viernes, octubre 15, 2010

Dos mecheros por un euro

La mujer arrastra los pies y las palabras. Tiene el pelo largo y su piel luce una tersura inédita. Camina despacio. Abre la boca. Dos mecheros por un euro. Gime. Pasa por mi lado. Yo no fumo, pienso. El metro es una trampa en la que conviven cuerpos extraños. Olores a pies, sobacos y genitales sucios.  Alientos de ajo y vino trasnochado. Miradas huidizas y secas.  Pienso en la clase de cámara. Mi ejercicio fue el peor. Una luna perdida tras un zum tembloroso. Risas. A mi no me importa. ¡Qué calor! El metro apesta. Dos mecheros por un euro. Es la misma mujer del otro día; entonces llevaba una falda larga y unos zapatos abiertos. No tenía la cara de limosnera que luce hoy ¿De dónde será? Imagino que de Europa del Este. Una exhabitante de un lejano paraíso social. Recuerdos de otra historia. Víctima de nuevas historias. Dos mecheros por un euro. Tuviste dificultades técnicas para plasmar tu idea, me dice el profesor.  El metro para, el olor no se aleja. Penetra los tejidos de este viernes de calles ajenas. No dejo que me joda esta noche caústica. Hoy no he leído los ensayos de la Media Luna, ayer terminé de ler el último texto. Habla de mí. Dos mecheros por un euro. Yo no fumo. Las palabras existen como el libro de los adioses. Can Serra. El metro se detiene. Se aleja. Veo un monstruo metálico cubierto de mierda.

miércoles, octubre 13, 2010

La Plegaria del Alba

Hace milagros este amanecer. Inscribe su página de luz en el cuaderno oscuro de la noche. Anula nuestra desesperanza, nos absuelve de nuestra locura, comprueba que el mundo no se disolvió en las tinieblas como hemos temido a partir de aquella tarde en que, desde la caverna de la prehistoria, observamos por vez primera el crepúsculo. Ayer no resucita. Lo que hay atrás no cuenta. Lo que vivimos ya no está. El amanecer nos entrega la primera hora y el primer ahora de otra vida. Lo único de verdad nuestro es el día que comienza.
José Emilio Pacheco
...
Gracias W.F por este envío...

martes, octubre 12, 2010

Parque Arqueológico de San Agustín: Huellas mágicas de un pasado histórico-natural , II

Huellas y significados

No obstante los distintos estudios que se han elaborado en torno a San Agustín, aún persisten muchos interrogantes. Se desconoce, por ejemplo, el inicio del poblamiento de las tierras del sur del Huila, las evidencias del mito de creación de la gente que dio origen a esa cultura y las causas de su desaparición muchos siglos después. Aunque se sabe que  los primeros pobladores habitaron las tierras húmedas y que allí construyeron sus viviendas, cultivaron la tierra, moldearon el barro y enterraron a sus muertos. También que cientos de años más tarde, los seres míticos fueron tallados en piedra y los jefes espirituales se convirtieron en poderosos chamanes de “cuyos conocimientos dependió el equilibrio entre las fuerzas del caos y la armonía; entre la vida y la muerte” (Llanos, 1994), que enterraban a sus muertos de acuerdo al linaje de los mismos y por último que, para elaborar su obra artística y arquitectónica fundamental debieron poseer avanzados conocimientos matemáticos.

 
 Gracias a las distintas investigaciones realizadas sabemos que el pensamiento de la cultura de San Agustín fue cosmológico. Por ello, la arquitectura del espacio funébrico, las tumbas, por ejemplo, no es una negación de la vida sino una exaltación de la misma en “un espacio objetivamente distinguible como destinado al enterramiento de los muertos se encuentra el más grande acto de apropiación de la vida” (Velandia, 1996). Además todas las imágenes que se encuentran plasmadas en cada una de las esculturas tienen que ver con ese aliento vital: úteros, falos erectos, flores, mujeres en gestación, representaciones solares, partos, coitos y animales como serpientes, ranas, lagartos, jaguares, cocodrilos, monos y pájaros.
En los vestigios agustinianos lo que podemos explorar son las huellas de una cultura que vivía en armonía con el cosmos; por ello las representaciones escultórica de alta calidad siempre remiten a la integración de los astros, los animales, vegetales, personas y demás seres de la naturaleza en un todo armónico a través del cual se percibe la realidad como un conjunto de símbolos y significados.
En el pensamiento mítico los animales son seres que actúan como los hombres, con sus fuerzas naturales que expresan el erotismo y la muerte (Llanos, 1994). Es entonces Eros y Thanatos las dos corrientes que desde siempre trazan la existencia de los seres humanos. Por eso el artes escultórico lítico –tallado en piedra- es plenamente metafórico, lenguaje figurado que señala rutas hacia la comprensión de la existencia misma. De ahí que se diga, por ejemplo, que las distintas representaciones agustinianas sean intentos de comprender y explicar la realidad para poder actual sobre ella (Velandia, 1994).
 

