miércoles, julio 29, 2009

Reminiscencia

Todos los días, justo a las ocho y cinco minutos de la tarde, ellos están ahí, en el vestíbulo del metro, abrazados sin importarles el calor o las miradas. Se traspasan con los ojos y se besan. Sonríen. A veces pronuncian alguna palabra antes de despedirse. Y no se por qué, cuando les veo tan ajenos a todo -menos así mismos-, recuerdo aquellas tardes rojas, acariciadas por el aliento del río...

lunes, julio 27, 2009

Los hombres huecos. The Hollow Men. Un poema de T.S. Eliot

IV

Los ojos no están aquí
aquí no hay ojos
en este valle de astros moribundos
en este valle hueco
esta quijada rota de nuestros reinos perdidos

en este último lugar de encuentro
avanzamos a tientas
y evitamos hablar
juntos en la ribera del río tumefacto

ciegos, a menos que
los ojos reaparezcan
como el astro perpetuo
rosa multifoliada
del reino crepuscular de la muerte
que sólo es esperanza
para los hombres huecos.

......

IV

The eyes are not here
There are no eyes here
In this valley of dying stars
In this hollow valley
This broken jaw of our los kingdoms

In this last of meeting places
We grope together
And avoid speech
Gathered on this beach of the tumid river

Sightless, unless
The eyes reappear
As the perpetual star
Multifoliate rose
Of death's twilight kingdom
The hope only
Of empty men.

T.S. Eliot. La Tierra baldía, Cuatro cuartetos y otros poemas. Edición bilingüe de Juan Malpartida y Jordi Doce. Círculo de lectores, Barcelona, 2001.

miércoles, julio 22, 2009

Huila, entre la inercia y la promisión

Reproduzco a continuación un artículo del periodista Melquisedec Torres Ortíz (quien además es mi cuñado) en donde hace una reflexión sobre el devenir de la región en que pasé parte de mi infancia y juventud y que siempre llevo en la memoria: el Departamento del Huila. Y allí está Neiva. Junto al río, la ceiba y los guaduales se siente el aliento de la canícula como en ninguna otra parte. Tierra de historias bravías, de montañas y desiertos; de atardeceres incendiados; de aguas que bajan de la montaña y hieren el país. Lugar de los recuerdos.
Huila, entre la inercia y la promisión

Melquisedec Torres
Bogotá D.C., julio de 2009

Un hecho histórico dentro de la aviación colombiana dejó en evidencia el atraso del Huila frente al país: en 1920 un hidroavión de la aerolínea colombo-alemana SCADTA cubrió centenares de kilómetros entre el puerto de Barranquilla, sobre el Atlántico, hasta Neiva, capital del Huila; acuatizó sobre el río Magdalena frente a unos sorprendidos habitantes que no conocían ni el ferrocarril ni el primer automóvil. Pasaron de la mula al avión sin subirse al tren ni al carro.
Y una frase contradictoria refleja el estereotipo de estos habitantes: la dinámica de la inercia. La postuló un ingeniero huilense en 1935, Joaquín García Borrero, para quien el pobre desarrollo y casi nulo progreso de su tierra no eran más que el resultado de dos factores: el fatalismo indígena y la ociosa vanidad del conquistador extranjero, especialmente por la predominancia de la ganadería como casi única actividad productiva, a la que le atribuía el mismo autor ser la traba del Huila para su avance hacia la modernidad.
Acertado o no, el estereotipo negativo ha podido sobrevivir frente a los demás colombianos una y otra vez pese a un sinnúmero de elementos, sitios, actos, personas, panoramas y hechos que hacen del Huila una tierra sui géneris, rica tanto en posibilidades como apenas de clase media-baja en realidades, privilegiada por la naturaleza y la historia precolombina pero a su vez azotada por una conjunción de victimarios desde finales del siglo XIX: gobernantes de poca o errada visión, unos más que otros depredadores de recursos públicos y detentadores de privilegios con tinte casi medieval, y por el otro depredadores de humanos asentados en el Huila como epicentro de actividades violentas y terroristas: entre las FARC, el ya desmovilizado grupo M-19, el ELN y perversos elementos de la policía y del ejército que han tomado la justicia por su propia mano u obtenido beneficios usando víctimas civiles. Una figura adicional, descrita por el historiador antioqueño Delimiro Moreno en su obra “La toga contra la sotana”: la iglesia Católica representada por el obispo Esteban Rojas Tobar, quien durante casi 40 años, entre 1883 y 1922, llenó la historia política del Huila y dejó una huella que aún hoy se puede percibir en la región a través del poder del partido Conservador en municipios. Fue la antítesis de un radical liberal, el abogado José María Rojas Garrido, también huilense, a quien los historiadores le atribuyen la mejor oratoria del siglo XIX en Colombia.
Opita, palabreja que resume el estereotipo huilense. No está en el diccionario de la RAE; para los mismos huilenses, opitas, viene de un saludo campesino, ¡opa!, es decir ¡hola!, y para el resto de colombianos es una persona con cierta tendencia a la ingenuidad y a la pasividad. Sin embargo, otros consideran que esa pasividad no es más que el ocultamiento de su carácter fuerte y valiente, ejemplificado en dos figuras históricas: la única heroína indígena colombiana de la Conquista, la Cacica Gaitana, vengadora de la muerte de su hijo a manos del español Pedro de Añasco en 1539 en el pueblito de Timaná, a quien le arrancó los ojos y la lengua y lideró la insurrección de miles de nativos; y los soldados opitas, primero destacados en el ejército del Libertador Simón Bolívar y luego en el conflicto con Perú, en 1932, cuando no solo portaron armas sino que construyeron las primeras grandes carreteras para el sur de Colombia, en la entrada a las selvas del Amazonas.
Pero la Conquista no ha terminado. Emgesa, ejército económico del siglo XXI, está incidiendo hoy de manera notable en el presente y futuro del Huila. Son dueños de Betania, una de las hidroeléctricas más grandes del país, y acaban de lograr licencia del gobierno colombiano para inundar miles de productivas hectáreas en las que por decenios miles de familias campesinas han cultivado café, maíz, arroz y plátano y ha pastado su ganado. Con la nueva represa bautizada como El Quimbo, al lado de Betania, garantizarán no solo un multimillonario negocio sino la misma supervivencia de Betania como generadora de electricidad. Ambas con aguas represadas del río Magdalena.
La Conquista también la han intentado las FARC. Por estas tierras el líder guerrillero Tirofijo comenzó, a finales de los años 50, su tránsito del partido Liberal al Comunista; el mayor acercamiento del gobierno colombiano con las FARC en 50 años se dio al lado del Huila cuando el presidente Andrés Pastrana, en 1999, les entregó los llanos y selvas del Caguán para dialogar; diálogos que se convirtieron en balas, bombas, terrorismo y secuestros contra el Huila y huilenses, favorecidos los atacantes por que en menos de 20 minutos pasaban de la ciudad de Neiva, la capital huilense, a su escudo de la zona de conversaciones.
En tanto, los privilegios de la naturaleza y de la historia han sido pródigos con el Huila. Con 19.890 kilómetros cuadrados (la mitad del tamaño de un país como Suiza), este departamento logra reunir en su geografía y en tránsito de pocas horas todos los climas, paisajes y frutos. En un solo día se puede pasar del volcán nevado del Huila (reactivado su peligroso volcán hace un par de años) a los más de 40 grados Celsius sobre el desierto de La Tatacoa, esquiar sobre un cálido lago artificial de 7,000 hectáreas, el de Betania, pescar allí mismo sin pagar, dejarse acariciar por aguas termales, recorrer un parque natural repleto de cuevas en las que habitan los guácharos (pájaros nocturnos), o tomar el mejor café del mundo, recién tostado, a menos de 50 centavos de dólar la humeante taza, o cinco dólares el kilo recién tostado y molido.
Con una tasa de 50 habitantes por kilómetro cuadrado, los opitas pueden vanagloriarse de cosas notables: tienen la única cultura precolombina escultora, la de San Agustín, con más vestigios arqueológicos que Machu Pichu; la más alta catarata del país y la segunda de Latinoamérica, la de Bordones con 400 metros de caída y escondida cerca de las estatuas agustinianas; las fiestas de folclor más prolongadas al aire de bambuco, música andina, en las que se eligen más reinas que las que ha dado Europa en los últimos siglos. Danzan, comen cerdo asado con diversas especias y beben aguardiente durante un mes en cada pueblo y todas las veredas (territorios de campesinos).
Y no se les acaba la lista. El queso más blando del mundo lo fabrican en pocas horas; medio kilo de este llamado quesillo se puede estirar varios metros. Y allí, desde Bogotá a solo media hora en avión, cinco en auto y seis a lomo de mula nace el río Magdalena, el más largo del país, en una cumbre con la paradisíaca visión de lagunas naturales desde la cual, se afirma por viejas historias, los incas alcanzaron a observar lo que hubiese podido ser su conquista de los Andes colombianos, seguramente frustrada por la llegada de otros conquistadores mejor armados.
Falta la panela, le dirán a pocos kilómetros de esa cumbre. A más de 2,000 metros sobre el nivel del mar procesan miel de caña de azúcar que se convierte en rectangulares dulces de hasta 3 kilos. La llaman panela. Y el mejor café orgánico, sin aditivos químicos, del mundo. Sus cultivadores ganan hoy los concursos de café y lo venden en subastas en Nueva York a precios de hasta 19 dólares el kilo. Y ya ostentan el primer lugar en toneladas de producción anual en Colombia. Y la misma Betania, el lago artificial más grande del país. Y el volcán activo más alto de América, que da su nombre al departamento. Y petróleo. Es la tercera región del país en producción petrolera, y en un año pueden llegar a las arcas oficiales opitas 200 millones de dólares por regalías que pagan las multinacionales extractoras del crudo.
Y con tanto es poco lo que sus pobladores logran. Más del 90 por ciento de la población es pobre o apenas logra superar ese estrato; ello se matiza con familias campesinas cuyos ingresos son muy bajos pero sus tierras les producen nutritivos alimentos. El turismo, mencionado siempre como salvación económica, no supera los 150 mil visitantes nacionales y extranjeros anuales, mientras que los propósitos de industria, financiados con las regalías, no han logrado pasar de estruendosos fracasos.
Aún así, para un millón de habitantes en 37 municipios hay dos periódicos diarios, el 80 por ciento tiene un canal de televisión local, suenan veinte emisoras de radio comercial y proliferan las iglesias evangélicas en feroz competencia con la hegemonía católica, y todos los pueblos se conectan por carreteras pavimentadas, y ya comenzaron las obras para unirlos por vías rápidas al océano Pacífico. En Neiva, Pitalito, Garzón y La Plata, sus municipios más grandes, hay universidades públicas y privadas a las que asisten 15 mil estudiantes anualmente; el actual presidente del Congreso colombiano es huilense; el presidente de la Corte Suprema de Justicia elegido hace dos años es huilense; abogados, economistas, ingenieros y empresarios tienen destacadas posiciones en el país. Pero la dinámica de la inercia mantiene buena parte del statu quo que mostraba el Huila hace 70 años. A contrapelo, uno de los mejores novelistas y poetas latinoamericanos de comienzos del siglo XX, el huilense José Eustasio Rivera, autor de La Vorágine (sobre la masacre de las caucheras en el Amazonas) la llamaba su “Tierra de promisión”.
...
Fotos 1 y 3: Embalse de Betania (Juan Carlos Ruiz)
Fotos 2 y 4: Lago de Neiva (Martha Cedeño Pérez)

