos y porque por esa época se habían paralizado las obras de las represas en Antioquia y el Valle del Cauca[14].

TIEMPO  PARA SOÑAR
El silenciamiento de los partidos tradicionales a mediados del siglo con motivo del golpe militar del general Gustavo Rojas Pinilla, se constituyó en motivo para pensar en el futuro del terruño por parte de representantes gubernamentales, periodistas y políticos silenciados, varios de estos sueños fueron elevados a la categoría de normas departamentales, una vez reinstalados estos organismos. Veamos:
La proyección que realizó Pedro J. Alarcón Charry (gestor de la idea de una Universidad para el Huila)  por ese entonces (1955),  secretario de Agricultura y Ganadería,  alrededor del recurso hídrico, avizoraba a 25 años, es decir, a 1980,  un Huila con un desarrollo agropecuario pujante,  mediante la parcelación de 100.000 fincas de 20 hectáreas cada una, con mano de obra  calificada, con irrigación y agua potable, energía eléctrica y  vías carreteables; viviendas dignas, rodeadas de huertas y jardines;  fomento de la ganadería intensiva;  construcción de hidroeléctricas en los ríos Magdalena, Páez y Suaza;  protección de hoyas hidrográficas con bosques;  destierro de las quemas y la reforestación de las colinas que circundan el valle del río Magdalena y las laderas de las cordilleras[15].
A su turno, un año después de la celebración del Cincuentenario del Huila,  la organización de los periodistas denominada  “Círculo de Periodistas del Huila”[16] da cuenta de varias iniciativas en pro del desarrollo de la región. Este grupo de comunicadores, consolidó un documento de nueve puntos que paulatinamente fueron difundiendo a través de la prensa y de la radio. Sobre el recurso hídrico, pregonaban la construcción de una represa sobre el río Magdalena a la altura de Betania, para producir energía e irrigar 1.500 hectáreas de tierra cultivable; otra sobre el río Cabrera que irrigaría 4.000 hectáreas,  y una tercera, sobre el río Suaza, que irrigaría 2.500 hectáreas, entre otros[17].

Ese mismo año, el corresponsal de la revista Semana, informaba  sobre la conformación de una Junta denominada “Comisión de Acción Huilense” integrada por periodistas y empresarios, la cual había gestionado ante el gobierno central la promesa del aporte de $1.700.000 para la segunda etapa de la Central Hidroeléctrica de Íquira y la ejecución de los estudios para la construcción de la represa de Betania sobre el rio Magdalena. Puntualizan sobre la necesidad de dividir el departamento en tres zonas hidrográficas con el fin de beneficiar a todos los municipios mediante la construcción de sendas centrales eléctricas y la consiguiente irrigación de tierras: la hoya del rio Neiva, cuya central hidroeléctrica se ubicaría en el municipio de Campoalegre; la hoya del río Cabrera, mediante la construcción de una central hidroeléctrica sobre el río Venado, y otra en  la hoya del río Suaza[18].

En 1959, por Ordenanza 29, la Asamblea Departamental autoriza al Señor Gobernador para  gestionar  un empréstito por 20.000.000 de dólares para la construcción de una Central Hidroeléctrica en el Huila[19]. En 1960, por Ordenanza 29, ordena el montaje de una Central Hidroeléctrica en  el rio Bordones con capacidad para generar hasta 20.000 KWH;  faculta al Señor Gobernador para que gestionara un empréstito hasta de 50.000.000  de pesos para emprender la construcción de la obra, mediante contrato, bien con la empresa “Centrales Eléctricas Huila S. A.”, o de manera independiente; y crea la “Junta de Energía Eléctrica e Irrigaciones del Huila” integrada por el Señor Gobernador, el Secretario de Obras Públicas, el Secretario de Hacienda, el Secretario de Agricultura y cuatro miembros de la Asamblea Departamental. Su propósito: suplir las necesidades de la industria y la agricultura del sur del Departamento[20]. En ese entonces, ejercía el cargo de gobernador el doctor José Domingo Liévano, y como presidente de la Asamblea, Doña Belén Gutiérrez de García. Y en 1961, por Ordenanza 7, la Asamblea Departamental autoriza al Señor Gobernador para contratar un empréstito por 200.000.000 de pesos para la construcción de obras hidroeléctricas en el Departamento[21]. Sus resultados no aparecen en los archivos disponibles. A la final, ¡sueños!

Estos sueños continuaron en mentes de gobernantes, políticos y medios de comunicación. En lo sucesivo, las “Centrales Eléctricas del Huila” continuaron afrontando las deficiencias en materia de energía eléctrica para la población huilense. Los  salvavidas: la interconexión con la Hidroeléctrica del Prado, Tolima, en 1972, y el consiguiente desarrollo de planes de electrificación rural y alumbrado público; y los estudios de factibilidad de la represa de Betania a cargo de las empresas SEDIC de Medellín y HARZA de Chicago, por valor de 30.000.000 de pesos, según informe de la gestión del presidente Misael Pastrana Borrero (1970-1974)[22]; esto último, obtenido más por la creciente demanda de energía eléctrica de los principales centros industriales del país, que por la demanda del orden regional, así como por la paulatina centralización del manejo de los recursos energéticos y mineros del país, tal como lo reconoce el mismo Plan de Desarrollo del Huila de 1984, diseñado por la Universidad de los Andes durante la administración del Dr. Antonio José Villegas Trujillo.
TIEMPO DE DISEÑO DE PROYECTOS, REALIZACIONES Y RESISTENCIAS
Aprobados los estudios de factibilidad de la represa de Betania, el ICEL y  ocho Centrales Eléctricas, con un capital inicial de $14.600 millones, entre ellas la del Huila con un 6% de las acciones, entregaron la construcción, mediante licitación, a los consorcios Impregilo, Estruco, Pinski y otros, quienes comenzaron la obra en junio de 1981 y la concluyeron en 1987, ocupando un máximo de 3.400 personas, entre ellas, 115 extranjeros;  tiene una capacidad para generar 510.000 kW con tres turbinas tipo Francis, y un embalse de 7.400 hectáreas[23].
Para los huilenses, Betania fue considerada como la redención definitiva de los atrasos y las miserias de la región, y para gente de afuera como Germán Santamaría, al Huila se le había aparecido la virgen en forma de petróleo y energía[24]. Comenzaba una época de espera de las promesas de energía barata para los opitas, de la irrigación del valle, de acueductos para Neiva y poblaciones aledañas y de proyectos turísticos como la interconexión vía férrea de Neiva, Villavieja, Betania y Rivera.
Y mientras se construía la represa, en 1984, siendo gobernador el doctor Antonio José Villegas, y presidente de la Asamblea, Jairo Morera Lizcano, la Asamblea, mediante Ordenanza 12, autorizaba la participación del departamento en los estudios de los proyectos hidroeléctricos de El Quimbo, Pericongo, Guarapas, Paicol y La Plata, y autorizaba la adquisición de empréstitos para dar cumplimiento a lo ordenado[25]; y en 1988, por Ordenanza  016, siendo gobernador el doctor Félix Trujillo T., y presidente de la Corporación, Álvaro Sánchez Muñoz, facultó al Señor Gobernador la contratación de un empréstito  hasta por $240.000.000 con destino a financiar el estudio de factibilidad del proyecto hidroeléctrico de El Quimbo[26]. Este propósito fue ratificado durante la administración gubernamental  del doctor Julio Enrique Ortiz, quien en 1993, informaba sobre la adjudicación de $600 millones por parte del gobierno nacional para los estudios de factibilidad del proyecto  hidroeléctrico  de El Quimbo[27], en tiempos de la mayor crisis energética del país por efectos climáticos.
¡De dónde provenían estas iniciativas? Una respuesta puede encontrarse en documentos que reposan en los anaqueles de las oficinas oficiales. En efecto, en el Tomo IV del “Plan Vial del Dpto. del Huila – 1982” se encuentra la siguiente información sobre proyectos hidroeléctricos en el Alto Magdalena elaborados por el ICEL:


PROYECTOS HIDROELÉCTRICO DEL ALTO MAGDALENA – 1982-

RÍO

PROYECTO

LOCALIZACIÓN

CAPACIDAD

TURBINA
Magdalena
Isnos
6 km aguas abajo del río Naranjo.

103 MW
2 turbinas Francis

Magdalena

Guarapo
5 km aguas debajo de la confluencia del río Guarapas.

104 MW
2 turbinas Francis

Magdalena

Chillurco
500 m aguas abajo de la confluencia del río Bordones.

161 MW
2 turbinas Francis

Magdalena

Oporapa
500 m aguas debajo de la confluencia de la quebrada Guarapas.


180 MW
2 turbinas Francis

Magdalena

Pericongo
4 km aguas debajo de la confluencia del río Timaná.

240 MW

3 turbinas Francis

Magdalena

Quimbo
2 km aguas arriba de la confluencia del río Páez.
320 MW

4 turbinas Francis
Páez
Páez
4 km debajo de la población de Páez.
143 MW
2 turbinas Francis
Páez
Aránzazu
15 km de La Plata
102 MW
2 turbinas
Páez
Paicol
6 km del poblado.
311 MW
4 turbinas
La Plata
La Plata
16 km aguas arriba del poblado.
159 MW
2 turbinas Francis
Magdalena
El Manso
15 km aguas debajo de la represa de Betania.
118 MW
2 turbinas Francis
Magdalena
El Juncal
5 km aguas debajo de Fortalecillas.
115 MW
3 turbinas Francis
Magdalena
Veraguas
7 km aguas debajo de Fortalecillas.
-
-
Magdalena
Bateas
Confluencia del río Baché.
145 MW
-
Magdalena
Balsillas
11 km aguas debajo de Aipe.
126 MW
-
Cabrera
Buenos Aires
Confluencia de la quebrada Tasajera.
106 MW
-
Neiva
Neiva
Aprovechamiento de 140 m de caída de agua.
70 MW
-
FUENTE: Resumen del Plan vial Dpto. del Huila 1982. Tomo IV. MOP, Neiva, 1982, p. 651-665


¡Son alrededor de 17 represas! y no las tres o cinco mencionadas en estos días  por la prensa local  y la dirigencia regional[28]. De cumplirse estos sueños, ahora “tecnologizados”, no sería la segunda aparición de la virgen, sino el naufragio, ya no en el mar de plástico[29], sino el naufragio de la misma existencia de los coterráneos, porque no todos formulaban proclamas grandilocuentes en favor de  los proyectos en marcha.
En este sentido, hubo voces que advertían las implicaciones negativas frente a las tierras aptas para la producción alimentaria, próximas a ser inundadas. Así, los ingenieros Ricardo Castaño y Antonio José  Puentes, y Ramón Tovar Andrade, concejal de la oposición de Neiva, conocieron estas proyecciones del ICEL, y realizaron, respectivamente,  conversatorios en la Biblioteca de Universidad Surcolombiana y en barrios de Neiva y Yaguará, denunciando la forma inmisericorde como se iban a perder miles de hectáreas de tierras fértiles aguas arriba de la represa de Betania y de las proyectadas[30]. Estas voces de denuncia, fueron tildadas por la prensa local como apreciaciones animosas de representantes del comunismo internacional[31]. Desde la academia se asumieron otras posturas: el programa de Ingeniería Agrícola de la Universidad Surcolombiana, mientras se construía la represa de Betania, en 1982 difundía la idea de aprovechar fuentes de energía renovables y no contaminantes como la energía geotérmica, el gas metano que produce la fermentación de material orgánico, la energía eólica, la energía solar, y la producida por el agua mediante la instalación de  pequeñas turbinas[32]. Y, la misma Universidad, a través del CIDEC, ante los anuncios sobre la construcción de la represa de El Quimbo, expresaba su inconveniencia por la coyuntura económica adversa que se vivenciaba en esa época en el plano nacional e internacional[33].  
Una postura radical contra la inundación de tierras aptas para la producción alimentaria, alternativas ecológicas para la producción de energía y análisis económicos en torno a la inconveniencia de la construcción de la segunda hidroeléctrica, formaron parte de las primeras voces de resistencia frente a la tecnocracia central. En lo sucesivo y hasta comienzos del presente siglo, la dirigencia regional y los  medios de comunicación guardaron silencio. En conversación con  Don Reynel Salas Vargas, autoridad regional en esta temática, según sus consultas, expresa que estos proyectos habían sido suprimidos de los discursos oficiales porque no eran fuentes de manejo burocrático autónomo.    
Finalmente, a partir de 1991 han corrido ríos de tinta vertidos en  impresión de diagnósticos, Leyes, Ordenanzas, Acuerdos, Resoluciones y Directivas relacionadas con los recursos hídricos y su importancia sociocultural. Sobre ese mar de papeles, ¿será posible construir sueños en  los cuales  primen las lógicas humanistas, en armonía con las lógicas de la naturaleza?; y,  ¿será posible aterrizar este tipo de sueños, cuando en el contexto nacional prevalecen los intereses económicos, sin importar el naufragio de culturas ancestrales y fuentes alimentarias?
¡La naturaleza cobra la avaricia y la soberbia!