Desde ese punto de vista cada una de las esculturas tiene un sentido especial y se agrupan en determinados conjuntos para representar los elementos cotidianos de la naturaleza en esa misma relación de integración de la que se habló atrás.  El hombre, la mujer, el jaguar y el mono, corresponden a un primer grupo que está relacionado con la caza, la vivienda y la agricultura, fenómenos que se dan en la tierra; el caimán, la iguana o lagartos y la rana tienen que ver con el agua, al igual que la anaconda o boa, las serpientes y los peces, ambos grupos remiten a la pesca, la fertilidad, las canoas  y todas las acciones relacionadas con los ríos y las lagunas.

En términos generales, lo que podemos encontrar en los hermosos vestigios y estatuas de piedra es la vida palpitante en donde habita el trueno, el relámpago y la lluvia; los animales de la tierra y el cielo; los hombres y mujeres con su poder y fertilidad; el día y la noche; los puntos cardinales con su sol y su luna. Todos los elementos naturales integrados a la esencia del ser humano, indicadores de la raíz profunda de una cultura pensada desde la naturaleza.

Lugares y recorridos



Recorrer cada uno de los espacios de esta cultura es aproximarnos a otra manera de percibir la vida y la naturaleza. Cuando visitamos el área donde se localizan los principales sitios arqueológicos y el Museo, podemos admirar el Bosque de las Estatuas con su naturaleza exuberante y 35 exculturas de motivos diversos que remiten a la vida, los animales, la fertilidad. Luego, por ese mismo sendero nos encontramos frente  a frente con las Mesitas A, B, C y D, que son montículos artificiales con tumbas y numerosas estatuas de inigualable belleza. En las dos primeras, según los expertos, se hicieron obras monumentales de arquitectura e ingeniería diseñadas especialmente para que fuera la morada de los espíritus de los poderosos chamanes y sus familias.

La Fuente Ceremonial de Lavapatas es espacio sagrado de adoración y culto donde se realizaban baños rituales y ceremonias asociadas a los mitos de purificación de la tierra.  En ese lugar se puede percibir la  cuidadosa elaboració de canales y piletas adornadas con representaciones antropomorfas de serpientes, lagartos, salamandras, esculpidas en el lecho de la quebrada; una prueba más de la relación estrecha entre los seres de la naturaleza  y sus componentes.


Para completar este primer recorrido encontramos el Alto de Lavapatas, lugar afortunado desde donde se divisa la exuberancia del macizo pintado con los verdes más intensos; allí reposan los vestigios más antiguos entre los que sobresale una imponente estatua con el tema del Doble Yo, avizorando el día y la noche, el bien y el mal, la vida y la muerte.

Ahora bien, éste es sólo un trayecto inicial que se puede realizar caminando entre magníficos árboles y en compañía de aromas a resinas y flores y bajo el influjo del aire transparente que abriga los cuerpos y los espíritus.  Allí no sólo se puede admirar la majestuosidad de los vestigios, de cada una de las tumbas y estatuas, sino también la imponencia del paisaje, matizado de olores y formas, de presencias mágicas en donde se puede apreciar la fuerza de la naturaleza, la energía de esas huellas que han trascendido el pasado y el presente.
Ahora bien, San Agustín no es sólo ese espacio descrito anteriormente que se puede recorrer en una apacible mañana.  Hacen parte de este patrimonio arqueológico lugares como La Chaquira, figuras talladas en la roca con los brazos y los pies hacia los lados como señalando los puntos cardinales. Esta imagen corresponde a la representación de un chamán asociada a un felino y simboliza el poder de la sabiduría de los chamanes y una revelación cósmica que alude al nacimiento y ocultamiento del sol, a los ciclos de la naturaleza y su influencia en los fenómenos cotidianos.



El Tablón, La Pelota y El Purutal, son otros lugares que guardan los secretos de la cultura agustiniana. Allí también se puede apreciar magníficas estatuas que remiten a distintos orígenes, entre las cuales sobresale una hermosa figura femenina y las esculturas de los chamanes que aún conservan sus colores.