lunes, julio 20, 2009

Violencia machista

María tiene casi 40 años. Posee una carrera profesional y ha hecho varios cursos de especialización. Es inteligente, culta y es una buena persona. Demasiado buena, diría yo. Un día María se enamoró de un hombre. Él era agradable, caía bien a todo el mundo aunque se notaba un poco descuidado en su apariencia física. Sucio, me dice ella ahora. Y un día María y este tipo X decidieron irse a vivir juntos. Y como no conseguían un piso de alquiler a la medida de sus necesidades decidieron embarcarse en una hipoteca. Y ella dio la totalidad de la entrada (él le dijo entonces que le prestara su parte y que luego se lo devolvía, cosa que no ocurrió, por supuesto). Así que un día María y el tipo X ocuparon su pequeño piso: 35 metros cuadrados a un precio de oro. Ella estaba ilusionaba porque, por fin, tendría algo suyo, su propio espacio; veía cómo por fin podría dirigir su vida, formar una familia, ser alguien.
Pero las cosas no salieron como ella pensaba porque casi al momento de llegar a su espacio, el hombre le dijo que ahora si podía irse, que no la quería, que le daba asco y que era una inmigrante de mierda. Ahí empezó el calvario de María. El hombre X entonces se mostró como lo que era: un maltratador. Primero fueron las palabras. La agresión verbal, la amenaza, el desprecio, la desvaloración, la burla… y luego vinieron los empujones, las bofetadas y la sangre. Sangre. Eso era lo que le faltaba a María aquellas veces en que, destruida física y psicológicamente, iba a la comisaría de Los Mosos a poner la denuncia. “Lo que usted dice puede ser cierto pero esas agresiones no se ven”. Le estaban diciendo a María. “Entonces ¿hace falta que me maten para que me escuchen?”, les decía María desesperada e impotente.

En el mundo muchas mujeres mueren a manos de aquellos a quienes aman o han amado. Maridos, exmaridos, novios, exnovios, amantes, parejas… En España, este año, van más de 30 mujeres asesinadas. Y cada día se producen miles de denuncias. Pero algo falla en esta sociedad enferma. Pese a que por fin, después de muchas luchas de las feministas, desde los órganos políticos y judiciales se han tomado medidas para erradicar este mal que afecta a un porcentaje alto de féminas. A nivel local, por ejemplo, la Ley 5/2008, de 24 de abril, Del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista, define los principios orientadores en las intervenciones de los poderes públicos y establece los criterios de actuación y acciones en todas las fases de la atención a las mujeres que sufren violencia machista: desde la detección de situaciones de riesgo, la atención y la protección hasta la cooperación con otros actores del territorio en las fases de prevención y recuperación. Su objeto fundamental es “la erradicación de la violencia machista y la remoción de las estructuras sociales y de los estereotipos culturales que la perpetúan con el fin de que se reconozcan y se garantice plenamente el derecho inalienable de todas las mujeres a desarrollar una vida propia sin ninguna de las formas y de los ámbitos en que esta violencia se puede manifestar” (Ley 5/2008, 27).

Y hace unos días María me llamó llorando: el individuo asqueroso la había golpeado con un objeto en la barbilla y la había herido. Le había hecho sangre. Ella de inmediato puso la denuncia después de pasar por el hospital. Esta vez, María sí podía demostrar que fue golpeada, que en efecto, era víctima de violencia machista. Tenía sangre. Y aquí, como reconoció el abogado de oficio, hace falta tenerla para demostrar que se es víctima; la violencia psicológica sólo existe en la teoría. Aquel tipo de agresión sutil y no tan sutil que cercena, fragmenta, desvaloriza, anula, amenaza… es sólo una ficción. Por ello, si nos detenemos en las estadísticas e informes nos damos cuenta que la mayoría de mujeres asesinadas por los hombres, habían puesto algún tipo de denuncia, denuncia que en muchos casos no pasó a mayores porque ellas no tenían lesiones físicas apreciables, las lesiones psicológicas no existen, no son fielmente demostrables. De ahí la necesidad de la sangre: la piden los organismos policiales, los judiciales, la sociedad.

La violencia machista se inserta dentro de una sociedad patriarcal en donde prevalecen relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres. En dicho contexto, el patriarcado se concibe como “una estructura de relaciones sociales que se apoya en las diferencias físicas, de edad y de sexo y al mismo tiempo las dota de significado social, lo que quedan deificadas y producen subjetividades” (Izquierdo, 1998: 223). Desde ese punto de vista hablar de las distintas violencias contra la mujer que se ejercen en el ámbito socio-comunitario implica volver la mirada a un conjunto de relaciones sociales signadas por profundas desigualdades en las que se reflejan posiciones de poder de los hombres con respecto a las mujeres. Y ello implica también considerar el círculo de la dependencia y por lo tanto de la indefensión de las mujeres a la hora de romper con la espiral de violencia que se ejerce contra ellas.

Acompañé a María a una comparecencia. Y esta vez se tomó en cuenta su problema. El golpe en la barbilla dejó sangre, hinchazón y dolor. La perita así lo confirmó. La juez entonces dictó una medida cautelar: el hombre no podrá acercarse a María en un radio de mil metros. Pero aún falta el juicio por violencia, que será hoy, para que se confirme la medida de alejamiento. De ser así sería un nuevo comienzo para María. Pero no quiero ni pensar en el caso contrario… Yo, pese a mi indignación, mi rabia, mi impotencia, aún confío en la justicia. Y como mujer me duelen las lágrimas y el dolor de María, Pilar, Montserrat, Lucía.. de todas las mujeres que aquí y en todas partes del mundo son víctimas de una violencia irracional por parte de aquellos seres a quienes un día amaron o aman.

Romper con el silencio, apelar a la intervención estatal, reclamar una mayor sensibilidad de la Justicia, y gritar que el terrorismo doméstico no es más que un extremo de la violencia estructural de género, serviría para evitar que la privatización de la violencia volviera a planear sobre la ciudadanía. No olvidemos que la violencia de género explícitamente rechazada e implícitamente tolerada sigue siendo un mecanismo válido para mantener a las mujeres en una posición de subordinación, erigiendo la diferencia entre hombres y mujeres en eterna desigualdad” (Gil Ruiz, 2007, pág. 230).

