domingo, octubre 09, 2011

Conversatorio con Marco Tulio Aguilera Garramuño

Como estaba previsto el miércoles 5 de octubre se llevó a cabo el encuentro con el escritor colombiano Marco Tulio Aguilera Garramuño, a quien conocí primero a través de una de sus obras (Los placeres perdidos, ganadora de la I bienal de novela José Eustasio Rivera) y luego a través de Internet, gracias  al blog de nuestro amigo común Isaías Peña. 
Pues bien, ese día miércoles después de recoger al escritor y su mujer en un céntrico hotel barcelonés, nos encaminamos vía metro a la biblioteca La Bòbila de L'Hospitalet. Hacía una tarde espléndida aunque impregnada de un calor pegajoso y húmedo.  Aprovechamos el trayecto para hablar sobre la crisis española, la inseguridad en México y otras cuestiones.  
Una vez llegamos a la biblioteca MT y su señora se hicieron las fotos de rigor en la entrada y después buscamos a Jordi Canal, el director del centro cultural.  Él nos recibió con ese encanto y calidez que le hacen especial.  Luego de algunos minutos de diálogo empezaron a llegar las primeras personas invitadas, casi todas amigas mías que atendieron, como siempre, mi llamado.   Josep Anton, Susana, Juan Gillermo, Mauricio y su pareja,  un joven periodista que había sabido del acto por Internet y, por supuesto, mi familia. Gracias a la presencia de todas ellas el escritor  tuvo a un auditorio de calidad.
Es una lástima que, pese a toda la difusión que Jordi Canal dio al evento a través de distintos medios y a la entrevista que Juan Carlos Ruiz y yo publicamos en La Vanguardia, no hubiese tenido la convocatoria  propia de un escritor de la calidad y madurez literaria de Aguilera Garramuño.   Y es una pena también que muchas personas del ámbito literario invitadas al evento no hubiesen podido venir.  
Esas parecen ser las cosas de la cultura y de los intereses...
Bueno, pese a todo ello, el escritor nos deleitó con sus palabras, con sus anécdotas y nos  mostró su lado más contestatario pero también el más tierno y humano.  Y, por supuesto, nos habló con pasión de su  Historia de todas las cosas, mi próxima lectura.  
Para terminar nos fuimos a celebrar el encuentro a El Sueño, un bar cercano a casa en el que se preparan las mejores tapas de Barcelona y sus alrededores. Allí entre cañas, vinos, boquerones, chipirones, cochinillo, patatas amb all-i-oli, palabras y risas, muchas risas, terminamos una tertulia estupenda no sin traer a cuento algunas de esas situaciones escatológicas que tan bien se cultivan por estos lares.
Después de las despedidas cada quien siguió su ruta. Y el escritor y yo quedamos de vernos el año que viene en Neiva, Colombia, una ciudad canicular que cumplirá el 24 de mayo de 2012 sus primeros 400 años. El está invitado allí por haber sido el primer ganador de la Bienal de novela José Eustasio Rivera y yo, por ser miembro de la Academia Huilense de Historia y la autora de la historia de las mujeres neivanas durante el siglo XX, investigación que hará parte del libro Historia Aprehensiva de Neiva que será presentado entonces.
Aquí van algunas imágenes de la presentación de MT: 










Fotos:
Foto 1: Marco Tulio y Marthacé
Foto 2: Jordi Canal y Marco Tulio
Foto 3: Susana Marfil, Jordi Canal y el escritor
Foto 4: Mauricio e Isabel, Juan Guillermo y Josep Anton Soldevila
Foto 5: Juan Gillermo, Josep Anton y Leticia
Foto 6 El escritor presentando Historia de todas las cosas 
Foto 7: Josep Anton, Marthacé y Marco Tulio
Foto 8: Asistentes al evento
Foto 9: Juan Carlos, Marthacé y Luna, en las tapas...
Las fotos, excepto la número 1, son de Juan Carlos Ruiz Vásquez 

domingo, octubre 02, 2011

Lo que el Quimbo se llevará*


Hace poco tiempo aprecié en Facebook un vídeo que el periodista Melquisedec Torres compartió en red. Se trataba de un testimonio duro y conmovedor sobre las implicaciones silenciosas del  embalse de El Quimbo, un proyecto hecho a la medida de la voracidad de los empresarios y  los políticos. Un  contubernio perverso en países como el nuestro en donde lo que menos importa es el bien común.