Al otro lado del río Magdalena, en el municipio de Isnos, se encuentra el Alto de los Ídolos y el Alto de las Piedras. El primero está constituido por montículos sobre los cuales fueron colocadas estatuas monolíticas con rasgos femeninos. Se cree que se trata de una necrópolis en que fueron enterrados de manera sucesiva, jefes con poderes chamánicos de un mismo Linaje (Llanos, 1994).  El segundo, es otro de los recorridos necesarios que se deben realizar para conocer la profunda sacralización de la naturaleza que profesaba la cultura agustiniana.  Allí se combina el misterio de los vestigios con el imponente saldo de Bordones que se despeña majestuoso entre rocas escarpadas y neblinas tendidas sobre la magnífica vegetación.
Además de los lugares mencionados, existen otros que también hacen parte de la Cultura Megalítica del Alto Magdalena. Se trata de El Alto de Guanacas, Naranjos, La Parada, Quinchana, El Jabón, Quebradillas, territorios en donde se han hallado esculturas de temas diversos  y tumbas.
Ahora bien, recorrer los vestigios de San Agustín implica reconocer otros sitios singulares como el Estrecho del Magdalena en donde el río se encaja entre rocas milenarias para señalar el poder del agua que se convierte en un hilo tenue, afuera y un torbellino enojado, adentro; o cascadas como el Salto de Bordones que se despeña en cordones de plata y cristal.
Gran parte de esos recorridos se pueden realizar a pie, a caballo y en carro. Sólo es necesario el deseo de dejar atrás el caos urbano, la dureza de la vida cotidiana, la sequía de la canícula para llegar hasta ese lugar mágico donde es posible lograr la armonía en un abrazo cósmico con la naturaleza.
Neiva, 1999

lunes, octubre 11, 2010

Parque Arqueológico de San Agustín: Huellas mágicas de un pasado histórico-natural , I

Hace más de diez años, justo algunos meses antes de marchar allende los mares, ofrecí una serie de charlas sobre el Parque Arqueológico de San Agustín en distintos colegios de la ciudad de Neiva. Producto de aquella experiencia es este texto que he recuperado y que está escrito con más emoción que seriedad pero que quiero compartir con la gente linda que me lee en ambos bordes del mundo.
......
Por Martha Cecilia Cedeño Pérez
Academia Huilense de Historia
“En las fuentes sagradas labradas sobre el lecho rocoso de la quebrada, en las estatuas y estelas, en los relieves de los peñones que descienden sobre profundos cauces, está presente la inspiración de este maravilloso escenario en sus expresiones estéticas, orientada a un arte que refleja sus conceptos religiosos: el héroe legendario y sus deidades protectoras, los dioses del bien y el mal, de las lluvias, de las tempestades y de los vulcanismos, en fin, la tierra, el sol, la luna…” Luis Duque Gómez

