jueves, octubre 29, 2009

El burka virtual

Reproduzco a continuación un artículo de Gemma Lienas a propósito del II Congrés de Dones de Barcelona que se celebró los días 16 y 17 en la Ciudad Condal. Un importante evento que reunió a muchísimas mujeres de distinta condición pero con un sólo ánimo: hacer sentir sus voces, sus ideas, sus modos de pensar y vivir la ciudad en el marco de la lucha por una igualdad de género plena. Quienes asistimos a dicho Congreso tuvimos la oportunidad de participar en distintos ejes temáticos y de emocionarnos con las espléndidas palabras de la filósofa Amelia Valcárcel. Por desgracia este evento no tuvo la repercusión mediática que debería tener: era sin duda un asunto de "mujeres", y por ello, "menos importante". De ahí este artículo de Lienas que habla de manera lúcida sobre ese otro burka virtual que se teje sobre todas nosotras.
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El Burka Virtual

Por: Gemma Lienas
El País
26/10/2009

Hace una semana, se celebró, con la asistencia de 1.700 mujeres, el II Congrés de Dones de Barcelona, cuyohilo conductor era "Las mujeres como agentes de transformación social". Previamente y a lo largo de nuevemeses, un número aún mayor de mujeres había ido preparando por barrios o grupos de interés un documentoque recogía sugerencias organizadas en torno a cuatro ejes temáticos: ciudadanía, cultura, espacio público yvida cotidiana, tiempo y trabajos. Por fin, el congreso culminó con más de 500 propuestas para mejorar laciudad desde una perspectiva de género.
La perspectiva de género es una categoría de análisis de la realidad que pretende construir el mundo sumandoperspectivas, sobre todo aquellas que habitualmente han quedado fuera: la de las mujeres, criaturas, gentemayor, personas enfermas o discapacitadas, inmigradas...
Contrariamente a lo que alguien pueda pensar, añadir perspectiva de género a la ciudad no significa ponertapetes en el metro ni pintar de rosa las paradas de autobús. Significa tener en cuenta las necesidades yaspiraciones de cualquier colectivo ciudadano. Así, no habría labores de ganchillo en el metro, pero síascensores para bajar hasta el andén en silla de ruedas o con un cochecito infantil. No se pintarían de rosa lasparadas, pero se iluminarían mejor ciertas zonas de la ciudad que pueden resultar amenazantes para lasmujeres.
En fin, por poner un ejemplo muy actual, la perspectiva de género habría evitado el error cometido en laflamante Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona, cuyo suelo tan brillante lo refleja todo: luces, muebles,pasajeros y hasta la ropa interior femenina de las usuarias que visten faldas.
El congreso, pues, fue un éxito rotundo de las barcelonesas, aunque, lamentablemente, resultó invisible parala ciudadanía, ya que los medios de comunicación apenas hicieron acto de presencia ni publicaron lo que allíse había debatido, si exceptuamos algunas casi insignificantes menciones. Bien es verdad que un medioretransmitió un fragmento de la conferencia de clausura de la ministra Aido; aunque dicho fragmento fueusado para ilustrar la pugna entre partidarios y detractores de la nueva ley del aborto y no para hablar delcongreso de Barcelona.
Creo que la casi nula repercusión del evento en los medios de comunicación constituye un paradigma de lainvisibilidad de las mujeres, de sus acciones y de sus pensamientos. Es decir, indica que, en general, siguefaltando perspectiva de género, y mucha, en periódicos, radios y televisiones.
Amelia Valcárcel, en su brillante e ingeniosa conferencia inaugural, decía, parafraseando a Trotski: "Elfeminismo tiene que avanzar con la democracia y ganar la batalla en todo el planeta, o no podrá mantener losavances sólo en ciertos territorios".
Oyéndola, una podía pensar, por ejemplo, en los burkas, que consiguen invisibilizar a las figuras femeninas endeterminadas culturas. Así, nos llegan fotos de Afganistán en las que ellos ocupan cualquier espacio público yellas están desaparecidas, bien porque no pisan, la calle bien porque lo hacen moviéndose bajo hábitosfantasmales que las cubren de cabeza a pies.
Desde luego, la diferencia entre ser obligada a llevar un burka o no aparecer en los medios es enorme, pero laidea que subyace tras ambas pautas es la misma: las mujeres no cuentan. Se desprende de ahí que el espacioen el que ellas se pueden mover es, preferentemente, el privado, y, por consiguiente, todo lo público femenino,sean congresos, literatura o deporte, es de segunda clase y, por tanto, se puede ignorar.
Según Amelia Valcárcel, las mujeres en nuestro país sólo cuentan para el poder político. No están bienrepresentadas en los cinco poderes restantes: económico, informativo, creativo, del conocimiento y religioso.Decía esta filósofa que, si la agenda del tercer feminismo (el que surge a partir de 1968), contiene el ítemtener la mitad de todo, "nos queda trabajo para rato".Desde luego, nos queda mucho para quitarnos de encima ese burka virtual.