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Nota post scriptum: a María le han dado la razón. La orden de alejamiento continúa hasta que a comienzos del año que viene se celebre el juicio definitivo. Mientras tanto ella ha comenzado a respirar tranquila, el horizonte se presenta menos oscuro aunque ahora debe recomponerse, recoger los fragmentos en que quedó convertida su vida, su cuerpo, su ánima.

viernes, julio 17, 2009

En El Descabezadero

Días de silencio porque ahora estoy trabajando en la Universidad de Barcelona (Gracias, Manuel). Si, es un petit contracte que no sólo me permite dedicarme a lo que me gusta sino recibir una retribución por ello. Y una de esas cosas, a parte de escribir poesía, es investigar sobre temáticas relacionadas con la antropología (y la sociología, la historia, la literatura...) . Creo que es la primera vez que aquí puedo hacerlo porque siempre he trabajado en campos que aunque domino, no me llenan precisamente: correctora y redactora de textos para un Centro de Altos Estudios y redactora de textos educativos sobre el arte y las TIC para una prestigiosa editorial (en la que a propósito no me dieron un trabajo formal como correctora de textos porque tenían miedo de que no dominara el “español peninsular” y en los días anteriores me habían publicado un artículo en una revista de arquitectura de Valencia en el que no me corrigieron ni una coma… en fin, cosas de ser extranjera, mujer, inteligente y con más formación que el imbécil que entonces me entrevistó para dicho trabajo).
Bueno, pero este silencio no ha sido un obstáculo para echar un vistazo a los blogs que me gustan. Por ejemplo el de MT Aguilera. Un escritor colombiano (iba a escribir mexicano) al que conocí, quiero decir sus textos, justo cuando estaba terminando la carrera de Lingüística y Literatura. Y el primer libro suyo que leí fue Los Placeres Perdidos, que además fue ganador de la Bienal de Novela José Eustacio Rivera (que el año pasado lo ganó un amigo mío con la obra El amor no existe, título por cierto muy poco sugerente, y de cuya primera obra poética fui testigo y musa). Y si, MT, tu libro me gustó. Debo decir que entonces me sorprendió por el manejo del lenguaje y esa suerte de multivocidad en las historias. Era, es, en cierta medida ruptural. Y también me sorprendió el desparpajo en lo referido a sexualidad. Recuerdo que algunas de mis recatadas compañeras que también se estaban leyendo el libro “pusieron el grito en el cielo”. A mi me divirtió. Además fue mi primer contacto con la narrativa de MT. Luego vendrían los cuentos para antes y después de hacer el amor. Y ahora estoy con Agua Clara en el Alto Amazonas y después seguramente seguiré con El imperio de las mujeres
Pero sin duda leer su blog es una gozada. Su crítica aguda y sin concesiones, su falta de modestia, su posición franca y directa es toda una declaración de valentía en un tiempo en que la mayoría opta por el facilismo y el peloteo. Además creo que con todo lo que ha publicado puede decir lo que se le de la gana. En fin que para mí es una maravilla haberme topado con él, gracias a Isaías, y poder seguir sus letras desde una de las orillas del Mediterráneo.

viernes, julio 10, 2009

Sobre participación, tiempo y otras cosas

Mientras en Pamplona se corren los Sanfermines, menudo favor le hizo Hemingway a esta fiesta, yo trato de terminar un texto sobre participación de las mujeres extranjeras en la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat-Barcelona. Y me encuentro con una cuestión relevante: cómo definir la participación. Palabra generalista que incluye tantos tópicos y menudencias. Recurro al diccionario de la RAE: Tomar parte en algo; Recibir una parte de algo; Compartir, tener las mismas opiniones, ideas, etc., que otra persona; Tener parte en una sociedad o negocio o ser socio de ellos. Y en todas ellas ambigüedad y amplitud total. Así que para el caso del trabajo que estoy realizando continuaré con los indicios que facilitan las ciencias sociales y para esta entrada, hecha un poco a las carreras (no quiero que me pille el toro del tiempo) recurriré al sentido común.
Participar, hacer parte de, formar parte de, estar en… desde ese punto de vista todas y todos, estamos dentro de una sociedad y ello implica, por descontado, que participamos en ella. Así que en principio hablar de participación, según qué circunstancias, es casi un pleonasmo. Por supuesto que las mujeres y los hombres, extranjeras/os o no, actuamos dentro de un contexto sociocultural y participamos activamente en él. Compramos (cuestión importantísima, por supuesto), recorremos las calles; ocupamos los parques, las plazas, los bancos de las aceras; trabajamos; vamos al cine, al teatro, a la biblioteca y también vamos de bares, de tapas, de copas; hablamos con los vecinos y vecinas -de la finca, del banco, de la cola de la charcutería…- sobre la crisis, la gripe A, la corrupción de los políticos, el mal o el buen tiempo, el calor, el frío, la tontería de Rajoy, el Tour de France…
Todo para decir que me muchas veces me molesta tener qué volver sobre diferenciaciones, comparaciones, tópicos, dualismos, como si los seres humanos estuviésemos compartimentados, divididos. Me jode hablar, por ejemplo, de autóctonos/extranjeros (o peor aún: nativos/inmigrantes), norte/sur; inclusión/exclusión; bueno/malo; natural/artificial… En fin, me molestan sobremanera todas aquellas alusiones binarias cuyo objetivo casi siempre parece ser el de separar, diferenciar, etiquetar, marcar, dividir… Bueno, pero como llevo prisa, escribo como una corredora de los Sanfermines. No quiero que me pille el toro del tiempo, así que por ahora, lo dejo aquí.

viernes, julio 03, 2009

Poema de amor ( o en su lugar...)

Junto al crepúsculo

Tú que abres la memoria
amante lejano de párpados azules
¡Mis palabras son las tuyas, mis temblores también!
¿Acaso olvidas las caricias náufragas en la
noche de febrero
y el calor de la música junto al crepúsculo mágico
de púrpura y oro?
En la penumbra ardían tus manos y en el malecón
había perfumes de flamboyanes.
¡Qué ligero tu pecho, qué estremecido el corazón!
Y engendramos palabras infinitas
en el crepúsculo púrpura y oro.
¡Qué cálidas las noches junto a la mar ardiente!
¡Qué brioso el amor en el profundo espacio
de los ojos!
No había ni una gota de aire entre los cuerpos
sólo el perfume de la sangre
y el halo prodigioso de la voz.
Luego la noche se hizo espesa y lánguida
túnel hambriento en el que devoramos la muerte.
Tu aliento fue veneno. Tus caderas durmieron en mis manos.
La noche espesa y lánguida fue breve y lejana.
Mi nostálgico amante, en ti reconstruyo el agua del tiempo
y el universo de las palabras en la noche de leños
encendidos.
Revivo instantes de extraña armonía
en el recuerdo cimbreante de un perdurable ayer.
¡Qué voluptuoso el crepúsculo junto a la mar ardiente!

Martha Cecilia Cedeño Pérez
Junio de 2009

jueves, julio 02, 2009

Artículo sobre ciudad y vida urbana en la Revista Periferia

Acaba de aparecer el número 10 de la Revista Periferia de investigación e información en antropología de la Universidad Autónoma de Barcelona, en donde publico el artículo "Ciudad y vida urbana: un esbozo teórico". Puede leerse en el siguiente link: http://antropologia.uab.es/Periferia/Articles/2-Cedeno.pdf

"En aquest número presentem una miscelànea d'articles que, un cop més, donen fe de la vitalitat de la nostra disciplina: antropologia urbana (Ciudad y vida urbana, de Martha Cecilia Cedeño), antropologia històrica (Infierno en el paraíso, de Benedito Souza Filho), especulació turística al Carib (Territori i etnodesenvolupament entre els maies contemporanis de Quintana Roo, Mèxic, de Jaume Amargant i Paniello) i educació al Sahara Occidental (Imaginación y reacción en los Campamentos de refugiados saharauis: construcción de la cotidianeidad e identidad frente al otro extranjero (nasrani) en el contexto de la diàspora, de David de Juan Canales".

lunes, junio 29, 2009

El nacimiento del Río

Hace algunos días, en compañía de mi familia y un grupo de amigos, tuve la oportunidad de conocer Castellar de N’Hug, situado a 1395 metros de altura y uno de los pueblos más bellos de Catalunya y España. Enclavado en la montaña, su casco urbano conserva bellas muestras del románico catalán.
Y justo a sus pies se encuentra el nacimiento del Río Llobregat. Una corriente de agua que brota, como por arte de magia, entre las rocas y que en su recorrido baña gran parte del país catalán hasta desembocar en el Mediterráneo. El misterio del nacimiento del Rubricatus, como lo llamaron los romanos, se materializa ante los ojos en una belleza abarcadora y contundente. En estas fotos y el vídeo se refleja algo de esa maravilla natural.

viernes, junio 26, 2009

La Finitud

Ella

Cuando la mirábamos con su pelo indomable pensábamos que era eterna. Todas, rubias o no, quisimos ser como ella. Y la tele nos la traía año tras año en la misma serie que comenzamos a ver a comienzos de la década de los 80. Estábamos en la época de la metamorfosis. Aquella edad en la que ya no eres una niña pero tampoco eres una chica y en la que además hueles a pescado. Sin embargo, allí estaba ella con sus dientes de mármol y su sonrisa infinita. Así la vimos siempre aunque el tiempo pasara y nos convirtiésemos en adolescentes y comprendiéramos que la realidad no venía enlatada. Y luego fuimos adultas y aquel mundo primoroso de las series “made in USA” sólo fue un recuerdo de nuestros años pequeños. Y ella se perdió en el horizonte hasta que la vimos de nuevo, con el tiempo ensañado en su cabello y en su boca. Y comprendimos que ella también era finita, finita, y que más allá de la belleza siempre está la muerte.

