domingo, mayo 09, 2010

Apuntes sobre la obra poética de Julián Polanía Pérez

Este texto forma parte de "Cinco voces masculinas en la poesía huilense del siglo XX", elaborado para el libro Cien años no es nada, volumen II, coordinado por Luis Ernesto Lasso Alarcón.
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Algunos elementos rupturales en la poesía de Julián Polanía Pérez
Por: Martha Cecilia Cedeño Pérez
Dra. Antropología social y cultural
Universitat de Barcelona
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Elogio de la Fantasía

Este libro. Este austero pedazo de germen!
Este girar en redor de tu cuerpo, y mi cuerpo
-hermano de carne y de sangre,
espíritu y fuerza y avance-
Este Libro amalgama placeres del alma,
rebeldes girones de espuma,
resortes de encaje liviano,
procesión de estrellas y de almas!
Escrito con plumas de gansos heridos,
con alma de gérmenes natos…!
Nació en la esquina del arado
y al vuelo de la Fantasía…
Llevarónlo al aire las garzas
y lo abandonaron, quiero, en la lejanía…
Tomarónlo republicanos
henchido de melancolía
y me lo ofrendaron. Te lo obsequio, hermano,
como un regalo de la Fantasía…!

Los primeros versos de Julián Polanía, Noción de pesadumbre, fueron publicados en el año 1958 y Narración de los rostros vivientes en 1963. Enraizados en una cierta concepción simbólica en ellos encontramos la constatación de un ejercicio de libertad en el acto escritural, lo que hace que rompa de manera notable con la tradición decimonónica en la que prevalecían requerimientos específicos de ritmo y métrica. Y no podría ser de otra manera si volvemos la mirada también a su perfil vital en el que se percibe un aroma de inconformismo, una plausible ansiedad por devorar el mundo lejos de los marcos de la región que casi siempre aprietan y anulan. En esa postura de Polanía se advierte, quizá, una condición particular del poeta que no sólo quiere comunicar sus vivencias interiores sino que necesita alterar el orden establecido por el lenguaje para aproximarse a un mundo que es hostil a sus intuiciones y que transgrede los sedimentados usos que propicia el lenguaje. Eso es lo que se refleja en alguno de sus versos en los que a primera vista parece existir una suerte de disrupción en su conformación rítmica y temática pero que no son más que instrumentos de los que se sirve el autor para construir su mundo poético: Volveré, mañana, a sufrir la gloria de haber/ vivido,/ y sentado en la hierba/llamaré a mis invitados a la orilla del camino/ y beberemos el mejor vino, después del esfuerzo/sin copas ni manteles. La imagen del poeta nos insinúa la posibilidad de un nuevo orden, de unas relaciones donde cada elemento gramatical posee unas cualidades distintas a las adquiridas en este sistema lingüístico común que comprendemos y que ha sido restringido a los usos utilitaristas de la vida cotidiana.

(…) Cuando queráis buscarme – y yo sé
que vosotros no lo haréis-
preguntad primero adonde llega
el aire de los bosques mudos;
porque allí, donde habitaba la palabra
de los naranjos, nací;
y allí creció mi voz con sus espantos
y yo tampoco sé qué ruta tuvo;
¿no creéis acaso que por hablar de pesadumbres
me hice prisionero de la luz?
(…)

David Rivera en su Crónica poética del Huila ya se refería a la creación literaria de Polanía como una producción “con acento sentimental y contestatario, enfrentando ritmos y rimas tradicionales de su tiempo”. Y Delimiro Moreno en su libro Los Papelípolas, dice refiriéndose a su poema “Narración de los muertos vivientes”, que ésta es una obra en la que “exhibe una tan extraordinaria maestría y profundidad poéticas que lo hacen un auténtico ejemplo de la poesía moderna colombiana”. Si bien es cierto que la carrera poética de Polanía se presagiaba clara y aportadora me parece que es un tanto exagerado hablar de su maestría en la creación. Sus versos tienen fuerza y poderío y sin embargo, al leerlo detenidamente, percibimos también pequeñas fisuras que señalan, en efecto, que estaba en proceso de consolidar su propia manera de expresión lírica.
Si Rivera trabaja el lenguaje para domesticarlo a través de un verso que toma la forma de soneto, Polanía elige la libertad en el ritmo y la rima para expresar su forma de ver el mundo, su manera de estar en la realidad. Y esa compulsión, esa audacia se manifiesta en versos absolutamente abiertos que dibujan paisajes humanos contradictorios pero profundamente modernos que le hacen preguntar por esos rostros que aviven la vocación del viento, por esos seres que trashuman buscando la aparcería del sexo. Rostros luchando contra el mundo falaz, también en la palabra que vaga en manos inútiles que la convierten en hermosas prostitutas lanzándose al sosiego y en el terrible influjo del poder, de los políticos que especulan los acontecimientos públicos en su campaña de conquista de conciencias. Pero más allá, en las palabras del poeta también se percibe un matiz de universalidad: habla de la condición humana, de su paso por el mundo, del influjo del poder, de la luminosidad de los cuerpos y el sexo, de los dioses que le acompañan o que busca, de las soledades, de los árboles del camino, de los resquicios en los que hierve la dádiva salobre de los vientos.

V

Las corporaciones públicas
especulando los acontecimentos públicos,
y he aquí que un hombre de la barra
como un gran cóndor de la más grande altura
de los Andes
hinca el pico en la cabeza de los aburridos ediles,
y les dice:
se inventan privilegios de piedra y honores de bronce
otorgados en el hirsuto goce de la gran papelería;
y las palabras van de manos a blasones de falsa alfarería
como hermosas prostitutas lanzándose al sosiego.

El erial de los presidentes
sirve de silencio al agrio perfume
que preside en las alcobas de sus campañas
de conquista de conciencias
don su labor de brujos;
la muchedumbre les rinde soberbia
como al Dios de las cosechas en oriente
la borrachera de los vendimiadores …
pero allí sobre la plaza pública
el canto de las gentes se abulta
-Oh Zaratustra- cebado en su propia sangre.
Entre especies humanas sitiadas de sospechas
el fraile en abstracción de materias populares;
y en el estuario de las hojas palpitantes
sobre el piso apuñalado de los arados
los elementales hombres ateridos de ignorancia
abominan del poder .


Curioso caso el de Polanía. Algunos textos lo describen como un hombre políticamente comprometido con el pensamiento conservador, de hecho se adentró en los vericuetos de la burocracia regional, pero esa condición no se percibe en el aspecto formal ni en la temática de su escritura, pues, como ya se ha dicho, en el primer caso opta por una forma de expresión no sujeta a los cánones tradicionales y en el segundo, bordea tópicos más libertarias y rompedores, inéditos hasta ese momento en el contexto local. Ello, se relaciona inevitablemente con su periplo vital azaroso y apasionado que le lleva a deambular por territorios tan disímiles como los de las armas –fue soldado-, los del partidismo político y los de la creación poética. No sabemos cuál de ellos fue más importante para Polanía pero, sin duda, los pocos versos que nos dejó lo apartan de la esfera corroída de la burocracia y la politiquería que aniquila las conciencias y las esperanzas. Su breve obra se encarga de desvelar una dimensión alta de un hombre que resolvió el dilema elemental entre el querer y el hacer a través de una palabra desbocada y en cierta medida, transgresora. De él podía esperarse otra cosa: quizá la escritura de versos armoniosos y perfectos en los que deambularan las palabras como náufragas, pero decide dotarlas de libertad para que asuman su función esencial: reflejar esos rebeldes girones de espuma que conforman la existencia.

martes, mayo 04, 2010

Y, de repente, fue enero

Y la lluvia volvió a empañar el horizonte y las ventanas y los cristales de mis gafas de martes. Y la calle se cubrió de nuevo con trajes oscuros acompañados de paraguas tristes por los que resbala, desconsolada, el agua. Y olvidamos el veranillo de finales de abril que desnudó los pies y pintó el paisaje urbano de nuevos colores y aromas y esperanzas. Las golondrinas regresaron a sus fugaces nidos en los agujeros inciertos de los edificios y las viejas casas. Sólo las gaviotas cantan con su voz métálica en los tejados perplejos con la lluvia de mayo. Los árboles esperan, húmedos, el calor de un sol que lleva dos días de fiesta. Y yo, también.

Y, de repente, fue enero.

lunes, abril 26, 2010

Un dibujo de Luna del Mar


Mi hija ocupó el segundo lugar en un concurso de dibujo en su colegio. El tema era San Jordi. Y yo como madre muy, muy orgullosa presento su obra. (Su tía Lina estará feliz: ya tiene quién le siga los pasos en la pintura).

viernes, abril 23, 2010

Sant Jordi

No es una rosa pero es una flor de abril. Una belleza naranja con un rayo de sol (apropiada para una mañana gris como hoy).
¡Bon dia de Sant Jordi!

domingo, abril 18, 2010

Eyjafjalla -Eyjafjallajökull- o la rabia de Vulcano

La explosión de un volcán mantiene en jaque a la aviación europea. Caos. Incertidumbre. Impotencia. La naturaleza habla y reclama lo que es suyo. ¡Qué frágiles y pequeños somos los seres humanos ante su voz primigenia!

Vulcano Eyjafjalla (Eyjafjallajökull) está despierto.

En este link se puede seguir el pronóstico sobre la evolución de la nube de ceniza:

http://www.dmu.dk/International/News/vulcanicplume.htm

y sobre los efectos de las gases volcánicos en el clima y la capa de ozono:

http://volcanoes.usgs.gov/hazards/gas/index.php

jueves, abril 15, 2010

Un añejo poema de abril

Corría el mes de abril en una ciudad calurosa bañada por un río de aguas ligeras. Neiva. Habían versos y cuentos y música en las calles sonámbulas. Un encuentro de escritores. Había una tarde arrebolada que se escondía tras las montañas y un torrente de palabras confundidas con los cuerpos y las miradas y todo aquello que nos hace invencibles. Corría el mes de abril y el alma alborotada escríbía estos versos (creo que entonces no me importaba escribir poemas cursis).


Mar de besos


Náufragos
desterrados de los astros pensativos
tropezamos con el viento
y con los guijarros de ojos blancos
cansados de libar las penas.