jueves, octubre 15, 2009

Poemas de Jaime Gil de Biedma

Anoche, mientras corregía por enésima vez un artículo sobre algunos poetas del Huila, aquella lejana tierra de mi primera juventud, me asaltaron con alevosía los versos de Gil de Biedma. Allí estaban lúcidos y profundos condenados a mirarme de reojo. Y la melancolía rozó con sus dedos la ventana para recordarme que la noche había borrado el mar y que en el cielo sólo había una estrella tozuda. Y entonces me susurró al oído:


No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
.

Contra Jaime Gil de Biedma
De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!
...
Jaime Gil de Biedma, Barcelona 1929 -1990. Algunas de sus obras publicadas son: Según sentencia del tiempo (1953); Compañeros de viaje (1959), Moralidades (1966) y Poemas póstumos (1968).

miércoles, octubre 14, 2009

Homenaje Tardío

Como muchas personas yo también vibré con sus canciones que hablaban de la vida, de la justicia, de la paz. Y de alguna manera crecí con ella deambulando por los territorios de la utopía, aquellos que presentían un mundo mejor para todos y todas. Y el tiempo pasó y nada cambió. Cambiamos nosotras/os. Y algunas de las personas con las que compartí su música se convirtieron en mujeres de, además de oficinistas, profesoras, des-empleadas, damas de la burguesía provinciana, mujeres estiradas… Y algunos se convirtieron en políticos corruptos, hacendados, filibusteros, barrigones, tránsfugas… Mientras unas y unos pocos se extraviaron en los territorios de las palabras y los sueños. Eternos perdedores que pese a todo no se arredran. Y el tiempo pasó y nada cambió, tampoco su música que continúa hablándonos al oído para decirnos que, pese a las oscuras noticias de los días, no todo está perdido.

jueves, octubre 01, 2009

Fuera puteros de nuestras calles

Con este título Carme Freixa y Susana Koska publicaron un artículo en su magnífico blog, sobre la manera como los medios de comunicación, políticos y demás agentes de poder, tratan el tema de la prostitución a propósito de esta lacra que afea sobremanera las asépticas calles de nuestras ciudades, en especial Las Ramblas de Barcelona. Para todos ellos es inconcebible la visibilidad de estas mujeres, la mayoría extranjeras de los países más pobres, no porque refleje la existencia de una bolsa de excluídas y marginadas socialmente en la "millor botiga del món", ni porque sean seres explotados de manera perversa, sino porque empañan la imagen perfecta de una Barcelona de postal en donde todo el mundo es feliz, fashion y cool. Una ciudad summun del urbanismo más vanguardista y de un envidiable estado de bienestar... Aquí va el artículo:
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La indignación de las humanas va creciendo a medida que pasan los días con el reportaje de el diario El País, sobre la prostitución. Así que yo y las Taktaktrans queremos manifestar que: quizás ya va siendo hora que sus reportajes se correspondan con las cualidades de periodismo de vanguardia que se le atribuyen a su grupo editorial. Así que qué les parecería la otra visión periodística de este reportaje : a/ Todavía hay muchos puteros en las calles de nuestras ciudades. b/ Todavía hay hombres que pagan por tener relaciones sexuales c/ Por cada putero que paga sexo, las mafias trafican tres mujeres d/las calles de nuestras ciudades inundadas por las mafias que prostituyen mujeres para obtener la posibilidad de abrir más "clubs de alterne" d/Los puteros fuente de enfermedades de transmisión sexual. Las mujeres traficadas víctimas de las mafias y de quienes les transmiten enfermedades. Y así, podríamos seguir con una serie de reportajes que contribuirían a colocarnos en ese punto de partida de los años ochenta donde todo el mundo pareció tener claro que la prostitución era tráfico de mujeres, que las mujeres prostituidas eran el producto de la miseria y la pobreza y que ser un putero, pagar por tener relaciones, era una conducta muy primitiva y reaccionaria. Y solo denotaba una incapacidad para establecer relaciones de igual a igual, una incapacidad para seducir a alguien, para interesarle. ¿estamos? Links de interés:

