martes, noviembre 04, 2008

Desvarío

Pasan los días en un toque
de párpados
y tu voz aún resbala en mis oídos.
Otro cuerpo ocupa tu espacio
ahogado de hierbas y canciones.
No pido que me esperes
-me excluyo voluntariamente de tu
memoria-
ni que escribas algún verso que por
error me dibuje.
Las excusas se las bebe el tiempo
y tus palabras mudas, también.

1 comentario:

María Isabel Gómez Castillo dijo...

¡Que corto y que intenso!
Precioso poema Marta.
Isabel Gómez

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...