En la montaña de caracoles muertos
alzamos nuestras velas
y sin más
sucumbimos en la playa de los besos.

domingo, abril 11, 2010

España, Baltasar Garzón y la desmemoria

Hace más de diez años que vivo en este país y una de las cosas que aún me sorprenden es el grado de desmemoria que parece afectar a gran parte de la sociedad española. Hay una suerte de amnesia colectiva, un empeño sistemático en olvidar los años de barbarie y de miseria. Es como si con la transición se hubiese borrado de un soplo toda la historia anterior a 1976. Me parece que en este caso se ha llevado aquella máxima de “borrón y cuenta nueva” a sus últimas consecuencias. Dictador muerto: rey puesto. Amnistía para todos los verdugos. Más tierra sobre las fosas de los miles de desaparecidos, asesinados, masacrados. Aquí no ha pasado nada. La memoria histórica yace en una fosa común. La democracia es sólo una mueca.
Y cuando alguien tiene el valor de volver sobre esa memoria triste que aún arrastran muchos españoles y españolas, la falange (me causa repulsa los pasos de Fraga y sus fotos de ayer junto al generalísimo) y otros grupos de ultraderecha, se rasgan las vestiduras y reclaman la cabeza del juez que no es otro que Baltasar Garzón. Lo peor de todo no es que los nostálgicos del franquismo (muchos más de los que se supone) presenten una querella sino que una parte de la justicia le dé cabida. “The real crimes in this case are the disappearances, not Mr. Garzón’s investigation”, dice el New York Times en su editorial del dia 8 de abril.
El caso de prevaricación del que se acusa al Garzón no es otra cosa que la cacería feroz de la derecha española, la desazón que experimenta ante el desvelamiento de la corrupción que la corroe por dentro (el caso Gürtel, por ejemplo). Pero también es el miedo terrible que siente ante el descubrimiento de su propia historia teñida de crímenes atroces. Un genocidio sobre el que es necesario y urgente empezar a investigar como ya se está haciendo en Argentina y Chile. Es inconcebible que los crímenes contra la humanidad en los que se cuenta las desapariciones forzadas de más 114.000 republicanos en la guerra civil (1936 – 1939) y de la dictadura franquista (1939 – 1975), tal como lo señala Le Monde, permanezcan bajo el manto oscuro de la desmemoria. Es como si aquí no hubiese pasado nada grave: cuarenta años de dictadura saben a poco. Se quiere banalizar un período terrible de la historia española. Lo que sin lugar a dudas es profundamente preocupante.
Es inconcebible desde todo los puntos de vista que en este país se pretenda sentar en el banquillo de los acusados a Baltasar Garzón, una de las pocas personas íntegras que se ha tomado en serio el deber histórico de volver sobre la memoria, la necesidad vital de no olvidar las atrocidades de la dictadura; la urgencia de saber en dónde están aquellas víctimas anónimas a los que miles de familias aún lloran. No se puede construir una verdadera democracia sobre los cimientos de la desmemoria, del olvido más perverso.

domingo, abril 04, 2010

Por Empuriabrava y sus connotaciones

¿Qué hacen ustedes aquí? pregunta una mujer entrada en años en un malísimo castellano. Estamos paseando y haciendo fotos, decimos nosotros casi a la vez. ¿Pasa alguna cosa? preguntamos molestos. Esto es un lugar privado y no se puede entrar y yo soy la presidenta de propietarios. Sorpresa. Y ¿usted sabe qué país es éste, señora? Replicamos. Que yo soy la presidenta y no pueden estar aquí. ¿Sabe en que país está usted? Volvemos a inquirir con idéntica respuesta. La mujer nos mira casi con desprecio. Tiene acento alemán y vive en Illa Cartago. Una isla mínima, cubierta de casas bellísimas con mar propio en el patio. ¡No se puede entrar aquí! Gruñe la mujer. No podemos creerlo. Ese recodo de mundo, rodeado de mar y de bellezas heridas por la especulación inmobiliaria, es un lugar prohibido para los demás mortales. Y, en efecto, un letrero en alemán ya nos advertía de ello. Pero no sabemos su idioma, señora. Estamos en Empuriabrava, una ciudad construida en 1967. La marina residencial más grande del mundo con canales artificiales y casas fabulosas con garajes para yates y coches. Una ciudad de ricos, dice una de mis compañeras de viaje. De inmigrantes ricos. Guiris con muchísimos ceros a la derecha que forman guetos de lujo en el que sólo hablan su idioma, escuchan su música, sus emisoras, beben sus licores y se emborrachan en ario. A ellos no se les pide que se integren ni que aprendan ya no el catalán sino el castellano. No lo necesitan. Son ciudadanos de primera categoría con el poder suficiente para amarrar su yate en el patio trasero y tomar el sol en él mientras leen un libro. Berlín. Así se llama uno de los barcos que observé mientras dábamos un paseo por los canales. Y en el Berlín había un hombre sin camisa con la piel enrojecida y los ojos entrecerrados.
Esos extranjeros/as no son inmigrantes. Ni hacen parte de esa horda de desarrapados que quitan puestos de trabajo, ensucian las calles, enamoran a hombres y mujeres nativas. Gente que afea las calles y las casas y los paisajes y que además llega en pateras. Ellos jamás podrán vivir en Empuriabrava ni ir allí de paseo.
Aquí, en esta Venecia mediterránea, todo tiene un precio: el mar, el sol, la tramontana. Y también los amaneceres, las montañas nevadas y el salitre que se adhiere a la piel y a los sentidos. Y las casas, los yates y los coches descapotables. Un precio altísimo para cualquier ciudadano o ciudadana media de este país que sólo puede conformarse, si puede, con mirarla. Aquí va un vídeo que he colgado en Youtube.






lunes, marzo 29, 2010

Dos eventos: Un título y Premio de Novela Negra L'H Confidencial 2010

El pasado viernes 19 de marzo sucedieron dos eventos a destacar. Uno de ellos, y de carácter personal, es que después de tres años de haber leído la tesis doctoral, por fin, recibí el diploma que me acredita como doctora en Antropología Social y Cultural. El acto de entrega se llevó a cabo en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona; un espacio histórico y solemne en el que otras mujeres y hombres también vieron materializada una meta después de días de lecturas, esfuerzos y tesón. Me hubiese gustado compartir ese momento también con mis padres y el resto de mi familia pero no fue posible (es uno de los peajes de la distancia). Así que conmigo sólo estuvieron mi hija y mi esposo que siempre me acompañan.

Otro evento al que asistí ese mismo día fue la entrega del Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial 2010 que se llevó a cabo en la biblioteca La Bòbila que dirige Jordi Canal, un extraordinario gestor y mejor persona. Jordi, alma y nervio de este premio, organizó un acto precioso que contó con la presencia del ganador de esta versión Erlantz Gamboa con su libro Caminos Cruzados (ver una entrevista concedida a la Vanguardia.es). Fue un certamen muy agradable que cerró de manera estupenda un día lleno de esperanzas con sabor a México y a España pero también con aroma de nostalgia de trópico.




























Fotos: Mi hija Luna del Mar con la Alcaldesa de la ciudad de L'Hospitalet Núria Marín.
El escritor Erlantz Gamboa con la familia Ruiz Cedeño al completo: Martha, Luna y Juan Carlos.

domingo, marzo 21, 2010

Antología Mayor de Poesía Huilense

El Grupo Región y Cultura dirigido por el maestro Luis Ernesto Lasso Alarcón acaba de publicar el libro Antología Mayor de Poesía Huilense en donde honra la labor poética de figuras tan significativas como José Eustasio Rivera, Sylvia Lorenzo, Ricardo Castaño, Luis Ernesto Luna, Julián Polanía Pérez, Orinzon Perdomo, Yineth Angulo y Martha C. Cedeño. En ese texto bellamente editado se rinde homenaje a la palabra de poetas consagrados/as y de otras figuras cuya obra está en construcción. Aquí va una muestra de la selección:

1. José Eustasio Rivera (Tierra de Promisión, 1921)
Soy un grávido río, y a la luz meridiana
ruedo bajo los ámbitos reflejando el paisaje;
y en el hondo murmullo de mi audaz oleaje
se oye la voz solemne de la selva lejana.


Flota el sol entre el nimbo de mi espuma liviana;
y peinando en los vientos el sonoro plumaje,
en las tardes un águila triunfadora y salvaje
vuela sobre mis tumbos encendidos de grana.

Turbio de pesadumbre y anchuroso y profundo,
al pasar ante el monte que en las nubes descuella
con mi trueno espumante sus contornos inundo;

y después, remansando bajo plácidas frondas,
purifico mis aguas esperando una estrella
que vendrá de los cielos a bogar en mis hondas.

2. Sylvia Lorenzo (Del sol de los venados, 1996)

Impronta

Estoy sola conmigo y miro atrás.
París es todo aquello que soñara:
amarillo de otoño y luna clara
sobre un momento de Pigalle no más.
Se me inunda la estancia de la Piaff
igual que ayer, pero sin sombra avara
que me nuble la luz que ambicionara
sobre el vaso de vino de mi paz.

Sigue la Piaff con su rojizo sobre
y el alma gusta ese dulzor salobre
de lo que pudo ser ya tan lejano.
Pero siempre es así, porque en la vida
¿Quién no lleva punzante y escondida
la espina de una rosa entre las manos?

3. Ricardo Castaño (Creo en el sol, 1993)

Otra vez

Volvieron a brotar los manantiales
en medio del desierto
y en el espacio
vacío ya de estrellas de otros tiempos
(los agujeros negros de las estrellas muertas)
se unieron halcones y palomas
para escribir con luces renovadas,
mil palabras de amor
y este mi corazón alucinado
ha vuelto a vivir.
Canta y perdona
trabaja, lucha y crea
Me volví a enamorar
¡Maldito sea!

4. Luis Ernesto Luna (Memorias del silencio, 1988)

Vamos
dame el volante, sus juegos de sorpresa
que todos los caminos conducen a la muerte.
Dame el viento: el vacío del pájaro
que escapa de las manos:
dame sus alas enloquecidas, la aventura
Inviolada.
Dame los horizontes de la errancia,
los itinerarios sin destino.
Vamos
Dame el comando de la nada.
Mi corazón irremediable viaja en un accidente.


5. Julián Polanía Pérez (Narración de los rostros vivientes)

Las corporaciones públicas
especulando los acontecimentos públicos,
y he aquí que un hombre de la barra
como un gran cóndor de la más grande altura
de los Andes
hinca el pico en la cabeza de los aburridos ediles,
y les dice:
se inventan privilegios de piedra y honores de bronce
otorgados en el hirsuto goce de la gran papelería;
y las palabras van de manos a blasones de falsa alfarería
como hermosas prostitutas lanzándose al sosiego.

