martes, noviembre 17, 2009

Sobre la palabra y un poema de José Eustasio Rivera

Después de unos días un tanto oscuros vuelvo a la luz de la palabra, no de la mía, sino la de otros. Para ello he navegado por las páginas de libros fundamentales. Así, entre las lecturas del magnífico texto de Marco Tulio Aguilera Garramuño, El imperio de las mujeres, (que muy amablemente me envío por email), la biografía García Márquez una vida de Gerald Martin y la lectura de poetas como José Eustasio Rivera, Tierra de Promisión; Julián Polanía, Ricardo Castaño, Luis Ernesto Luna y Orinzon Perdomo, no sólo he resistido al naufragio cotidiano si no que me he llenado de motivos para volver a creer en la armonía de las cosas elementales. La palabra obra como una medicina milagrosa que cura el ánima a veces atormentada, a veces exaltada, a veces quejumbrosa. Aunque suele ocurrir que también la desquicia y la lleva por senderos inimaginables. Algunas oportunidades es un ser bondadoso, amable que, como un bálsamo, mengua los dolores existenciales y otras, es un ser de una crueldad y perversidad deliciosa, una desalmada que se contonea con sus mil formas para recordarnos que somos unos/as pobres esclavos/as. Aprendices sin esperanzas. Vasallos sometidos a su condición de reina todopoderosa del imperio de la imaginación. Por fortuna, algunos/as luchan contra su influjo: la conquistan, no sin esfuerzo, a través de la belleza, de la magia de la escritura. Como muchos de los autores mencionados arriba. Es un trabajo arduo y solitario en el que muchas personas nos empeñamos aunque casi nunca podamos arañar los insondables surcos que la conforman.
Para celebrar este reencentro con la palabra, quiero compartir con vosotras/os un poema de José Eustasio Rivera (San Mateo -Neiva, Colombia- 1889, Nueva York, 1928), de su libro Tierra de promisión (1921).


EN LA ESTRELLADA NOCHE...

En la estrellada noche de vibración tranquila
descorre ante mis ojos sus velos el arcano,
y al giro de los orbes en el cenit lejano
ante mi absorto espíritu la eternidad desfila.

Ávido de la pléyade que en el azul rutila,
sube con ala enorme mi Numen soberano,
y alta de ensueño, y libre del horizonte humano,
mi sien, como una torre, la inmensidad vigila.

Mas no se sacia el alma con la visión del cielo:
cuando en la paz sin límites al Cosmos interpelo,
lo que los astros callan mi corazón lo sabe;

y luego una recóndita nostalgia me consterna
al ver que ese infinito, que en mis pupilas cabe,
es insondable al vuelo de mi ambición eterna.