jueves, septiembre 24, 2009

Ars o el pueblo de piedra

A principios de verano, Chusa, la madre de una de mis mejores amigas, nos invitó – a mi y a mi familia- a Ars, un bello pueblo de la provincia de LLeida, anclado en las alturas de los Pirineos y situado entre la Seu de Urgell y Andorra. Allí tiene una casa preciosa y acogedora, decorada con un gusto exquisito en donde pasamos unos días espléndidos, rodeados de montañas verdísimas y exuberantes. Hacía tiempo que no respiraba un aire tan limpio y que no miraba un cielo tan profundo. Allí todo se antoja claro y silencioso. Los olores son más agudos y firmes y nuevos. Olor a hierba húmeda, a boñiga, a pinar, a flores de las alturas.
Y el pueblo es una maravilla. Unas cuantas casas de piedra que conservan el encanto de lo intocado por la lujuria del mercado inmobiliario. Casas intocadas por el tiempo y preparadas para las inclemencias del invierno y para las bondades del sol. Y en ellas seres sencillos con el peso de la vida en los ojos; seres de caminar lento, de miradas profundas, de pastoreo, de horas largas y circulares. Es como si allí, la noción del tiempo y su violencia cotidiana no existiesen.
En Ars, en las alturas, vuelvo a creer en la armonía del cosmos, en la existencia de un sentido estético del mundo y sus consecuencias. Vuelvo a soñar con aquellas pequeñas cosas que están al alcance de nuestros ojos, de nuestros sentidos. Y entonces pienso que, a veces, es tan fácil aproximarse a eso que llaman felicidad. A esa subrepticia sensación de estar en perfecta consonancia con el universo.
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Nota al margen

Al editar algunas de las imágenes (hechas en el Coll de la Creu del Ras de Conques) para ilustrar esta entrada encontré que en algunas de ellas hay objetos que no logro identificar. No parecen pájaros ni bichos ni aviones. Ello me ha llevado a mirar de cerca otras fotografías del mismo paseo y sorprendentemente he encontrado otros elementos que cuando menos me han sorprendido. Aquí sólo presento dos casos (fotos 3 y 4). Al clickar sobre la foto se pueden observar esas figuras que en una de las imágenes he señalado con un círculo.
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Fotos
Foto 1: vistas de Ars desde las alturas del Ras de Conques
Foto 2: calle con la iglesia románica de Sant Martí d'Ars de fondo
foto 3: Chusa, Luna y Martha en la cima de la montaña (al lado izquierdo de la foto se pueden ver algunas figuras ¿seis insectos? un tanto raras)
Foto 4: Martha con una mosca y algún objeto (¿un pájaro?) arriba.

