Un aniversario

Hace un poco más de un año comenzaba mi andadura por estos territorios de l@s blogger@s. Lo hacía con la intención de tener un espacio en que pudiese escribir sobre diversos temas. Desde los más cotidianos y periféricos hasta otros más "centrales" y "trascendentes". Y todo ello gracias a las sugerencias de mi amiga Gabriela de la Peña, que me motivó a crear un espacio en donde pudiese plasmar todas esas preocupaciones vitales que desde siempre me interesan.
Y ha sido un año verdaderamente fructífero pese a las temporadas de silencio provocadas por el oficio académico y ahora por cuestiones laborales. Pero también, debo confesarlo, en los últimos días he perdido un poco de ese espíritu que me llevó a crear este blog. Y entonces entono la mea culpa y vuelvo a la palabra para decir que recuperaré el ánima, la intención, la alegría, la sorpresa, la motivación... para seguir escribiendo y publicando cosas que pueden interesar más o menos pero que siempre operan como una catarsis para quién las produce.
Así que regreso a las leyendas urbanas, a los poemas, a los escritos beligerantes, a las divagaciones, a las nimiedades, a las palabras... que me llevaron a abrir este blog un día de octubre de 2005.
Y aquí va una creación de mi hermana Lina María que pronto estará en esta Barcelona cosmopolita y sofisticada, fría y cálida, humana y cruel, hermosa y decadente... Este paisaje transurbano inaugura una nueva etapa espacios y periferias...
Comentarios
Un abrazo enorme, amiga!
Un año, ¿y a que se ha pasado volando? Volando, pero cargado de éxitos, no lo olvides. Sí, mezclado con la cotidianidad que a veces parece aplastar. Pero sólo lo parece, no aplasta ni na', al contrario: en tu caso, es el motor que te impulsa a seguir adelante con tu trabajo, tus seres amados, tu universo completo, que es intenso, lindo, divertido y aguerrido.
Mart, un año más. Un año de periferias y centralidades, un año de gozar de tus letras, que poder acceder a ellas a la distancia. Y estoy feliz por ello. Y feliz de haber coincidido alguna vez "cara a cara", aunque ahora lo hagamos vía cibernética.
Eso, pues un abrazo, fuerte, sentido, alegre. Un abrazo con ganas de seguir leyéndote, siguiendo tu lucha cotidiana que es inspiración para todos quienes te rodeamos.
Besitos mil!
Gabriela.