El erial de los presidentes
sirve de silencio al agrio perfume
que preside en las alcobas de sus campañas
de conquista de conciencias
don su labor de brujos;
la muchedumbre les rinde soberbia
como al Dios de las cosechas en oriente
la borrachera de los vendimiadores …
pero allí sobre la plaza pública
el canto de las gentes se abulta
-Oh Zaratustra- cebado en su propia sangre.
Entre especies humanas sitiadas de sospechas
el fraile en abstracción de materias populares;
y en el estuario de las hojas palpitantes
sobre el piso apuñalado de los arados
los elementales hombres ateridos de ignorancia
abominan del poder.


6. Orinzon perdomo (Aquellas pequeñas cosas, 2001)

El libro

Mariposa
capaz de sostener
en vilo
los sueños del mundo
en su vuelo interior.
Mariposa
que da fe
de la eternidad del hombre
y de los astros.
Fantasmagoría de siempre
que sabe ser
a la vez
nieve y ceniza
sembrando entre sus páginas
una ronda de niños
un camino de duendes
que guarda para siempre
el sabor de los secretos
y el silencio del canto
.

7. Yineth Angulo


Telar de palabras

Dolor, mueca que arrincona
y me obliga a jugar la vida
a armar este rompecabezas de muerte
a hincar el día con mis manos ciegas.
Este dolor que me arrebata
como un saludo en ayunas
o un ronquido al filo de la navaja
Este dolor que no busca salvarme
pero desenreda con sus finas agujas
una a una mis palabras.

8. Martha Cecilia Cedeño Pérez (Versos en Claroscuro, 2009)

Me llamó tanagra de rizos encendidos
y la risa se hizo aliento
ondas donde Clío durmió su siesta
de medio siglo.
Me llamó tristeza, desvarío
y el tiempo fue breve,
soplo de luz
que se llevó el hastío.

En: Antología Mayor de Poesía Huilense, Región y Cultura, Neiva, 2010

sábado, marzo 20, 2010

Reflexión en voz alta

En este tiempo de silencio, palabras y frases como estado crítico, cirugía, situación estable, hay que esperar, evolución, colostomía, paciencia, informe médico, micronebulizaciones… han tenido un sentido fundamental para mí. Han significado muchos momentos de desolación y de impotencia ante una distancia inmensa que agranda los momentos, las circunstancias. Una distancia enorme que nos convierte en seres desvalidos ante ciertos acontecimientos que sobrevienen sin esperarlos. Han significado hacer viajes apurados saltando obstáculos para llegar hasta mi madre. Para verla y estar con ella unos días que se convirtieron en segundos ligeros; para acompañarla en esos difíciles momentos y sacar fuerzas para animarla, para decirle que todo pasará y que se pondrá bien porque es una mujer fuerte y áun joven.

Pero también ha significado replantearme muchas cosas vitales ¿Vale la pena estar tan lejos de los seres y las cosas queridas? ¿Por qué estoy en esta parte del universo si ya he cumplido la meta que me trajo hasta aquí? (No fueron motivos económicos sino educativos: vine a hacer un doctorado por dos años y ya llevo 10) ¿Es mi hija feliz sin abuelos, sin primos y primas, sin tíos y tías? ¿Merece la pena esta soledad en la que soy una mujer anónima que cada día se estrella contra las paredes? ¿Qué hago aquí, en este país que no valora a las personas con alto nivel de cualificación? ¿Estaría mejor allí, con los míos, haciendo cosas por mi país, aportando mis conocimientos y mis ganas de hacer cosas? ¿Qué me ata a esta tierra en la que siempre seré una extraña, una extranjera del sur con todo lo que ello implica?

Preguntas y preguntas que se agolpan sin miramientos en mi ventana y que seguro me llevarán a repensar muchas circunstancias en las que hasta ahora poco o nada había reparado. La primera de ellas, sin duda, es la de volver a América, a los sabores y olores de la casa, a los abrazos de padres, al horizonte límpido de las posibilidades.

sábado, febrero 20, 2010

De partidas y abandonos

De partidas y abandonos
(A la mama de ojos garzos)
Por: Martha Cecilia Cedeño Pérez
Partir es un intersticio abierto a destajo para alejar las atmósferas vacías que hacen de la vida una cadena perpetua de medianía, de logros efímeros y amores volcados en contenedores de basura. El viaje hace parte de esa necesidad ontológica que tenemos los seres humanos de trasegar caminos inéditos, de conocer otras maneras de entender la realidad. La partida nos hace vulnerables porque ella se nutre de la materia inefable de lo desconocido. Partir no es otra cosa que ser pasajeros entre dos mundos unidos por la experiencia y el recuerdo, por la realidad y la ilusión, por el hastío y lo posible; es abandonar y ser abandonado por todo aquello que conforma el espacio conocido, el lugar modelado por las circunstancias vitales que hemos construido paso a paso de manera consciente o inconsciente.
Abandonamos un espacio, un lugar, una situación, un modo de vida que se nos queda pequeño o que no nos gusta o que nos hiere o que está de más. Abandonamos sin piedad lo querido en busca de utopías que a veces trascienden la lucha básica por la sobrevivencia. Pensamos que allá, en ese lugar elegido u obligado, existen todas las posibilidades de ganar la batalla a la precariedad, al insulto, a la injusticia, a la muerte, al desamor, a la inercia, a la desesperanza. Y, a la vez, cuando partimos nos convertimos en seres abandonados, en aves peregrinas cuyo vuelo es borrado por el tiempo, por la desgracia de no tener presencia en el mundo primigenio de los afectos, de las transacciones en las que los individuos gestionan la rutina cotidiana y en donde es tan importante la presencia física, ese continuo agitar de los cuerpos con sus formas y palabras que expresan apariencias, modos de estar en el tiempo presente de la vida.
Te vas y dejas de existir. En el mejor de los casos quizá puedas convertirte en un recuerdo que poco a poco se va difuminando hasta perderse completamente en la burbuja de la desmemoria. Si acaso te echarán de menos las personas más allegadas o sólo tus padres que se empeñarán en tejer día a día el hilo de tu regreso. Eres un muerto con la diferencia de que de vez en cuando puedes aparecer como un espectro. Entonces te dirán qué bien estás, se nota que por allá las cosas van estupendamente, qué alegría verte, y nunca mencionarán –aunque lo piensen- que tienes peor cara, o más barriga o más idiotez en la mirada. Y jamás te harán sentir que formas parte de su mundo; al contrario, en ese mirar de reojo y en las palabras no dichas siempre existirá el reproche silencioso por la partida a destiempo, por haber subvertido el orden normal de la vida cotidiana.
Abandonamos pero también nos abandonan sin piedad hasta convertirnos en seres extraños en nuestra propia casa, en desterrados del mundo de los afectos, de las cosas conocidas, de los sabores cálidos de aquel fragmento de mundo que creemos cierto y lejano a la vez. Pero más allá, partir es moverse hacia un espacio desconocido en el que se transgreden los bordes de la cotidianidad, en el que se traspasan los límites de lo cercano. No se parte hacia lo conocido, hacia aquellos espacios demasiado vistos y practicados cuya esencia nos es familiar. No. Se parte hacia un lugar no reconocible en la experiencia diaria en el que, con el tiempo, se irán buscando afinidades, similitudes, corrientes que remitan al punto de origen, al motivo del regreso. Un lugar y muchos lugares que casi siempre se anudan a la nostalgia endémica, al fracaso, a la desazón lacerante de estar navegando entre dos aguas para recordarnos que nos hemos convertido en una especie de parias universales, sin raíces ciertas, sin historias que reflejen la medida de nuestros pasos.
Cuando se parte por voluntad propia se tiene la certeza de la libertad porque implica que no ha habido una coacción previa distinta al deseo de trasegar otros mundos, otros caminos. Entonces la movilidad, el pasaje, es un acto de apertura y transgresión, de rebeldía efímera ante los constreñimientos de la cotidianidad; nos evita ese resquebrajamiento existencial que nos hace sucumbir ante la monotonía de las cosas corrientes que persisten en el tiempo: la inmovilidad, la estadía férrea en un solo lugar que nos condena a repetirnos continuamente, a repasar cada día los mismos senderos, las mismas luces y sombras sobre el tejado; los mismos balcones y calles tristes. La partida es un antídoto contra la vida encerrada en un círculo de arena y el regreso una muerte más en el laberíntico sendero de los sueños
.

martes, febrero 16, 2010

Un texto de Marco Tulio Aguilera Garramuño

No puedo esperar a que MT me autorice la publicación de uno de los cuentos del Imperio de las mujeres. Cuentos en lugar de hacer el amor en este blog. Así que comparto con vosotras(os) el magnífico epígrafe "El señor de los sueños" que hace parte del libro antes mencionado. Mientras me atrevo a publicar mis impresiones sobre él, espero que disfrutéis de su lectura.
...
El señor de los sueños

No le rinde cuentas a nadie. Es caprichoso. Puede ser complaciente si está de buen humor o malvado por llevarle la contraria a su propio estado de ánimo. A veces es ligeramente razonable y le da por sopesar los actos diurnos de los hombres. Entonces juega a las recompensas y castigos. Puede ser bondadoso –y se inclina a serlo– con los miserables. A un mendigo que duerme cobijado con periódicos, le puede suministrar sábanas de seda china y pieles de armiño. En asuntos de amor prefiere favorecer a los solitarios o a los que tienen a sus amados muy lejos. Reparte noche a noche hombres magníficos a damas pesarosas y mujeres espléndidas a los más extravagantes engendros. No escatima. Al fin y al cabo tiene a su disposición todas las razas, todas las variedades, todos los sexos, todas las texturas de piel, todos los labios, todas las manos gentiles y amorosas. No existe nada que se le niegue. También puede ser un eximio torturador. A veces le basta una sombra para hacer delirar a un soñador, pero en ocasiones recurre a máquinas infernales. Puede hacer que un hombre, con toda frialdad, rebane sus dedos, sus manos, sus muñecas, sus brazos, en delgadísimas tajadas con una cortadora de jamón. A veces, por simple descuido o antojo, reparte sueños equivocados. Convierte a un hombre sano y orgulloso de su virilidad, en una prostituta de lo más vulgar y vulnerable. O transforma a un anciano en una bicicleta nueva que vuela cuesta abajo. También suministra placidez a los que están al borde de] suicidio. A éste le retorna una sonrisa que perdió entre mil rostros anónimos, a aquél un paisaje que extravió en sus peregrinaciones, al de más allá, le devuelve un amor perdido, quizá el único que tuvo en la vida. Visita a todos los durmientes, pero son pocos los que recuerdan su rostro. La verdad es que nadie lo puede recobrar en la existencia vigil. Para lograrlo sería necesario vivir exclusivamente para atisbar los deslices del sueño. De todos modos está ahí, sentado al lado de las camas desde el instante en que las personas cierran los ojos. Entonces les pone sus dedos sutiles sobre los párpados y espera a través de ellos sentir las pupilas ansiosas, dispuestas a contemplar los paisajes de la noche. Es un viejo antojadizo que no obedece a nadie. Se divierte mucho. Pero eso solamente sucede durante la noche, cuando la mayoría duerme. El resto del tiempo lo pasa maquinando las fantasías que ofrecerá a sus protegidos en cuanto les llegue el sueño. El hombre de los sueños es el eterno insomne. No tiene tiempo para dormir. Si durmiera, los hombres carecerían de sueños. Y si los hombres carecieran de sueños, sin duda, habría más catástrofes y crímenes de los que agobian al mundo. Hay quienes piensan que cada persona tiene su propio hombre o mujer de sueños. Algunos osados se atreven a pensar que el hombre de los sueños es la única divinidad auténtica a la que pueden tener acceso los seres humanos.
Tomado de:
Marco Tulio Aguilera Garramuño, El imperio de las mujeres. Cuentos en lugar de hacer el amor. Educación y cultura, México D.F., 2009

miércoles, febrero 10, 2010

Junto al crepúsculo (Videopoema)