domingo, septiembre 20, 2009

Tipos de violencia en el ámbito sociocomunitario (IV): Los matrimonios forzados

Enlaces de violencia: los matrimonios forzados


El matrimonio forzado es una forma de violencia doméstica y un atentado contra los Derechos Humanos. Específicamente el artículo 16 (2) de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que habla sobre el libre y pleno consentimiento de los futuros esposos para llegar al matrimonio. Éste consiste en casar a una persona contra su voluntad y casi siempre está organizado por las familias que no respetan el sentir ni la opinión de las hijas y con frecuencia esta unión acaba en violencia y en ruptura familiar. El matrimonio forzado se debe distinguir de aquel que se produce entre dos personas que se casan por razones diversas y sin ningún proyecto de vida en común (penado por la ley) y el matrimonio arreglado en el que dos personas que se conocen se ponen de acuerdo para vivir juntas.
Tanto la Convención de los Derechos del Niño como la Convención para la eliminación de las discriminaciones con las mujeres son claras sobre la edad legal del matrimonio: 18 años. A pesar de esto, se estima que 82 millones de niñas entre 10 y 17 años se casarán este año. Razones de tradición y de honor se mezclan a las necesidades económicas para mantener esta práctica, perpetrada en muchos casos haciendo uso de la violencia física y / o psicológica.
Los matrimonios a temprana edad constituyen una práctica social dañina. Forzar a las niñas a contraer matrimonio a edades tan tempranas como los 11 años, las priva de su infancia y de toda posibilidad de recibir educación, pero además, aumenta el riesgo de que se vean expuestas al abuso y la explotación. Adicionalmente, sus jóvenes cuerpos no se han desarrollado lo suficiente para mantener relaciones sexuales y sostener embarazos. Las niñas adolescentes son más vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el SIDA/VHI. Muchas madres adolescentes, y con frecuencia sus bebés, mueren durante el parto. En muchas sociedades como las africanas, por ejemplo, las niñas son menos valoradas que los niños. Los padres consideran a sus hijas como cargas para el presupuesto del hogar, pero al mismo tiempo las ven como un objeto que pueden vender para mejorar el bienestar de la familia.
Pero esta práctica no sólo tiene lugar en algunos países menos favorecidos sino que persiste en algunas comunidades inmigrantes instaladas en Europa, en nombre de la costumbre o la religión, perpetuando las tradiciones o ritos. Según la Unidad de Matrimonios Forzados del Reino Unido (UMF), la mayoría de las miles de adolescentes en ese país que son víctimas o potenciales víctimas de casamientos obligados provienen de familias inmigrantes. En un contexto de migración, el matrimonio forzado hace que se confronten dos modelos de sociedades: la de los padres de la víctima, y la de la sociedad de acogida. El hecho de oponerse es un replanteamiento de la percepción dominante de la familia por uno de sus miembros
En muchos casos, las víctimas temen evitar los matrimonios forzados por miedo a represalias, incluidos los denominados “crímenes de honor”. Muchas de ellas no denuncian su situación o se retractan ante la presión de la familia, el miedo a la venganza o rechazan hablar con el argumento de que no quieren revivir experiencias traumáticas. Hay casos extremos en que se recurre a la violación como medio para presionar a las mujeres a contraer matrimonio. Muchas mujeres son amenazadas de muerte. Y aquellas mujeres que tratan de liberarse se encuentran una serie de obstáculos (la barrera del lenguaje, ruptura de lazos familiares, carencia de dinero y el hecho de no saber a dónde dirigirse) a la hora de denunciar su situación.
Por ello es importante la puesta en marcha de sistemas de alerta para avisar de casos de secuestro y retornos forzados o abusivos al país de origen y sobre todo, la prohibición total de las prácticas rituales contrarias a los derechos humanos. Y, a la par con ello, asegurar instrumentos para la detección, asistencia y reinserción social y profesional de las víctimas de este tipo de violencia.
Lo anterior también indica que es necesario entrenar de manera especializada al personal de policía, justicia y educación para detectar, derivar y atender este tipo de violencia contra la mujer. A la vez que es necesaria la creación de centros especializados y estudios de investigación que ayuden a conocer las causas del problema para poder definir mecanismos claros para su erradicación. No se debe olvidar que de esta práctica se derivan graves problemas sociales, en particular el aislamiento, la exclusión y la desigualdad.