Él

Ad portas de la adultez acariciamos la libertad. Fuimos modeladas por los textos que leímos en la Universidad y conocimos la poesía y el vino; conocimos a Serrat y la Revolución Cubana; a Nirvana y Cortázar; vibramos con las últimas lunas de mayo y nos sorprendimos con Nueve semanas y media (la vimos tres veces con tres chicos distintos), y conocimos la disco y allí bailamos con él. Entonces era negro, después se convirtiría en un personaje oscuro. Y tenía unos pies tan ligeros que parecían flotar. Hacía figuras con ellos y sus piernas y su pelvis. Y en las pistas de baile todas intentábamos, en vano, seguir sus movimientos. Era el Rey. Entonces quiso ser otro e hizo posible una metamorfosis inversa. Y se convirtió en una mueca de si mismo. Fue un cuerpo oxidado. Un cuerpo finito, finito. Más allá de la muerte está la música, la palabra.

(A las cinco de la mañana, al abrir los diarios, supe que ella, Farrah Fawcett y él, Michael Jackson, habían muerto y no sé porqué tuve la sensación de que algo de la primera juventud, también)

miércoles, junio 24, 2009

Nit de Sant Joan


Nit de Sant Joan

La nit és una boca de foc
amb els sentits excitats.
Flamegen, plens, els tremolors de la vida.






Noche de San Juan

La noche es una boca de fuego
con los sentidos excitados.
Flamean, plenos, los espasmos de la vida.


lunes, junio 22, 2009

Una metáfora del verano

A veces sólo es necesario deternos un momento en las pequeñas cosas que nos rodean. Mirar sus márgenes. Sus intersticios. Un ángulo. Un matiz. Una forma. Una suave expresión de la luz. Como en esta foto hecha en el salón de casa donde mi hija de ocho años disfrutó de su piscina, con muñeca incluida. Lo demás lo hizo la lumbre del día a través de la ventana y el ojo que se fijó sorprendido en la imagen del agua. Metáfora del verano y sus connotaciones más simples y, a la vez, más transcendentales.

sábado, junio 20, 2009

El olor de la Nostalgia

Me recordaba hace algunos días una persona de Madrid, escritor y pintor por más señas y a quien agradezco que siga este blog-, los caminos sorprendentes de la nostalgia. Aparece en cualquier momento y con distintos rostros. Pero no hablo de aquel sentimiento que casi siempre remite al pasado para alongar un tiempo que creemos mejor en un intento por recuperar una parte de la existencia; o a la añoranza de lo que se ha dejado atrás ni a la soledad ni a la tristeza simple y llana, si no a un estado del ser que no se conforma con la simple evocación de un momento de armonía o de lejanía, de felicidad o pérdida.
Me refiero a esa vivencia anímica que es a la vez evocación y recreación. Destello de un instante y realidad que configura cada una de nuestras acciones. Sentimiento profundo y abarcador que irremediablemente nos inscribe, nos contamina, no como un malestar destructivo si no como sustancia que nos conforma en una multiplicidad de sentidos. Es saudade. Palabra bella y ambigua, fundamental en la cultura portuguesa y brasileña, que refleja como ninguna otra no esa mera sensación de melancolía sino un estado del ánima, una emoción, un matiz en la mirada, un modo de ver la vida, una manera de ser. Es un paisaje del alma, como diría Pessoa alguna vez y eso es justo lo que encontramos en muchos de sus versos.

O que me dói não é

O que me dói não é
O que há no coração
Mas essas coisas lindas
Que nunca existirão...

São as formas sem forma
Que passam sem que a dor
As possa conhecer
Ou as sonhar o amor.

São como se a tristeza
Fosse árvore e, uma a uma,
Caíssem suas folhas
Entre o vestígio e a bruma.

(Fernando Pessoa , 1988 – 1935)

jueves, junio 18, 2009

Prohibición

Madrid. 20:30 de la tarde. Una calle cualquiera cerca de la Gran Vía. Calor sofocante en las aceras. Bares abarrotados con gente de aquí y de allá. Cervezas, claras, sangría. Bullicio. Conversaciones. Risas. Miradas. Y un cartel: Prohibido tocar y cantar por causas ajenas.

Recordé entonces otras tantas pintadas en muros distintos. Antes era presumida pero ya lo superé: ahora soy perfecta (desde que la observé en una pared de la Universidad del Valle se convirtió en una especie de lema personal). Pienso, luego me desaparecen, escribían mis amigos que creían en la Revolución. Vandalismo solidario, leí en algún muro del parc de Les Planes (L’Hospitalet de Llobregat – Barcelona) cuando realizaba un trabajo de campo. 10 años sin Pedro asesinado por un policía, leí en alguna parte de la misma ciudad. Barbie es anoréxica. Kometelo 2008!!!. Te amo Banesa (sic)… Y otras muchas escrituras urbanas que ahora se me escapan.

Prohibido tocar y cantar por causas ajenas.
¿Qué son las causas ajenas? ¿Y las propias? Confieso que no me quedó muy claro el motivo de la prohibición. ¿A tocar por las penas, alegrías, miedos, desvelos de otras/os? A cantar por causas ajenas ¿a quién? ¿a qué? En fin. Mis compañeras de mesa tampoco lo tenían claro, así que saqué la cámara e hice una foto del cartel escrito en un inmaculado papel blanco con letras rojas y azules. Una pareja que estaba sentada a mi costado, hizo lo mismo.

martes, junio 16, 2009

"El sabor de la nada": un poema de Charles Baudelaire

A propósito de aniversarios próximos -Sant Joan me espera-, del tiempo que pasa sin piedad, de escepticismos crónicos, de nostalgias mañaneras, de años de inconsistencia, de fragancias perdidas, de amores al borde del abismo, de aliento vencido... este poema de Charles Baudelaire, en Las Flores del mal.
...
El sabor de la nada

Alma triste que antaño tanto amabas la lucha,
la Esperanza que un tiempo espoleaba tu ardor
ya no quiere montarte. Sin pudores, ve y túmbate
como un viejo caballo que tropieza con todo.

Corazón, capitula; duerme un sueño bruto.

¡Alma exhausta, vencida! Para ti, vagabundo,
ni el amor ni la guerra pueden ya cautivarte.
¡Adiós, pues, oh clarines y suspiros de flauta!
¡Olvidad, oh placeres, a ese pecho sombrío!

Su fragancia ha perdido la gentil primavera.

Me va el Tiempo engullendo de minuto en minuto
como engulle la nieve un cadáver ya rígido;
desde lo alto contemplo estar tierra redonda
y renuncio a encontrar el amparo de un techo.