Este videopoema fue realizado con la ayuda de Isabel Gómez quien, a falta de una cámara de vídeo en condiciones, utilizó la de su móvil. Y el resultado está aquí, sin artificios ni edición. Lo hicimos justo el domingo pasado en uno de los resquicios del Parc de Collserola, debajo de un árbol pleno de sol. Debo decir también que la idea de realizarlo partió de Isa, mi amiga y cómplice en éste y otros territorios.

lunes, febrero 08, 2010

Nota con agradecimiento

El pasado cinco de febrero asistí a la conferencia "Claudio Rodríguez, la época, la poesía y sus poemas" impartida por el profesor Antonio Machín Romero y organizada por la Asociación Cultural El Laberinto de Ariadna que dirige el poeta Felipe Sérvulo. Fue una experiencia magnífica que permitió no sólo aproximarme a la obra de Rodríguez sino también a un grupo de mujeres y hombres del ámbito de las letras que comparten además de las palabras, sus experiencias
creativas, sus miradas.
Gracias, Felipe, por hacerme partícipe de vuestro trabajo y por brindarme la oportunidad de acercarme a un mundo que aquí siempre he visto desde una periferia que, a veces, me reclama entre sus bordes.



Todas las fotos han sido tomadas de La Asociación Cultural El Laberinto de Ariadna.
Foto 1: Antonio Machín
Foto 2: Felipe Sérvulo y Martha C. Cedeño
Foto 3: El conferencista con las/os participantes.

martes, febrero 02, 2010

Otredad

Eres extranjero en tu casa
y sombra en la calle
lejana.
Transeúnte silencioso
con agonías en los párpados.

.
De Versos en Claroscuro (2009), inédito

lunes, enero 25, 2010

Erlantz Gamboa: Ganador del premio L'H Confiencial 2010

EL ESCRITOR VASCO ERLANTZ GAMBOA, RESIDENTE EN MÉXICO, GANA EL PREMIO L’H CONFIDENCIAL 2010 CON CAMINOS CRUZADOS

El premio se entregará el 20 de marzo en la Biblioteca La Bòbila

El escritor vasco Erlantz Gamboa ha sido el ganador de la cuarta edición del Premio L’H Confidencial, Premio Internacional de Novela Negra, con la obra Caminos cruzados. El premio, promovido por la Biblioteca La Bòbila y convocado por el Ayuntamiento de L’Hospitalet y Roca Editorial, ha recaído en una obra ambientada en el México rural, donde el autor reside desde hace treinta años.

La novela narra la historia de dos grupos de detectives que investigan, cada uno, unos asesinatos en serie. Sin quererlo, las investigaciones se cruzan y los unos intervienen en el caso de los otros. Este cruce se produce también en la relación más personal.

El Jurado está presidido por el teniente de alcalde del Área de Educación y Cultura del Ayuntamiento de L’Hospitalet, Mario Sanz, y está formado por la editora Blanca Rosa Roca; Jordi Canal, director de la Biblioteca La Bòbila; y dos lectores apasionados por la novela negra, Emma Infante, del Club de Lectura de Novela Negra, y Paco Camarasa, director de la librería Negra y Criminal de Barcelona.

El jurado destaca el buen ritmo narrativo y la buena dosificación de ingredientes de la historia, que convierten Caminos cruzados en una novela ágil y con unos hilos argumentales bien trabados, que aseguran el interés de la historia hasta la última página. El premio se entregará en un acto público en la Biblioteca La Bòbila el próximo 20 de marzo, en el que se hará también la presentación de la obra publicada.

Nacido en Basauri (Vizcaya) el 1946, Erlantz Gamboa abandonó los estudios de economía en la Universidad de Bilbao para dedicarse al desarrollo de sistemas informáticos. En 1980 se instaló en México para trabajar en la proyección por ordenador de varias fábricas en el complejo petrolero de Coatzacalcos. Vive en Puebla, escribe desde 1985 y ha publicado cuentos y relatos en revistas y recopilaciones. Caminos cruzados será su primera novela publicada.

En anteriores ediciones, los galardonados con el Premio L’H Confidencial fueron el mexicano Joaquín Guerrero-Casasola, el argentino Raúl Argemí y el asturiano Julián Ibáñez.

sábado, enero 23, 2010

Octavio Escobar Giraldo en la Bòbila

El escritor colombiano Octavio Escobar Giraldo, autor de la novela Saide (Periférica) con la que ganó el Premio Crónica Negra Colombiana y que fue aclamada por la crítica española, visita el próximo lunes 25 de enero la Biblioteca la Bòbila de L’Hospitalet para tener un encuentro con los lectores. La Bòbila es una biblioteca que cuenta con un importante fondo de novela negra y que realiza periódicamente actividades relacionadas con el género.

Octavio Escobar Giraldo nació en Manizales, Colombia, en 1962 y actualmente es profesor de Literatura en la Universidad de Caldas. Se dio a conocer en España en 2007 con Saide publicada por Editorial Periférica, que recuperaba una novela de 1995 enmarcada en la cotidianeidad de la Colombia de violencia y narcos de los años noventa, y en las próximas semanas presentará una nueva novela en España, publicada por Periférica

Escobar Giraldo, el más versátil de los autores colombianos de la nueva generación ha publicado además El último diario de Tony Flowers (1995), El álbum de Mónica Pont (ganadora de la VIII Bienal Nacional de Novela José Eustasio Rivera) y 1851. Folletín de Cabo Roto (2007), y libros de cuentos como De música ligera (1998), con el que ganó el Premio Nacional del Ministerio de Cultura, y Hotel en Shangri-Lá (2002).

Ver una entrevista a Octavio Escobar Giraldo:


Lugar:
Biblioteca La Bòbila de L'Hospitalet de LLobregat
Día y hora: 25 de enero a las 18:00 horas

miércoles, enero 20, 2010

Un cuento imprescindible: La cenicienta que no quería comer perdices

Hace pocó cayó en mis manos un texto precioso que replantea la visión de todos aquellos cuentos en los que se refuerza la imagen de la mujer, de todas las mujeres, como personas pasivas, sumisas, en espera siempre del principe azul y del final aquel de "fueron felices y comieron perdices". El cuento al que me refiero los desmonta a todos y habla de mujeres de carne y hueso que dicen basta y andan descalzas y asumen sus propias alegrías y fracasos. Habla de mujeres de tallas reales y pelos de más y bocas sin pintar y ojeras y vientres sin moldear.
Es un texto que destila ironía, humor y compromiso, imprescindible para nosotras, para nuestros hijos e hijas, para ellos, para todas las personas conscientes de que la igualdad se teje en las luchas cotidianas, en esos pequeños triunfos que nos devuelven la confianza en nosotras mismas, en nuestras posibilidades. El texto al que me refiero se llama La cenicienta que no quería comer perdices, escrito por Nunila López y bellamente ilustrado por Myriam Cameros se puede leer y bajar en la siguiente página
:
http://www.mujeresenred.net/IMG/pdf/lacenicientaquenoqueriacomerperdices.pdf
Ahora también es posible conseguirlo en formato tradicional, publicado por el grupo Planeta y prologado por Maruja Torres.

viernes, enero 15, 2010

Los profundos surcos en la poesía de Luis Ernesto Luna

Leo en los diarios digitales del Huila, mi lejana región de procedencia, que acaba de morir una de las voces poéticas más importantes del Huila. Se trata de Luis Ernesto Luna, un hombre de versos profundos y claros como los amaneceres junto al río o la visión de las montañas azules en las tardes de canícula. Como un homenaje a su trasegar por la vida y la palabra reproduzco a continuación un texto que hace parte de ensayo "Cinco voces masculinas en la poesía huilense del siglo XX", en Huila: cien años no es nada II. Luis Ernesto Lasso (Editor), Universidad Surcolombiana, Neiva, diciembre de 2009.
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Los profundos surcos en la poesía de Luis Ernesto Luna
PhD. Martha Cecilia Cedeño Pérez

Vamos
dame el volante, sus juegos de sorpresa
que todos los caminos conducen a la muerte.
Dame el viento: el vacío del pájaro
que escapa de las manos:
dame sus alas enloquecidas, la aventura
Inviolada.
Dame los horizontes de la errancia,
los itinerarios sin destino.
Vamos
Dame el comando de la nada.
Mi corazón irremediable viaja en un accidente.

