jueves, octubre 20, 2005

Publicación en una Revista cuya historia llega a su fin

Historias de entretén y miento (Consejo Estatal Editorial de Coahuila)

En medio de unos días un tanto aciagos, la noticia de la publicación de algunos de mis poemas en esa revista mexicana eleva los sentidos y aúpa la convicción de que, pese a la sinrazón y ordinariez del mundo, no todo está perdido para quienes aún seguimos con la idea, estúpida y poco práctica dirían algunos y algunas, de que las palabras redimen aunque no den dividendos económicos.

Y nos confirman también que todavía hay personas como Jaime Torres, a quién no conozco, que se la juegan por editar una revista donde se tejen historias y versos. Revista que, según dice Gabriela de la Peña en su blog, desaparecerá después de 15 años de llenar un espacio con las voces de hombres y mujeres cuyas vidas parecen estar hiladas en las palabras. Es una lástima pero también una realidad en los tiempos que corren: hacer revistas culturales no es productivo. Que desaparezca una revista no es tan trágico; sí lo es que quiebre una fábrica o que explote la burbuja inmobiliaria o que las acciones bajen en la bolsa o que la selección del fútbol del país no vaya al mundial…

Así que a las ilusas/os, utópicas/os y soñadoras/es de siempre sólo nos queda una cosa: la búsqueda de la palabra desnuda que nos permita contar y contarnos, resistir e insistir en un oficio callado y casi clandestino que desempeñamos en las horas más inverosímiles. Porque el mundo nos exige trabajar para poder subsistir, la mayoría de las veces en oficios que no nos apetece o que no tienen nada que ver con lo que nos gusta o hemos estudiado (¡vaya condición más miserable!)… Así que mientras alguien no descubra nuestro talento, si es que lo hay, sólo seremos aprendices en la sombra, autoras y autores a ratos; seres liminales que padecen esa enfermedad de la escritura.

Mi amiga Gabriela de la Peña reseña en su blog este número de la revista "Historias de entretén y miento" (Consejo Estatal Editorial de Coahuila).
Este número es algo especial, de verdad (y va de nuevo mi agradecimiento a Yaz Ramírez, por haberme acercado a esta revista, que ha sido una experiencia total para mí).Comparto en él, espacio con gente que ha sido muy importante en mi vida: Martha Cecilia Cedeño Pérez, quien no necesita mayor presentación, pues forma parte indiscutible de este blog y de mi lucha desde un afortunado invierno de 1999; Dulce María Arvizo, mi hermana de Chihuahua; sendas compañeras de vida. También están Rafael Rivero Palomares y Alfonso Solís Abraham, que hace un par de meses estuvieron en mi aula de "Comunicación Efectiva"; Oscar Guajardo Garza, autor del "Onto tonto", que acompañé en este blog junto a una foto de Marquino y con quien pude compartir salón en aquella sesión inolvidable con Eduardo Parra en el Icocult. Gente a la que quiero y admiro tanto... todos ellos, compañeros del tormento-placer de la escritura...
Mi rana muda (la del cuento de este número de "Historias de entretén y miento") no está sola; se hace acompañar de estas voces variopintas, que tienen también historias de tripas y sudores detrás de cada una de ellas.
!Gracias Jaime por publicar esos modestos versos, por dejar escuchar mi voz allí donde el mundo también es, como dice C. Alegría en uno de sus libros, ancho y ajeno! Y también Gracias a tí, Gabi, por creer en mi y llevar mis poemas hasta Jaime.
Martha Cecilia Cedeño Pérez
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