sábado, junio 06, 2009

Palabra y tiempo

Hoy me he levantado más pronto que de costumbre para empezar una tarea que llevo aplazando hace mucho tiempo: ordenar una serie de textos poéticos escritos desde 1990 hasta la fecha en distintos lugares del mundo (San Luis, Neiva, Ciudad de la Habana, Barcelona, París…) y que tengo dispersos en diferentes archivos después de haberlos recuperado de papeles reciclados, notas marginales, servilletas, billetes de avión, libretas viejas… Y todo ello porque mi amigo Luis Ernesto Lasso, profesor de la Universidad Surcolombiana, está preparando un segundo libro sobre el Huila en el que se hablará de las voces poéticas de la región, y ha tenido la generosidad de incluirme dentro de esas figuras femeninas (cuestión que por otra parte agradezco pero que no es objetiva del todo si no más bien producto del afecto). Allí también participaré como autora porque me corresponde escribir un breve texto sobre las voces poéticas masculinas, cuestión a la que me pondré en breve, después de preparar una ponencia para la Universidad de A Coruña, que presentaré en septiembre en el marco del VI Congreso sobre Migraciones en España.
Volver sobre lo que escribimos casi siempre produce sentimientos contradictorios. Descubres textos de los que perfectamente te podrías avergonzar –yo acabo de descubrir varios-, pero también algunos poquísimos versos que te iluminan el día y las ganas de seguir con este oficio inoficioso. Descubrí por ejemplo, algunos poemas de principio de la década de los 90, escritos en San Luis, un pueblo pequeño alejado de la mano de Dios pero muy cerca de la de la guerrilla. Allí trabajé como profesora de español y literatura seis meses, después de graduarme en la universidad. Y si, son poemas quizá poco elaborados pero vitales y emotivos en los que se vislumbran algunas imágenes que luego me acompañarían. Ese regreso en el tiempo a través de la palabra también me ha permitido recuperar momentos que de alguna manera están conectados. Partidas, amores y desamores, presagios. Y también la familia y la figura de mi abuela sentada en el marco de la puerta. Volver sobre lo que escribimos en cierta medida nos delata, muestra la fragilidad de las palabras también muy unidas a circunstancias, experiencias, lecturas, presentimientos. Y también nos confina en un tiempo de arena, veloz e implacable, tirano de las noches y los días.
(Dentro de ese conjunto heterogéneo de versos hallé algunos que no son míos, como éste que presento a continuación escrito por Carlos Alberto Célis -poeta, pintor, novelista y médico-. Un nostálgico descubrimiento que quiero compartir con las pocas personas que estoicamente me leen y a quienes agradezco su entereza)

Entre tu tiempo de luna y mar
Se fueron mis horas tras la huella
De tus pasos
Cansados.
Alegres como canto de luces,
Otras veces sólo eso,
Mis pasos de hombre
Con tus cabellos en mis muslos,
Con la noche de tus ojos en los míos,
Una caricia.
Entonces eras del color del mar
Y eran tus pechos como arena blanca
Dormidos en mis manos,
Porque estabas en mis brazos
Aunque no podías estar
En otro sitio…Cuba
Neiva, 15 de febrero de 1995.

miércoles, junio 03, 2009

Teoría Feminista ( II )

Me considero poco versada en algunos de los enunciados de la teoría feminista, por ejemplo en el denominado feminismo de la diferencia. Pues bien, sobre esa temática trató la sesión de hoy que fue orientada por Aránzazu Hernández, profesora de la Universidad de Zaragoza. Bajo el título “La redefinición de la identidad sexuada”, la profesora Hernández nos introdujo en esa vertiente teórica a la que han hecho aportes fundamentales intelectuales como Adrienne Rich (Estados Unidos, 1929), Luce Irigaray (Bélgica, 1932), Julia Kristeva (Bulgaria, 1941) y Rosi Braidotti (Italia, 1954). Para ello partió de tres elementos que ha configurado Irigaray a través de su postura teórica:
-La crítica de una cultura del sujeto masculino
-La definición de parámetros para la constitución de una subjetividad femenina autónoma
- La búsqueda de condiciones de posibilidad –filosóficas, lingüísticas, políticas- de una cultura de dos sujetos no sometidos el uno al otro, en este caso el sujeto femenino al masculino.