El poeta Luis Ernesto Luna es una de las voces líricas más importantes del Huila como lo han afirmado algunos de los conocedores de su obra, entre ellos Moreno (1995) y Lasso (1997). Sin embargo es todavía un escritor casi inédito pues su primer y único libro Memorias del silencio sólo se editó en 1988, aunque él lleva toda una vida escribiendo. Hizo parte del grupo Los Papelípolas, movimiento literario que surgió en Neiva en la década de los 60’, al que también perteneció Julián Polanía Pérez. Algunos lo describen como un poeta triste, nostálgico, con mucho sabor terrígeno. Y otros, como Sierra Basto, hablan de su universo poético como “su luz interior, que él sabe extrovertir musicalmente en sus poemas en que promedia el infantil gozo del conocimiento y del mundo” .
Pese a lo anterior no se conocen estudios rigurosos sobre la obra de Luna -bueno tampoco los hay de Polanía, ni de Castaño, por ejemplo. Así que sus versos están a la espera de ser abordados con la seriedad y el reconocimiento necesario pues son de una calidad extraordinaria. En ellos se aprecia un cuidadoso trabajo con la palabra que sirve de vehículo de expresión de la emoción poética, entendida como “una conmoción que afecta el ánimo en su totalidad, tanto en la vertiente intelectual como en la sentimental” . Y eso es lo que logra el poeta Luna: advertirnos que la función esencial del poema es justamente transmitirnos una percepción insólita de las cosas, de los objetos, del mundo. No es que sea un poeta triste como algunos estudiosos suelen considerarlo, es que la palabra poética no es otra cosa que música dolorida; música que por estar traspasada por la experiencia humana del dolor –del dolor de sentir, del dolor de pensar- funde una vez más poesía y pensamiento: y cuando yo desperté en mis vecindades, era/también un poco de molicie, un iris en apóstrofe/ -narciso primordial, imaginario navegante- /el mar acostado se glisaba de luz en soledad/ y de naufragio. Se bullía todo el abismo de la/ vida .
En Memoria del silencio el poeta transita por los rincones de lo cercano: el pueblo con su blanco campanario, la abuela como lejanía que llega de la tarde, abril de lomas y caminos, el recuerdo y sus frágiles marcos; la conciencia absoluta del paso del tiempo; la palabra y el amor; pero también allí encontramos las voces cotidianas de la tierra con sus samanes y almendros, con los senderos que conducen a esos territorios lejanos con aroma de infancia, de amores a medio camino, de la vida sencilla que se despliega sin aspavientos. Andar como la sombra la distancia/ que narra los caminos/ buscar el arrebol en la palmera,/la paloma en el guáimaro,/ y en un tropel/el viento/que llega retrasado/ en los cascos del soneto.
En los versos de “Mi voz” el poeta se desdobla; es ese otro cuyo tiempo se agota indefectiblemente. Esa manera límpida y profunda de abordar su propia condición de pasajero vital se acerca a un poema de Jaime Gil de Biedma, en el que refleja su honestidad personal, su manera dura y descarnada de apreciar su propia existencia que sucumbe al paso inclemente del tiempo que por enésima vez le muestra su pobre condición humana . El poeta es el otro que también nombra pero que no puede escapar a los designios del reloj ni a la miseria de la vida cotidiana con su circularidad aplastante que va más allá de la sonrisa del perro, que no es otra cosa que el desvelamiento sincero de su condición de otredad. Y como otro el poeta puede señalar y señalarse. Aquel que percibe cómo envejece el espejo pero que, a la vez, puede hablar con los demás de igual a igual, aunque en su palabra habite esa cierta melancolía de quien está de vuelta de todo. Una melancolía contenida y lúcida que no es otra cosa que el reflejo del saberse solo pero no por ello menos humano.


Mi voz

Mi voz sonará triste en todas
las palabras
puede ser al nombrarla
o al decir que la quiero,
comentar que la lluvia
ha doblado el cerezo,
que no tengo tabaco,
que hace tiempo hice versos.
¡Que envejece el espejo!

Preguntar por un libro,
un camino, un pueblo.
Saludar a la gente,
que me mira al pasar en la tarde,
hablar solo en la calle.
¡Qué diablos!
Hablar mal del gobierno,
pregonar mi anarquismo
y al volver a la casa,
llamar a mi perro.

Mi voz sonará triste
cansada de palabras.
inútil en mi nombre,
llena de luz amarga.
Puede ser, por ejemplo:
al gritar mis locuras
o al pedir que repitan el alcohol
y la “Danza del Fuego”.

Una noche, tal vez,
al llamar a mi puerta
me responda yo mismo:
¿Quién es?
-Yo, soy yo, Luis Ernesto
¿Quién habita mi nombre?
¿Quién se dobla en mi voz?

¿Seré acaso el fantasma
de mi propio castillo?
Alguna ánima en pena
de un poeta maldito
que responde en el eco
de mi vida anterior?

En “Ananké” , una de sus creaciones más recientes, se aprecia cierta ruptura con sus versos anteriores no sólo a través de un lenguaje pleno de neologismos sino también en la forma de abordar temáticas inherentes a la condición humana en la tradición occidental. El poeta transita por senderos plenamente universales y contemporáneos. En ellos se desvela una notable madurez creativa en la creación de un mundo poético propio, en el que se ha alcanzado altos niveles expresivos mediante un denodado trabajo con la palabra. Palabra que el poeta ha moldeado con esfuerzo para que signifique, para que cumpla su función esencial: nombrar, en-cantar, recrear. Desde esa perspectiva, podríamos decir que un poeta auténtico, es aquel que “lucha con su lengua, con su pobre y miserable lengua, para forzarla a recrear esa visión mágica y milagrosa del mundo que es la única capaz de producir el encantamiento” . Lo anterior quiere decir , entre otras cosas, que la poesía no usa el lenguaje de la claridad como en la vida cotidiana sino que acepta y requiere la oscuridad, esto es, un cierto encriptamiento que se asocia al hecho de que las palabras en el poema son intensas, vibran e irradian su propia significación. Y comprender un poema es hacerse eco de esa vibración, entrar en consonancia con él . Y, por otra parte, la poesía también es una región intermedia donde todo está permitido y en la que se mezcla ensoñación y realidad para iniciar un viaje hacia la profundidad inestable de los sentidos, tal como lo hace el poeta Luna. Y volví de los despojos de un recuerdo./ Dejé mis cavernas y salí a los bosques y los ríos;/ me maravillé ante los astros y los gorjeos…/ di morbidez al ritmo y me embriagué; articulé lo sutil/con la turbación evocadora de los oráculos/ -¡fingido adivinante ultraterrestre!-/ y hallé el muérdago y cultivé el sésamo;/ vestí con indumento lunar a las druidesas;/ encendí en los mitos un siempre devenir cósmico; /toqué el carrizo de los faunos/ y dancé con las Hadas…!

jueves, enero 14, 2010

En defensa de Mrs. Robinson

Vaya escándalo el que se ha formado alrededor de la señora Robinson y su marido el 'Premier' de Ulster. En todos los periódicos españoles de esta semana se ha retomado la noticia haciendo énfasis en el carácter político sexual del acontecimiento. La forma como se presenta la información en todos ellos es ésta: el Primer Ministro de Irlanda del Norte tuvo que abandonar su cargo de manera temporal, antes de dimitir cornudo y bajo sospecha, a raíz de los devaneos amorosos de su esposa, una diputada norirlandesa de 60 años, que utilizó sus influencias para conseguir favores de empresarios con el fin de montar un café para su amante, un hombre cuarenta años más joven que ella.
¡Es terrible esta señora Robinson! Es una casquivana que arruinó por completo la brillante carrera de su marido, sólo por querer pasárselo bien con un jovencito al que además intentó ayudar. Eso no se permite a una mujer. ¿Lo sabía usted? Su pobre esposo ha tenido que dejarlo todo por su culpa, si, por bajos sus instintos, señora.
Es así como se nos presenta la información sobre el caso Robinson. En la mayoría de artículos publicados al respecto no se condena tanto el hecho de que Iris Robinson haya sido corrupta al utilizar su posición política para conseguir favores (cosa de hombres, por supuesto) sino el que haya sido infiel con un muchachito de veinte años como si fuese la primera vez que ocurre esta práctica dentro de los altos círculos de poder (otra cosa de hombres, por supuesto). Ahora mismo recuerdo un caso típico. Si. Presidente estadounidense que tiene un affaire con su becaria dentro del miamo despacho oval. ¿Ocurrió algo con este señor dentro de esa pacata sociedad norteamericana?
Vamos a ver. Es indudable que cualquier conducta que derive en situaciones que atenten contra unos principios éticos, contra unas formas de proceder transparentes dentro de los marcos sociales, no debe permitirse. Esto está claro. La protagonista de esta historia incurrió en una grave falta ética (cuestión que por demás ocurre cotidianamente en todas las esfera de poder; en España son famosos algunos casos). No tengo ninguna objeción al respecto. Pero hay algo que no me cuadra en todo esto y es la manera como se presenta la información utilizando adjetivos y giros verbales que ponen el acento en un hecho de la esfera personal, condenándolo de antemano, lanzando piedras encendidas contra el tejado de esta mujer.
La señora Robinson, además de hablar mucho (sus declaraciones puritanas no las comparto en absoluto), transgredió las normas mínimas del decoro que se supone debe tener una mujer. A ella no se le reprocha tanto su proceder corrupto como su conducta infiel con una persona mucho más joven que ella. Ahí reposa la transgresión mayor. Esta es la clave del asunto. Aunque no lo reconozcamos aún pesan los estereotipos de género que ponen en la hoguera a todas las mujeres que por una u otra razón nos salimos de los cauces de un “deber ser” tejido con hierro desde tiempos inmemoriales. Ojalá hubiesen más señoras Robinson públicas. A mí me parece estupendo que una señora de cincuenta, sesenta o los años que sea, haga lo que se le venga en gana. Me encanta que se transgredan todas esas ridículas normas sociales que condenan a las mujeres al papel de observadoras pasivas de la vida que transcurre.
Dicen los diarios que ahora Mrs. Robinson está ingresada en una clínica psiquiátrica y si leemos entre líneas nos damos cuenta que lo que se está diciendo allí es “se lo merece”. Mientras su marido, el cornudo, la única víctima de todo este asunto, tuvo que renunciar a su importante cargo. Pobre. Pobre. Pobre.
...
Y en consonancia con este asunto, aquí va una deliciosa escena de la película The Graduate (1967) con Anne Bancroft y un jovencísimo Dustin Hoffman

lunes, enero 11, 2010

Orinzon Perdomo o la vuelta a los motivos esenciales

Este texto hace parte del ensayo "Cinco voces masculinas en la poesía huilense del siglo XX", en Luis Ernesto Lasso (editor), Huila: cien años no es nada II. Universidad surcolombiana, Neiva, diciembre de 2009.
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Orinzon Perdomo o la vuelta a los motivos esenciales
Por: PhD.Martha Cecilia Cedeño Pérez
Antropóloga

XXIV

Un mar de sorgo
Despuntando el día
Y lejos del platanal
En su soliloquio
Hecho racimo
Y más allá
La ceiba plantada
En la soledad ribereña
Mirando el gran río.

Un mar de sorgo
Cuajado en el rocío tempranero
Por donde mi madre camina
Y yo troto
En las montañas de abril, de junio
Respirando con plenitud
El mañana insaciable del trópico.