ANEXO No  1: PROYECTOS HIDROELÉCTRICOS EN EL HUILA 1982







ANEXO No 2: PROYECTOS HIDROELÉCTRICOS DEL ALTO MAGDALENA 1982





ANEXO No 3: PROYECTOS HIDROELÉCTRICOS CUENCA DEL RIO MAGDALENA 1982





[1] Ponencia presentada en el XVI Congreso Colombiano de Historia celebrado en Neiva  entre el  8 y el 12 de octubre de 2012
[2] Torres S., William Fernando y Pachón, Hilda Soledad Construir desde abajo. Subjetividades en la Región Surcolombiana. En Insurgentes. Construir región desde abajo. Varios autores. Ed. USCO, Neiva, 2003
[3] Para la historia de la electricida d en Colombia y el Huila  puede consultarse: COLCIENCIAS. Historia social de la ciencia en Colombia. Tomo IV Ingeniería e historia de las Técnicas (1). Ed. Tercer Mundo, Bogotá, 1993; MINISTERIO DE OBRAS PÚBLICAS Y TRANSPORTE. Plan vial departamento del Huila 1982. Tomo IV Fuentes de energía-turismo. Ed. Empresa de Publicaciones del Huila, Neiva, 1982; BCH. Betania, energía para Colombia. Ed, Kimpres, Bogotá, 1994; Años de energía. 50 años Electrificadora del Huila. Ed, Kimpres, Bogotá, 1997; Olaya A., Alfedo y Sánchez R., Mario. Ecosistemas estratégicos del Huila. Significado ecológico y sociocultural. USCO. Facultad de Ingeniería, Neiva, 2003; Depatamento del Huila. Agenda Interna del Huila para la productividad y la competitividad. Ed. Surcolombiana, Neiva, 2007

[4] En el texto de COLCIENCIAS, Op. Cit., cita  al ingeniero neivano Rafael Nieto Paris como el primero que había propuesto para Bogotá el servicio de luz eléctrica. P. 327. Igualmente expresa que en Neiva se había iniciado el servicio  eléctrico en 1916 con una planta térmica de Clímaco Mejía. P. 234 y 254.
[5] Informe que el Secretario General de la Gobernación presenta al Gobernador del Departamento. En Informes de Gobierno 1912-1919. Archivo Academia Huilense de Historia, p. 93
[6]Ibídem.
[7] El ramal férreo  Espinal y Neiva se construyó entre 1919 y 1938.
[8] Gobierno departamental. Informe de gestión 1992-1993 y Programa 1994, Neiva, 1994, p. 40
[9] Periódico La Nación del 12 de agosto de 2012
[10] Salas V., Reynel. Electrificadora del Huila: antecedentes históricos. En Años de energía. Op. Cit.,p. 20 ss.
[11]Ley 151 de 1941. En Diario Oficial No 24843 del 22 de diciembre de 1941
[12] Salas V., Reynel. La electrificación en el Huila. Op. Cit., p. 17-18
[13] Salas V., Reynel. Op. Cit.,  p. 27 ss.
[14] Vargas Motta, Gilberto. Semblanzas del Huila. Ed. Los Cámbulos, Neiva, 1982, p. 110-112
[15] Revista Bosquejos del Huila, Neiva, 1955
[16] Según el corresponsal  Jorge Andrade Rivera, el 14 de septiembre de 1955 se había creado esta organización. Sin embargo, Camilo Francisco Salas Ortiz expresa que dicho organismo inició labores el 22 de febrero de 1964. En Historia General del Huila. Tomo 5, p.153
[17] Revista Semana No 492 del 16 de abril de 1956, p., 14
[18] Revista Semana No 498 del 4 de junio de 1956, p. 12-13, p., 12-13
[19] Gaceta del Huila No 2238 del 6 de febrero de 1960.
[20] Gaceta del Huila No 2262 del 14 de febrero de 1961
[21] Gaceta del Huila No 2278 del 2 de noviembre de 1961
[22] Huila 1970-1974. Cuatro años de progreso. Ed. Instituto Técnico Industrial, Centro Don Bosco, Bogotá, 1974, p. 155-157
[23] Para una mayor información, ver: Salas Ortiz, Camilo Francisco. En: BCH Betania. Op. Cit., p.48
[24] Santamaría, Germán. Frente al gran desafío…En Economía, política y cultura –Huila, años 80-; USCO, Neiva, 1986, p. 150
[25] Archivo Gobernación del Huila.
[26] Archivo Gobernación del Huila.
[27]Gobierno departamental. Informe de gestión 1992-1993. Op. Cit., p. 68
[28] El periódico La Nación de Neiva del 21 de agosto de 2012, trae el siguiente titular en la página 8: “¿Minicentrales eléctricas en el Alto Magdalena?
[29] Concepto tomada de Torres S., William Fernando. De la insularidad al naufragio. En Economía, Política y Cultura –Huila, años 80- ed. USCO, Neiva, 1986, p. 90-92
[30] Conversaciones con Eduardo Gutiérrez Arias, ex diputado y ex secretario de Agricultura;  y Héctor Ramón Ángel, dirigente del cooperativismo magisterial. Neiva, 2012
[31]Una de ellas encuentra en el  Editorial del Diario del Huila del 29 de noviembre de 18987
[32] Análisis Rural. Revista semestral de Ingeniería Agrícola, USCO, Neiva,. Año I, No I, de junio de 1982,p. 12-16
[33] Artículo periodístico “Por qué el proyecto del Quimbo no es factible hoy?” del Diario del Huila del 3 de noviembre de 1987, p.3 

martes, febrero 09, 2016

Apuntes sobre el pensamiento de Giddens


Vigencia del pensamiento de Giddens en la sociedad
contemporánea

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Dra. Antropología del Espacio y el territorio, Universidad de Barcelona 

