domingo, enero 23, 2011

MIS NIÑAS MUERTAS DE CRISTINA FALLARÁS, PREMIO L’H CONFIDENCIAL 2011

  El Premio se entregará el 26 de marzo en un acto público en la Bòbila
Con Mis niñas muertas, protagonizada por Victoria González, una detective embarazada de 26 semanas con despacho en el Raval barcelonés, la periodista y escritora Cristina Fallarás ha ganado el Premio Internacional de Novela Negra L'H Confidencial 2011. El Premio, promovido por la Biblioteca la Bòbila y convocado por el Ayuntamiento de L'Hospitalet y Roca Editorial, celebra este año su quinta edición.
La novela narra la investigación de la desaparición de dos hermanas de 3 y 5 años, que se convierte en un recorrido por los bajos fondos de la Barcelona más canalla, donde la pedofilia, el tráfico de drogas y la pornografía infantil son moneda corriente. La autora ahonda además en el tema de la maternidad, el abandono infantil y el consumo de estupefacientes en la actualidad.

El jurado está presidido por el teniente de alcalde del Área de Educación y Cultura del Ayuntamiento de L'Hospitalet, Mario Sanz, y formado por la editora Blanca Rosa Roca; la jefa de Bibliotecas de L'Hospitalet, Anna Riera; el director de la Biblioteca la Bòbila, Jordi Canal, y dos lectores apasionados por la novela negra, Ricardo Tormo, del Club de Lectura de Novela Negra, y Paco Camarasa, propietario de la librería Negra y Criminal y comisario de BCNegra.
El jurado destaca el retrato de los bajos fondos barceloneses donde se desarrolla la acción, así como del lenguaje crudo y realista que la autora utiliza para narrar una escalofriante historia en la que se ven involucrados la detective González y su ayudante Jesús, con el contrapunto de la evolución del embarazo de ella.
El premio se entregará en un acto público el próximo 26 de marzo, en la Biblioteca la Bòbila, donde se presentará la obra publicada, con la presencia de la autora.
Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968), estudió Ciencias de la Información en la Universidad Autónoma de Barcelona, ha ejercido como periodista en la Cadena Ser, El MundoEl Periódico de Catalunya, Ràdio 4, Com Ràdio, ADN y Factual. Ha colaborado en programas televisivos de las cadenas Cuatro y Antena 3, y actualmente dirige la revista digital Sigueleyendo y trabaja de asesora en temas de comunicación en línea para el sector editorial y los medios de comunicación. Dentro del género negro, Cristina Fallarás ha publicado No acaba la noche (Planeta, 2006) y Así murió el poeta Guadalupe (Alianza, 2009, finalista del Dashiel Hammett, 2010), y ha participado en la antología de relatos Barcelona Noir, para la editorial neoyorquina Akashic Books, que aparecerá el próximo mes de mayo.
En anteriores ediciones, los galardonados con el Premio L'H Confidencial han sido el vasco Ertlanz Gamboa con Caminos cruzados, el cántabro Julián Ibáñez con El baile ha terminado; el argentino Raúl Argemí con Retrato de familia con muerta y el mexicano Joaquín Guerrero-Casasola con Ley garrote.

viernes, enero 21, 2011

Un poema de Darío Jaramillo Agudelo

De la nostalgia, 1

Recuerdo solamente que he olvidado el acento de las más
amadas voces,
y que perdí para siempre el olor de las frutas de la infancia,
el sabor exacto del durazno,
el aleteo del aire frío entre los pinos,
el entusiasmo al descubrir una nuez que ha caído del nogal.
Sortilegios de otro día, que ahora son apenas letanía incolora,
vana convocatoria que no me trae el asombro de ver un colibrí
entre mi cuarto,  como muchas madrugadas de mi infancia.
¿Cómo recuperar ciertas caricias y los más esenciales abrazos?
¿Cómo revivir la más cierta penumbra, iluminada apenas con
la luz de los Beatles,
y como hacer que llueva la misma lluvia que veía caer  a los
trece años?
¿Cómo tornar al éxtasis de sol, a la luz ebria de mis siete años,
al sol maduro de la mora,
a todo aquel territorio desconocido por la muerte,
a esa palpitante luz de la pureza,
a todo esto que soy yo y que ya no es mío?
...
Darío Jaramillo Agudelo, Poemas de amor. Bogotá, El Ancora Editores, 1997