En la actualidad en Catalunya no hay datos exactos sobre el número de matrimonios forzados que hayan ocurrido en su jurisdicción. Sin embargo, existe un protocolo que los Mossos d'Esquadra aplican para la prevención y atención policial de los matrimonios forzados, al constatar en 2008 la existencia de al menos una veintena de casos en Catalunya. Se sabe, además, que en la actualidad se están recogiendo datos para conocer el número y tipología de casos de bodas forzadas que se han conocido a través de comisarías, servicios sociales o escuelas. En ese sentido La Conselleria de Interior de la Generalitat ha elaborado un protocolo de actuación para prevenir los matrimonios forzosos que entró en vigor en junio de 2009, bajo el nombre de Procedimiento de Prevención y atención policial de los Matrimonios Forzados. En este documento surge también en el marco de la Ley 5/2008, de 24 de abril, del Derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista, en el artículo 5 sobre los ámbitos socio-comunitarios de la violencia machista, en donde se menciona los matrimonios forzados como una de las formas de violencia contra las mujeres.
En dicho documento se reconoce los matrimonios forzados como una práctica que continúa vigente en los países y comunidades de origen de algunas personas inmigradas a Catalunya. Sin embargo son pocos los casos que se han abordado como resultado de denuncias interpuestas por las propias víctimas y personas de su entorno. Una de las grandes dificultades a la hora de detectar los casos es la situación de vulnerabilidad de la menor o la mujer que está en un núcleo familiar de riesgo por ello las víctimas han de trascender ese núcleo para buscar protección y ello implica el uso de un gran valor y madurez a la hora de contradecir los planteamientos familiares (Procedimiento de Prevención y Atención policial de los Matrimonios Forzados; 3).
La práctica de los matrimonios forzados es muy extendida en países del África subsahariana, Norte de África, Próximo y Lejano Oriente, Asia Meridional, América Latina y también dentro de los colectivos de etnia gitana de diversa procedencia. Sin embargo la influencia de esta forma de violencia contra las mujeres puede ser más amplia puesto que en la actualidad las disposiciones legales sobre dicho tópico son más simbólicas que penales. Esta conducta no se penaliza.
En cuanto a las causas de los matrimonios forzados son múltiples. Dentro de ellas se puede mencionar, por ejemplo, el interés por reforzar los vínculos familiares; asegurar las riquezas y bienes; solucionar conflictos entre etnias o entre familias, cumplir con obligaciones o promesas antiguas; proteger ideales percibidos como culturales o religiosos; controlar la sexualidad de las menores o mujeres cuando entran en la edad reproductiva; como estrategia errónea de protección de la menor o la mujer que pasan a depender de la familia del marido y podrá tener hijos legítimos; explotación sexual o laboral; en situaciones de migración, ayudar a la consecución de permisos de residencia y nacionalidad, etc. (Ibid, 5). Es de resaltar en este último punto que los flujos migratorios han permitido que personas que desarrollan su proyecto de vida en Catalunya y en países europeos, algunas veces lleven a cabo esta práctica en un contexto en el que antes no se conocía.
En la violencia machista, especialmente cuando existe un vínculo emocional, el agresor se aprovecha de la indefensión y vulnerabilidad de su víctima. En el caso de los matrimonios forzados es importante tener en cuenta algunos factores que se relacionan con esta situación de desprotección de la niña o la mujer y que tienen que ver con la falta de redes sociales a parte de la familia; el desconocimiento de sus derechos y de los recursos sociales; la invisibilización social y la falta de conocimiento sobre esta problemática; las posibles barreras lingüísticas, etc.
Este tipo de práctica tiene graves consecuencias para el desarrollo integral de las mujeres no sólo en la esfera física si no también psicológica. Dentro de ellas se pueden mencionar: distintas formas de agresión; privaciones materiales y afectivas; el sexo no consensuado, es decir, la violación; la imposibilidad de continuar la escolaridad; el aislamiento y la reclusión ilegal en el hogar; los embarazos no deseados.