sábado, noviembre 07, 2009

Diez años en la periferia

Lunes 7 de noviembre de 1999. Hace un sol radiante y a través de la ventanilla del taxi las calles se ven completamente limpias y transparentes. Son comarcas alineadas con una precisión absoluta. Algunos árboles ya casi desnudos se convierten en la prueba irrefutable de que el otoño ya está en su ecuador. Todo parece perfectamente orquestado por un mago espléndido que se ha esmerado en mostrarnos su mejor representación. El marco perfecto para una llegada desde el lejano trópico. En efecto, ahora mismo estoy en la espléndida Barcelona. Una ciudad en la que las murallas sólo las construye quien la mira. Urbe añorada y presentida en los textos acalorados de vino y versos, en las canciones de Serrat y en las palabras de algún encantador infame. Todo parece perfecto y lleno de inciertas promesas en las que aún no hay lugar para la pérdida ni la nostalgia.
Sábado 7 de noviembre de 2009. Han transcurrido diez años. Una década a la que a veces atribuyo el papel de un embaucador venido a menos. Diez años que debieron ser sólo dos, los suficientes para hacer un doctorado, recorrer la vieja España con su historia y sus ojos de matrona añeja. Para visitar aquellos lugares europeos, comarcas comunes en las que se mezcla, la historia, la cultura y el afán mercantilista. Pero ha pasado el tiempo perverso y hoy me he levantado con diez años más. Y peor aún: con la extraña sensación de que los días han pasado sin tregua y apenas he hecho un par de cosas. Podría, sin embargo decir que el balance ha sido positivo en lo personal, como en efecto lo es: una hija estupenda, un compañero cómplice que entiende mis ratos de silencio y lejanía, mis cambios de humor y esta suerte de enfermedad que me hace perder las horas en palabras sin sentido, en textos que me hablan desde la certeza del naufragio. También podría decir que he cumplido con los objetivos previstos: una tesis doctoral cum laude olvidada en un cajón, tres libros inéditos de poesía (empiezo a hacer gestiones para publicarlos ¿Quién se apunta?), un ensayo en ciernes del que ya tengo el título, no sé cuántas historias comenzadas mil veces y mil veces abandonadas, cadáveres aún no nacidos. He viajado por rincones insospechados y olido el aroma de paisajes antiguos y nuevos. He conocido gente de aquí y de allá: elemental, sencilla, genial, coherente, luminosa, intelectual, escéptica, vital… He sentido músicas en las calles y en los libros y en los teatros y en las olas mediterráneas y en la risa diáfana de mi hija… Así que en principio no me podría quejar.
Aunque la distancia sea una puta desquiciada que a veces me consuma; aunque sea una extranjera del sur demasiado formada y preparada para un contexto en el que ser "inmigrante" es un lastre que te convierte en el acto en una incapacitada social, en una ciudadana de segunda; aunque cada vez me guste menos la monarquía y los políticos y los discursos de castañuelas franquistas; aunque estemos hipotecados en un piso con un cachito de mar que a veces nos impide levantar las alas del suelo; aunque cada vez tenga más claro que quiero volver a aquella tierra lejana en donde todos los verdes son posibles y en la que me aguardan un par seres espléndidos a los que el tiempo y la partida han puesto niebla en los ojos y nudos en el corazón; aunque me posea sin remedio la certeza absoluta del desarraigo, la lucidez de quien se siente condenada de antemano por la mano de algún dios perverso.
Llueve en el teclado.

miércoles, noviembre 04, 2009

Tres poemas

Soledades

La casa es otra.
La habitan ausencias
y naufragios
y en sus aleros hay nubes
y peces
y dos viejos que sonríen
heridos de tiempo.


Silencio

Al otro lado de la palabra
no hay un ojo que te nombre
ni una lengua que escriba
en tu cuerpo huérfano.
No enciendes la memoria
de los Otros,
eres la sombra del olvido.

Invisibles

Esta ciudad
de olores y memorias
no perfila nuestros trazos.
Nos habla
con los ojos cerrados.


...
Martha Cecilia Cedeño Pérez, Versos en Claroscuro, Barcelona 2009, inédito.

jueves, octubre 29, 2009

El burka virtual

Reproduzco a continuación un artículo de Gemma Lienas a propósito del II Congrés de Dones de Barcelona que se celebró los días 16 y 17 en la Ciudad Condal. Un importante evento que reunió a muchísimas mujeres de distinta condición pero con un sólo ánimo: hacer sentir sus voces, sus ideas, sus modos de pensar y vivir la ciudad en el marco de la lucha por una igualdad de género plena. Quienes asistimos a dicho Congreso tuvimos la oportunidad de participar en distintos ejes temáticos y de emocionarnos con las espléndidas palabras de la filósofa Amelia Valcárcel. Por desgracia este evento no tuvo la repercusión mediática que debería tener: era sin duda un asunto de "mujeres", y por ello, "menos importante". De ahí este artículo de Lienas que habla de manera lúcida sobre ese otro burka virtual que se teje sobre todas nosotras.
......