Hablar de Guiddens es hacerlo de una figura controvertida cuya obra es muy importante en el marco de las ciencias sociales. Por ello en esta exposición hablaré de manera sucinta sobre algunos de sus aportes fundamentales. Y esos aportes tienen que ver, entre otras cosas, con su revisión sistemática de los clásicos de la teoría sociológica y, básicamente, con su intento de síntesis mediante su teoría de la estructuración. Todo ello sin descuidar sus preocupaciones actuales enfocadas hacia el análisis de la modernidad, la globalización y la política, en donde encontramos a un Giddens con un paso en los terrenos de la práctica.
Ahora bien, para empezar nos podemos preguntar ¿en qué radica la importancia del pensamiento de Giddens? Responder agroso modo esta pregunta es lo que intentaré hacer a continuación.

I: La formación: el diálogo con los clásicos

La labor de Giddens sobre la historia de la sociología y sus autores –Durkheim, Weber, Marx– , teorías y problemas clásicos. Crítica del positivismo, del evolucionismo, del funcionalismo y del estructuralfuncionalismo. The Sociology of Suicide (1971); El capitalismo y la teoría social moderna (1971); Durkheim y Max Weber (1971); Política y sociología en Max Weber (1972): La estructura de clases en las sociedades avanzadas (1973); Las Nuevas reglas del método sociológico: crítica positiva de las sociologías (1976); Political Theory (1977); Emile Durkheim (1978); Central Problems in Social Theory (1979): A Contemporary Critique of Historical Materialism (1981); Sociología (1982),

No se puede hablar de la vigencia del pensamiento de Giddens si se desconoce el abordaje teórico metodológico que hace, basado en la reinterpretación de los clásicos de la disciplina. Ese abordaje permite tener una nueva visión de la sociología y de las bases que la conforman. En esa revisión sistemática es posible observar también una crítica al positivismo, al evolucionismo, al funcionalismo y al estructural-funcionalismo. Desde esta perspectiva su trabajo teórico es fundamental dentro de la sociología de finales del siglo XX. Lo anterior se puede evidenciar en publicaciones como El capitalismo y la teoría social moderna (1971); Política y sociología en Max Weber (1972); La estructura de clases en las sociedades avanzadas (1973); Las Nuevas reglas del método sociológico: crítica positiva de las sociologías (1976); Central Problems in Social Theory (1979): A Contemporary Critique of Historical Materialism (1981); Sociología (1982).
Y es justo esa aproximación crítica a los clásicos de la sociología lo que hace posible que Giddens plantee su propia teoría general, que responde también a las inquietudes intelectuales de un momento en el que era necesario contrarrestar, de alguna manera, la acción del positivismo sobre las ciencias sociales.
Pues si el consenso ortodoxo pretende emular a la doctrina naturalista, que postula la unidad metodológica entre ciencias naturales y sociales, Giddens, al contrario, piensa que la conducta humana no puede explicarse en función de los factores sociales que afectan a las personas, como si estos factores fueran iguales a las causas que aparecen en las ciencias naturales.

II: La teoría de la estructuración o la importancia de la praxis social

Influencias

1. La fenomenología (Shultz) y la etnometodologia (Garfinkel). La vindicación del papel activo y negociador del sujeto. La apuesta interpretativo-hermeneútica contra la naturalización de las ciencias sociales. La reflexividad. El lugar del significado en las ciencias relativas a la sociedad humana.
2. El interaccionismo simbólico (Blumer) y la microsociologia (Goffman). La orientación práctica de la acción humana. La homeostasis social.
3. El existencialismo (Heiddeger) y la geografía del tiempo (Hägerstrand, Predd, Carlstein). El tiempo como factor constituyente del ser. El cuerpo, el espacio y las cartografías temporales.
4. La filosofía de la ciencia (Wittgenstein). Análisis de las reglas.
5. La psicología social de orientació psiconalítica (Erikson)
6. El estructuralismo (Saussure, Lévi-Strauss) y el postestructuralismo (Foucault, Derrida). Distinción entre sintagma y paradigma, entre discurso y lenguaje. Los elementos latentes de la acción social. De la práctica social a la reproducción social. Los niveles temporales del análisis. La superación de la distinción micro-macro en sociología.
a. La duración de la experiencia
b. El ciclo vital del individuo
c. La larga duración
Reunificación del análisis institucional y el análisis de la acción estratégica.
El poder y la indeterminación del futuro. Los límites del determinismo sociológico y el papel activo del actor como elemento de causalidad.
Estructura y sistema
Estructura: Mecanismo atemporal y aespacial para el establecimiento de pautas sociales.
a. Instituciones. Prácticas regularizadas de larga duración.
b. Propiedades estructurales. Rasgos institucionales de todo sistema social
c. Entrecruzamiento de modalidades o líneas de mediación de la estructura social
-Comunicación del significado. Esquemas alternativos y reglas semánticas
-Aplicación de sanciones. Reglas de conducta y normales morales.
- Usos del poder. Potencialidad transformadora.
Sistema. Conjunto organizado de reglas y recursos generados en el tiempo y en el espacio que intervienen en la interacción social.
a) Reglas
-Constituidoras del significado de las cosas
- Sancionadoras de la conducta desviada
b) Recursos
-De autoridad. Con capacidad transformadora y basados en la dominación.
- Adjudicatorios. Control o tenencia sobre los objetos.
La práctica como garantía de reproducción. Superación de la dualidad acción-estructura.
a) Integración social. Reciprocidad entre individuos copresentes.
b) Integración sistemática. Reciprocidad entre grupos a lo largo de periodos
prolongados.
c) Procesos de integración: sistemas homeostáticos, retroalimentación, autregulación reflexiva. Profiles and Critiques in Social Theory (1983); La constitución de la sociedad (1984)