martes, enero 18, 2011

domingo, enero 16, 2011

Las piernas y el metro

Muchas veces te dije que antes de hacerlo había que pensarlo muy bien  
El metro a las ocho de la noche.   El vagón medio lleno. Hombres y mujeres con vestidos oscuros y caras de hartazgo. Seres agobiados por el sopor de un domingo que llega a su fin. Mañana es día de trabajo, para algunos. Frente a mí una pareja de ancianos alisa las arrugas de sus manos -las del alma son imperceptibles. Y  junto a ellos  un joven de panza rotunda y pendiente de pirata en su oreja izquierda, escucha música. Más allá, sentada en sus pensamientos, va una mujer. Tiene unos ojos preciosos que parecen observar  un infinito inexistente.
que a esta unión de nosotros le hacía falta carne e ilusión tan bien que no bastaba que me entendieras y que murieras por mí
"Plaça de Sants", anuncia una voz metálica.  La puerta se abre y escupe pasajeros y pasajeras que se componen los abrigos, se ajustan las bufandas, se cuelgan bien los bolsos.  Y casi al instante entran nuevos seres que después de echar un vistazo general ocupan los asientos vacíos, los espacios despejados.  
que no bastaba que en mis fracasos yo me refugiara en ti. Y ahora vez lo que pasó al fin nació, al pasar de los años, el tremendo cansancio que provoco en ti  y aunque es penoso lo tienes que decir
De repente el  chico del pendiente deja a un lado la música y mira absorto hacia la puerta que acaba de cerrarse. Sus ojos son un par de ascuas.  Y lo mismo hace el hombre mayor y otro que va justo a mi lado y  la mujer de ojos preciosos y la anciana de manos arrugadas y dos chavales que están más allá junto a la puerta y un hombre de mediana edad de americana impoluta y unas chicas rubias que silencian por un momento su conversación.
Por mi parte esperaba que un día el tiempo se hiciera cargo del fin  si así no hubiera sido yo habría seguido jugando a hacerte feliz y aunque el llanto es amargo piensa en los años que tienes para vivir
que mi dolor no es menos y lo peor es que ya no puedo sentir...
Y Junto a mis ojos pasan ellas. Un par de piernas, largas, contorneadas, perfectas.  Las miro con disimulo y con ¿envidia? Muy pocos se fijan en el rostro de su dueña. Un rostro limpio, despejado y altivo. Estoy segura que ella sabe la reacción que despiertan sus extremidades y no le importa. Si yo tuviese un par de piernas como las suyas haría lo mismo...


miércoles, enero 12, 2011

Imágenes de La Alpujarra

Allí, en ese lugar de valles y  pueblos blancos engarzados en los barrancos,  de líneas sinuosas y abruptas plenas de belleza, de montes escondidos en los ojos de cabras salvajes y perdices; allí en las faldas del sur de Sierra Nevada, el aire es transparente y la mirada abierta y la vida sencilla y el paisaje una maravilla que se mece en la luz del día... 
En las alturas  Pampaneira, Bubión, Capileira y junto a la niebla movediza y blanca, Trevélez:




domingo, enero 09, 2011

Poema sin título

Vivo un tiempo de andamios rotos
-teclados oscuros en el paso
de las horas-.
El  cuerpo se fragmenta
impotente
en las herrumbrosas noches
al filo del insomnio.
En este tiempo de agujas
y gritos metálicos
presagio tu voz
tus manos
tu sexo rotundo.

martes, enero 04, 2011

La Alhambra

Hablar de la belleza de la Alhambra es casi un pleonasmo. Esta maravilla en sí misma tiene un valor estético e histórico inmenso. Aquí las palabras sobran, se convierten en muletillas inútiles, en artilugios incapaces de describir al menos un poco su  magnífico perfil y las formas que la llenan.  
Es una pena que se deba visitar tan deprisa, sin tiempo para detenerse en sus magníficos detalles, en la conformación de sus espacios y los objetos que lo llenan, en la placidez del agua con sus múltiples formas y  en los olores que embriagan los sentidos. Allí en medio de turistas hambrientos de imágenes fáciles me sentí desbordada por el reloj que anunciaba la entrada al palacio de los Nazaríes a las tres de la tarde. Me sentí acosada por los recorridos enmarcados dentro de tiempos veloces en los que apenas queda un momento para fijarse en las cosas triviales.  Pese a ello intenté aproximarme a aquellos resquicios en los que la belleza trasciende las fronteras de la vulgaridad, los entresijos perversos del tiempo. Me gustaría que algo de ello se pudiese ver en estas fotos... 