En ese orden de ideas se entiende que la diferencia entre los sexos en nuestra cultura está dada a partir de un sistema de oposición binaria, cuyo resultado es una relación jerárquica. En tal contexto lo masculino es considerado como lo masculino universal y lo femenino como lo no masculino. Aquí lo masculino es lo universal y lo femenino lo especifico. Dice al respecto Irigaray que el sujeto siempre es un ‘sujeto’ masculino, de ahí la necesidad de construir un nuevo marco en donde sea posible la construcción de una subjetividad femenina autónoma. Y ello es al tiempo una cuestión filosófica y política. Entonces la “diferencia sexual” se define tomando lo “masculino” como modelo. Por ello la diferencia sexual no es tal si no una indiferencia. La diferencia siempre es pensada jerárquicamente: la mujer y lo femenino como lo no hombre y lo no masculino (negativo, falta, carencia).
Vale la pena mencionar que existe una divergencia entre el feminismo de la diferencia y el de la igualdad. El primero considera que la masculinidad y la feminidad son roles de género construidos socialmente con los que hay que acabar para lograr la plena igualdad en todos los campos vitales y está inspirado en el Segundo Sexo de Simone de Beauvoir. El segundo parte de la constatación de la mujer como lo absolutamente otro. Instalado en dicha otredad, pero tomando prestada la herramienta del psicoanálisis, utiliza la exploración del inconsciente como medio privilegiado de reconstrucción de una identidad propia, exclusivamente femenina.
.......
Bibliografía básica sobre teoría feminista, para principiantes
Amorós, Celia. 10 palabras clave sobre Mujer. 1995. Estella. Verbo divino.
Amorós, Celia. Teoría feminista: de la ilustración a la globalización. 2005. Madrid. Biblioteca Nueva.
Amorós, Celia: Hacia una crítica de la razón patriarcal, 1991, Barcelona, Anthropos.
Beauvoir, Simone de. El segundo sexo. 2005, Madrid, Cátedra.
Bourdieu, Pierre. La dominación masculina, 2000, Barcelona, Anagrama.
Braidotti, Rosi: Feminismo, diferencia sexual y subjetividad nómade, 2004, Barcelona, Gedisa.
Burín, M. y Dío Bleichmar, E. (comp.): Género, psicoanálisis, subjetividad, 1996, Buenos Aires, Paidós.
Butler, J: El género en disputa: el feminismo y la subversión de la identidad, 2001, Barcelona, Paidós.
Butler, Judith: El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad, 2001, México, Paidós.
Campoamor, Clara: Mi pecado mortal: el voto femenino y yo, 2001, Sevilla, Instituto Andaluz de la Mujer.
Diotima, Traer al mundo el mundo, 1996, Barcelona, Icaria.
Fisher, Hellen: El primer sexo, 2000, Taurus, Madrid.
Femenias, M. L. Sobre Sujeto y género. Lecturas feministas desde Beauvoir a Butler, 2000, Buenos Aires, Catálogos.
Firestone, S: La dialéctica del sexo, 1976, Barcelona, Kairós.
Friedan, B: La mística de la feminidad, 1974, Madrid-Gijón, Júcar.
Irigaray, Luce. Speculum. 1994. Madrid. Saltés.
Lauretis, T. de Diferencias. Etapas de un camino a través del feminismo, 2000, Madrid. Horas y horas.
Librería de Mujeres de Milán, El final del patriarcado. Barcelona. Pròleg, 1996.
Librería de Mujeres de Milán, No creas tener derechos. 1991, Madrid. Horas y horas.
Lonzi, Carla. Escupamos sobre Hegel. Barcelona. Anagrama. 1981.
Lorde, Audre. La hermana, la extranjera. 2003. Madrid, Horas y horas.
Mill, J.S y H. Taylor Mill: Ensayos sobre la igualdad de los sexos, 2000, Madrid, Antonio Machado Libros.
Millet, K: Política sexual, 1995, Madrid, Cátedra.
Muraro, Luisa. El orden simbólico de la madre. 1994, Madrid. Horas y horas.
Pateman, Carole. El contrato sexual, 1995, Barcelona, Anthropos.
Pizan, Christine de. La ciudad de las damas.2006, Madrid, Siruela.
Porete, Margarita: El espejo de las almas, 1995, Barcelona, Icaria.
Rich, Adrienne. Nacemos de mujer. 2001, Madrid. Cátedra.
Rich, Adrienne. Sangre, pan y poesía. 2002, Barcelona. Icaria.
Rivera, María Milagros. Nombrar el mundo en femenino. 1994. Barcelona. Icaria.
Romero, R y Valcárcel, A. edit. Pensadoras del siglo XX. 2000, Sevilla, Instituto Andaluz de la Mujer, colección Hypatia.
Sau, Victoria. Diccionario ideológico feminista. 2001, Barcelona. Icaria.
Shiva, Vandana, Abrazar la vida. Mujer, ecología y desarrollo, 1995, Madrid, Cuadernos inacabados 18, ed. horas y HORAS.
Tubert, Silvia (ed.): Del Sexo al Género: los equívocos de un concepto, 2003, Cátedra, Madrid.
Valcárcel, A. El concepto de igualdad. 1994, Ed. Pablo Iglesias, Madrid.
Valcárcel, Amelia. La política de las mujeres. 1997.Madrid. Cátedra.
Varela, Nuria. Feminismo para principiantes. 2005, Barcelona. Ediciones B.
V.V.A.A, Otras inapropiables. Feminismos desde las fronteras. 2004. Madrid, Traficantes de sueños.
Wollstonecraft, Mary. Vindicación de los derechos de la mujer. 1994, Madrid, Cátedra.
Woolf, Virginia. Un cuarto propio. 2003. Madrid. Horas y horas.