Para comprender grosso modo los lineamientos generales de esta teoría es importante volver los ojos sobre las fuentes en las que bebió Giddens. Así pues nos encontramos que sus influencias fundamentales provienen de la fenomenología, la filosofía de las ciencias sociales y la etnometodología.
De ellas toma ciertos conceptos y los incorpora a su amplio marco teórico. Como por ejemplo la aserción de que la sociología se diferencia de las ciencias naturales en que no se ocupa de un universo de objetos dados de antemano y que son las personas las que atribuyen significado al mundo que las rodea y actúan en consecuencia. También emplea el concepto de reflexividad para enunciar cómo los individuos se ocupan constantemente de sus acciones y meditan sobre las condiciones de éstas. Y une el concepto de conocimiento tácito al de la reflexividad para mostrar cómo los individuos que tienen una cultura comparten un conocimiento de las reglas sociales locales que no tiene porque ser discursivo o teórico. Y por último, coincide con éstos planteamientos teóricos, al dilucidar que las estructuras no son simple condicionantes sino que también capacitan para las acciones, ello significa que más que una barrera son la condición para que éstas – las acciones- se produzcan.
Otras influencias importante son la microsociología goffmaniana, el psicoanálisis, sobre todo la primera fase de de la teoría de Erikson y el existencialismo. De este último tomó su concepto de agency (acción) que entiende como una capacidad transformadora y presenta afinidades con las explicaciones existencialistas de la libertad pero sobre todo en lo que respecta al problema del tiempo. Así más que concebirlo como una unidad que puede calibrar un “marco” de objetos y actividades, el tiempo es un constituyente del ser.
Pero ¿en qué consiste la Teoría de la Estructuración? Es, en principio, un intento de síntesis donde Giddens pretende resolver el dilema entre acción humana y estructura social. Ése pues el objetivo fundamental de esta teoría general que apareció a finales de los años setenta y principios de los ochenta como alternativa teórica a las perspectivas estructual-funcionalista e interaccionista.

La dualidad de la estructura

Uno de los conceptos clave de la TE se refiere a la denominada “dualidad de la estructura”, que postula la existencia de una especial relación entre la estructura social y la acción humana. Giddens se basa en Heidegger para definir la acción como un continuo flujo de conducta. Este concepto de acción implica que las personas con capaces de transformar las cosas y que el futuro está, necesariamente, indeterminado. Desde esta perspectiva cobra especial importancia el poder como factor inherente a la acción: tiene que ver con la capacidad de los individuos para intervenir casualmente en una serie de acontecimientos.
La vida social es, pues, una obra producida por la acción de quienes participan en ella. Lo que implica que la constitución de la sociedad, esto es, su producción y reproducción, es una creación de actores sociales situados históricamente que crean historia y viven en ella.  Lo anterior significa postular la praxis como fundamento de la vida social reconociendo el papel activo del agente. Lo social es producto de los actores y éstos son a la vez producto de lo social (Baert, 2001, p. 117).

Acción, significado y estructura

La acción hace referencia a la conducta cotidiana en tanto proceso vivido por sus actores que es también intencional, es decir, que éstos examinan su proceder, que son conscientes de ello. Este enfoque de la acción como conducta racionalizada no sólo incorpora la idea de la acción como ordenada reflexivamente por los agentes sino que concibe la comprensión como un componente decisivo de la interacción social. La reflexividad es la capacidad de los individuos para ejercer una especie de control racional de su propia conducta. No es una simple auto-conciencia sino una continua monitorización de la vida personal y social.
La estructura es una articulación de reglas y recursos implicados de manera recursiva en la producción de las prácticas sociales. Por lo tanto, la estructura es a la vez un instrumento utilizado por actores en contextos específicos y el resultado de la reproducción de las prácticas.
Para Giddens  las propiedades estructurales existen sólo en la medida en que la conducta social es reproducida recurrentemente en el espacio y el tiempo. Las instituciones son los rasgos más duraderos de la vida social; así, hay formas institucionales que se extienden por inmensos recorridos de espacio y tiempo conformando sistemas sociales.

Aportes de la TE a las ciencias sociales

Ahora bien, en cuanto a los aportes específicos de la TE a las ciencias sociales se pueden resumir, retomando a Patrick Baert en su lúcido trabajo sobre la teoría social del siglo XX, en los siguientes elementos:

1. Ha logrado demostrar que varios argumentos teóricos o filosóficos que antes se consideraban dispares tienen ciertas afinidades. Por ejemplo, muestra que la fenomenología social de Schutz, la etnometodología de Garfinkel y el enfoque dramatúrgico de Goffman tienen bastantes cosas en común: ayudan a desenredar la compleja relación existente entre la autorrevisión, el significado compartido, las reglas tácitas y el conocimiento práctico.
2. Al vincular esos elementos Giddens ha conseguido identificar la emergente visión posempiricista de la teoría social y ha ayudado a articularla, pues, hasta que no escribió “Las nuevas reglas del método sociológico” no comenzó a tomar cuerpo este argumento inspirado en la hermenéutica.
3. La TE tiene una enorme amplitud de miras, y en consecuencia, resulta de interés para muchas facetas de la vida social. Por ejemplo, uno de sus considerables logros ha sido demostrar lo importante que resulta un estudio profundo de los detalles de la vida cotidiana para comprender cómo se genera el significado compartido (p.136).
En últimas, al hacer hincapié en la hábil reproducción de la sociedad mediante el conocimiento tácito y la conciencia práctica, la Teoría de la Estructuración es especialmente apropiada para comprender las rutinas de la vida cotidiana.