En dicho reportaje las personas más afectadas por dicho esperpento (pescadores, pequeños campesinos, gente sin recursos) hablaban con profundo dolor  sobre lo que significa abandonar a la fuerza su mundo conocido, el lugar de la experiencia cotidiana, el espacio en donde han trazado su recorrido vital con  sus sumas y sus restas.
Ellos y ellas cuyas voces son opacadas por los destellos de un proyecto que aumentará las arcas sobre todo de la transnacional Emgesa, la punta del iceberg de la segunda colonización española, son las verdaderas víctimas de este tinglado. Unas víctimas sin poder, sin recursos, sin presencia en ningún sentido de la palabra.  ¡Qué importa arrancarlas de su lugar!  ¡Qué importa anegar sus tierras para borrar también los perfiles de su pasado, su presente y su futuro!  ¡Qué importan sus voces de descontento y la de todas aquellas personas que resisten y luchan cada día para que ese proyecto no se lleve a cabo!
Y más allá ¡Qué importa inundar una de las mejores tierras del Huila si en el destello de sus futuras aguas plateará San Dinero para unos cuantos escogidos, los mismos de siempre!  ¡Qué importa la transformación del paisaje, el exterminio de la fauna y de la flora, el arrasamiento sin contemplaciones de una tierra hermosa y próspera!
Nada de esto importa  ni tiene sentido para quienes desde las alturas del poder establecen los derroteros generales del bienestar no del común como se supone en la democracia, sino del particular, es decir, el de sus bolsillos.  Ni el ecocidio, ni la violencia empleada para sacar a la gente de su parcela y su modo de vida, ni el clamor de miles de ciudadanos y ciudadanas opuestas a la realización de este arrasamiento humano y paisajístico.
La urdimbre de intereses políticos y económicos parece imperar una vez más sobre aquellos de las personas y los grupos humanos.  En nuestro país bajo la excusa del desarrollo se han cometido y se cometen las atrocidades más delirantes.  Y gran parte de la violencia que vivimos desde hace muchísimo tiempo deviene de esa particular manera de trabajar por “el bien común”.
Ojalá que las voces y las movilizaciones de la gente del Huila y otros lugares, sea escuchada. Ojalá que la presión social provoque la   paralización de las obras y la anulación de un proyecto sin respeto  por la vida ni el territorio.
Me sumo a la proclama de la plataforma contra este proyecto: ¡El Quimbo ni se expropia, ni se inunda, ni se vende!
*Mi columna de esta semana en El Líder 

domingo, septiembre 25, 2011

Violencia sexual contra las mujeres: un delito execrable*


La violencia sexual  contra las mujeres ha existido en todas las épocas históricas, aunque con diferente consideración. Hasta hace poco era percibida sólo como un agravio a la familia de la víctima en general y no como un crimen contra la mujer y por ello se quedaba en el ámbito de lo privado. En este tipo de agresión la mujer es considerada sólo como un objeto para satisfacer una serie de experiencias, fantasías y odios  del agresor. Es una actividad sexual desviada que busca el control y la opresión de la mujer y con ello la sensación, para el criminal, de estar en un nivel superior, de tener la fuerza con todas sus connotaciones.
La violencia sexual contra las mujeres, repugnante desde todos los puntos de vista,  se convierte en zonas de conflicto en un arma de guerra cotidiana. En un mecanismo para mantener satisfechas a las tropas regulares e irregulares que hacen parte del conflicto colombiano.  Así, por ejemplo, según Medicina legal, entre el año  2007 y el 2009 la Fuerza Pública colombiana fue responsable de 126 casos de violación, mientras la guerrilla, de 32; y los 'paras' y bandas, de 10. Cifra que seguramente no corresponde con la realidad porque muchas mujeres no se atreven a denunciar por miedo, por  ignorancia o porque en nuestro país este tipo de delito está tan “normalizado” que muchas féminas no se consideran agredidas. 
Sea como fuere,  la violencia sexual es una de las principales causas que encabezan el desplazamiento forzado de las mujeres en Colombia, concretamente dos de cada diez desplazadas se han visto obligadas a huir debido a este delito.
Según una encuesta de Oxfam y otras organizaciones no gubernamentales  realizada en 407 municipios, más de 94 mil mujeres fueron víctimas de abuso sexual entre el 2001 y el 2009. Y entre ellas más de 26 mil quedaron embarazadas. Embarazadas a las cuales también se les niega la opción del aborto porque en nuestro conservador y clerical  país aún no está legalizado no obstante la existencia de una práctica que muchas veces lleva a la muerte de las féminas. 
Y todo ello pese a la existencia de Leyes como  la 2257 de 2008 contra la violencia de género en la que se tipifican algunos delitos sexuales contra la mujer  y se reconoce la figura de ésta como víctima del conflicto armado. Pero ello no es suficiente. Es necesaria la adopción de medidas eficaces para enfrentar dicha situación creando canales efectivos de prevención, de denuncia, de acompañamiento y reparación y también, medidas contundentes contra los agresores. Cárcel sin contemplaciones para todos los criminales que vulneran a miles de niñas y mujeres colombianas, víctimas inocentes de una guerra endémica que parece no tener fin.