miércoles, mayo 27, 2009

Teoría Feminista ( I )

Hoy he comenzado un interesante curso sobre teoría feminista del siglo XIX en el Espai Francesca Bonnemaison. Esta primera sesión "De la teoría feminista a la práctica política" estuvo a cargo de Rosa Cobo, profesora de sociología de la Universidad de A Coruña. Ella con mucha lucidez nos introdujo a las/os participantes en los interesantes caminos de este pensamiento que abarca todas las esferas de la vida social. He aquí algunas de las ideas que planteó:

En el feminismo encontramos tres dimensiones definidas. Una de ellas es que posee una tradición intelectual y es, a la vez, un movimiento social. Otra es que, como tradición intelectual y movimiento social, tiene tres siglos de historia (más que el marxismo, por ejemplo); el primer texto feminista surge en el siglo XVII. Y otra dimensión es que, como movimiento social, tiene un pasado intachable en el que ha utilizado dos elementos básicos para cambiar la situación de subordinación de las mujeres: la argumentación intelectual y la presión política. Por ello es el único movimiento social que no ha utilizado la violencia como estrategia para cambiar la realidad. La finalidad del feminismo no es otra que la de construir un proyecto político autónomo. Su propuesta teórica se inserta dentro de la perspectiva del deber ser, esto es, dentro de las teorías críticas de la sociedad, dentro de aquellas vertientes que propugnan por el cambio social (junto con el Marxismo, el ecologismo, etc.)
Como teoría del deber ser el feminismo analiza la realidad para ejercer prácticas políticas que permitan transformarla. De ahí la importancia de reconstruir su propia historia, su memoria histórica. Muchos grupos tradicionalmente oprimidos, subordinados lo han hecho ¿Por qué las mujeres no? Las mujeres aún no hemos construido nuestra propia épica.
Uno de los mayores logros de las luchas feministas es que se ha politizado el espacio privado para convertirlo en objeto de discusión política. Temas como el divorcio, la violencia, por ejemplo, se han sacado de las cuatro paredes de la casa para insertarlos en la esfera amplia de lo público. Y con ello se ha ensanchado la democracia pues se han expuesto a la luz las prácticas de subordinación, de opresión, que hemos sufrido las mujeres desde tiempos inmemoriales.
El feminismo es una teoría del poder y como tal tiene un proyecto político: transformar las relaciones y jerarquías de género entre hombres y mujeres. No debemos olvidar que el 49% de la población mundial, los hombres, se apropian con alevosía de los recursos y derechos de las mujeres. Así pues la variable género es una variable de opresión como ya lo intuía muy claramente Mary Wollstonecraft en su libro Vindicación de los derechos de la mujer (1792).
El patriarcado es un sistema de dominación que ejercen los varones sobre las mujeres, a través de pactos que son continuamente renovados y que se utilizan para mantener esa relación de dominación. Esta red de pactos entre opresores permite mantener y reproducir una situación de dominio e impedir las alianzas entre las mujeres que horadarían gravemente este sistema de opresión. El feminismo radical identificó como centros de la dominación patriarcal esferas de la vida que hasta entonces se consideraban "privadas". A ellas corresponde el mérito de haber revolucionado la teoría política al analizar las relaciones de poder que estructuran la familia y la sexualidad; lo sintetizaron en un slogan: lo personal es político. Consideraban que los varones, todos los varones y no sólo una élite, reciben beneficios económicos, sexuales y psicológicos del sistema patriarcal, pero en general acentuaban la dimensión psicológica de la opresión. Kate Millet con Sexual Politics (1970) marcó un hito importante en la consolidación de la teoría feminista.
El feminismo no es una contracultura sino una teoría y una práctica política dirigida a conseguir la distribución paritaria de recursos y derechos. Y es autónomo: tiene sus propios objetivos y se imbrica en todos los ámbitos de la sociedad.
......
Ilustración: dibujo realizado por mi hija Luna cuando tenía 5 años.