III: La condición postmoderna

Los rasgos de la modernidad tardía: La destradicionalización. La personalidad
postmoderna.
1. El distanciamiento espacio-temporal. Centralización, intensificación formas de
vigilancia, eficiencia sistemas de comunicación.
2. El desarraigo de las relaciones sociales.
a. Pruebas simbólicas.
b. Sistemas expertos.
Consecuencias de la modernidad (1990); Modernidad e identidad del yo: el yo yla sociedad en la época contemporánea (1991); La transformación de la intimidad: sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas (1995); Un mundo desbocado (1999); En el límite: la vida en el capitalismo global (2001) 

Hay otras esferas que también son del interés de Giddens y que tienen que ver con su visión más práctica y actual. Éstas se relacionan con la modernidad, la globalización y la política. Pero mi interés no es ahondar en ellas sino mostrar cómo este teórico también se ocupa de cuestiones  relacionadas con la vida cotidiana.
En el caso de la modernidad es de anotar dos cosas básicas. La primera de ellas es que según Giddens ésta introduce nuevas formas de vida que arrasan de manera sin precedentes todas las modalidades tradicionales del orden social. Tanto en extensión como en intensidad, las transformaciones que ha acarreado la modernidad son más profundas que la mayoría de los tipos de cambio característicos de períodos anteriores. Extensivamente han servido para establecer formas de interconexión social que abarcan el globo terráqueo; intensivamente, han alterado algunas de las más íntimas y privadas características de nuestra cotidianidad.  Y la segunda es su carácter polivalente. Pues si la modernidad implica la ruptura con la tradición y una nueva posición del individuo frente a los cambios que debe asumir con las respectivas modificaciones y adaptaciones a un entorno signado por el distanciamiento espaciotemporal, la intensificación de las formas de vigilancia y de comunicación, lo que supone un desarraigo en las relaciones sociales también implica la posibilidad de transformar esa realidad y adaptarse a ella de la mejor manera.

IV. Contribución al pensamiento político socialdemócrata

Para Giddens la globalización es una situación real: implica que vivimos en un mundo de transformaciones radicales y en el que no podemos acudir a la historia en busca de parecidos, ya que este nuevo presente no es una simple extensión del pasado. A todo esto habrá de dar respuesta la política, y para ello Giddens reclama remedios radicales. Sin embargo, sus propuestas (la creación de un marco jurídico para la introducción de una noción de ciudadanía cosmopolita, la necesidad de impulsar una forma de democracia dialogante, una reforma «positiva» del Estado de Bienestar, etc) no inciden de manera eficaz en el punto álgido del nuevo orden global en donde, por ejemplo, la anulación tecnológica de las distanciase espacio-temporales más que igualar las condiciones de vida de los seres humanos las polariza (Bauman, 1998, p. 18).
Sea como fuere, las posturas políticas fundamentales de Giddens se derivan de la búsqueda de una vía alternativa que brinde las condiciones para el establecimiento de una sociedad, según él, más equitativa. Las políticas de la Tercera Vía, entonces, han de ayudar a los ciudadanos a dirigir su camino a través de las revoluciones más importantes de nuestro tiempo: la globalización, las transformaciones en la vida personal y nuestra relación con la naturaleza.
Según Giddens, una vez abandonado el colectivismo, la política de la Tercera Vía busca una nueva relación entre el individuo y la comunidad, en una redefinición de los derechos y las obligaciones. En ese contexto rechaza tanto las ideologías políticas del socialismo y el neo-liberalismo como opciones viables en las sociedades modernas. Una tercera vía, al contrario, serviría para establecer una 'sociedad inclusiva', que tenga en cuenta a todos sus miembros como ciudadanos/as en igualdad de condiciones.
En general se trata de un intento de llevar la izquierda hacia el centro, adaptándola a los cambios que vive el mundo. En ese contexto los valores de la Tercera Vía que Giddens propone son:

Igualdad
Protección de los vulnerables
Libertad con autonomía
No hay derechos sin responsabilidades
No hay autoridad sin democracia
Pluralismo cosmopolita
Conservadurismo filosófico

La intención de este breve esbozo es mencionar algunos de los aportes más significativos de Giddens en la teoría política y en la vida práctica. No se ha tenido en cuenta la controversia que ha generado algunos de sus obras, ni suacercamiento al poder desde las posturas políticas del Nuevo Laborismo. Considero que pese a esas contingencias su obra está allí y como tal debe estudiarse, sin condicionantes de ninguna laya.

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Barcelona, 27 de octubre de 2008.

viernes, febrero 05, 2016

Sermón

Me bebo y me consumo,
soy agua que corre por 
tus manos
ave de presa ceñida a tus
caderas.
Devoro tu recuerdo
y la lumbre de tus párpados 
me habla:
arrancad las sombras
dormidas en tu boca,
arrancad los exilios 
despiertos en tu espalda.

De Palabras de soslayo (Aula de Humanidades, 2015)

©Martha Cecilia Cedeño Pérez

sábado, julio 25, 2015

PAÍS DE CAFRES Y MISÓGINOS

Estoy harta, enfadada e indignada.  Y lo estoy desde que vivo en este país, en esta ciudad, uno de los peores lugares para las mujeres. Me da igual que algunas personas que conozco opinen lo contrario: Colombia y Bogotá son contextos agresivos, nefastos, atroces para nosotras. Son espacios que  nos escupen su odio para mantenernos presas del miedo a través de las estrategias perversas de esa cultura patriarcal tan arraigada en esta sociedad.
He ahí el despliegue de una violencia inusitada y brutal contra nosotras. Violencia sistemática cuyo propósito es destruir, marcar, someter, desaparecer, castigar. Tatúan nuestros rostros, vulneran nuestros cuerpos, matan nuestros sueños, nos convierten en botín de guerra y con ello en todo lo indeseado, en la maleza a cortar. En nosotras los malditos descargan todo su rencor.  Es como si quisieran borrarnos del mundo de un manotazo con toda la saña y la sevicia posible.
O si no, cómo se explican estas aterradoras cifras -según Sisma Mujer: en el 2012, 47.620 mujeres fueron agredidas por su pareja o expareja; cada media hora una mujer fue víctima de violencia sexual en el país y cada mes 1.508. En el mismo año 138 fueron asesinadas por su pareja o expareja y en ámbitos asociados a la violencia política, la violencia sexual contra las mujeres  aumentó en  un 81,69 % comparado con el año 2011, de tal suerte que al uno de noviembre del 2013, las mujeres representan el 84,9% de las víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano.
En ese mismo orden, las mujeres representan el 51% de las víctimas del desplazamiento forzado, lo que significa que 2.632.427 mujeres colombianas han sido víctimas de este flagelo; el 51,4 % de las víctimas de amenaza en el país; el 43,8 % de las víctimas de tortura; el 46,8 % de las víctimas de la desaparición forzada  y el 46,7 % de las víctimas de homicidio en el país (Sisma Mujer).
Y siguiendo con este hermoso panorama, en el Boletín Epidemiológico (¿?) Información de Violencia contra la Mujer, de Medicina Legal, se presentan las  cifras correspondientes a los meses de enero y febrero de 2015, entre las cuales se encuentra: 126 homicidios,  735 casos de violencia contra niñas y mujeres adolescentes en el marco de la violencia intrafamiliar;  6269 casos  de violencia de pareja y 2631 exámenes médico legales por presunto delito sexual en contra de mujeres de los cuales  540 casos ocurren en Bogotá. En esta ciudad cada treshoras una mujer es agredida sexualmente, según Medicina Legal. Sumado a lo anterior está el hecho de las agresiones sexuales que ocurren en el sistema de Transmilenio sin que hasta el momento se hayan adoptado medidas eficaces para brindar una seguridad mínima a todas las mujeres que utilizamos este servicio de transporte urbano. 
Así pues,  la situación en la que nos encontramos las mujeres en este país y en esta ciudad es más que preocupante: es aterradora. Nuestra vulnerabilidad alcanza niveles insospechados y todo ello con la anuencia de las instituciones del Estado que no toman medidas contundentes que nos protejan y nos  permitan vivir en igualdad y en libertad.  Y una se pregunta si ésta es otra estrategia para que permanezcamos en una condición de indefensión total que permita la prolongación  del statu quo, que nos condena hasta el fin de los tiempos a la subordinación, al miedo y al silencio.