viernes, diciembre 31, 2010

Desde Cijuela, Granada

Hace tres días estamos en Granada. Bueno, en Cijuela, un pueblo pequeñito desde el cual se puede ver la sierra blanca. Aquí estamos con una gente linda que nos ha invitado a compartir estos días de fin de año. Podría enumerar las magníficas cosas con las que he podido reencontrarme. La sensualidad del Albayzín, la belleza indómita y agreste de La Alpujarra, la sencillez de pequeños pueblos como Santa Fe, Fuente Vaqueros, Chauchina, Escoznar...  Y la felicidad de visitar la casa de verano de García Lorca por primera vez. Fue emocionante estar en  su habitación y sentarme en su asiento, frente a aquel escritorio en el que escribió sus mejores obras (el guía se rindió ante mi sonrisa de petición ¿Puedo sentarme aquí? Es que ¿sabes? escribo poesía...) Y ahí estuve unos segundos tocando la madera, imaginando al creador en sus momentos de iluminación y mirando a través de la misma ventana como él hizo tantas veces...
En fin, ahora quiero que se vaya este año de mierda. Y no me pondré bragas rojas, ni comeré las uvas, ni lentejas, ni brindaré con cava. Me tomaré un trago de Whisky, escucharé un viejo vallenato de esos que encojen el alma y luego pondré a Concha Buika y me regocijaré con Camarón. Quién sabe, es posible que con los anfitriones hablemos por enésima vez de la enorme decepción que nos ha producido la "izquierda", de la putada de CNN plus, de las inundaciones de Écija, de las sorpresas de Santos, de la derechización de Europa -España incluida-, de la poesía de César Vallejo, del culebrón de las cuatro... Bueno y también pensaré en mi familia allende los mares y en mis amigos y amigas de Barcelona y otros lares.
Os deseo un nuevo año pleno de ilusión, salud,  proyectos, risas, palabras con este atardecer desde la casa de García Lorca en Granada.



jueves, diciembre 30, 2010

Tiempo de balances*

Cuando llega el fin de año  muchas personas acostumbramos elaborar pequeños ejercicios de arqueo vital o, lo que es lo mismo, balances más o menos objetivos de lo que ha sido nuestra existencia durante esos doce meses anteriores. Así vamos apuntando aquellas cosas –pequeñas o grandes- que nos han alegrado, o no,  la vida.  Aunque a decir verdad algunos seres piensan que la felicidad reposa solamente en la concreción absoluta de esa tríada paradigmática: salud, dinero y amor.  Y cuando no tienen alguna de ellas sienten que todo ha sido en vano, que se ha perdido el tiempo de manera irremediable.

Esos arqueos vitales se convierten en elementos que en sí mismos metaforizan todo un ciclo vital de antes y después, de lo que fue o pudo haber sido en el pasado próximo y de lo que será en uno inmediato.  Los balances sirven para reflexionar sobre las acciones que de un modo u otro nos marcaron, de aquellas dinámicas existenciales que nos procuraron  experiencias de diversos matices. Pero hay algo más profundo en ese hacer cuentas: constituye una suerte de catarsis personal que exorciza el infortunio, la desesperanza, la pérdida. Cuando hacemos balances saldamos cuentas con nuestro propio devenir.  Pero no nos quedamos ahí sino que con base en los puntos que hemos sacado en claro podemos proyectarnos hacia un mañana con la confianza de que todo será mejor. Por eso, en la noche del 31 quemamos esas cosas que nos amargaron la vida y que tan bien  simboliza aquel muñeco de trapos viejos relleno de pólvora que aún se enciende en algunas regiones colombianas.  El fuego no sólo quema trapos ajados: calcina los sinsabores que nos han perturbado la existencia.
Y ese es el poder de los balances: nos permite asumir el pasado para hacer frente a lo que vendrá. Un mañana incierto en el que sin embargo proyectamos nuestros mejores deseos con la fe absoluta de que esta vez sí se conseguirá aquel trabajo soñado,  se encontrará el amor de la vida,  se hará más ejercicio,  se  visitará a la familia más a menudo, se  reirá con más ganas, se sufrirá menos por nimiedades… Propósitos, planes, objetivos que en algunos casos nunca se realizan.  Pero allí radica la magia: en plantearnos unos fines que nos proporcionen nuevos bríos para proseguir  tejiendo los hilos de la vida en medio de crisis, injusticias, violencias, sinrazones y azares. Yo, por lo pronto, ya estoy haciendo el mío aunque temo que el saldo de este año es un poco negativo. Pero no importa: el año que viene será mejor.
*Artículo publicado en El Líder, diario del departamento del Caquetá, Colombia.

lunes, diciembre 27, 2010

Las simples cosas

Desde la noche del 24 arrastro un catarro de miedo. Me parece que es la primera vez que padezco uno de esa magnitud. ¡Horrible!  Por fortuna mañana viajo a Granada con mi familia y eso eleva los ánimos. Soñar con la Alhambra es un motivo suficiente para ponerse bien... Espero escribir algunas cosas allí. Mientras tanto escucho a esta mujer que me encanta: Concha Buika, acompañada de Chucho Valdés y "Las simples cosas" (en Youtube).