martes, mayo 26, 2009

Detritus cotidianos: la mariposa en el sofá

No puedo negar la influencia de Benjamin ni de Proust ni mi predilección por aquellas otras perspectivas que abogan justamente por volver la vista hacia esos pequeños acontecimientos de los que está hecha la vida. Detritus. Eventos minúsculos que son sistemáticamente desechados no sólo en el campo “objetivo” de la ciencia social sino también del transcurrir vital. Miramos de reojo lo pequeño, lo obvio, lo aparentemente insignificante. Lo descartamos por simple, por cursi, por reiterativo. Y olvidamos, a veces, que en la observación detallada de esas minucias se encuentra la materia prima de la vida y sus esferas. Existe una cierta tendencia, en muchos campos y saberes, hacia lo grandilocuente, lo magno que deviene en importante. Lo central. Por ello descartamos aquellos murmullos opacos que casi siempre suceden en la periferia, o en los bordes, o en los intersticios. Y cuando por x o y razón decidimos volver la mirada hacia ellos hay un irresistible afán por desestimar nuestra intención; es como si cometiésemos una suerte de sacrilegio (sobre todo en según que disciplina científica). Entonces nos vemos obligadas/os a dar argumentos, a justificar nuestra osadía. A vivir en una permanente declaración de intenciones. Casi como nos sucede a las mujeres cuando observamos, ocupamos, en solitario el espacio público: siempre estamos en un permanente desglose de intenciones para no dar impresiones equivocadas.
Me parece que en la observación de las minucias, del detalle, de lo aparentemente intrascendente se tocan, por ejemplo, la antropología y la literatura. El/la poeta y el/la narrador/a son, sin duda, buenos/as observadores/as de esa vida que transcurre en la fluidez, o no, de los días y los espacios. De todo lo que se manifiesta ante sus ojos. Y el/la antropólogo/a hace de la observación el instrumento principal de trabajo. Es a través de ella como se puede conocer el objeto social que se estudia. Los/as primeros/as la utilizan para ficcionar, para nombrar, crear un mundo cuya búsqueda principal es escudriñar en la esencia del ser humano, y los/as segundos para describir, interpretar, comprender una realidad social dada. Pero no estoy tan segura de que el resultado sea distinto para uno/as y otros/as. Es decir, creo que ambos/as de alguna manera recrean universos. Ambos estudian las vidas, intentan comprenderlas. A veces un texto antropológico parece una ficción y viceversa.
Me he extendido un poco: sólo quería hablar sobre la mariposa que apareció en el sofá de casa. Era preciosa. ¿Qué hace este insecto aquí? ¿Cómo habrá entrado? Un hecho anodino, intrascendente, pueril, dirían algunos, pero para mí significó pensar en la importancia de las minucias -espasmos de la vida cotidiana- y en la maravilla del instante, del azar.
(Las fotos son de ella, por supuesto)