¿Cómo no estar -entonces- harta, indignada y enfadada con una sociedad  indiferente, sorda y perversa, que nos castiga por el hecho de ser mujeres? A veces siento vergüenza de haber nacido en un país como éste. País de cafres* y misóginos.
*Para usar una expresión de Darío Echandía de hace más de 50 años. ¡Cuánta razón tenía entonces aunque creo que se quedó corto...! 

domingo, julio 12, 2015

MI VERSIÓN DE SAN FERMÍN

Seguro que Pamplona  -Iruña, en vasco- es una ciudad serena los días previos y posteriores a los Sanfermines. Así se puede evidenciar en sus calles y plazas dispuestas  para los tránsitos y los encuentros, en su arquitectura reposada y humana fácil de apreciar, en su disposición general que le confiere cercanía y un profundo sentido estético. Y también en su dimensión: es un pueblo grande cuya población no supera los 200.000 habitantes. ¡Quién lo creyera! 
Pero durante la fiesta de los Sanfermines su población se multiplica, sus calles se convierten en hervideros humanos de dificil tránsito, las plazas y parques en lugares atiborrados de jolgorio, risa, licor; y ¡cómo no! en hoteles al aire libre donde el turismo mochilero duerme los excesos.  La fiesta lo subvierte todo: el ánimo, la ropa, las palabras, las prácticas, las relaciones sociales. Ella se convierte en el espacio irredento de las posibilidades. ¡Cómo me gusta esa suerte de revolución temporal que trastoca los ámbientes y espíritus y nos acerca al placer dioníasico, al hedonismo más puro  y necesario!
Todo eso lo viví en Iruña durante dos cortísimos días en los que me harté de música, recorridos, desvelos, visiones, con la imagen siempre latente de los toros.  Ellos los reyes del jolgorio.  Los encierros se convierten en el núcleo de la fiesta. Aquello que reúne, motiva, impulsa, agiliza y dispara los sentidos. Debo confesar que no me hacen tanta gracia como a mi hija que cada año, desde que era muy pequeña, los sigue por la tele. Nunca he entendido esa pasión desmesurada por ellos. Ha de ser  alguna cuestión mítica o una información que se ha colado en los genes producto de algún antepasado navarro. Sea como fuere, durante los últimos dos años, a ella no le ha importado esperar hasta la 1 de la madrugada para verlos (hay 7 horas de diferencia horaria entre Colombia y España).  Por suerte, en esta ocasión los ha podido apreciar en vivo y en directo. ¡Una pasada!  dijo.
Llegamos a Pamplona sin mapa en mano y con ganas de bebernos la ciudad. Es una maravilla poder andar por cualquier urbe sin temor en el cuerpo, sin ese miedo atávico que te inmoviliza y te hace desconfiar hasta de tu sombra. Para mí es uno de los placeres más elevados. ¡Y necesarios! Deambular por la calle de esa manera me hace sentir libre, ligera, segura, dueña del mundo.  Cuestión que solo he experimentado en algunas ciudades europeas, en Argentina y Cuba. 
Llegar sin mapas tienes sus ventajas: te vas por cualquier calle y de repente te encuentras con alguna de esas maravillas que te dejan sin aliento; trazas el camino sobre la marcha con los sentidos abiertos y haces de la incertidumbre un mundo de posibilidades. ¡Nunca sabes que te espera al doblar una esquina, al recorrer una callejuela, al sentarte en un banco de alguna plaza desde el cual puedes extasiarte con la vida que pasa ante los ojos! ¡Cómo me gusta la incertidumbre, el azar, lo imprevisto!  No puedo dejar pasar mi deuda con Morín. 
Y así, mi hija y yo, recorrimos palmo a palmo el casco histórico de Iruña y tropezamos con  conciertos de Jazz,  con música en plazas y parques, con juego pirotécnicos, con concursos de deportes populares. Fue estupendo asistir al  Campeonato Navarro de Levantamiento de Yunque, el XVI Trofeo San Fermín de Motosierras y la  Exhibición de Harrijasotze. ¡Y ver la cara de sorpresa de mi hija!  Aprendimos qué es un yunque, qué son cortes con motosierras (aquí debo decir que no pude evitar pensar en las atrocidades que se cometieron con ellas en Colombia en la época dura de los paramilitares) y el levantamiento de piedras. ¡Un fortachón levantó 9 veces una de 150 kilos! ¡Son rudos estos navarros!
Lo único realmente planeado fue el asunto del encierro. Veríamos los toros de la ganadería Valdefresno. Para ello, desde las 5:30 horas estuvimos apostadas justo en la calle Estafeta, sí la misma donde hay una curva de 90º que hace el espectáculo en la tele: los toros resbalan peligrosamente y eso le gusta a la gente. Mola ver el dolor ajeno y el peligro ¿no?  En esas largas horas de espera  y frío pudimos apreciar el montaje diligente de los vallados, la   horda de guiris borrachos, los preparativos para la carrera, el llenado de los balcones, la belleza de hombres y mujeres, la convivencia armónica entre extraños en tiempos de jolgorio...Y a las  8:00  en punto, el paso de los astados. 2 minutos y 25 segundos de duración, reseñaron los periódicos, pero desde mi lugar de observación -a ras de suelo- solo fueron unos cuantos segundos. Ví sus siluetas contundentes, sus patas fuertes, su recia estampa recortada por las maderas del vallado  y delante de ellos a un montón de hombres y mujeres corriendo desaforados, seguro que ebrios de adrenalina (y algunos, además, de licor). ¿Y eso es todo? El rostro de mi hija, iluminado,  hizo que mi ¿frustración? por la brevedad de la visión desapareciera, y en su lugar,  llegara una cierta armonía, una felicidad nítida que hizo que trasegáramos entre risas el recorrido hasta llegar a la plaza de toros. ¡Todo parecía condensarse en una estética rotunda y  plena  de la fiesta!   
Y allí, nos dijimos que este sería nuestro primer San Fermín pero no el último, pues hay una fuerza más allá de la razón que te impulsa a repetir.   