San Agustín es un lugar mágico anclado en el sur del departamento del Huila. Es una región que no sólo constituye hoy por hoy uno de los sitios arqueológicos más importantes de Colombia y patrimonio histórico de la humanidad, sino un legado cultural de belleza impresionante cuyas huellas apenas se empiezan a interpretar.
Habitada desde siempre por grupos humanos de sensibilidad plena que dejaron para la posteridad los vestigios de su pensamiento, de su manera de sentir y palpar la corriente vital de la existencia a través de su arte monumental, esta extensa zona hace parte de los símbolos de identidad de ser huilense, tan importantes como la Gaitana o los Rajaleñas.
Su ubicación afortunada, el nivel artístico de los vestigios, su extensión geográfica que cobija varios municipios, hacen de San Agustín un lugar de una riqueza extraordinaria que no sólo se puede percibir con los ojos del científico, sino también de con los de la persona común y corriente que busca encontrar tranquilidad y belleza en un espacio inventado para la contemplación y el asombro.
Por ello cuando se habla de San Agustín se piensa inmediatamente en un sitio anclado en medio de mesetas, valles y cordilleras primarias, en cuyo seno se encuentran esculturas de piedra que han sobrevivido al paso inclemente del tiempo. O se puede pensar en un paisaje de cerros bañados con todos los verdes posibles. O en el río Magdalena rugiente bajo los cañones forjados durante miles de años. O en un pueblo donde aún existen casas coloniales pintadas de verde y  blanco en cuyos balcones se descuelgan flores multicolores rebosantes de aromas, anunciando el vaho mañanero o el ocaso de una tarde de nubes y arreboles. O en la melodía nostálgica de las chirimías, voz de ancestro y de vida. O en las manos creadoras que han dado aliento a quienes tejen la existencia día a día. Eso es San Agustín: magia y vida; naturaleza espléndida y pasado pleno de significados;  silencio y agitación de energías; cultura y reconocimiento.
El parque Arqueológico de San Agustín o Cultura Megalítica del Alto Magdalena, como se le ha llamado en los últimos años, es una vasta zona de la geografía huilense, en pleno macizo colombiano, en cuyo seno se puede apreciar los vestidos de una cultura milenaria que alcanzó un grado importante de esplendor artístico.
Es, además, objeto de estudio de diversos científicos que ven en ella rastros fundamentales de un grupo humano integrado a la naturaleza y al cosmos. Por eso intentan encontrar respuestas a las múltiples preguntas que todavía persisten, no obstante los notables logros alcanzados en el complejísimo camino de la interpretación de cada una de las tumbas y esculturas.
A nivel general la exploración científica de esta cultura es reciente. Sólo hasta mediados del siglo XX surge un claro interés de estudiarla sistemáticamente para intentar descubrir sus diversos sentidos. Sin embargo, antes de esa época algunas personas ya habían visitado el lugar y elaborado sus propias descripciones alrededor de ese arte monumental.
Dice el historiador Luis Duque Gómez, uno de los principales estudiosos de San Agustín, que fue Fray Juan de Santa Gertrudis el primero en recorrer palmo a palmo lo que hoy se conoce como parque arqueológico de San Agustín y en dejar constancia de ello en la crónica Maravillas de la naturaleza, publicada en 1956 después de permanecer un par de siglos en la penumbra. 
Anota también que en el año 1797 el sabio Francisco José de Caldas visitó la región de San Agustín y presagió su grandeza y monumentalidad en un escrito publicado en el periódico Semanario del Nuevo Reino de Granada en 1808, en el que se expresa en los siguientes términos “… estatuas, columnas, adoratorios, mesas, animales y una imagen del sol desmesurada, todo de piedra y en número prodigioso, nos indican el carácter y las fuerzas del gran pueblo que habitó las cabeceras del Magdalena”
Sin embargo, fue el geógrafo italiano Agustín Codazzi quien efectuó el reconocimiento de tales vestigios en el año 1857 e hizo descubrimientos de importancia; además dejóuna interesante descripción de esos lugares con un plano en el que se ubican varias estatuas y dibujos. Posteriormente, en el año 1892, Carlos Cuervo Márquez se convierte en el primer colombiano en intentar descubrir el misterio de las estatuas y proponer una interpretación rigurosa de su significado. Fueron estas investigaciones las que cautivaron la atención del etnólogo alemán Konrad Preuss para emprender la exploración de esta cultura en las lejanas tierras del Alto Magdalena.
Las excavaciones que realizó Preuss durante los años 1913 y 1914, marcaron el inicio de la investigación arqueológica moderna de San Agustín. A partir de ese momento han sido muchos los expertos que se han apuntado al reto de desvelar el misterio de un arte monumental enclavado en el Macizo Colombiano.
Los estudios mencionados anteriormente hicieron que el estado colombiano tomara conciencia de la importancia de San Agustín e incentivara la investigación arqueológica. De ahí que a partir de 1930 se creen distintas oficinas e institutos como la Oficina de Servicio Arqueológico a cargo de Gregorio Hernández de Alba, quien en compañía de José Pérez de Barradas hizo algunas excavaciones durante  1937 y 1938, y el Instituto Etnológico Nacional, en la década de los 40, bajo la dirección de Luis Duque Gómez. Es éste uno de los estudiosos más importantes de la cultura agustiniana, quien junto con otros investigadores realizó entre los años 1943 y 1960 trascendentales descubrimiento, publicados luego en la obra Exploraciones arqueológicas de San Agustín.
Posteriormente, en el año 1966, salieron a la luz las investigacines de Gerardo y Reichel Dolmatoff; las nuevas averiguaciones de Luis Duque Gómez y Julio César Cubillos, en otra etapa de la investigación durante los años 70; las excavaciones de Héctor Llanos del departamento de Antropología de la Universidad Nacional durante los años 80 y  90, al igual que los estudios de César Velandia de la Universidad del Tolima y otros investigadores como Jorge Armando Ruiz, que se han dado a la tarea de comprender la esencia del arte monumental agustiniano, en un propósito que a veces se torna difícil por las características de los mismos vestigios y la inexistencia de otros nexos que permitan despejar las dudas que aún palpitan en cada una de las esculturas y espacios funébricos (esta expresión la utiliza el profesor César Velandia para referirse a las distintas tumbas).
Lo anterior sustenta, como lo dice el profesor Héctor Llanos (1994), por un lado que mostrar la cultura de San Agustín es hablar también de la historia de la arqueología en Colombia, desde Caldas a Preuss y desde éste a los nuevos investigadores que hoy se encuentran en el mismo empeño; y por el otro, que “el sur del Alto Magdalena es un extenso territorio donde se desarrolló durante más de dos mil años un proceso histórico, asociado a la cultura de San Agustín”.
Neiva, septiembre de 1999