sábado, mayo 23, 2009

Un poema

Canción de primavera

Hago el camino del pan
con un saco de penas en las manos.
Voy de los ojos de la gente al vetusto
carro de la compra
-un hombre me mira con lujuria-
y pienso que me tomaré un vino rojo
en lugar de cortarme los párpados.
Lo beberé despacio mientras descubro
el cielo gris con un par de golondrinas

despistadas
y adivino la línea plata de la mar
oculta bajo un grueso manto
de edificios.
Beberé despacio para exorcizar

la nostalgia endémica
que se mete entre los huesos
sin consultarlo,
justo hoy,
viernes de mayo.

........
Martha Cecilia Cedeño Pérez
L'Hospitalet de Llobregat - Barcelona, Mayo de 2009

miércoles, mayo 20, 2009

Migraciones, trenzando palabras

Acabo de recibir el libro Migraciones, trenzando palabras; editado por la Universidad de Almería. El texto contiene las obras de los ganadores del III Certamen Internacional "Traspasando Fronteras", en la modalidad de fotografía, cuento y poesía, del Laboratorio de Antropología social y cultural de dicha universidad.
Allí se presentan las obras fotográficas premiadas "Algún día..." de María Luisa Molina Ibáñez e "Integración inmigrante" de F. Javier Arcenillas Pérez. Los relatos cortos de José Miguel Paz Cabanas "Nazaret junto al mar"; José Antonio Leal Canales, "La espera"; Eduardo César Cabrera, "La mejor imagen" , y de Concepción Fernández González "Mi mamá blanca". Los poemas de María Dolores Lugo Sánchez "Raíces al aire"; Martha Cecilia Cedeño Pérez "Caminos en suspenso (con un lamento)"; Adrián Ballester Cerezo, "Pisadas sin Huellas"; y José Sánchez Hernández "Juego circular".
A continuación presento una muestra de las/os poetas premiadas/os.

Raíces al Aire
Ma. Dolores Lugo Sánchez.
(Orihuela-Alicante)

2

Aquel día, la silueta de tu padre,
era un recortable subiendo la cuesta.
Recuerdas la escena tallada
en la piedra de la memoria.
Tu padre que llega del extranjero,
con un traje que huele a metro y a pizarra.

Lo ves, acercarse a la baldosa de la casa,
y arrojar la mirada sobre la puerta.

El hogar que pronto
será de papel y letra pequeña
..........

Caminos en suspenso (con un lamento)
Martha Cecilia Cedeño Pérez
(Colombia)
V

Este hombre lejano huyó con el tiempo
y es figura de piedra.
Anda con su vida al hombro
y sus ojos como ascuas
buscan la palabra
o un brazo que sonría
con su diente de pan.
Este hombre diáfano de sueños
es un impulso de nervios
y carne
y risa
y pensamientos rotos.
Un cuerpo en reposo
trashumado del viaje.

..........

Pisadas sin huellas
Adrián Ballester Cerezo
(El Raal- Murcia)

Exilio

El exilio
debe ser frío, rugoso y cortante.
Algo así como el lugar que surge
en mi cama -pese a sus limitadas
dimensiones- cuando te enojas
y giras tu cuerpo
y me condenas
al abandono de tu espalda.
.........
Juego circular
José Sánchez Hernández
(Cienfuegos - Cuba)

La memoria desnuda (fragmento)

Todo lo que nos deja ya es parte de tu muerte.
Pero te vas y la noche, esta lámpara muda,
llora un sol bastardo y retórico
que se demora, impunemente,
en el marco de la ausencia.
Me dejas, sin la isla dual del amanecer,
magia cortada en mitad de un silencio que dialoga;
y no sé quién soy con este olor a catástrofe deseada,
qué hay en el fondo de todo lo que me sostiene:
nombre, mapa, víspera, barco, luna, y te vas.
Me dejas y no sé qué tengo a flote.
Hijo de un naufragio de gaviotas al sur
nuestro amuleto diurno busca el eco de dos sombras,
juego circular, resurrección de la palabra...
.........
Francisco Checa y Olmos y Concha Fernández Soto (Eds.), Migraciones, trenzando palabras; Editorial Universidad de Almería, Almería, Abril de 2009.