"Uno de enero, dos de febrero,
tres de marzo, cuatro de abril,
cinco de mayo, seis de junio
siete de julio, ¡SAN FERMÍN!

Zaragoza, 12 de julio de 2015

miércoles, julio 08, 2015

Zaragoza, arde


Sabía de los fríos zaragozanos  y su cierzo maldito, pues durante muchos años he estado por estos lares visitando a mi hermana pequeña; pero no había sentido en carne propia la canícula que funde los ánimos, las fuerzas y las neuronas. Hasta esta semana, claro.  Y eso que tengo experiencia con las altas temperaturas en no pocos sentidos, pero sobre todo porque viví durante mucho tiempo en Neiva. Una ciudad colombiana cuyas calles reverberan a las dos de la tarde. Allí es normal que los termómetros marquen 38 grados a las 10 de la mañana y que el calor se te meta en los huesos y te haga perder cualquier atisbo de ligereza y te conmine sin piedad a la modorra y te lleve a buscar el mejor sitio para poder evadir el tirabuzón ardiente cuando no tienes aire acondicionado en casa.  El calor te escupe debajo de la cama, en la hamaca, en el patio, en la esquina del salón y sientes que no puedes evadirlo así te duches mil veces. Es sofocante y agotador e impide que hagas cualquier cosa  con diligencia: te condena sin remedio a la lentitud. Ello explicaría, de alguna manera, el carácter parsimonioso, ligado a la inercia, de buena parte de la población de esta ciudad. 
Pues bien, pensé que ya había vivido todo en este aspecto hasta volver a Zaragoza –después de tres años- y toparme de lleno con una “ola de calor”. En principio no le di mucha importancia pues creí –ingenua- que con mi experiencia vital en el Valle de las tristuras –así le llamaron los conquistadores españoles al lugar donde se sitúa Neiva-, con los recorridos por el desierto de la Tatacoa y  con tantos veranos en Barcelona, ya estaba curada de espantos en este sentido.  ¡El calor no me afectaría en lo más mínimo!
Pero ¡qué equivocada estaba!  El suplicio empezó el mismo día de mi llegada a Zaragoza, una vez bajamos –mi hija y yo-  del AVE una bocanada de aire ardiente cruzó nuestros rostros. ¡Jo, qué calor, mama! Y unas calles antes de llegar a casa, un termómetro callejero marcaba 39 grados.  Y esto no es nada, dijo mi hermana, dicen que la cosa irá a peor en los próximos días.  Vale, vale, respondí incrédula. Y así pasaron cuatro días tatuados por el infierno. De día escondidas en casa hasta que el calor bajaba un poco, entonces aprovechábamos para salir por ahí a comer un helado y tomar la fresca en la Gran Vía; y de noche, nos acostábamos  tarde y abríamos todas las ventanas  para promover corrientes de aire. Y todo ello funcionó a medias hasta el pasado lunes.  Día fatídico. Aproveché la mañana para trabajar –no estoy de vacaciones-, bueno hasta las 10, hora en que el sofoco  hizo cerrar el ordenador y el pensamiento y expulsó la ropa y los sentidos.  Y entonces me pregunté qué putas hacía en este infierno cuando tenía el frío bogotano y la montaña y el cielo encapotado  (no, no quise volver a Bogotá, pero eché de menos su temperatura amable). Y la noche fue peor. Henos a la 1 de la madrugada en la terraza hablando tonterías y mirando la calle, abajo, iluminada con transeúntes solitarios/as desplazándose con lentitud y la luna que absorta empezaba e emerger de los edificios. No refrescó en toda la noche como presagio de un martes ardiente que nos abofeteó sin compasión desde la primera hora.

El periódico de Aragón advertía que se alcanzarían temperaturas extremas y que posiblemente se batiría el record de 2009 (43.1º en el aeropuerto de Zaragoza).  La cosa no pintaba nada bien. ¿Qué haremos? Decidimos ir a la piscina y comer allí, al menos tendríamos el agua a mano para darnos un chapuzón cuando el calor arreciera. Y así lo hicimos. Debajo de un árbol el tiempo transcurría con lentitud mientras seguíamos la noticia de la ola de calor: a las 5  y 30 de la tarde el termómetro marcaba 44.5 grados. ¡Joder! Esto es como abrir un horno. Sientes el aire caliente en el rostro y no puedes respirar y luego te mareas y piensas que vas a desfallecer y que esto es una de las cosas más horribles que has experimentado en la vida. Desde las 2 hasta las 8 de la tarde el tiempo fue un libro malísimo, cerezas heladas, cierzo infernal, chapuzones en el agua infestada de gente sofocada… Y la constancia absoluta de nuestra fragilidad e impotencia. ¡Pobres seres de nervios y piel expuestos a la intemperie!

Y sí: es la última vez que vengo a Zaragoza en verano.

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...