Un mar de sorgo
Que conversa
Quedadamente
Con el lento respirar de mi madre
Como quien le dice al sol:
“hace falta tiempo
Para enterrar la vida
Y olvidar
El fino olor
Del recuerdo
Los nuestros
Lo que nosotros somos
En abril o en junio”.

Un lento respirar
De sólo soledad
Y mar sorgo.


Siguiendo a Poe, se podría decir que cuanto más condensada se presente la expresión, mayor rotundidad podrá alcanzar, más lapidaria será y ese es el caso de algunos de los versos de Orinzon Perdomo. Desde Arquitectura de la esperanza (1979-1986) podemos percibir ese modo de trabajar el lenguaje para eliminar los ripios, las arandelas que a veces no aportan más que divagaciones o retóricas y que se patentiza con mayor vigor en sus últimas obras Aquellas pequeñas cosas (2001) y Canciones y disonancias (2006-2008). Se observa en la mayoría de su poesía ese ajustamiento hacia los motivos esenciales que pueden ir del difícil sueño de la esperanza, la muerte, la soledad, al aleteo de las cosas vulgares, al des-bordamiento de los objetos que nos rodean y que casi siempre permanecen ocultos bajo el velo de la obviedad. Y así a través de sus textos va conjurando la inercia de la palabra, la latente circularidad de los días, para edificar su propio universo poético con otros títulos como Sueños de Agua, 1987-1990; De la Soledad, esa otra muerte (1991); Presencia del Instante y la Memoria (2000).
Sobre la poesía de Orinzon existen algunos análisis interesantes que contribuyen al desvelamiento de su mundo poético. Sobre Arquitectura de la esperanza, por ejemplo, Luis Ernesto Lasso afirma que es un intento por construir, desde una mirada otra, aquella estructura que permita vislumbrar salidas, otear horizontes “sin prisa, rumiando la infamia” para superar “las tardes grises, los sótanos que llevan sueños por entre alcantarillas, anhelando la recuperación de la vida desde el escombro” ; para crucificar la infamia liberando para siempre/ las palabras/al alba. En este poemario están presentes algunos de los motivos que el autor desarrollará en obras posteriores: la realidad que se agujerea constantemente por la presencia omnisciente de la muerte; muerte que también es la soledad, el desamor, la ausencia, la negación, la certeza absoluta de la desesperanza: nos vamos desgastando/como los lomos/ de los pasamanos/ de largas escaleras (…) sintiendo/ a deshoras/ la evidencia/ de la muerte; la mirada inédita a las cosas cotidianas, a los objetos, los cuerpos, los instantes que conforman la vida y la memoria y que están ahí, a la espera de ser nombrados, liberados del espacio de lo vulgar; y esta mirada alcanza su máximo esplendor en Aquellas pequeñas cosas, un magnífico canto depurado en el que la palabra es metáfora nítida cargada de profundos significados. En dicho poemario se vislumbra la mesura de lo cotidiano, el reconocimiento de esos detritus, esas minucias de las que está hecha la vida, como bien lo enunciara Benjamín. Objetos, imágenes, visiones que tienen significado por cuanto nos conforman y se convierten en estructuras a través de las cuales la existencia tiene sentido. Pero también allí queda latente, como lo dilucida Bachelard que “una imagen literaria es un sentido en estado naciente: la palabra – la vieja palabra- viene a recibir allí un significado nuevo. Pero esto no basta: la imagen literaria debe enriquecerse con un onirismo nuevo. Significar otra cosa y hacer soñar de otro modo” .

Las ventanas

Espejos del sol
Fuente de las nubes
Abejas transparentes
Y agua detenida.

Espejuelos de las casas
Para auscultar
La vecindad del día.

Hojas de los edificios,
Brazos que el mundo extiende
Con secreta opulencia.

Rama de la que se sirven
Los pájaros y los hombres
Para ver morir el tiempo.
(Aquellas pequeñas cosas, 20011)
En las obras de Orinzon se puede apreciar su tránsito por diversos espacios poéticos que van de la expresión un tanto intimista de sus primeros versos a esa suerte de renovación poética que se aprecia en Aquellas pequeñas cosas, hasta la prosa poética de Presencias del Instante y la Memoria, donde el “poema busca inscribirse en la tradición literaria mediante la utilización de amplios juegos intertextuales con poetas como Marguerite Yourcenar, Fernando Pessoa, Alejandra Pizarnik, León Felipe o Luis Cernuda, haciendo posible una lectura en abismo”. En su obra más reciente Canciones y disonancias, Orinzon afila su expresión en todos los sentidos: continúa con su manejo certero de un lenguaje depurado, altamente significativo y renueva los motivos esenciales sobre los que construye su mundo poético, en un intento por condensar en la palabra esa realidad contradictoria y hostil que señala soledades, derrotas, otredades y, al tiempo, las sinrazones de la violencia que pervierten los días y llena de incertidumbre la vida cotidiana.
Allí la mirada subjetiva se explaya sobre otras esquinas de la existencia para desglosar a través de una lucha encarnizada con la palabra, los artilugios perversos que se evidencian en su herido territorio, en esta nación de escombros, de sinrazón y oscuridad en la que la realidad es un presente continuo de miserias/ desplazamientos/ muertes/exilios (…) Y en donde el recuerdo Es un viento/Que empuja/Las viejas y raídas/Banderas de la corrupción/Como divisa/Como escudo/Como señal de patriotismo/Y democracia. En ese universo poético, se retoman aquellos motivos fundamentales que permanecen latentes en sus otros poemarios: la muerte, la soledad, el recuerdo (de hecho estas son las tres palabras que más se repiten en el texto: 18, 17 y 15, respectivamente); pero esta vez alcanzan una trascendencia superior: se salen de los marcos de lo subjetivo para adentrarse en territorios ontológicos más universales a través de una palabra bordada en lo esencial que la hace más profunda y lapidaria: La eternidad/suele ser/la más larga forma/del olvido.
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Barcelona, noviembre de 2009

jueves, enero 07, 2010

Reflexión post fiestas

Y se acabaron las fiestas. ¡Qué bien! Confieso que ya estaba un tanto harta de comidas, publicidad, luces, buenos deseos, árboles de navidad... y toda esa parafernalia que nos convierte en títeres de un sistema en el que la felicidad es equivalente al nivel de compra que puedas tener. En esas condiciones la armonía sólo se puede hallar en aquel perfume que te hace más mujer o más hombre, en el licor x que exalta los sentidos como ningún otro, en la joya que confirma tu clase y buen gusto... Es decir, en aquellos objetos que supuestamente aseguran tu presencia en el mundo. Por fortuna hay cosas esenciales que no se compran y que tienen que ver con algo tan sencillo como la amistad, la compañia, el compartir con la gente que quieres y para ello sólo se necesita una sonrisa, un abrazo, una palabra a tiempo. Se acabaron las fiestas y la vida continúa con sus más y sus menos, con sus giros y vaivenes, con todos sus temblores... ¡Bienvenida, cotidianidad elemental!
Foto: Resaca de reyes (Martha C. Cedeño P.)

lunes, enero 04, 2010

Chabuca busca a su padre

Mi amiga Chabuca busca a su padre. Ella es peruana y una de las personas más bellas que conozco. Desde hace muchos años vive en Barcelona, ciudad espléndida en que la conocí una tarde de otoño. Pese a los avatares de la vida mi amiga lucha constantemente por sus derechos, por sus ideales y no pierde su sonrisa franca de niña, ni sus deseos enormes de vivir de otra manera y de encontrar la belleza en las cosas cotidianas. Su historia es de novela como la de aquella extranjera que retrata Ángeles Caso en su relato Contra el viento que ganó el último premio planeta. Chabuca tiene todo el derecho a saber quién es su padre. Y ahora lo busca. Reproduzco el mensaje que ella me envió en el que están los datos fundamentales de su procedencia. Quien sepa alguna cosa, puede escribirme a lunera2107@gmail.com.
Gracias.
....

Chabuca Castillo, como así la llamaban, era Piurana. Tuvo a su primera hija a los 28 años. Fue parto prematuro con amenaza de aborto durante todo el embarazo. Se supone que llegó a término, porque la madre, quería al padre y pensaría (esto es un supuesto), que así, lo tendría cerca siempre. Sin embargo, el cuento le salió rana, porque la hija, no se sabe a quién salió, sólo la llamaban la china o la chinita, como primera prole de toda una generación.
La madre, debió haber conocido al padre de su primera hija, sobre los años 1965/6 o 1967 (aproximadamente), siendo éste último el año en que naciera ésta. Él no sabe que existe.
Probablemente provinciano, estudiante universitario (este último dato sin confirmar), seductor, tipo bohemio, tocaba la guitarra, vivió, en la pensión que administraba Chabuca quién vivía con su hermano César (el flaco). Esta pensión, estaba ubicada en el distrito de los Barrios Altos o Santa Beatriz, en la Av. Alejandro Tirado, en la provincia de Lima.
Lo único que se sabe de él, es que estaba viviendo en Brasil, pero no es un dato fidedigno.
No se sabe si la hija de Chabuca, fue fruto de una aventura de un día o una relación que durase algún tiempo. Ningún miembro de la familia de la afectada ha dado dato alguno, excepto una tal, (llamada tía Chanita, ex monja), le confesó entre dientes en medio de una reunión familiar, que no era quién pensaba.
A la afectada, le cedió el apellido paterno, el señor Gómez Briceño, padre de los dos medios hermanos de la afectada.
En la vida de esta persona, el hecho de no tener padre en una sociedad machista y clasista, como lo era la clase limeña media de los años de finales de los ’60 del siglo pasado, dio derecho a muchos y muchas que vejarla, humillarla, maltratarla física y psicológicamente, incluso a que el llamado tío Arturo, la violase por años desde que ella tuvo 6 años hasta los 9, con consentimiento de su madre (mujer frustrada, neurótica, maltratadora, trabajadora pero rencorosa y chantajista). Quienes más cómplices fueron con la madre, para descargar su amargura, fueron, “la negra” llamada Marta, la “mano lisiada”, mujer de Lucho, su hermana, llamada Noemí.
Quienes podrían haberle dicho hija de quién era, están bajo una tumba, mientras el resto de la familia, bajo pacto de silencio (no se sabe del por qué), no revela nada.
Chabuca Castillo, fue una mujer guapa, coqueta, trabajadora, triunfadora, seductora con su sonrisa, pero que sin embargo, no supo ser madre, porque en toda su vida, desde que muriese madre, Abcisia Puccio, sólo fue esclava de su padre César Augusto Castillo Añasco y de su madrastra Liliana Alama, y por ende, de toda la prole, que el padre llegó a tener.
Quién conozca algún dato relevante, ponerse en contacto con el administrador de la web.
Gracias,
Chabuca

miércoles, diciembre 30, 2009

Caracola, un poema de Federico García Lorca

Mi hija Luna recita este bellísimo poema de Federico García Lorca en el video que presento a continuación, elaborado por quien esto escribe para un curso sobre edición digital que acabo de culminar. Me parece una buena manera de despedir este año que ya agota sus últimos pasos.