viernes, diciembre 24, 2010

Elogio al Caganer*

A mis amigas y amigos catalanes...
Mi primera visión del Caganer fue en un belén (léase pesebre, nacimiento) que había en un conocido centro comercial de la zona alta de Barcelona (Pedralbes). Recuerdo exactamente el momento porque mi compañero y yo acabábamos de llegar a la ciudad y nos sentíamos unos completos extraños, outsiders en unas calles perfectas con sus coches de lujo y sus mujeres con abrigos de visón. En esas circunstancias nos dedicábamos a pasear por los alrededores mientras ojeábamos escaparates y nos torturábamos haciendo la conversión de pesetas a nuestros modestos pesos colombianos (una conversión 12 a 1: por un peso 12 pesetas), teniendo la absoluta certeza de que jamás podríamos comprar alguno de esos abrigos o zapatos que estaban expuestos sin condenarnos a vivir en la mendicidad.


Así que los días previos a esa navidad de cambio de milenio fueron muy prolijos para los ojos. Éramos, en efecto, flâneurs recién llegados dedicados completamente al ejercicio de la observación silenciosa y comentada, a mirar los cuerpos y los rostros de la gente siempre de prisa y ocupada con bolsas de compra. Siempre nos sorprendíamos y acabábamos comentando sobre el ímpetu consumista de nuevos ricos de esa sociedad en la que nos encontrábamos. En realidad sentíamos una profunda decepción por la superficialidad que parecía llenarlo todo, por la falta de calor humano, por la ausencia de ese espíritu navideño al que estábamos acostumbrados.

Por fortuna, mientras realizábamos unas de esos paseos por los alrededores, nos topamos con aquel belén aparentemente similar al que se hacía en nuestro país. “Es muy plano, faltan las montañas”, decía mi compañero. “Sí faltan más animales, más ambientación”, decía yo. Y fue entonces cuando vimos la maravilla: una figura con barretina y traje de pastor que estaba haciendo sus necesidades fisiológicas, es decir, cagando. Y estaba puesta allí, en medio de las imágenes tradicionales y las ovejas. Mira esto ¿no es fantástico?, exclamábamos los dos mientras nos reíamos. Fue un descubrimiento estupendo que nos llevó a realizar toda suerte de interpretaciones sobre el significado de esa figura totalmente humana y real en medio de un paisaje “santificado”. “Este hombre se caga en todo”, dijo mi esposo. “Si, y a la vez lo salva todo”, dije.

En ese entonces no sabíamos que el Caganer está presente desde hace más de cinco siglos en los pesebres de Catalunya, como lo demuestran las representaciones de su figura en algunas esculturas religiosas catalanas. El Caganer también aparece en la obra de Joan Miró, y en belenes de Murcia, Portugal o Nápoles desde tiempo lejanos (allí son conocidos como cagonescagoes y cacote o pastore que che caca).

En Catalunya es inconcebible un pesebre que no tenga la figura delCaganer, ese pastor que abona la tierra devolviéndole lo que ésta le ha dado, y que bien puede tomar la fisonomía de políticos, deportistas, o de príncipes, todos ellos en la misma posición que los iguala con los demás mortales. Gente que caga.

Pero esa figura tradicional también tiene sus detractores: personas que consideran que es una imagen de mal gusto, de irreverencia religiosa… o políticos (de derechas, de izquierdas y de centro) que piensan que va en contravía de la cacareada ordenanza cívica que prohíbe hacer las necesidades en la vía pública y que seguramente se aprobará, pese al inconformismo de la mayoría de la población de Barcelona. Esa era la razón que alegaban para que no se pusiera el Caganer en el pesebre de la plaza de Sant Jaume que depende del ayuntamiento barcelonés. Para evitar la mierda nada mejor que eliminar todo lo que incite a ella, así no cundirá el mal ejemplo y la gente no cagará en la calle. Se elimina por decreto, sin los Mossos, lo escatológico que simboliza el Caganer. Por fortuna primó la razón sobre la estupidez y finalmente, el humilde pastor está allí haciendo las necesidades a la vista de todos, recordando también uno de los rasgos más importantes del carácter catalán: esa tendencia a una escatología que lo subvierte todo, en cuyo fondo está vivo un profundo sentido desmitificador.