sábado, octubre 09, 2010

Viaje al Sur: Cultura Megalítica del Alto Magdalena

A mediados de septiembre viajé con mi familia al Parque Arqueológico de San Agustín, Huila, un espacio pleno de significados y encanto. Un lugar en el que se encuentran las huellas pétreas de una cultura milenaria cuyo legado trasciende las fronteras del tiempo y el olvido. Allí estuvimos algunos días, disfrutando del placer de la contemplación, de la mirada lenta sobre las estatuas de piedra, de los caminos y las montañas que tocan el cielo.

Fue también un viaje iniciático para mi hija Luna que por primera vez contempló el paisaje del sur con sus formas, colores  y aromas. "Estoy en el paraíso", me dijo feliz. Y es que dejar la vieja Europa para trashumar por las entrañas de América, de Colombia, significa también un recorrido a la esencia, a aquellas cosas que nos configuran como seres humanos. Ahora Luna también se siente parte de esa tierra lejana pero ardorosamente vital.
Fueron tres días con sus noches y sus sonidos y sus atardeceres en los que fue posible encontrar aquellos hilos de armonía que nos ligan al cosmos.
Vistas desde el Alto de Lavapatas

El Huaco (de Isaías)
Disfrutando del camino con Luna
¡Qué bueno el guarapo! (zumo de la caña de azúcar)

Fuente ceremonial de Lavapatas 
Fotos: Martha Cecilia Cedeño Pérez y Juan Carlos Ruiz V.

miércoles, octubre 06, 2010

Columnista del periódico El Líder

De vuelta en mi casa de L'Hospitalet, Barcelona, me reencuentro con mis espacios, mis hábitos, mis afectos y mis circunstancias. Me reencuentro con mi ventana desde la que se observa un trozo de mar espléndido y también con mis nostalgias cada vez más profundas por todo lo dejado al otro lado del Atlántico. Así es: la vida continúa después de un breve paréntesis.
Por fortuna me quedan las palabras y todas sus significaciones. Por fortuna tengo planes y expectativas y tareas tan interesantes como la de escribir semanalmente una columna para el  periódico regional El Líder del departamento del Caquetá, Colombia, mi tierra natal, cuyo primer número salió el pasado 1 de octubre. Me siento honrada de hacer parte de ese proyecto así sea tangencialmente. Por ello agradezco  a Ricardo Areiza unos de los periodistas más serios y rigurosos del surcolombiano, quien quiso "capturarme" para esa bella tarea escribir.
Mi columna se llama Desde Barcelona y aparecerá los días viernes.  El primer artículo (que escribí el martes pasado desde la ciudad de Pereira) se titutula  "El territorio de la infancia"  y ya se puede consultar en el siguiente link:
Me hace muchísima ilusión este oficio no sólo porque es una manera de volver a mi tierra primigenia sino también por sus implicaciones: es una forma de disciplinar las palabras y el pensamiento, un ejercicio que hará muy bien a mi espirítu a veces un poco maltrecho.

miércoles, septiembre 29, 2010

En Pereira

Estoy en la ciudad de Pereira. Una urbe preciosa y acogedora en la que he pasado unos días estupendos. Y aunque el motivo de mi estadía aquí no es exactamente de placer, debo decir que he pasado unas jornadas armoniosas en las que he tenido el gusto de conocer a gente espléndida. A estudiantes, profesores y profesoras de la Universidad Tecnológica de Pereira que me han acogido con respeto  y entusiasmo. Y también he tenido la fortuna de recorrer las calles de una ciudad que me ha sorprendido gratamente no sólo por sus transformaciones urbanas afortunadas sino también por ese contenido estético que la sustenta.  Si, no cabe duda que Pereira es bella y seductora.
He de decir que no hubiese podido disfrutar de toda esta experiencia sin la gestión de César Valencia Solanilla, director de la maestría de literatura y  un profesional excelente y mejor persona aún.  Y gracias a su interés también pude estar la semana pasada en la Universidad del Tolima de Ibagué en la que dicté un seminario sobre prevención de la violencia de género en el contexto escolar.
Bueno, como podéis ver he estado haciendo muchas cosas,  menos actualizar como es debido este blog. Tengo algunas crónicas escritas sobre mi viaje por el sur, espero subirlas la semana que viene ya desde Barcelona con las fotos respectivas y  seguro que también con  saudade.   
Mientras, comparto con todas y todos la noticia del lanzamiento de Amores urbanos que fue reseñada en  los diarios de la región (clickar sobre ellos):
Diario la Nación
Diario del Huila