¡Salud!





Caracola
A Natalia Jiménez

Me han traído una caracola.

Dentro le canta

un mar de mapa.

Mi corazón

se llena de agua

con pececillos

de sombra y plata.

Me han traído una caracola.

sábado, diciembre 26, 2009

El primer muerto. Un cuento de Amaranta Güell

Es rotundo y está echado sobre una mesa inmensa en medio del salón. Tiene el pantalón remangado a la altura de la rodilla y los pies grandes y desnudos aún lucen restos de barro y hojas secas. Parece un roble doblegado a destiempo. Desde abajo sólo puedo verlo de costado: la barriga que semeja una montaña venida a menos, un brazo generoso puesto sobre el pecho y sobre éste un trazo rojo. No tengo valor para ver su cara pero imagino un par de ojos abiertos, blancos y mustios como las margaritas de otoño. También adivino ese rictus permanente de incredulidad en el rostro que tienen todos los difuntos. Me fijo en sus pies, abiertos como dos abanicos en espera de los comensales que vendrán a observar la muerte de cerca. Su cuerpo está tendido sobre la mesa como si alguien lo hubiese dispuesto allí para un banquete final. Siento asco. Un asco pleno y profundo que me produce unas desaforadas ganas de vomitar. Aún no puedo creer que esa mole de carne inerte esté exhibida justo en el lugar en el que Doris y yo hacemos los deberes. En el espacio que ahora ocupa su panza he puesto los cuadernos y el chocolate y el pan. Ahora reposa allí un cuerpo aterido y plácido al que ya no le importa nada. De nuevo observo sus pies, esos enormes pies sucios saludando a la gente que poco a poco llega en silencio con una increíble aureola de pesar que mancha el ambiente con un sopor rancio y trágico. Esas extremidades heridas son todo el cuerpo. Si los tocas nunca más le tendrás miedo a los muertos, dice mi hermano en voz baja mientras camina alrededor de la mesa. Yo le sigo con un espanto voraz que carcome mis palabras y mi respiración. No puedo dejar de pensar en ese hombre que tantas veces he visto, al que he oído hablar con papá de cosas cotidianas. Aquel tío de Doris que se sentaba a la orilla del río para observar los reflejos rojos de la tarde. Escucho a papá decir a otro hombre que el muerto vino ayer a casa a pedir prestadas unas herramientas para hacer algunas reparaciones en los corrales. Era alto y corpulento y tenía una voz recia y cascada por el tiempo. Siempre iba descalzo pese a ser uno de los hombres más ricos de la región, decía que era feliz desplazándose a pata limpia por los caminos cubiertos de barro porque así sabía qué pisaba. Y ahora ese hombre está aquí, sin voz, sin palabras y sin risas. Expuesto a la intemperie de su propia soledad; expuesto a los ojos de de sus conocidos y familiares. No puedo tocarle, me da miedo. Mi hermano insiste en la cantinela de que si toco al menos un dedo de los pies del difunto nunca más en mi vida sentiré este miedo que me paraliza y me convierte en un amasijo de hierbas amargas. Mientras los adultos hablan en voz baja repitiendo una y otra vez las circunstancias de la muerte del hombre, los niños, recelosos, damos vueltas alrededor de la mesa intentando mirar su rostro. Nos parece un gigante dormido con los pies cubiertos de fango. Tan bueno que era, mira que morir en esas condiciones… no se lo merecía. Tócale la pata al muerto, no seas cobarde. Yo creo que tiene los ojos abiertos porque murió en un camino cerca de la montaña y allí no había nadie para que se los cerrara. Tiene los pies todavía calientes, ven, mira, no tengas miedo. El chiquillo de ojos garzos insiste en aquel tocamiento que yo veo como una osadía, como la cumbre de todos los retos. Casi puedo imaginar el hielo de sus dedos ahora morados y su textura dura por el barro tostado que aún se aprecia en ellos. Qué va, no pasa nada si los tocas yo lo he hecho varias veces, mira, mira. Y en efecto, mi hermano extiende su mano con ligereza y toca con la punta de su dedo índice los pies del hombre inmóvil, lo hace con tal rapidez que parece que estuviese rozando un objeto electrizado. Así no se vale, ha de ser más despacio. Pero yo lo hago, en cambio tú… Así estamos un tiempo infinito hasta que vemos a padre despedirse de los dueños de la casa y de los pocos vecinos que aún quedan en este extraño banquete. Antes de salir del comedor, que ya tiene un fuerte olor a resina y heno seco, miro por última vez los pies del muerto y, sin que pueda evitarlo, algo me empuja hacia ellos como una sonámbula. Mis dedos se alejan de mi conciencia. Entonces toco un batracio enorme y gélido cuya textura invade mis manos, mis brazos y mis nervios. Es verdad. Viviano Joven está muerto.
...
Amaranta Güell, Madrid, 2008.

jueves, diciembre 24, 2009

El aroma de la Nochebuena


Las fiestas de navidad las asocio indefectiblemente con un aroma que impregna los viejos rincones del recuerdo. El olor embriagador de los higos y la papaya dulce haciéndose a fuego lento con la panela en una hornilla de leña. Un manjar que preparaba mi abuela Rosa y mi madre Lina del Carmen, al que además añadían canela, queso y clavos de olor. Toda una mezcla de sabores y aromas que envolvían la cocina, la casa y todos los días de las fiestas. A esta confluencia de sentidos le llamaban Nochebuena. Y no podía ser de otra manera porque se hacía especialmente para degustar la noche del 24 y todos los días posteriores hasta llegar a la noche vieja. Era toda una orgía de dulce que animaba las ya cálidas noches tropicales.
Pero la Nochebuena era más que una comida: eran palabras, abrazos, compañía, regalos, alegría. Todo aderezado con la magia de la música, con aquellas canciones que hablaban del aire festivo de la navidad "Arbolito de navidad que siempre florece los 24 ¿qué me vas a dar?" y con otras que reflejaban el tiempo que se va de manera inexorable con un dejo nostálgico "Yo no olvido al año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas" o con aquel clásico "Faltan cinco pa los doce el año va terminar me voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá". Así, mientras los mayores se divertían con sus cosas (bailando, bebiendo aguardiente o un vino tinto dulzón que los chispeaba) los niños nos dábamos un atracón de dulce y de juegos.
Pasaron los años y en las múltiples casas en que vivimos, en los años de errancia de mi padre, siempre conservamos la tradición del dulce de Nochebuena con sus aromas invadiendo todos los resquicios del ánima. La fiesta, nunca mejor dicho, era de un dulzor que no empalagaba pero que en cambio devolvía aquella noción de sociedad casi tribal: la familia y las personas más allegadas, compartiendo el espacio tiempo con sus connotaciones más profundas.
Y reconozco que cuando mi marido y yo llegamos a Barcelona, justo el último año del siglo XX, lo que más echamos de menos fue el calor de aquellas reuniones familiares enmarcadas por la música, la comida y el dulzor profundo del aroma de la nochebuena.
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¡Os deseo unas estupendas fiestas a todas y todos!

lunes, diciembre 21, 2009

VI Congreso de novela y cine negro (Universidad de Salamanca)

VI CONGRESO DE NOVELA Y CINE NEGRO (UNIVERSIDAD DE SALAMANCA)
NUEVAS TENDENCIAS Y NUEVAS VOCES
27, 28, 29 y 30 de abril de 2010

La sexta edición del la Universidad de Salamanca se celebrará durante los días 27, 28, 29 y 30 de abril de 2010. En esta ocasión, el tema de estudio del Congreso, que tendrá como título genérico “Nuevas tendencias y nuevas voces”, será el de la actual situación del género en sus vertientes literaria y cinematográfica. Así, serán temas preferentes de estudio los que se ajusten a los siguientes centros de interés:

1. Memoria y desencanto en la novela criminal
2. Mujer y género negro
3. Interferencias: la novela negra en conexión con otros géneros
4. La revisión de los clásicos
5. ¿Hay cine negro en el siglo XXI?
6. Últimas muestras de adaptación cinematográfica
7. El mundo negro: festivales, editoriales, premios…
8. Nuevas voces del policial latinoamericano
9. Cómic y tv: nuevas aportaciones al género negro
El objetivo principal del Congreso será reunir a todo tipo de especialistas y creadores que aporten nuevos puntos de vista sobre estas temáticas. Con las aportaciones de los asistentes se pretenden aportar diversos y novedosos puntos de vista dentro del estudio de la narrativa y el cine negros.

PROPUESTAS Y PLAZOS DE PRESENTACIÓN: Para alcanzar un ámbito más amplio que las últimas ediciones, el comité organizador pretende interactuar dentro del ámbito universitario convocando a numerosos estudiosos, investigadores y expertos en el tema a poder participar mediante la presentación de comunicaciones. Las intervenciones en castellano no superarán los 20 minutos y los interesados deberán enviar un resumen (máx. 200 palabras) ANTES DEL 15 DE ENERO DE 2010 a la dirección de correo electrónico: prensacongreso@gmail.com. El comité organizador confirmará la aceptación de las comunicaciones el día 15 de febrero a través de comunicación vía email y a través de la página web www.congresonegro.com

.Posteriormente, y como se viene haciendo todos los años, se publicará un volumen con las conferencias y ponencias seleccionadas por la organización. La cuota de inscripción al congreso será de 200 euros y habrá de abonarse antes del 10 de marzo de 2010 en la cuenta 3016 0124 75 2070175811, indicando en destinatario “Asociación de Novela y Cine Negro” y en concepto “Inscripción Congreso”. Toda la información relacionada con el VI Congreso de Novela y Cine Negro - conferenciantes, escritores invitados, inscripción, alojamiento, actividades, etc.- se podrá consultar en www.congresonegro.com

COMITÉ ORGANIZADOR: Àlex Martín Escribà (Universidad de Salamanca) y Javier Sánchez Zapatero (Universidad de Salamanca)
COMITÉ CIENTÍFICO: José F. Colmeiro (Michigan State University), Manuel González de la Aleja (Universidad de Salamanca), Iván Martín Cerezo (Universidad Autónoma de Madrid), Francisca Noguerol Jiménez (Universidad de Salamanca), José Antonio Pérez Bowie (Universidad de Salamanca), Adolf Piquer Vidal (Universidad Jaume I de Castellón), Joan Ramon Resina (Stanford University), Javier Rodríguez Pequeño (Universidad Autónoma de Madrid), José Luis Sánchez Noriega (Universidad Complutense de Madrid), Enric Sullà (Universidad Autónoma de Barcelona y Georges Tyras (Université Stendhal, Grenoble 3).