lunes, mayo 18, 2009

Benedetti (a mi manera)

Iba a subir una entrada que tengo preparada hace varios días pero una noticia me ha hecho cambiar de opinión: Benedetti ha muerto. El poeta de las palabras comprometidas con las que, quienes entramos en la adolescencia en la década de los 80, descubrimos la lumbre de los versos. Una luz beligerante y al mismo tiempo sencilla, sin retóricas ni metáforas imposibles, sin otras intenciones que la de reflejar aquellos componentes básicos de la condición humana: el amor solidario ligado a aquellos ideales de equidad, de justicia, de bien común –elemento que, por cierto, muchos críticos literarios le enrostran como si fuese un pecado. (No es mi interés aquí hablar sobre la calidad o no de la obra de Benedetti, mi único interés es recordarlo de manera personal, ligado a aquellas circunstancias vitales en que supe que existían sus palabras).
A Benedetti lo conocí cuando estudiaba la carrera de letras y lo quise gracias a un muchacho que por entonces estudiaba medicina. El me leía versos de Benedetti bajo un limonero que había en el patio de la Facultad. ¡Cómo olvidarlo! Y así fueron pasando por mis sentidos aquellas palabras que surgían como un torrente y que hablaban de compromiso, de amor, de libertad, de compañeros solidarios, de hacer tratos y tender puentes. Palabras que acompañaron aquellos días de sueños e ilusiones en que pensábamos que podíamos cambiar el mundo. Entonces creíamos en amores eternos, en la Revolución Cubana, en el cambio para mi convulso y bello país, en la lucha como medio para lograr la equidad, la justicia, el equilibrio social. Y soñábamos un país libre. Y muchos de aquellos muchachos y muchachas tomaron decisiones radicales. Algunos vieron pronto la noche, otros y otras se esfumaron en ella sin dejar rastro: tan sólo el recuerdo de un camino silenciado.
Y Benedetti ha muerto y no puedo dejar de pensar en aquellas vidas que amaron la poesía, la libertad, las palabras, la justicia. Vidas con las que un día me crucé en algún verso, en algunos de aquellos instantes fugaces en que la armonía no es más que la posibilidad de soñar, de ilusionarse. Vidas que de alguna manera quedaron inmersas, dibujadas, tocadas por los versos de este poeta del Sur.

Y quiero recordar este poema de Benedetti que alguien, no se quién, escribió en un papel para mí justo cuando yo tenía 18 años (entonces no pensaba en aquellos tópicos críticos para catalogar un poema: bastaba con sentirlo. Y este seguro que no es uno de sus mejores poemas pero me encantaba ¿Y a quién no?).
Benedetti es ahora más que nunca, palabra. Música de bandoneones. Canción eterna que trasciende el tiempo, el espacio, las circunstancias cotidianas.

Corazón Coraza

Porque te tengo y no
Porque te pienso
Porque la noche está de ojos abiertos
Porque la noche pasa y digo amor
Porque has venido a recoger tu imagen
Y eres mejor que todas tus imágenes
Porque eres linda desde el pie hasta el alma
Porque eres buena desde el alma a mí
Porque te escondes dulce en el orgullo
Pequeña y dulce
Corazón coraza

Porque eres mía
Porque no eres mía
Porque te miro y muero
Y peor que muero
Si no te tengo amor
Si no te tengo

Porque tú siempre estás donde quiera
Pero existes mejor donde te quiero
Porque tu boca es sangre
Y tienes frío
Tengo que amarte amor
Tengo que amarte
Aunque esta herida duela como dos
Aunque te busque y no te encuentre
Y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
..........
Mi amiga, Ana paredes ha escrito dos notas preciosas y personales sobre Benedetti y se pueden leer en este link:

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...