*Mi columna de hoy domingo en El Líder

viernes, septiembre 23, 2011

OTOÑO


Murmullo de hojas
secas
y pájaros enlutados
en un fondo siempre azul.
Luz blanca  y negra
en su concha de plata,
leve presagio de la muerte
callada.
(Versos en claroscuro, inédito)

viernes, septiembre 16, 2011

Volver

Hoy, como hace tanto tiempo, volver se convierte  en un fin. En todo aquello que conmueve y  obliga a mirar más allá de la esquina del tiempo para reencontrar ese espacio primero del que, por uno y otro motivo, hemos sido expulsados por voluntad propia o ajena. 
Volver, partir, volver.
Todo junto en la espesura del pensamiento y la razón. 
Todo junto en las comisuras de la memoria y la experiencia.
Todo junto en una canción muchas veces escuchada por mi padre en su radio rojo y que a mi, entonces, me parecía horrenda.
Todo junto en los confines de la vida cotidiana tantas veces repetida.
Volver.  Partir. Volver
Siempre se vuelve a la patria sensible donde se amó la vida...



jueves, septiembre 15, 2011

Nariz blanca

"Déjame decirte que para ser tan joven tienes mucho morro".  Sentencia el viejo con sorna y rabia  mientras me mira fijamente tras el cristal doble de sus gafas.   Tiene el rostro colorado pero su nariz es grande y blanca. Muy blanca. Me fijo en ella para ver sus relieves, sus texturas, sus caminos. Me gustaría saber por qué la lleva de ese color.  Sus ojos continúan puestos en los míos. 
No entiendo lo que ocurre.  Acabo de levantar los ojos del libro que leo desde ayer  y me he topado con su expresión y sus palabras.  Con su nariz grandilocuente.  Intento en una milésima de segundo retroceder los últimos minutos de mi existencia y me veo andando de prisa hasta una asiento vacío. El único. Luego abro Seda el libro que leo desde ayer en los trayectos del metro. Capítulo 48... Herve Joncour no apartó los ojos del chico asesinado.
-No llevaba mensajes consigo
-Él era un mensaje de amor...
 Mi visión periférica me advierte que una persona me quiere decir algo, el chico que va sentado a mi lado se levanta. Alguien ocupa su lugar. Prosigo mi lectura Telas maravillosa, seda, todas alrededor del palanquin, miles de colores, naranja, blanco, ocre, plateado ni una ranura de aquel nido maravilloso, solo el susurro de aquellos colores ondeando en el aire, impenetrables, más ligeros que la nada...
¡Viva España! Ahora la juventud está cansada, nace cansada. ¡Esto es España!  percibo en mi escucha periférica.  Sigo concentrada en mi lectura pero no se porqué razón tengo la impresión de que el viejo habla de mí
"Déjame decirte que para ser tan joven tienes mucho morro"  Levanto la mirada. Me topo con su nariz grandilocuente. La gente me mira. ¡Tienes mucho morro! grita de nuevo. Y luego dice algo que no alcanzo a descifrar.  
¡Que le vaya bien! digo yo con ironía. El viejo antes de bajar del metro en la estación de Collblanc me regala su última mirada de odio. Nariz blanca se aleja con su rabia. 
Prosigo en mi lectura, se que la gente me mira.
¡Buena manera de comenzar la tarde!


domingo, septiembre 11, 2011

¡Por fin!

Después de muchas horas de intentos fallidos, por fin he logrado "normalizar" la página principal  de esta bitácora . Al menos ahora abre donde tiene que ser.  ¡Y todo era tan sencillo!

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...