JAVIER SÁNCHEZ ZAPATERO
ÀLEX MARTÍN ESCRIBÀ
UNIVERSIDAD DE SALAMANCA
Congreso de novela y cine negro

jueves, diciembre 17, 2009

Palabras alunadas

Viajando por los insondables senderos de Internet encontré un precioso texto escrito por algún enamorado (de la vida, de las utopías, de los silencios, del amor). Es bello y profundo como los abismos de la memoria; como aquellos recónditos lugares donde habitan las historias inconclusas y por lo tanto imperecederas. ¡Y qué bien sientan esos guiños vitales en este día gélido y gris en que apetece una aguadepanela o un café caliente, una canción de Concha Buika, un sofá con manta!

"Sigo hechizado con la media luna y con la lunera ausente de mis lunas ensoñadoras. En una noche de estrellas como ninguna, sin luna, en el desierto de la Serena, en Chile, la bóveda del cielo austral me llenó los ojos de estrellas cercanas y viejas, muchas de ellas ya desparecidas pero iluminando con su encanto aquel espectáculo de la finitud del hombre y la poesía del universo: no había luna, porque estaba escondida, pero el cielo fulgurante, majestuoso, arenoso de luces. Te pensé mucho entonces, bella lunera: no estabas en el cielo de Chile, sino en el de París y del trópico. Pero yo te tenía conmigo, en ese mar de puntos iluminados, lunera que también habitas en los cielos sin luna".

martes, diciembre 15, 2009

A Mis lectoras y lectores

Llevo un poco más de cuatro años con este blog y hasta hace un tiempo decía que no lo leía ni Dios. Sigo pensando lo mismo pero ahora con un matiz: se que no sólo lo visitan las personas cercanas a mis afectos sino otras en distintos lugares del mundo. Y son reincidentes. Así que pese a no superar las 20 visitas diarias me agrada saber que, por ejemplo, en Mountain View (California) hay alguien que cada día abre este modesto blog. Lo mismo que en Madrid, Ciudad de México, Bogotá, Barcelona, Buenos Aires, Antofagasta... y otros países americanos y europeos. A todos y todas vosotras muchas gracias por visitar esta bitácora. También A Gabriela, Marco Tulio, Lina María, Isabel, Pilar, Lorena... que cerca o allende los mares siguen con cierta asiduidad mis palabras. Por vosotras y vosotros sigo en el empeño de continuar con esta página así, a veces, sienta que no me emociona tanto como quisiera; así, a veces, experimente un cierto cansancio, un cierto hastío. Es suficiente con saber que estáis ahí, que seguís alguno de los textos que conforman este ciber diario. Muchas gracias por ello.

jueves, diciembre 10, 2009

Exilios, Desexilios y Resistencias

3ª Muestra de Observatorio Sur
“EXILIOS, DESEXILIOS Y RESISTENCIAS”
Documental independiente y video arte
Barcelona, 15 y 16 de diciembre
Destierro, expulsión, alejamiento, proscripción, separación, desarraigo, expatriación, deportación, relegación, castigo, condena, confinamiento, ostracismo, extradición, extrañamiento, apartamiento, emigración… Exilios de diferentes épocas, países y formas... El éxodo de españoles republicanos, el de militantes de izquierda en Latinoamérica, el de aquellos que buscan un horizonte mejor... A través de documentales y piezas de video-arte repasaremos la vida de estas personas y sus familias, las experiencias en su condición de desterrados y exiliados, los contextos políticos y las resistencias.

Tres ciudades:
:: Buenos Aires: 9, 10 y 11/12, Museo Etnográfico de la Universidad de Buenos Aires.
:: Córdoba: 16/12, Archivo Provincial de la Memoria.
:: Barcelona: 15 y 16/12, CSIC – Residencia de investigadores y Auditorio del CERC.

Tres recorridos sugeridos:
:: Huyendo del franquismo: exilio republicano desde el fin de la Guerra Civil.
:: Dictadura militar en los 70s: exilios y resistencias en Latinoamérica.
:: Migraciones forzosas contemporáneas: conflictos fronterizos, drama económico, genocidio e inmigración.

:: Barcelona:
MARTES 15 DE DICIEMBRE 19 A 21:45 H.
Auditorio del CERC, C/ Montalegre, 7 • Barcelona

19hs.
La Tierra de la Madre, Marcelo Expósito, Joseantonio Hergueta, España, 1993 – 1994, 20’.
Sinopsis: Esta pieza está llena de fragmentos impactantes como la escena que muestra la destrucción de Guernica (del film Guernika de Nemesio Sobrevila, 1937). Cierra un círculo histórico con una alusión a la caída de los regímenes socialistas del Este europeo. La guerra, no es ni nostalgia del pasado, ni un accidente fotogénico con el que decorar nuestras buenas conciencias presentes. La guerra, esta guerra, nuestra guerra, nos acompaña.

19:30hs.
La Segunda patria, Pallares David, Mèxico – España, 2006, 60`
Sinopsis: Homenaje a los republicanos catalanes exiliados en México, gracias a la mediación del entonces presidente Lázaro Cárdenas. Josep M. Soler i Sabater, Josep M. Figueras, Maria Lluïsa Companys, Josep M. Murià, Claudi Esteva, Dolors Pla y Elisabet Aiguadé viajan al pasado y recuperan trayectorias del exilio. Reflexionan sobre la transición democrática y plantean interrogantes después de 70 años del éxodo sin poder regresar por una de las dictaduras más largas de la historia.

MIERCOLES 16 DE DICIEMBRE de 11 a 14 y de 16 a 21h.
CSIC – Residencia de investigadores
C/Hospital, 64 • Barcelona

11hs.
Las AAA son las tres armas, del Grupo de Cine de la Base, 1974, 20’.
Sinópsis: La primera actividad de Cine de la Base en el exilio fue generar este documental, estructurado a partir de la carta enviada a la Junta Militar por el escritor y periodista Rodolfo Walsh quien fue también secuestrado y desaparecido. El film se organiza a partir de la lectura de la carta por parte de los exiliados reunidos en Perú. Con un hábil montaje de imágenes de archivo se sintetizan los mecanismos de la represión a través de la desaparición forzada y el contexto por el cual la dictadura toma cuerpo para defender los intereses de la clase capitalista. La claridad conceptual del film realizado artesanalmente en la clandestinidad durante 1977 contrasta con el papel de los medios masivos que silenciaron la información adscribiéndose a los designios de la dictadura. Es el primer film realizado por este grupo después de la desaparició de Raymundo Gleyzer.

11:30hs.
Cuarentena, exilio y regreso Osvaldo Bayer, Carlos Echeverría, Alemania /Argentina,1983, 85’.
Sinopsis: Documental que registra los días que corrieron entre el fin de la dictadura militar y el comienzo del período constitucional a partir de 1983: debates políticos en las calles y las reuniones de las Madres de Plaza de Mayo, que entonces estaban a la expectativa de cuál sería el rol que jugaría cada partido político para reclamar por los detenidos desaparecidos. El hilo conductor es la vida en el exilio del escritor Osvaldo Bayer, que retorna al país una semana antes de las elecciones del 30 de octubre de 1983.

13hs.
El largo exilio de Ariel Dorfman: Una voz contra el olvido, Peter Raymont
Canadá, 2007, 91`
Una Promesa a los Muertos: El Viaje de Exilio de Ariel Dorfman es una exploración de exilio, memoria, añorando la democracia por las palabras y las memorias del dramaturgo / autor / activista, Ariel Dorfman (“La muerte y la doncella”, “Cómo leer al Pato Donald”, “Otros septiembres”). El documental fue filmado en los EE.UU., Argentina y Chile a finales de 2006 en coincidencia con la muerte del ex dictador
chileno, Augusto Pinochet

RECESO DE 14 A 16HS.

16hs.
Literaturas del exilio de Joaquim Jordá, 2005, 120’
Sinopsis: Trabajo sobre el exilio republicano en Francia, que formó parte de la exposición con el mismo título en el CCCB. El cineasta visita los lugares del exilio republicano de 1939 – la Cataluña norte, Paris, México y Santiago de Chile- utilizando como hilo conductor las memorias y los textos de ficción de los escritores de la diáspora.

18hs.
Choque de civilizaciones, Prodein, España, 2005, 35′.
SINOPSIS: La Asociación Pro Derechos de la Infancia de Melilla documenta la difícil situación de los inmigrantes subsaharianos que intentan cruzar la frontera de África con Europa, buscando una vida mejor. “Asesinatos” es la mejor definición de las muertes que tuvieron y que siguen teniendo lugar en la frontera de Melilla y Ceuta. Los fusilamientos sumarios de cualquier inmigrante que se suba a la valla…”cuando está de espaldas e indefenso, sin detención previa, sin procedimiento administrativo ni judicial” solo se puede calificar de “Asesinato”.

18:30hs.
El exterior, Sergio Criscolo, (Argentina/Catalunya ) 2006, 117’
Sinopsis: Sergio decide regresar a Buenos Aires tras vivir 6 años en España. Antes de volver captura diversos momentos de la vida cotidiana de siete de los argentinos con los cuales se ha cruzado durante su estadía en Barcelona. Con ellos, el director también comparte impresiones sobre el que es ser un inmigrante, qué significa la patria en la cual se nace y como ven ellos su propio futuro.

SI ALCANZA EL TIEMPO
La Sandía, Chile & Suecia 2006, Director: Gorki Glaser-Müller, 10`.
Suecia, 1978: un chileno, padre de familia, gasta su último dinero en una sandía para sorprender a los suyos. Pero, la excitación es breve, siendo que la sandía no cumple con las expectativas. La paz familiar deshecha, su mundo se vuelve cabeza abajo, en esta historia absurda y tragicómica.

OVNI DE MEDIA NOCHE

A finales de la década de los 70 cuando yo aún era una niña, papá nos contó una historia que aún me sigue maravillando y  que de algún modo ...