miércoles, septiembre 22, 2010

Amores ubanos en Neiva

Después de unos días de silencio pero llenos de viajes, encuentros familiares, entrevistas, reencuentros con viejos amigos y amigas, vuelvo a mi bitácora.Y esta vez para anunciar el lanzamiento en la ciudad de Neiva del poemario Amores urbanos.
Será el próximos jueves 23 de septiembre a las 6 de la tarde (18:00 horas) en el Auditorio Fidel Ángel Ramírez, Edificio Comfamiliar del Huila 3 piso.   La presentación estará a cargo del Dr. William Fernando Torres, viejo maestro de mi época universitaria. Para mi es un honor su presencia en ese acto, especialmente porque sabe de mi recorrido por el mundo de las letras y la investigación. Además WF fue uno de los primeros en hablarnos (a los que entonces éramos sus alumnas y alumnos) de Barcelona con una pasión desbordada y contagiosa.
Ya os diré cómo ha ido todo. 

sábado, septiembre 11, 2010

jueves, septiembre 09, 2010

Presentación de Huila: cien años no es nada, Tomo II

El último viernes de agosto se presentó en la Biblioteca Departamental de Neiva, el libro Huila Cien años no es nada tomo II  y la revista Región y cultura no. 23. El evento fue organizado por Lorena Mendoza y estuvo impregnado por la presencia, aunque fuese a distancia, del maestro Luis Ernesto Lasso gestor y director de ambas publicaciones.
En ese mismo evento Mendoza hizo una bella reseña sobre mi libro Amores y urbanos y adelantó su presentación en esta ciudad que está prevista en principio para finales de este mes, antes de mi viaje de regreso a Barcelona.

El libro y la revista son un colofón esclarecedor a la seria y prolífica  labor del maestro Lasso y el Colectivo Región y Cultura.

martes, agosto 31, 2010

Noticias desde la canícula

Escribo con las neuronas a punto de calcinarse. Neiva es un horno que te hiere sin remedio. Los días y las noches se convierten en una tortura canicular. Los pasos huyen y el sueño y las ganas de salir a deambular por la ciudad. Pero no todo es culpa de su situación en un valle triste y ardiente. Lo es también la falta de acondicionamiento de las viviendas a las tremendas condiciones climáticas; la ausencia de una planificación urbana y de un diseño apropiado a dichas circunstancias. Aquí sólo importa construir casas para venderlas a precios elevadísimos sin tener en cuenta el bienestar de las personas que las habitará…
Pero mi propósito no es hablar sólo de la ardentía de esta tierra a manera de disculpa por mi falta de palabras en el blog, sino actualizar a la gente linda que me lee en varias partes del mundo; sobre todo aquella cercana al Mediterráneo.
Decir que el día 23 sólo pude estar un instante en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, justo cuando faltaban pocas horas para su cierre. Sin embargo tuve la oportunidad de vislumbrar algo de lo que allí se movió durante los días anteriores y hablar con personas estupendas a las que hacía mucho tiempo no veía. Me hubiera gustado estar desde la mañana pero el jet lag me tenía en sus garras.
Así que estuve tres días en una Bogotá en obra negra y más fea que de costumbre. Allí pude reencontrarme con el entrañable Isaías Peña y su esposa a quienes no veía desde el año 2000. Recuerdo que esa vez compartimos en Barcelona, ciudad en la que robaron a Isaías su cartera en el Parc Güell, exactamente.
Y también tuve un encuentro estupendo con una amiga de la infancia a quien no veía desde hace un montón de años. Entonces teníamos 12 abriles y vivíamos en un pueblito con un nombre precioso: Belén de los Andaquíes.

Y el día jueves bajamos a tierra caliente. A la canícula de Neiva y desde entonces estoy entre sofocos pero con la alegría de tener a los míos más cerca que nunca.

sábado, agosto 21, 2010

Viaje

Es noche de vigilia. Mañana viajo a Colombia. Estoy ansiosa y feliz. La siguiente entrada que haré será desde mi bello país. Espero escribir algunas crónicas sobre aquellos lugares espléndidos llenos de color y de aromas. Plenos de la calidez de la familia, las amigas y amigos, la gente que quiero. Lugares magníficos pese a la sinrazón y el absurdo. 
¡Mañana tornaré al lugar de las visiones, los olores y sabores primeros!