¿Por qué, alud, no me arrastras en tu inmensa caída?
........
Charles Baudelaire, Las flores del mal,RBA Editores, Barcelona, 1995, pág. 108

viernes, junio 12, 2009

Mujer e inmigración

Estuve un par de días en Madrid participando en una jornada sobre inmigración femenina colombiana y remesas. Un tema muy interesante que está siendo explorado por la Corporación Sisma Mujer, una organización no gubernamental de carácter feminista cuyo objetivo fundamental es la defensa de los derechos humanos de las mujeres. En el marco de dicho encuentro no sólo tuve la oportunidad de reencontrarme con unas mujeres estupendas con las que ya había hablado en otra actividad similar hace un año, sino también de conocer a otras cuyo trabajo va más allá de las fronteras individuales para vertebrarse en opciones alternativas para una colectividad que vive en situación de vulneabilidad e indefensión. La mayoría de ellas han emigrado a España por diversos motivos desde económicos hasta de seguridad y aquí se han encontrado con una realidad muy difícil de precariedad y de perdida también de sus derechos fundamentales.
Las implicaciones de la partida, cualquiera sea su causa, connota rupturas de diversa índole, en especial para las mujeres que no sólo deben dejar su hogar, su casa, su mundo conocido sino, muchas veces, a sus hijos e hijas al cuidado de familiares o de amigas. Y una vez realizan su proyecto migratorio comienza una nueva etapa signada por las carencias afectivas, laborales, económicas que sugieren situaciones de indefensión y vulnerabilidad. Las mujeres extranjeras, muchas veces con una carrera universitaria, se ven abocadas a realizar trabajos mal remunerados y estigmatizados socialmente y en los que casi siempre padecen abusos de distinta índole. Se convierten así en personas que sufren discriminación múltiple: por ser mujeres, inmigrantes del sur, pobres; negras, mulatas, cobrizas, etc. Parias entre las parias.
Allí en esa jornada pude escuchar voces que me tocaron profundamente y que hablaron sobre esa realidad otra que difícilmente se puede leer en los periódicos. La vulneración de los derechos fundamentales de un gran colectivo de féminas venidas de los confines de la necesidad, de la sinrazón. Mujeres fragmentadas, heridas, indefensas, que pese a todo luchan por reconfigurarse como seres humanos; luchan por no perder la dignidad, los sueños, la sonrisa. Mujeres invisibles que sólo existen cuando ocurre una emergencia, alguna situación azarosa que demuestre una vez más su papel secundario en la sociedad. Mujeres esclavas en un régimen patriarcal que las confina en el rincón oscuro de la marginalidad, de la desigualdad crónica, de la opresión. Mujeres sin voz sin ojos sin pensamientos.
No puedo dejar de sentir rabia e impotencia pero también una brizna de esperanza cuando recuerdo aquellas voces altivas de las mujeres que, pese a todo, persisten, luchan, aman, se reconstruyen poco a poco.

domingo, junio 07, 2009

Jordi Canal: "La novela negra vive un momento dulce"

El próximo martes 9 de junio en la biblioteca La Bòbila de L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona, su director Jordi Canal ofrecerá una conferencia sobre el género negro y policíaco. Jordi además de ser una persona estupenda es un gran conocedor y un buen lector de este tipo de literatura. A mi me hace mucha ilusión escucharle porque no sólo hablará sobre su naturaleza, su nacimiento, las diferencias entre una y otra, si no que también hará un recorrido por su terminología, difusión y los diferentes subgéneros y corrientes. Estoy segura de que aportará nuevas visiones a neófitas como yo y a quienes tienen un mayor nivel de conocimiento sobre este tipo de literatura.
Jordi lleva muchos años al frente de la biblioteca de la Bóbila desempeñando un trabajo valiosísimo dentro de la ciudad, la provincia y el país. Destacar que este centro se ha convertido en el único del estado español que tiene un fondo especial dedicado al género negro y policíaco. Y dentro de las actividades que se programan alrededor de esta temática están, por ejemplo, el club de lectura de novela negra y el Premio Internacional de novela L’H Confidencial, que ya lleva tres ediciones, y que Jordi y su equipo organizan con seriedad y diligencia.

Aprovechando que conozco a Jordi y que le considero un trabajador cultural abierto y cercano, le hice algunas preguntas que él amablemente respondió y que ahora comparto con vosotras/os.

¿Es el género negro un género menor dentro de la literatura?

J.C: Durante muchos años el género negro ha sido considerado un género menor, una suerte de subliteratura, de literatura de kiosco. Afortunadamente este prejuicio va desapareciendo, y es evidente que el género ha dado grandes escritores a la altura de los grandes clásicos de la literatura universal.

¿Con qué elementos fundamentales se construye la novela negra?

J.C: La novela negra se construye con los elementos del mal que genera el ser humano y la sociedad. El poder, la ambición, la envidia, el odio... Parafraseando al Sam Spade de El halcón maltés de John Huston, "está hecha con el material con que se fabrican las pesadillas".

¿De dónde surgió la idea de promover y difundir el género negro en y desde la biblioteca La Bòbila?

J.C: La idea surgió por varios motivos. A finales de los 90 habían desaparecido todas las colecciones de género surgidas con el boom de los 80, y creía que era interesante conservar y difundir títulos y autores que ya no se encontraban en el mercado. Por otro lado la novela negra era una buena herramienta para el fomento de la lectura en barrios populares como Pubilla Casas, Can Serra o Can Vidalet, y conocía la experiencia de la Bibliothèque des Littératures Policières (BILIPO), una muy activa biblioteca especializada de París, que empezó con un fondo especial de novela policíaca en una biblioteca pública. La suma de todo ello, y el apoyo del ayuntamiento de L'Hospitalet, nos animó a marcarnos como objetivo la promoción y difusión del género negro.

¿Cómo está posicionado el Premio Internacional de Novela negra L’H Confidencial dentro del contexto nacional e internacional y quienes han sido los ganadores de dicho concurso?

J.C: Con sólo tres ediciones a cuestas el Premio L'H Confidencial se ha consolidado como un premio serio y prestigioso dentro del panorama nacional e internacional. Tiene una característica que lo aparta de la mayoría de premios parecidos, la mayoría del jurado son lectores, y por él van pasando los miembros del club de lectura de novela negra de la biblioteca.
Hasta ahora los ganadores han sido el mexicano Joaquín Guerrero-Casasola con Ley garrote; el argentino Raúl Argemí con Retrato de familia con muerta y el cántabro Julián Ibáñez con El baile ha terminado. La primera va ha ser llevada al cine en México y se anuncia traducción alemana, y la segunda se está distribuyendo en Argentina con éxito.

¿Cómo ves la salud de la novela negra a nivel local y europeo?

J.C: Creo que tanto en España como en Europa la novela negra está viviendo un momento dulce. Están apareciendo muchos y muy buenos autores, y retratan con gran acierto la sociedad actual. En España, además, han aumentado espectacularmente las ventas de novela negra, y van apareciendo congresos y festivales que difunden el género.
..........
Foto 1: Jordi Canal
Fot2 2: Jordi Canal con el ganador de la 3ª edición del Premio Internacional de Novela Negra L'H Confidencial (http://bobila.blogspot.com/)


Data :09/06/2009
Hora: 19
Duració aprox.: . 1 hora . 30 minuts .
Tipus d'entrada: Lliure .
Lloc: Biblioteca La Bòbila PL Bòbila 1 (L'Hospitalet de Llobregat)
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Com arribar-hi

sábado, junio 06, 2009

Palabra y tiempo

Hoy me he levantado más pronto que de costumbre para empezar una tarea que llevo aplazando hace mucho tiempo: ordenar una serie de textos poéticos escritos desde 1990 hasta la fecha en distintos lugares del mundo (San Luis, Neiva, Ciudad de la Habana, Barcelona, París…) y que tengo dispersos en diferentes archivos después de haberlos recuperado de papeles reciclados, notas marginales, servilletas, billetes de avión, libretas viejas… Y todo ello porque mi amigo Luis Ernesto Lasso, profesor de la Universidad Surcolombiana, está preparando un segundo libro sobre el Huila en el que se hablará de las voces poéticas de la región, y ha tenido la generosidad de incluirme dentro de esas figuras femeninas (cuestión que por otra parte agradezco pero que no es objetiva del todo si no más bien producto del afecto). Allí también participaré como autora porque me corresponde escribir un breve texto sobre las voces poéticas masculinas, cuestión a la que me pondré en breve, después de preparar una ponencia para la Universidad de A Coruña, que presentaré en septiembre en el marco del VI Congreso sobre Migraciones en España.
Volver sobre lo que escribimos casi siempre produce sentimientos contradictorios. Descubres textos de los que perfectamente te podrías avergonzar –yo acabo de descubrir varios-, pero también algunos poquísimos versos que te iluminan el día y las ganas de seguir con este oficio inoficioso. Descubrí por ejemplo, algunos poemas de principio de la década de los 90, escritos en San Luis, un pueblo pequeño alejado de la mano de Dios pero muy cerca de la de la guerrilla. Allí trabajé como profesora de español y literatura seis meses, después de graduarme en la universidad. Y si, son poemas quizá poco elaborados pero vitales y emotivos en los que se vislumbran algunas imágenes que luego me acompañarían. Ese regreso en el tiempo a través de la palabra también me ha permitido recuperar momentos que de alguna manera están conectados. Partidas, amores y desamores, presagios. Y también la familia y la figura de mi abuela sentada en el marco de la puerta. Volver sobre lo que escribimos en cierta medida nos delata, muestra la fragilidad de las palabras también muy unidas a circunstancias, experiencias, lecturas, presentimientos. Y también nos confina en un tiempo de arena, veloz e implacable, tirano de las noches y los días.
(Dentro de ese conjunto heterogéneo de versos hallé algunos que no son míos, como éste que presento a continuación escrito por Carlos Alberto Célis -poeta, pintor, novelista y médico-. Un nostálgico descubrimiento que quiero compartir con las pocas personas que estoicamente me leen y a quienes agradezco su entereza)