Yo confieso públicamente mi admiración por el Caganer. ¡Me encanta! Tanto que, desde el momento de conocerlo, le hemos reservado un lugar destacado en el pesebre que cada año hacemos en casa. Ah, y también lo hemos llevado a otras latitudes. ¡Aún recuerdo la cara de nuestros familiares cuando pusimos uno en aquel Belén que hicimos en casa de mi hermana en el año 2001! Era una sensación extraña por toda la paradoja que implica allí, en Colombia, donde todavía se está lejos de una visión laica de la realidad, y donde se habla de los fluidos, despojos y ciertas partes corporales con eufemismos (por ejemplo no se dice cagar sino “hacer del cuerpo”, “ensuciar”; no se dice culo sino “cola”, “rabo”, “trasero”). Así que poner el Caganer en ese pesebre era literalmente cagarse en todo, en el sentido de que se desmitificaba el paisaje tradicional de la Sagrada Familia. Era también poner un toque de la más elemental humanidad que nos acerca y nos iguala a todos y a todas.

















¡Visca el Caganer!
¡Visca Catalunya!
.

miércoles, diciembre 22, 2010

¡Felices compras!*

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Antropóloga
Se aproximan las fiestas de fin de año y con ellas toda la parafernalia de un magno acontecimiento: el baile del consumo.  El jolgorio de la compra alentada por los mecanismos de la publicidad que invade casas, calles, pueblos, ciudades y aquellos rincones donde  llega cualquier medio de comunicación. Y también por las luces que adornan las esquinas y los establecimientos comerciales que nos llaman con su perverso artificio.  De esa manera las personas somos avasalladas sin contemplación por una serie de mensajes que nos recetan remedios contra la infelicidad, los embates de la vejez, la enfermedad, la crisis, el desamor,  la flaccidez, el cansancio, la monotonía… Cada día nos levantamos con unas supuestas necesidades que se deben cubrir  con urgencia. Vivimos en el reino la compra y no importa si vivimos en Neiva, en Barcelona o en Florencia.  No tenemos alternativa: consumir o morir, parece ser el lema de estos nefastos tiempos de globalización.
Se podría pensar que en época de crisis, de desempleo, de tragedias propiciadas por las condiciones precarias en las que vive gran parte de la  población colombiana, ese afán desaforado por adquirir objetos menguaría. Pero no es así. Basta con situarnos frente a la puerta de algún establecimiento comercial de nuestra ciudad para darnos cuenta de la cantidad inusitada de personas que salen con bolsas de compra.  Hombres, mujeres y niños con caras de satisfacción porque a partir de ahora serán más felices. Sus días serán espléndidos pues han adquirido aquellas cosas que tanto necesitaban.  No importa si se tiene o no posibilidades adquisitivas: siempre se puede prestar un poco de dinero, pagar con tarjeta de crédito, sacar de aquí o de allá. Y si, por desgracia, no es posible, las fiestas se convierten en la peor época del año, se pintan con la desdicha  de la miseria. 
Lejos quedan aquellos tiempos en los que a las fiestas de Navidad y Año Nuevo las rondaba ese espíritu de la alegría que instaba a compartir las cosas sencillas: un plato de Nochebuena, un caja de galletas con aquel vino tinto dulzón que hace mucho tiempo no pruebo, unos tamales, un trago de aguardiente que eleva los ánimos, el abrazo de la familia reunida, la música con su “arbolito lindo de navidad” y  el clásico “faltan cinco pa’las doce”. Eran otros tiempos en que se podía ser feliz sin llenar la bolsa de la compra. Entonces se pensaba que lo más importante era tener a las personas queridas a nuestro lado para disfrutar juntas de esos pequeños placeres  que hacen que la vida tenga sentido.  ¡Felices compras!  
*Artículo publicado en el periódico El Lider, Departamento del Caquetá, Colombia, el domingo 19 de diciembre.

martes, diciembre 21, 2010

Para exaltar el ego...

Hoy ya es invierno y el día se comporta como tal: gris, se viste con una lluvia fina que cubre todo con su manto húmedo y frío. Un día de sofá, manta, café calentito y algo para leer.  Una jornada para mirar por la ventana y percibir un paisaje urbano extraño y gélido, más propio de otras latitudes europeas. Y en medio de todo ello, a veces, llegan indicios que exorcizan las nostalgias ávidas, las melancolías que se posan en los balcones.  Como ésta que comparto en esta bitácora con el peligro de convertirme en una exaltadora de mi propio ego: otra reseña más de la presentación de Amores urbanos:
http://www.diariodelhuila.com/noticia/8972
http://www.lanacion.com.co/2010/12/17/social-17-de-diciembre-de-2010/

