Por fin, después de años de escrituras al filo de la madrugada entre inviernos y veranos, hoy he concluído un proyecto literario largamente acariciado. Me parece una buena señal que lo haya finalizado justo un 1 de julio.
Estoy feliz y cansada. Cansada de despertares tempranos que, sin embargo, me han permitido contemplar amaneceres espléndidos, mágicos, desde mi ventana. Cansada de escribir entre colegios, trabajos precarios, oficios repetitivos y minucias cotidianas.
Estoy feliz y cansada. Cansada de despertares tempranos que, sin embargo, me han permitido contemplar amaneceres espléndidos, mágicos, desde mi ventana. Cansada de escribir entre colegios, trabajos precarios, oficios repetitivos y minucias cotidianas.
Ahora mi proyecto reposa encima del escritorio. Me mira con los ojos bien abiertos. Lo tendré ahí un tiempo para que sedimente lo necesario antes de perder la vergüenza y compartirlo con la gente que quiero y me quiere. O con otra gente...
Ahora no sé nada. Sólo experimento algo parecido a la felicidad. He cumplido conmigo misma y con las palabras. ¡Eso ya es una triunfo!
Ahora no sé nada. Sólo experimento algo parecido a la felicidad. He cumplido conmigo misma y con las palabras. ¡Eso ya es una triunfo!
4 comentarios:
Lo importante, es que tus metas, las vas alcanzando poco a poco.
¡Felicidades!
Isa
!Acabo de conectarme desde el camping y leo esta buenísima noticia!:!Felicidades,linda!.!Qué ganas de leerlo!, estoy segura de su maravillosa prosa y de su fuerza creativa.Besos de mar.0
Gracias amigas,
ya os pasaré el original...
Deciros que también vosotros tenéis mucho de culpa en todo esto. Me habéis motivado y sobre todo siempre habéis creído en mí.
Os quiero un montón,
Martha
rectifico una palabra mal escrita: vosotras
Un beso,
Martha
Publicar un comentario