El Burka Virtual

Por: Gemma Lienas
El País
26/10/2009

Hace una semana, se celebró, con la asistencia de 1.700 mujeres, el II Congrés de Dones de Barcelona, cuyohilo conductor era "Las mujeres como agentes de transformación social". Previamente y a lo largo de nuevemeses, un número aún mayor de mujeres había ido preparando por barrios o grupos de interés un documentoque recogía sugerencias organizadas en torno a cuatro ejes temáticos: ciudadanía, cultura, espacio público yvida cotidiana, tiempo y trabajos. Por fin, el congreso culminó con más de 500 propuestas para mejorar laciudad desde una perspectiva de género.
La perspectiva de género es una categoría de análisis de la realidad que pretende construir el mundo sumandoperspectivas, sobre todo aquellas que habitualmente han quedado fuera: la de las mujeres, criaturas, gentemayor, personas enfermas o discapacitadas, inmigradas...
Contrariamente a lo que alguien pueda pensar, añadir perspectiva de género a la ciudad no significa ponertapetes en el metro ni pintar de rosa las paradas de autobús. Significa tener en cuenta las necesidades yaspiraciones de cualquier colectivo ciudadano. Así, no habría labores de ganchillo en el metro, pero síascensores para bajar hasta el andén en silla de ruedas o con un cochecito infantil. No se pintarían de rosa lasparadas, pero se iluminarían mejor ciertas zonas de la ciudad que pueden resultar amenazantes para lasmujeres.
En fin, por poner un ejemplo muy actual, la perspectiva de género habría evitado el error cometido en laflamante Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona, cuyo suelo tan brillante lo refleja todo: luces, muebles,pasajeros y hasta la ropa interior femenina de las usuarias que visten faldas.
El congreso, pues, fue un éxito rotundo de las barcelonesas, aunque, lamentablemente, resultó invisible parala ciudadanía, ya que los medios de comunicación apenas hicieron acto de presencia ni publicaron lo que allíse había debatido, si exceptuamos algunas casi insignificantes menciones. Bien es verdad que un medioretransmitió un fragmento de la conferencia de clausura de la ministra Aido; aunque dicho fragmento fueusado para ilustrar la pugna entre partidarios y detractores de la nueva ley del aborto y no para hablar delcongreso de Barcelona.
Creo que la casi nula repercusión del evento en los medios de comunicación constituye un paradigma de lainvisibilidad de las mujeres, de sus acciones y de sus pensamientos. Es decir, indica que, en general, siguefaltando perspectiva de género, y mucha, en periódicos, radios y televisiones.
Amelia Valcárcel, en su brillante e ingeniosa conferencia inaugural, decía, parafraseando a Trotski: "Elfeminismo tiene que avanzar con la democracia y ganar la batalla en todo el planeta, o no podrá mantener losavances sólo en ciertos territorios".
Oyéndola, una podía pensar, por ejemplo, en los burkas, que consiguen invisibilizar a las figuras femeninas endeterminadas culturas. Así, nos llegan fotos de Afganistán en las que ellos ocupan cualquier espacio público yellas están desaparecidas, bien porque no pisan, la calle bien porque lo hacen moviéndose bajo hábitosfantasmales que las cubren de cabeza a pies.
Desde luego, la diferencia entre ser obligada a llevar un burka o no aparecer en los medios es enorme, pero laidea que subyace tras ambas pautas es la misma: las mujeres no cuentan. Se desprende de ahí que el espacioen el que ellas se pueden mover es, preferentemente, el privado, y, por consiguiente, todo lo público femenino,sean congresos, literatura o deporte, es de segunda clase y, por tanto, se puede ignorar.
Según Amelia Valcárcel, las mujeres en nuestro país sólo cuentan para el poder político. No están bienrepresentadas en los cinco poderes restantes: económico, informativo, creativo, del conocimiento y religioso.Decía esta filósofa que, si la agenda del tercer feminismo (el que surge a partir de 1968), contiene el ítemtener la mitad de todo, "nos queda trabajo para rato".Desde luego, nos queda mucho para quitarnos de encima ese burka virtual.

jueves, octubre 15, 2009

Poemas de Jaime Gil de Biedma

Anoche, mientras corregía por enésima vez un artículo sobre algunos poetas del Huila, aquella lejana tierra de mi primera juventud, me asaltaron con alevosía los versos de Gil de Biedma. Allí estaban lúcidos y profundos condenados a mirarme de reojo. Y la melancolía rozó con sus dedos la ventana para recordarme que la noche había borrado el mar y que en el cielo sólo había una estrella tozuda. Y entonces me susurró al oído:


No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
.