domingo, diciembre 19, 2010

Europa, la gran devoradora*

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Antropóloga

En la mitología griega Europa era una fémina seducida y violada por Zeus quien, valiéndose de su poder para transformarse, se convirtió en un manso toro para lograr sus nefastos objetivos; sólo así pudo llevarla hasta la isla de Creta y engendrar con ella tres hijos. En la actualidad este nombre remite a un continente añejo y contradictorio que durante los últimos años se ha convertido en un gran devorador de recursos propios y ajenos. Pues no sólo está consumiendo el doble de lo que producen sus tierras y sus mares sino que con ello está haciendo que se pierda la biodiversidad con la consecuente degradación del suelo, el agua, los hábitats y el bienestar humano en general.  Así lo demuestra la Agencia Europea del Medioambiente (Aema) en su cuarto informe global sobre la salud ecológica de este continente.
Dicho documento menciona, entre otras cosas, que hay un incremento en la demanda de recursos naturales para alimentar, vestir, alojar y transportar a la población y cómo ello produce una presión descomunal sobre los ecosistemas. Lo anterior se traduce  también en un hecho bárbaro: cada europeo consume un promedio 16 toneladas de materiales y genera 6.000 kilos de basura al año.  Y como para suplir esta voracidad ya no cuenta con recursos propios mira, sin vergüenza,  hacia los ajenos.  Así Europa se ha convertido en un gran importador de productos como cereales, forraje,  maderas, etc., contribuyendo con ello a los graves procesos de desforestación y empobrecimiento de países tropicales como el nuestro. Asimismo importa más de la mitad del pescado que consume, ejerciendo una presión enorme sobre este recurso allende sus fronteras.
Esta voracidad consumista se agrava con el uso de plaguicidas y sustancias químicas que alteran la función endocrina de las personas y de materiales pesados utilizados en plásticos, tejidos, cosméticos, colorantes, envases de alimentos, aparatos electrónicas, etc. que se asocian a malformaciones, problemas de desarrollo neuronal, obesidad, cáncer, entre otras patologías.
La lectura del informe de Aema produce escalofríos pues demuestra la insostenibilidad de un modelo de desarrollo basado en la sobrexplotación de los recursos naturales para dar abasto a un consumo desaforado.  Y a la par con ello, muestra también la falta de de compromiso de quienes gestionan los estados europeos para incrementar políticas serias que promuevan formas de desarrollo más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. En últimas se trata  de acabar con ese Estado de Bienestar perverso y devorador y  crear una nueva conciencia en donde se retome aquella máxima de “menos es más”, en el que todas las personas puedan disfrutar de una calidad de vida en armonía con las posibilidades del entorno.
Por ahora esta Europa es  seducida sin miramientos por el dios del Consumo. ¡Jamás será reina de Creta!
*Columna publicada el domingo 12 de diciembre en el periódico El Líder (su página Web aún sigue en mantenimiento...)
Imagen tomada del blog Encuentos 

viernes, diciembre 17, 2010

Comentario de Efi Cubero

Hoy, al abrir mi correo, encuentro un precioso mensaje de la gran poeta  Efi Cubero. Debo decir que me emocionó muchísimo su magnífica aproximación  a mi poemario Amores urbanos y de inmediato pedí su consentimiento para publicarlo en esta bitácora.  Impresiones como las suyas alientan y animan a seguir por la senda de la poesía casi siempre enmarañada de fracasos, de intentos vanos, de insomnios al filo de la madrugada, de angustias, de esfuerzos solitarios por labrar la palabra y alejarla de los vulgares vericuetos de la cotidianidad.
¡Gracias, Señora Poeta!

"Querida Martha, 
he leído tu libro como corresponde, despacio y atentamente. Es un libro contemporáneamente bello que conjuga fondo y epidermis, corpus literario y urbanita y cuerpo en el sentido físico con un delicado erotismo adherido a la piel  y a la propia ciudad que se impregna de una muy personal atmósfera que tú sabes aportarle sabiamente. 
Coexisten aquí correlaciones y correspondencias entre la carnalidad y el fondo que guarda un poso de íntima melancolía. Como también se alza la ciudad paralela que une dos vertientes, la actual y vivida, la soñada y recreada protagonista de infantiles juegos, la ciudad, cercana en la memoria y cercada por la ausencia. Muy grata la lectura de esos sustantivos  'Amores urbanos' que aluden y que a la vez son elusivos...Un abrazo"

miércoles, diciembre 15, 2010

Agradecimiento con imágenes

Gracias a todas las personas que me acompañaron en la presentación de Amores urbanos. A mi bella familia presente y ausente que siempre está ahí, en el momento justo, apoyándome con su voz, su sonrisa y su amor.  A esa magnífica pléyade de amigas y amigos sin cuyo afecto y solidaridad no sería más que una palabra ajada por el viento. A mi extraordinaria editora Amàlia Sanchís cuya calidez superior anima y fortalece. Al estupendo prologuista del libro, Josep Anton Soldevila, cuyas palabras profundas y lúcidas reivindican el ejercicio de escribir sin imposturas y desde el compromiso con el verso.  A Jordi Canal por considerarme de la casa y abrirme las puertas de la bibioteca La Bòbila sin condiciones.  Y a toda la gente linda que se acercó para escuchar con atención la voz de esta poeta, hoy reconfortada.
Aquí van algunas imágenes:

 Con Josep Anton Soldevila, Amàlia Sanchís y Jordi Canal 
 Con mi familia: Luna del Mar y Juan Carlos
 En plena lectura 
Con Josep Anton Soldevila 

lunes, diciembre 13, 2010

Amores urbanos en La Vanguardia

Os dejo con la noticia de la presentación de Amores urbanos publicada en las secciones de "Cultura" y "Libros"  del diario La Vanguardia.

Presentación del poemario Amores urbanos en la Bòbila

Hoy martes 14 de diciembre se presenta en la Biblioteca La Bòbila de L'Hospitalet de Llobregat, mi segundo libro de poesía Amores urbanos (Parnass Ediciones). Me acompañarán en la mesa principal Jordi Canal, director de la biblioteca; Amàlia Sanchíz, la editora y el poeta Josep Anton Soldevila, autor del prólogo.  
También estarán allí aquellas personas queridas que se encuentran allende los mares. Me acompañarán de corazón, seguro. Aunque hubiese sido genial tenerlas a mi lado. Sé que estará mi familia al completo y mi hermana Lina María, la estupenda pintora que ilustra el libro con arte y sentimiento.
Espero contar con la gente linda que siempre me apoya y con aquella que sabe de mis versos y mis palabras o que quisiera saber de ellas. 
Dejo abierta la invitación para todas las personas que quieran acercarse hasta La Bòbila, hoy, a partir de las 19:00 horas.
¡Os espero!

Biblioteca La Bòbila, Plaza de la Bòbila, 1 
(cerca del Metro L5 Estación Can Vidalet - Trambaix T1, T2, T3 Estación Ca n'Oliveres)
L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona




jueves, diciembre 09, 2010

Las políticas del cuerpo

A partir de la segunda mitad del siglo XX se acelera la cultura del consumo en las sociedades industrializadas. Desde entonces aparecen tendencias que contribuyen al aumento de la percepción del cuerpo como un eje central de desarrollo personal; dentro de éstas se pueden nombrar, por ejemplo, el incremento de la valoración del deporte y el ocio en detrimento de la valoración de la ética del trabajo, la integración de las culturas transgresoras en el consumo de masas con la consecuente comercialización de la rebelión y el erotismo y la reciente sexualización de la cultura.  Cabe mencionar también la aparición de las nuevas tecnologías que hacen posible la difusión masiva de imágenes,  el desarrollo de la cultura visual contemporánea y la consecuente creación de un mundo de ensueño en el que se vende la idea de que a través del consumo se puede alcanzar la satisfacción personal en todos los niveles.

Por todo ello, en la actualidad la identidad personal ya no es heredada o estática sino que se ha convertido en un problema reflexivo (Giddens, 1995); es decir, la identidad se ha transformado en una actividad que exige un esfuerzo y una reflexión constantes, ya que se basa en una narrativa sobre la propia existencia, el rol social y nuestro estilo de vida.  Así que la importancia del cuerpo para señalar la pertenencia social comporta también un interés por las elecciones de consumo como una forma de identificación personal.

Todo ello nos hace pensar que las personas somos trabajadoras corporales e invertimos una cantidad considerable de dinero y tiempo para convertir nuestro cuerpo en un producto social aceptable, siguiendo las directrices que definen el cuerpo “normal” dentro de una sociedad.  Por tanto, una dimensión de la existencia corporal humana es política puesto que se convierte al cuerpo en un espacio para el sometimiento y la disciplina, pero también para la resistencia. Es decir, en el área del cuerpo se regula la identidad pero en éste también se problematizan y se expresan cuestiones conflictivas de matices políticos y personales.

La antropología nos muestra que todas las sociedades humanas buscan una respuesta al desorden mediante la clasificación sistemática de la realidad. Frente al riesgo, la incertidumbre y la contradicción, los seres humanos intentamos comprender un orden que nos oriente y nos regule.  En esta búsqueda el cuerpo se convierte en un  “símbolo natural” (Douglas, 1975), es decir, deviene en metáfora de un orden social y político a través del cual se representan y comunican reglas y límites.
Imagen: "Otras rutas", obra pictórica de Lina María Cedeño Pérez

martes, diciembre 07, 2010

¿Dejaremos que acaben con Wikileaks, es decir con la libertad de información y de opinión?