viernes, agosto 20, 2010

Una de nostalgia


¿Cuándo? Julio de 1995
¿Dónde? Faldas de la Sierra Maestra, Santiago de Cuba
Allí estoy, feliz, debajo de un ¿Flamboyán?. Aún recuerdo la travesía por la carretera en un vetusto coche, reformado en su interior con tablas y cuerdas. Y después la visita al abuelo de uno de mis acompañantes. El hombre vivía en un bohío inmerso en los frondosos bosques de la Sierra. Había sido armero durante la Revolución y nos contó su historia plagada de hazañas y sacrificios. Le hice una entrevista que espero recuperar algún día. Ese día me comí el mejor cochinillo que he probado en mi vida. Asado a fuego lento y bajo el encanto de las palabras y la música honda del pueblo cubano.
Creo que entonces la armonía se tocaba con la punta de los dedos...

miércoles, agosto 18, 2010

Más sobre Amores urbanos

Perdonadme si me repito pero quiero agradecer a mi familia de Bogotá (Lina María, Sebastián, Sara Lucía y Melquisedec) por la preparación, montaje, difusión y presentación del libro Amores urbanos en la Feria Internacional del Libro.   Sin su empeño y entusiasmo no hubiese podido mostrar mis versos ni estar presente  así fuese como una imagen presa en un video. 
Espero estar  el próximo  lunes 23 de agosto en el stand del Huila para firmar libros y compartir con mi familia, amigas y amigos y demás  gente de mi región.
Por ahora os dejo un link del video de presentación del libro con nuevas imágenes introducidas por Melquisedec Torres.

domingo, agosto 15, 2010

Amores Urbanos en la Feria Internacional del Libro de Bogotá

Hoy será presentado mi poemario Amores urbanos en la 23ª Feria Internacional del libro de Bogotá, gracias al empeño de mi  cuñado y hermano Melquisedec Torres Ortíz. El acto será a partir de la 18:00 horas en Corferias, Sala José Eustasio Rivera, Pabellón A.
La noticia sobre este evento también se puede leer en el diario La Nación de Neiva, Huila, Colombia, en el siguiente link: http://www.lanacion.com.co/category/cultura/
Allí estaré virtualmente gracias a las tecnologías de la información y comunicación mientras tengo la oportunidad estar de cuerpo presente el último día de la Feria, que será el 23 de agosto.
Gracias a todas las personas e instituciones que han hecho posible mi participación,  a pesar de la distancia, en ese importante evento cultural.

Sobre Amores urbanos dice su prologuista Josep Anton Soldevila:
 
"Estamos ante un libro importante, que trata de temas que son significantes cada uno por sí mismo y de los que Martha Cecilia Cedeño nos habla de la misma forma en que se presentan en la vida, unidos indisolublemente. Sin embargo, con el extraño poder de la poesía – de la buena poesía – consigue que contemplemos sus rostros diferenciados: cada uno con su peso, su pena y su sonrisa, sus interrelaciones y sus abismos.
Y todo ello amarrado a un estilo sobrio, contenido, que busca y encuentra la palabra precisa, que rechaza el adjetivo innecesario pero a la vez usa un lenguaje sumamente rico.
Un libro de clarividencia y emoción".

Para estar presente en dicho evento he realizado el siguiente vídeo, que será mostrado esta tarde  en Corferias.

viernes, agosto 06, 2010

Amores urbanos

Ya tengo en mis manos mi segundo poemario Amores urbanos. Decir que estoy feliz suena a lugar común, a frase clisada; por ello prefiero expresar que me siento satisfecha, llena de una profunda emoción y esperanza por la materialización de este segundo retoño literario que contiene versos escritos en Barcelona durante los últimos diez  años. 

Palabras envueltas en los vapores de la calle y la piel, en el movimiento incesante de los cuerpos, de las esquinas, de las visiones más allá de los perfiles de los edificios. 

Palabras escritas en la soledad de las madrugadas con el frío rasgando las ventanas y las manos huérfanas sobre el teclado mezquino. En la nostalgia de los días grises en el sofá,  con una manta y un café con aroma de trópico. En las noches insomnes con los sueños enredados en la almohada. En los días anodinos de casa con oficios repetidos al infinito. En las horas transparentes en que todas las cosas parecen flotar en el aire de la armonía y también en aquellas  horas aciagas en las que la desesperanza y el hastío son lo único cierto...
Palabras, palabras y más palabras que no hubiesen podido ver la luz sino hubiese contado con el apoyo incondicional de los seres espléndidos que me rodean. Juan Carlos y Luna del Mar, mis amores; Isabel mi amiga con su ánimo constante y su soporte material y Lina María, mi hermana e ilustradora magnífica del libro.  Pero también debo agradecer a mi hermana Mariela, a mi amiga Pilar, a mi cuñado Melqui, por sus palabras a tiempo y su confianza en mis versos.
Y por supuesto a mi editora Amalia Sanchís, al poeta Josep Anton Sodevila por su estupendo prólogo sin conocerme casi de nada, a Manuel Delgado Ruiz por algunos motivos y sus bellas palabras de presentación.
El libro se pondrá a la venta en algunas librerías de Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat, ciudades en donde será presentado a finales de este año. Y también se podrá aquirir a través de Internet (ya informaré sobre ello).
Además espero presentar Amores urbanos en mi país, Colombia, en el mes de septiembre, aprovechando que estaré allí  una temporada.
Esta noche, sin duda, dormiré con la felicidad rozando mis cabellos.
...
Martha Cecilia Cedeño Pérez, Amores urbanos, Parnass Ediciones, Barcelona, Agosto de 2010.