Entre tu tiempo de luna y mar
Se fueron mis horas tras la huella
De tus pasos
Cansados.
Alegres como canto de luces,
Otras veces sólo eso,
Mis pasos de hombre
Con tus cabellos en mis muslos,
Con la noche de tus ojos en los míos,
Una caricia.
Entonces eras del color del mar
Y eran tus pechos como arena blanca
Dormidos en mis manos,
Porque estabas en mis brazos
Aunque no podías estar
En otro sitio…Cuba
Neiva, 15 de febrero de 1995.

miércoles, junio 03, 2009

Teoría Feminista ( II )

Me considero poco versada en algunos de los enunciados de la teoría feminista, por ejemplo en el denominado feminismo de la diferencia. Pues bien, sobre esa temática trató la sesión de hoy que fue orientada por Aránzazu Hernández, profesora de la Universidad de Zaragoza. Bajo el título “La redefinición de la identidad sexuada”, la profesora Hernández nos introdujo en esa vertiente teórica a la que han hecho aportes fundamentales intelectuales como Adrienne Rich (Estados Unidos, 1929), Luce Irigaray (Bélgica, 1932), Julia Kristeva (Bulgaria, 1941) y Rosi Braidotti (Italia, 1954). Para ello partió de tres elementos que ha configurado Irigaray a través de su postura teórica:
-La crítica de una cultura del sujeto masculino
-La definición de parámetros para la constitución de una subjetividad femenina autónoma
- La búsqueda de condiciones de posibilidad –filosóficas, lingüísticas, políticas- de una cultura de dos sujetos no sometidos el uno al otro, en este caso el sujeto femenino al masculino.

En ese orden de ideas se entiende que la diferencia entre los sexos en nuestra cultura está dada a partir de un sistema de oposición binaria, cuyo resultado es una relación jerárquica. En tal contexto lo masculino es considerado como lo masculino universal y lo femenino como lo no masculino. Aquí lo masculino es lo universal y lo femenino lo especifico. Dice al respecto Irigaray que el sujeto siempre es un ‘sujeto’ masculino, de ahí la necesidad de construir un nuevo marco en donde sea posible la construcción de una subjetividad femenina autónoma. Y ello es al tiempo una cuestión filosófica y política. Entonces la “diferencia sexual” se define tomando lo “masculino” como modelo. Por ello la diferencia sexual no es tal si no una indiferencia. La diferencia siempre es pensada jerárquicamente: la mujer y lo femenino como lo no hombre y lo no masculino (negativo, falta, carencia).
Vale la pena mencionar que existe una divergencia entre el feminismo de la diferencia y el de la igualdad. El primero considera que la masculinidad y la feminidad son roles de género construidos socialmente con los que hay que acabar para lograr la plena igualdad en todos los campos vitales y está inspirado en el Segundo Sexo de Simone de Beauvoir. El segundo parte de la constatación de la mujer como lo absolutamente otro. Instalado en dicha otredad, pero tomando prestada la herramienta del psicoanálisis, utiliza la exploración del inconsciente como medio privilegiado de reconstrucción de una identidad propia, exclusivamente femenina.
.......
Bibliografía básica sobre teoría feminista, para principiantes
Amorós, Celia. 10 palabras clave sobre Mujer. 1995. Estella. Verbo divino.
Amorós, Celia. Teoría feminista: de la ilustración a la globalización. 2005. Madrid. Biblioteca Nueva.
Amorós, Celia: Hacia una crítica de la razón patriarcal, 1991, Barcelona, Anthropos.
Beauvoir, Simone de. El segundo sexo. 2005, Madrid, Cátedra.
Bourdieu, Pierre. La dominación masculina, 2000, Barcelona, Anagrama.
Braidotti, Rosi: Feminismo, diferencia sexual y subjetividad nómade, 2004, Barcelona, Gedisa.
Burín, M. y Dío Bleichmar, E. (comp.): Género, psicoanálisis, subjetividad, 1996, Buenos Aires, Paidós.
Butler, J: El género en disputa: el feminismo y la subversión de la identidad, 2001, Barcelona, Paidós.
Butler, Judith: El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad, 2001, México, Paidós.
Campoamor, Clara: Mi pecado mortal: el voto femenino y yo, 2001, Sevilla, Instituto Andaluz de la Mujer.
Diotima, Traer al mundo el mundo, 1996, Barcelona, Icaria.
Fisher, Hellen: El primer sexo, 2000, Taurus, Madrid.
Femenias, M. L. Sobre Sujeto y género. Lecturas feministas desde Beauvoir a Butler, 2000, Buenos Aires, Catálogos.
Firestone, S: La dialéctica del sexo, 1976, Barcelona, Kairós.
Friedan, B: La mística de la feminidad, 1974, Madrid-Gijón, Júcar.
Irigaray, Luce. Speculum. 1994. Madrid. Saltés.
Lauretis, T. de Diferencias. Etapas de un camino a través del feminismo, 2000, Madrid. Horas y horas.
Librería de Mujeres de Milán, El final del patriarcado. Barcelona. Pròleg, 1996.
Librería de Mujeres de Milán, No creas tener derechos. 1991, Madrid. Horas y horas.
Lonzi, Carla. Escupamos sobre Hegel. Barcelona. Anagrama. 1981.
Lorde, Audre. La hermana, la extranjera. 2003. Madrid, Horas y horas.
Mill, J.S y H. Taylor Mill: Ensayos sobre la igualdad de los sexos, 2000, Madrid, Antonio Machado Libros.
Millet, K: Política sexual, 1995, Madrid, Cátedra.
Muraro, Luisa. El orden simbólico de la madre. 1994, Madrid. Horas y horas.
Pateman, Carole. El contrato sexual, 1995, Barcelona, Anthropos.
Pizan, Christine de. La ciudad de las damas.2006, Madrid, Siruela.
Porete, Margarita: El espejo de las almas, 1995, Barcelona, Icaria.
Rich, Adrienne. Nacemos de mujer. 2001, Madrid. Cátedra.
Rich, Adrienne. Sangre, pan y poesía. 2002, Barcelona. Icaria.
Rivera, María Milagros. Nombrar el mundo en femenino. 1994. Barcelona. Icaria.
Romero, R y Valcárcel, A. edit. Pensadoras del siglo XX. 2000, Sevilla, Instituto Andaluz de la Mujer, colección Hypatia.
Sau, Victoria. Diccionario ideológico feminista. 2001, Barcelona. Icaria.
Shiva, Vandana, Abrazar la vida. Mujer, ecología y desarrollo, 1995, Madrid, Cuadernos inacabados 18, ed. horas y HORAS.
Tubert, Silvia (ed.): Del Sexo al Género: los equívocos de un concepto, 2003, Cátedra, Madrid.
Valcárcel, A. El concepto de igualdad. 1994, Ed. Pablo Iglesias, Madrid.
Valcárcel, Amelia. La política de las mujeres. 1997.Madrid. Cátedra.
Varela, Nuria. Feminismo para principiantes. 2005, Barcelona. Ediciones B.
V.V.A.A, Otras inapropiables. Feminismos desde las fronteras. 2004. Madrid, Traficantes de sueños.
Wollstonecraft, Mary. Vindicación de los derechos de la mujer. 1994, Madrid, Cátedra.
Woolf, Virginia. Un cuarto propio. 2003. Madrid. Horas y horas.

miércoles, mayo 27, 2009

Teoría Feminista ( I )

Hoy he comenzado un interesante curso sobre teoría feminista del siglo XIX en el Espai Francesca Bonnemaison. Esta primera sesión "De la teoría feminista a la práctica política" estuvo a cargo de Rosa Cobo, profesora de sociología de la Universidad de A Coruña. Ella con mucha lucidez nos introdujo a las/os participantes en los interesantes caminos de este pensamiento que abarca todas las esferas de la vida social. He aquí algunas de las ideas que planteó:

En el feminismo encontramos tres dimensiones definidas. Una de ellas es que posee una tradición intelectual y es, a la vez, un movimiento social. Otra es que, como tradición intelectual y movimiento social, tiene tres siglos de historia (más que el marxismo, por ejemplo); el primer texto feminista surge en el siglo XVII. Y otra dimensión es que, como movimiento social, tiene un pasado intachable en el que ha utilizado dos elementos básicos para cambiar la situación de subordinación de las mujeres: la argumentación intelectual y la presión política. Por ello es el único movimiento social que no ha utilizado la violencia como estrategia para cambiar la realidad. La finalidad del feminismo no es otra que la de construir un proyecto político autónomo. Su propuesta teórica se inserta dentro de la perspectiva del deber ser, esto es, dentro de las teorías críticas de la sociedad, dentro de aquellas vertientes que propugnan por el cambio social (junto con el Marxismo, el ecologismo, etc.)
Como teoría del deber ser el feminismo analiza la realidad para ejercer prácticas políticas que permitan transformarla. De ahí la importancia de reconstruir su propia historia, su memoria histórica. Muchos grupos tradicionalmente oprimidos, subordinados lo han hecho ¿Por qué las mujeres no? Las mujeres aún no hemos construido nuestra propia épica.
Uno de los mayores logros de las luchas feministas es que se ha politizado el espacio privado para convertirlo en objeto de discusión política. Temas como el divorcio, la violencia, por ejemplo, se han sacado de las cuatro paredes de la casa para insertarlos en la esfera amplia de lo público. Y con ello se ha ensanchado la democracia pues se han expuesto a la luz las prácticas de subordinación, de opresión, que hemos sufrido las mujeres desde tiempos inmemoriales.
El feminismo es una teoría del poder y como tal tiene un proyecto político: transformar las relaciones y jerarquías de género entre hombres y mujeres. No debemos olvidar que el 49% de la población mundial, los hombres, se apropian con alevosía de los recursos y derechos de las mujeres. Así pues la variable género es una variable de opresión como ya lo intuía muy claramente Mary Wollstonecraft en su libro Vindicación de los derechos de la mujer (1792).
El patriarcado es un sistema de dominación que ejercen los varones sobre las mujeres, a través de pactos que son continuamente renovados y que se utilizan para mantener esa relación de dominación. Esta red de pactos entre opresores permite mantener y reproducir una situación de dominio e impedir las alianzas entre las mujeres que horadarían gravemente este sistema de opresión. El feminismo radical identificó como centros de la dominación patriarcal esferas de la vida que hasta entonces se consideraban "privadas". A ellas corresponde el mérito de haber revolucionado la teoría política al analizar las relaciones de poder que estructuran la familia y la sexualidad; lo sintetizaron en un slogan: lo personal es político. Consideraban que los varones, todos los varones y no sólo una élite, reciben beneficios económicos, sexuales y psicológicos del sistema patriarcal, pero en general acentuaban la dimensión psicológica de la opresión. Kate Millet con Sexual Politics (1970) marcó un hito importante en la consolidación de la teoría feminista.
El feminismo no es una contracultura sino una teoría y una práctica política dirigida a conseguir la distribución paritaria de recursos y derechos. Y es autónomo: tiene sus propios objetivos y se imbrica en todos los ámbitos de la sociedad.
......
Ilustración: dibujo realizado por mi hija Luna cuando tenía 5 años.

martes, mayo 26, 2009

Detritus cotidianos: la mariposa en el sofá

No puedo negar la influencia de Benjamin ni de Proust ni mi predilección por aquellas otras perspectivas que abogan justamente por volver la vista hacia esos pequeños acontecimientos de los que está hecha la vida. Detritus. Eventos minúsculos que son sistemáticamente desechados no sólo en el campo “objetivo” de la ciencia social sino también del transcurrir vital. Miramos de reojo lo pequeño, lo obvio, lo aparentemente insignificante. Lo descartamos por simple, por cursi, por reiterativo. Y olvidamos, a veces, que en la observación detallada de esas minucias se encuentra la materia prima de la vida y sus esferas. Existe una cierta tendencia, en muchos campos y saberes, hacia lo grandilocuente, lo magno que deviene en importante. Lo central. Por ello descartamos aquellos murmullos opacos que casi siempre suceden en la periferia, o en los bordes, o en los intersticios. Y cuando por x o y razón decidimos volver la mirada hacia ellos hay un irresistible afán por desestimar nuestra intención; es como si cometiésemos una suerte de sacrilegio (sobre todo en según que disciplina científica). Entonces nos vemos obligadas/os a dar argumentos, a justificar nuestra osadía. A vivir en una permanente declaración de intenciones. Casi como nos sucede a las mujeres cuando observamos, ocupamos, en solitario el espacio público: siempre estamos en un permanente desglose de intenciones para no dar impresiones equivocadas.
Me parece que en la observación de las minucias, del detalle, de lo aparentemente intrascendente se tocan, por ejemplo, la antropología y la literatura. El/la poeta y el/la narrador/a son, sin duda, buenos/as observadores/as de esa vida que transcurre en la fluidez, o no, de los días y los espacios. De todo lo que se manifiesta ante sus ojos. Y el/la antropólogo/a hace de la observación el instrumento principal de trabajo. Es a través de ella como se puede conocer el objeto social que se estudia. Los/as primeros/as la utilizan para ficcionar, para nombrar, crear un mundo cuya búsqueda principal es escudriñar en la esencia del ser humano, y los/as segundos para describir, interpretar, comprender una realidad social dada. Pero no estoy tan segura de que el resultado sea distinto para uno/as y otros/as. Es decir, creo que ambos/as de alguna manera recrean universos. Ambos estudian las vidas, intentan comprenderlas. A veces un texto antropológico parece una ficción y viceversa.
Me he extendido un poco: sólo quería hablar sobre la mariposa que apareció en el sofá de casa. Era preciosa. ¿Qué hace este insecto aquí? ¿Cómo habrá entrado? Un hecho anodino, intrascendente, pueril, dirían algunos, pero para mí significó pensar en la importancia de las minucias -espasmos de la vida cotidiana- y en la maravilla del instante, del azar.
(Las fotos son de ella, por supuesto)

sábado, mayo 23, 2009

Un poema

Canción de primavera

Hago el camino del pan
con un saco de penas en las manos.
Voy de los ojos de la gente al vetusto
carro de la compra
-un hombre me mira con lujuria-
y pienso que me tomaré un vino rojo
en lugar de cortarme los párpados.
Lo beberé despacio mientras descubro
el cielo gris con un par de golondrinas

despistadas
y adivino la línea plata de la mar
oculta bajo un grueso manto
de edificios.
Beberé despacio para exorcizar

la nostalgia endémica
que se mete entre los huesos
sin consultarlo,
justo hoy,
viernes de mayo.

........
Martha Cecilia Cedeño Pérez
L'Hospitalet de Llobregat - Barcelona, Mayo de 2009

miércoles, mayo 20, 2009

Migraciones, trenzando palabras

Acabo de recibir el libro Migraciones, trenzando palabras; editado por la Universidad de Almería. El texto contiene las obras de los ganadores del III Certamen Internacional "Traspasando Fronteras", en la modalidad de fotografía, cuento y poesía, del Laboratorio de Antropología social y cultural de dicha universidad.
Allí se presentan las obras fotográficas premiadas "Algún día..." de María Luisa Molina Ibáñez e "Integración inmigrante" de F. Javier Arcenillas Pérez. Los relatos cortos de José Miguel Paz Cabanas "Nazaret junto al mar"; José Antonio Leal Canales, "La espera"; Eduardo César Cabrera, "La mejor imagen" , y de Concepción Fernández González "Mi mamá blanca". Los poemas de María Dolores Lugo Sánchez "Raíces al aire"; Martha Cecilia Cedeño Pérez "Caminos en suspenso (con un lamento)"; Adrián Ballester Cerezo, "Pisadas sin Huellas"; y José Sánchez Hernández "Juego circular".
A continuación presento una muestra de las/os poetas premiadas/os.

Raíces al Aire
Ma. Dolores Lugo Sánchez.
(Orihuela-Alicante)

2

Aquel día, la silueta de tu padre,
era un recortable subiendo la cuesta.
Recuerdas la escena tallada
en la piedra de la memoria.
Tu padre que llega del extranjero,
con un traje que huele a metro y a pizarra.

Lo ves, acercarse a la baldosa de la casa,
y arrojar la mirada sobre la puerta.

El hogar que pronto
será de papel y letra pequeña
..........

Caminos en suspenso (con un lamento)
Martha Cecilia Cedeño Pérez
(Colombia)
V

Este hombre lejano huyó con el tiempo
y es figura de piedra.
Anda con su vida al hombro
y sus ojos como ascuas
buscan la palabra
o un brazo que sonría
con su diente de pan.
Este hombre diáfano de sueños
es un impulso de nervios
y carne
y risa
y pensamientos rotos.
Un cuerpo en reposo
trashumado del viaje.

..........