Por Melquisedec Torres
Periodista

Nunca nadie en la historia universal había logrado, sin armas ni dinero ni revoluciones gritadas o silenciosas ni asesinando a alguien, poner a temblar a los estados y, sobre todo, al estado más poderoso del mundo y, de paso, al más poderoso de la historia. 

Un sujeto casi anónimo para el mundo en general, Julian Assange, simplemente movió un teclado, hizo algunos clics, otras tantas llamadas, ordenó ciertos documentos y, ¡cataplum!, el mundo diplomático, el de las fachadas, el de las sonrisas hipócritas, el del espionaje, el de las filtraciones, chuzadas, sobornos, sapos, informantes, documentos confidenciales y secretos y ultra secretos… todo eso empezó a temblar al unísono. Y lo peor, tiembla frente a todo el mundo, frente a los simples ciudadanos.

Y nunca en la historia tantos estados se habían puesto de acuerdo, o por lo menos actuado simultáneamente, para intentar detener a ese sujeto desarmado, no desalmado. La poderosa tienda virtual Amazon, que ¡ah paradoja! se ha lucrado al límite con Internet,  expulsó el sitio Wikileaks por presión de un senador republicano; el proveedor de dominios de internet EveryDNS.net eliminó la conexión entre el nombre WikiLeaks.org y los servidores de la página; en Francia, el Gobierno inició acciones para expulsar WikiLeaks de los servidores en los que se refugió tras la expulsión de AWS; PayPal también canceló la cuenta de WikiLeaks dificultando la donación de dinero al sitio de Assange. Y el propio Assange enfrenta acusaciones de abusos sexuales en Suecia. No sé si el señor Assange haya abusado sexualmente de alguien, pero eso nada tiene que ver con los documentos secretos. Y hasta la Biblioteca del Congreso de EE.UU., la más grande del mundo, prohibió ver los documentos.

Nada hay tan peligroso, y tan atractivo, que lo que se prohíbe. No tengo duda alguna de que el mundo será uno antes de Wikileaks y otro después.

Si lo que Assange y su gente han recopilado para ofrecerlo, gratis, al mundo, tiene tanta gravedad para los estados, debe ser que los estados se sienten amenazados o, peor, desnudos sus gobiernos con todas sus inmundicias colgando ante sus gobernados. Es clarísimo: los amenazados son los gobiernos, no los ciudadanos. Si algo caracteriza a los “servicios de inteligencia” estatales es su proclividad al delito, el actuar bajo cubierta, violar los derechos de los ciudadanos, arrastrarse donde nadie les vea y asestar puñaladas a mansalva. Así han actuado Carlomagno y Napoleón, y Hitler y Stalin y Roossevelt, y Chávez y Castro y Pinochet, y Clinton y Bush y Obama, y Castro y Uribe.

Y eso es lo que nos están revelando algunos de los 250.000 documentos obtenidos por Wikileaks.

Y lo que está en juego es el derecho, elemental y esencial, de los ciudadanos a saber lo que hacen los gobiernos de sus estados con su plata, la de los ciudadanos. Toda esa parafernalia diplomática, la de los “servicios de inteligencia”, de las infiltraciones, de los documentos, de los pagos a informantes y sapos, de viajes y de intrigas, todo eso se paga con plata de los ciudadanos. Ningún gobernante saca de su bolsillo para eso, ni para otras tantas cosas. Y buena parte, si no toda, de esa parafernalia, sólo sirve a los intereses de los gobiernos y los gobernantes, muy pocas veces al interés de los ciudadanos. Si ello sirviese a los ciudadanos no sería secreto.

Así que todos los ataques contra Assange y su gente y Wikileaks son ataques contra el derecho de los ciudadanos a saber, a informarse, a conocer qué carajos es lo que hacen sus “mandatarios” con el dinero de esos ciudadanos, especialmente a través de los llamados “gastos reservados”. Pero lo que olvidan los gobernantes es que internet es imparable y sinfín, que puede dar tantas vueltas quiera incluso alrededor de sí misma, que si cierras aquí allá puede abrirse ene mil veces, que el mundo está lleno de computadores dónde alojar cualquier información. Con Wikileaks se está viviendo una verdadera cadena mundial: los 250.000 y más documentos se han distribuido, y se distribuirán, tantas veces sea necesario. Y nada podrán hacer los asustados mandatarios. El mundo es otro, ahora sí realmente global.

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