domingo, agosto 01, 2010

Poemas de Carme Raichs

EL SILENCI

Vius a dins el Silenci,
reps les hores del dia
quan ben mut, sense rostre,
et besa enamorat.
I t'ensenya el sentit
des noves simfonies
per crear-te un nou viure
que et renovi el paisatge.
Has rebut del Silenci
el regal d'ombres-llum.
El Silenci et revela
la grandesa de l'ésser,
la clau per a gaudir
del teu món lliurement!

Carme Raichs, Atura't, Abadia, Manresa, 2009


GOTES DE HAIKUS

Gotes de Haikus
fan un mar de silenci
amb llum de lluna.
...

A dins la fosca,
si encetes un somriure...,
estripes núvols.

...

com es navega
en aquest mar del viure
si no hi ha calma?

...

Idees bones;
il-lusions que es cremen
al foc de l'aigua.

...

Neixen paraules
per ser ventres ben fértils
plens de respostes.

...

Soledad blava:
el temps  s'enduu les fulles
en aigües grogues.

...

La barca lluita
en ones encrespades.
La calma plora.


Carme Raichs, Blau, Abadía, Maçaners, 2006

lunes, julio 26, 2010

No den de comer a los pelícanos (poesía)

No den de comer a los pelícanos  es el primer libro de Pilar Osorio Morán, una poeta de altos vuelos y una persona estupenda.  A Pili la conocí a finales del siglo pasado (noviembre de 1999)  cuando yo era una  recién llegada del trópico que empezaba mi andadura por el doctorado de Antropología del Espacio y el Territorio, dirigidido por Manuel Delgado, en la Universidad de Barcelona.
Con ella, además de compartir las clases de doctorado, empezamos a gestar una amistad que  desde entonces ha ido a más. Aún recuerdo aquellas reuniones espléndidas con nuestro grupo de amigas entre las cuales estaba  también Gabriel de la Peña, Pilar Larramona y Helena Casanovas. ¡Cómo olvidar esa pasión por el espacio público y la vida que contiene en las palabras ardientes de Manuel y nuestra reacción ante una temática que para la mayoría era novedosa! ¡Y aquellos encuentros en la terraza de la casa de Pili en los primeros veranos del nuevo siglo con Luna pequeñita pero con muchas ganas de regar las plantas!
Y la vida siguió su curso y luego descubrí que Pili escribía bellos y breves poemas. Palabras esenciales, depuradas de todo aquello que nos distrae y nos encamina por senderos equivocados. Palabras sin ripios ni estridencias. Poesía pura. Canto a las minucias cotidianas, a lo que está a la altura de los ojos y casi nunca vemos; a la profundidad de las superficies en las cuales movemos nuestros pasos. Como en estos poemas que publica en su precioso libro:

Tierra

Los jueves me convierto en isla:
tortugas milenarias me visitan.

....

Nocturno

El sonido de los segundos, en la noche,
acoge el tiempo, que tal vez, vivimos.


Canto que tampoco olvida los carámbanos de dolor cotidiano que cada día nos circundan con sus rostros  a veces repetidos, a veces cercanos y ajenos como esos soles negros plenos de orfandad:

Malaika

Los sábados, los ángeles
son negros,
venden bolsos en asfalto,
recuerdan
cielos infinitos.

....

Horror cotidiano

Era el último día de sol:
El diluvio comenzó
justo despues
de tomarse el café con leche.


Poemas sugerentes que nos dejan con los sentidos atentos para capturar lo que apenas se insinúa en los bordes depurados de las palabras:

Tiempo líquido

Los límites de los días
se deslizan por mi espalda.

...

B1

Rompí aguas en el lecho de hospital:
Parí el hijo de hembra ajena.

Pilar nos regala un libro breve, hecho de fogonazos en los que se cuece la vida con todos sus más y sus menos.  Libro que también se puede conseguir en Internet en la siguiente dirección:

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...