Contra Jaime Gil de Biedma
De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!
...
Jaime Gil de Biedma, Barcelona 1929 -1990. Algunas de sus obras publicadas son: Según sentencia del tiempo (1953); Compañeros de viaje (1959), Moralidades (1966) y Poemas póstumos (1968).

miércoles, octubre 14, 2009

Homenaje Tardío

Como muchas personas yo también vibré con sus canciones que hablaban de la vida, de la justicia, de la paz. Y de alguna manera crecí con ella deambulando por los territorios de la utopía, aquellos que presentían un mundo mejor para todos y todas. Y el tiempo pasó y nada cambió. Cambiamos nosotras/os. Y algunas de las personas con las que compartí su música se convirtieron en mujeres de, además de oficinistas, profesoras, des-empleadas, damas de la burguesía provinciana, mujeres estiradas… Y algunos se convirtieron en políticos corruptos, hacendados, filibusteros, barrigones, tránsfugas… Mientras unas y unos pocos se extraviaron en los territorios de las palabras y los sueños. Eternos perdedores que pese a todo no se arredran. Y el tiempo pasó y nada cambió, tampoco su música que continúa hablándonos al oído para decirnos que, pese a las oscuras noticias de los días, no todo está perdido.

jueves, octubre 01, 2009

Fuera puteros de nuestras calles

Con este título Carme Freixa y Susana Koska publicaron un artículo en su magnífico blog, sobre la manera como los medios de comunicación, políticos y demás agentes de poder, tratan el tema de la prostitución a propósito de esta lacra que afea sobremanera las asépticas calles de nuestras ciudades, en especial Las Ramblas de Barcelona. Para todos ellos es inconcebible la visibilidad de estas mujeres, la mayoría extranjeras de los países más pobres, no porque refleje la existencia de una bolsa de excluídas y marginadas socialmente en la "millor botiga del món", ni porque sean seres explotados de manera perversa, sino porque empañan la imagen perfecta de una Barcelona de postal en donde todo el mundo es feliz, fashion y cool. Una ciudad summun del urbanismo más vanguardista y de un envidiable estado de bienestar... Aquí va el artículo:
...
La indignación de las humanas va creciendo a medida que pasan los días con el reportaje de el diario El País, sobre la prostitución. Así que yo y las Taktaktrans queremos manifestar que: quizás ya va siendo hora que sus reportajes se correspondan con las cualidades de periodismo de vanguardia que se le atribuyen a su grupo editorial. Así que qué les parecería la otra visión periodística de este reportaje : a/ Todavía hay muchos puteros en las calles de nuestras ciudades. b/ Todavía hay hombres que pagan por tener relaciones sexuales c/ Por cada putero que paga sexo, las mafias trafican tres mujeres d/las calles de nuestras ciudades inundadas por las mafias que prostituyen mujeres para obtener la posibilidad de abrir más "clubs de alterne" d/Los puteros fuente de enfermedades de transmisión sexual. Las mujeres traficadas víctimas de las mafias y de quienes les transmiten enfermedades. Y así, podríamos seguir con una serie de reportajes que contribuirían a colocarnos en ese punto de partida de los años ochenta donde todo el mundo pareció tener claro que la prostitución era tráfico de mujeres, que las mujeres prostituidas eran el producto de la miseria y la pobreza y que ser un putero, pagar por tener relaciones, era una conducta muy primitiva y reaccionaria. Y solo denotaba una incapacidad para establecer relaciones de igual a igual, una incapacidad para seducir a alguien, para interesarle. ¿estamos? Links de interés:

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...