En síntesis, los matrimonios forzados conforman la pérdida de la autonomía en el desarrollo personal, psicológico, sexual y social de la mujer, se constituyen en una violación fragrante de los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y niñas. Según Amnistía Internacional, la violencia contra las mujeres viola el derecho de las mujeres a la vida, la integridad física y mental y el nivel más alto posible de salud, así como su derecho a no ser torturadas y a ejercer sus derechos sexuales y reproductivos. La defensa de los derechos humanos, incluidos los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, es fundamental para prevenir la violencia de género y ponerle fin. Los derechos humanos de las mujeres y las niñas también corren peligro cuando no se hace frente a la violencia de género contra ellas y cuando se niega a las supervivientes el acceso a todos los recursos de reparación a los que tienen derecho.

lunes, septiembre 14, 2009

Tipos de violencia en el ámbito sociocomunitario (III): La Mutilación Genital Femenina (MGF)

La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos. La Ley 5/2008 define en su artículo 5 define la MGF como “cualquier procedimiento que implique o pueda implicar la eliminación total o parcial de los genitales femeninos o que se produzcan lesiones, aunque haya consentimiento expreso o tácito de la mujer”. Se calcula que en el mundo hay entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas que sufren las consecuencias de la MGF. En África, cada año unos tres millones de niñas corren el riesgo de sufrir MGF. Estas prácticas son más frecuentes en las regiones occidental, oriental y nororiental de África, en algunos países de Asia y del Oriente Medio y entre algunas poblaciones inmigrantes de Norteamérica y Europa (Informe de Organización Mundial de la salud, 2008).
La MGF es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas. Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Es practicada casi siempre en menores y constituye una violación de los derechos del niño y de la niña. Asimismo, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte. Este tipo de práctica es llevada a cabo por comadronas tradicionales o parteras profesionales. La ablación genital femenina es un servicio muy valorado dentro de la comunidad en que se produce y muy bien remunerado económicamente, por lo que es fácil inferir que el prestigio y los ingresos de estas personas puedan estar directamente ligados a la práctica efectiva de dicha intervención contra el cuerpo de las mujeres.
En principio este tipo de práctica se asocia a las creencias tradicionales de aquellas comunidades en las cuales este tipo de actuación se desarrolla. Sin embargo, en términos generales se podría hablar de algunos elementos fundamentales que ésta lleva implícita. Así se pueden mencionar, por ejemplo, motivos sexuales cuyo fin es controlar y mitigar la sexualidad femenina. Sociológicos cuando se practica como un rito de iniciación de las niñas a la edad adulta o en aras de la integración social y el mantenimiento de la cohesión social. De higiene y estéticos porque se cree que los genitales femeninos son sucios y antiestéticos. De salud puesto que se cree que aumenta la fertilidad y hace el parto más seguro. Aunque no hay escritos religiosos que prescriban la práctica, quienes la llevan a cabo suelen creer que tiene un respaldo religioso.
Según la UNICEF la mutilación/excisión genital femenina se practica por distintas razones:
Psicosexuales: para disminuir el deseo sexual en la mujer, mantener la castidad y la virginidad antes del matrimonio y la fidelidad durante el matrimonio, y aumentar el placer sexual del hombre.
Sociológicas: como forma de identificación con la herencia cultural, la iniciación de las niñas a la edad adulta, la integración social y la preservación de la cohesión social.
Higiénicas y estéticas: en algunas sociedades, se considera que los genitales externos de la mujer son poco limpios y antiestéticos, y por tanto se eliminan para promover la higiene y proporcionar un atractivo estético.
Religiosas: la mutilación/excisión genital femenina se practica en varias comunidades bajo la creencia equivocada de que lo exigen ciertas religiones;
De otro tipo: para mejorar la fecundidad y promover la supervivencia infantil.

La mutilación/excisión genital femenina se realiza sobre todo en niñas y adolescentes de 4 a 14 años de edad. Sin embargo, en algunos países hasta la mitad de los casos de mutilación/excisión genital femenina se realizan en recién nacidas de un año, inclusive un 44% de Eritrea y un 29% en Malí.
Este tipo de práctica de ningún modo beneficia la salud de las mujeres, al contrario, produce daños físicos y psicológicos irreparables en quienes la padecen. Entre las complicaciones inmediatas se encuentran el dolor intenso, choque, hemorragia, tétanos, sepsis, retención de orina, llagas abiertas en la región genital y lesiones de los tejidos genitales vecinos. Pero también produce otras consecuencias a largo plazo tales como infecciones vesicales y urinarias recurrentes, quistes, esterilidad; necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas, por ejemplo cuando el procedimiento de sellado o estrechamiento de la abertura vaginal se corrige quirúrgicamente para permitir las relaciones sexuales y el parto, y a veces se vuelve a cerrar nuevamente; aumento del riesgo de complicaciones del parto y muerte del recién nacido.
La mutilación/excisión genital femenina es una violación fundamental de los derechos de las niñas y las mujeres tal como se describen en numerosas convenciones internacionales, entre ellas la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. Es una actividad discriminatoria y viola el derecho a la igualdad de oportunidades en la vida; el derecho al nivel más elevado de salud; el derecho a la libertad contra todas las formas de violencia física y mental, lesiones o abuso; el derecho a la protección contra las todas las formas de prácticas tradicionales perjudiciales para la salud de los niños, las niñas y las mujeres; el derecho a tomar decisiones sobre la reproducción libres de discriminación, coerción y violencia; el derecho a la libertad contra los prejuicios y todas las demás prácticas que estén basadas en la idea de inferioridad o superioridad o bien de los géneros o en funciones estereotipadas de los hombres y las mujeres.

Experiencias OVNI  (1) He decidido plasmar en este espacio -que no actualizo hace mucho tiempo- algunas de las experiencias un poco extrañas...