Pisadas sin huellas
Adrián Ballester Cerezo
(El Raal- Murcia)

Exilio

El exilio
debe ser frío, rugoso y cortante.
Algo así como el lugar que surge
en mi cama -pese a sus limitadas
dimensiones- cuando te enojas
y giras tu cuerpo
y me condenas
al abandono de tu espalda.
.........
Juego circular
José Sánchez Hernández
(Cienfuegos - Cuba)

La memoria desnuda (fragmento)

Todo lo que nos deja ya es parte de tu muerte.
Pero te vas y la noche, esta lámpara muda,
llora un sol bastardo y retórico
que se demora, impunemente,
en el marco de la ausencia.
Me dejas, sin la isla dual del amanecer,
magia cortada en mitad de un silencio que dialoga;
y no sé quién soy con este olor a catástrofe deseada,
qué hay en el fondo de todo lo que me sostiene:
nombre, mapa, víspera, barco, luna, y te vas.
Me dejas y no sé qué tengo a flote.
Hijo de un naufragio de gaviotas al sur
nuestro amuleto diurno busca el eco de dos sombras,
juego circular, resurrección de la palabra...
.........
Francisco Checa y Olmos y Concha Fernández Soto (Eds.), Migraciones, trenzando palabras; Editorial Universidad de Almería, Almería, Abril de 2009.

lunes, mayo 18, 2009

Benedetti (a mi manera)

Iba a subir una entrada que tengo preparada hace varios días pero una noticia me ha hecho cambiar de opinión: Benedetti ha muerto. El poeta de las palabras comprometidas con las que, quienes entramos en la adolescencia en la década de los 80, descubrimos la lumbre de los versos. Una luz beligerante y al mismo tiempo sencilla, sin retóricas ni metáforas imposibles, sin otras intenciones que la de reflejar aquellos componentes básicos de la condición humana: el amor solidario ligado a aquellos ideales de equidad, de justicia, de bien común –elemento que, por cierto, muchos críticos literarios le enrostran como si fuese un pecado. (No es mi interés aquí hablar sobre la calidad o no de la obra de Benedetti, mi único interés es recordarlo de manera personal, ligado a aquellas circunstancias vitales en que supe que existían sus palabras).
A Benedetti lo conocí cuando estudiaba la carrera de letras y lo quise gracias a un muchacho que por entonces estudiaba medicina. El me leía versos de Benedetti bajo un limonero que había en el patio de la Facultad. ¡Cómo olvidarlo! Y así fueron pasando por mis sentidos aquellas palabras que surgían como un torrente y que hablaban de compromiso, de amor, de libertad, de compañeros solidarios, de hacer tratos y tender puentes. Palabras que acompañaron aquellos días de sueños e ilusiones en que pensábamos que podíamos cambiar el mundo. Entonces creíamos en amores eternos, en la Revolución Cubana, en el cambio para mi convulso y bello país, en la lucha como medio para lograr la equidad, la justicia, el equilibrio social. Y soñábamos un país libre. Y muchos de aquellos muchachos y muchachas tomaron decisiones radicales. Algunos vieron pronto la noche, otros y otras se esfumaron en ella sin dejar rastro: tan sólo el recuerdo de un camino silenciado.
Y Benedetti ha muerto y no puedo dejar de pensar en aquellas vidas que amaron la poesía, la libertad, las palabras, la justicia. Vidas con las que un día me crucé en algún verso, en algunos de aquellos instantes fugaces en que la armonía no es más que la posibilidad de soñar, de ilusionarse. Vidas que de alguna manera quedaron inmersas, dibujadas, tocadas por los versos de este poeta del Sur.

Y quiero recordar este poema de Benedetti que alguien, no se quién, escribió en un papel para mí justo cuando yo tenía 18 años (entonces no pensaba en aquellos tópicos críticos para catalogar un poema: bastaba con sentirlo. Y este seguro que no es uno de sus mejores poemas pero me encantaba ¿Y a quién no?).
Benedetti es ahora más que nunca, palabra. Música de bandoneones. Canción eterna que trasciende el tiempo, el espacio, las circunstancias cotidianas.

Corazón Coraza

Porque te tengo y no
Porque te pienso
Porque la noche está de ojos abiertos
Porque la noche pasa y digo amor
Porque has venido a recoger tu imagen
Y eres mejor que todas tus imágenes
Porque eres linda desde el pie hasta el alma
Porque eres buena desde el alma a mí
Porque te escondes dulce en el orgullo
Pequeña y dulce
Corazón coraza

Porque eres mía
Porque no eres mía
Porque te miro y muero
Y peor que muero
Si no te tengo amor
Si no te tengo

Porque tú siempre estás donde quiera
Pero existes mejor donde te quiero
Porque tu boca es sangre
Y tienes frío
Tengo que amarte amor
Tengo que amarte
Aunque esta herida duela como dos
Aunque te busque y no te encuentre
Y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
..........
Mi amiga, Ana paredes ha escrito dos notas preciosas y personales sobre Benedetti y se pueden leer en este link:

miércoles, mayo 13, 2009

Totó, la primera novela de Magdalena González Acuña

El pasado miércoles 6 de mayo estuve en la presentación del libro Totó de Magdalena González Acuña. A Madi, como le decimos en confianza quienes somos sus amigas y amigos, la conocí hace ya varios años. Con ella tuvimos la fortuna de viajar a Castilla y León, en la Semana Santa de 2005. Recorrimos Valladolid y luego fuimos hasta el pueblo Villaco de Esgueva, un bello caserío en donde sobresale la iglesia parroquial de San Sebastián, un edificio gótico de piedra construido en el siglo XVI. Allí Madi tiene una preciosa casa de madera desde la que se divisan los llanos cultivados de cereales, las bodegas de vino enclavadas en las rocas. Pues bien, además de compartir con ella y su familia unos días espléndidos (inolvidable aquel cordero lechal y las salidas a Peñafiel), tuvimos la oportunidad de conocer una bella tierra que ya desde mis épocas de colegio avizoraba, alentada por aquellos Campos de Castilla a los que tan bien cantó Machado.
Lo anterior me permite hablar un poco de Magdalena, de sus orígenes, y de la agradable sorpresa que nos dio a quienes no sabíamos de su seria dedicación a las letras. Con la publicación de este su primer libro ella no empieza un recorrido, como nos lo recordó en la presentación, sino que materializa todo un proceso que comenzó hace varios años. Así pues, leeremos con mucha atención esta novela con las claves que su autora nos brindó en la presentación pero, sobre todo, con el deseo de encontrar, porqué no, un nuevo aire en las letras españolas.
Enhorabuena a Magdalena por su primer retoño literario. Quienes nos dedicamos a este inútil oficio sabemos cuán difícil es escribir cuando se tiene que sobrevivir y si además eres mujer la cosa se complica. Ser mujer, tener hijos, trabajar fuera y dentro de casa y dedicarse a las letras o la academia es casi imposible, especialmente cuando no se tiene asegurada del todo la existencia material o cuando no se posee dinero suficiente para pagar, casi siempre a otra mujer, para que haga esos oficios domésticos tan absorbentes y tan desagradecidos. Ello explica porqué tantas féminas han renunciado a esa “condición”. Y por eso mismo es más loable el trabajo de Madi: escribe los fines de semana. Yo me levanto a las cinco de la mañana para poder escribir unas cuantas líneas. Situación muy distinta a la de un gran amigo mío que puede dedicar seis o más horas al día para escribir sin ningún tipo de interrupción. Su única preocupación es publicar un libro cada año, dar conferencias por el mundo y disfrutar de sus triunfos: posee una espléndida mujer que se encarga de esos detalles tan pesados de la vida cotidiana.
Reivindicaciones aparte, es una alegría para mí hablar de Madi y de su libro que ya se puede conseguir en las librerías de Barcelona y también en la Web.
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Foto 1: Magdalena Alvarez en la presentación del libro.
Foto 2: portada de la novela Totó, Magdalena González Acuña, Ediciones Atlantis, Madrid, 2009. (Fotos realizadas por Juan Carlos Ruiz Vásquez).

lunes, mayo 11, 2009

Poema de Walt Whitman

Momentos elementales

Momentos elementales -cuando me sorprendéis-
¡oh, ahora estáis aquí!
Sólo os pido los goces de la lascivia,
El chorro de mi pasión, la vida exhuberante y grosera,
Hoy iré en busca de los hijos predilectos de la
naturaleza y esta noche también,
Yo soy de los que creen en goces carnales, comparto
las orgías de los muchachos a medianoche,
Bailo con los que bailan y bebo con los que beben,
Resuena el eco de nuestros gritos indecentes, elijo para
amigo preferido la persona la persona más baja,
Será rebelde, ruido, iletrado, será uno que los otros
condenan por sus delitos,
No seguiré representando, ¿por qué habré de renunciar
a mis compañeros?
¡Ah, gente a la que todos rehúyen, yo al menos no
huyo de vosotros,
Me mezclo con vosotros, seré vuestro poeta,
Será más para vosotros que para nadie!
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Walt Whitman, Hojas de Hierba, traducción de Jorge Luís Borges, Lumen, Buenos Aires, 1969, pág. 138

viernes, mayo 08, 2009

Amanecer

A veces tenemos la fortuna de contemplar alguna de esas maravillas fugaces, breves destellos de belleza que aparecen y desaparecen como por arte de magia. Cosas sencillas que están ahí, al alcance de nuestros ojos. Como este amanecer deshilachado que me sorprendió mientras inútilmente me peleaba con las palabras. Amanecer que refleja un raro contraste: lo urbano bajo el influjo de una belleza sin artificios y sin concesiones.

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...